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Crecimiento – Parte I – Estudios Biblicos

Crecimiento – Introducción – Estudios Biblicos

Estudio Nº 1

PROPÓSITOS:

1. Que el líder reconozca las necesidades de su entorno.
2. Que el líder se identifique con esas necesidades.
3. Que el líder acuda a Dios con el problema.
4. Que el líder sea diligente en la solución del problema.
5. Que el líder enseñe a sus discípulos a acudir a Dios con sus dificultades y que sean diligentes en la solución de los mismos.

TEXTO CENTRAL: Nehemías 1:1-41:5-11

INTRODUCCIÓN

¿Alguna vez ha pensado sobre las razones que conducen al líder a dar un paso adelante y hacerse paladín de una causa? ¿Que da vida a esa visión de tal manera que conduzca a la gente a vivir para cumplirla? La respuesta la encontraremos en la vida de Nehemías. Cuando Nehemías escuchó el informe de su hermano sobre los muros de Jerusalén en ruinas, quedó angustiado. Después de llorar durante algunos días, sintió el impulso de orar (Neh. 1:5-6, 12-11).

En los tiempos de Nehemías, no mostrarse feliz delante del rey de Persia era una ofensa que podía castigarse con la muerte. Sin embargo, se sintió impulsado a hablarle al rey sobre el estado de Jerusalén ¿Por qué? Porque sentía la carga de la ciudad y del pueblo de Jerusalén.

Nehemías no descubrió su propósito hasta que confrontó un problema. Así ocurre con la mayoría de los líderes piadosos. No tienen que andar buscando algo que capture sus corazones.

El llamado viene como resultado de aprovechar obedientemente una oportunidad que está a la mano. La carga precede a su visión para el liderazgo. Cuando los líderes tienen una carga antes de recibir la visión hay muchos efectos positivos.

El capítulo 1:4-11 nos revela cuatro factores muy significativos que se verifican en las vidas de los líderes espirituales competentes. Están enumerados tal como ocurrieron en la experiencia de Nehemías estaba muy afligido por la condición de Jerusalén, pero no se mantuvo así porque después de su pena inicial, volcó su corazón a Dios y buscó la forma de mejorar la situación. Recurrió a todos sus conocimientos, experiencia y organización para determinar qué se debía hacer.

I. Reconocer las necesidades de mi entorno

A. Nehemías estaba interesado en lo que sucedía a su alrededor (Neh. 1:4).

No era un hombre indiferente ante las necesidades Él preguntó: “¿Cuál es la condición?” Ellos respondieron: “Es una situación miserable”. Nehemías escuchó atentamente lo que le dijeron.

B. Ilustración:

Existe un creyente que tiene mucho éxito en el negocio de la construcción. Es un prominente constructor de la ciudad. Pero él odia la realidad. Como resultado, su familia ha sufrido. Este hombre fue víctima del engaño y del robo, e hizo un mal uso del tiempo en varias ocasiones; puesto que no le gusta enfrentar las cosas, y rehúye de las arduas preguntas secundarias. El es creador, visionario y personalmente muy interesado por las cosas de Dios. Pero él simplemente no ve los problemas. Evita la confrontación con ellos al decir: “No me cuenten los problemas; hablemos acerca de las cosas buenas”.
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C. Aplicación:

El verdadero líder reconoce claramente las necesidades ¿Está usted enterado de las necesidades? ¿Qué diría de las necesidades de su propia familia? ¿Es usted sensible como padre y como cónyuge? Si usted es soltero y vive con sus padres, ¿sabe usted qué hay en el corazón de sus padres? Si usted enseña, ¿está enterado de las necesidades de sus alumnos? ¿Usted como líder de puesto de ataque, se interesa por los problemas y necesidades de sus discípulos?

II. Preocuparse por la necesidad

A. Nehemías dio un paso más allá del reconocimiento del problema; él se preocupó personalmente por la necesidad. No sólo oyó los problema y las necesidades por las que estaba atravesando su pueblo; también se identificó con estos problemas y necesidades.

1. Nehemías fue llamado por Dios a construir el muro, pero él primero lloró sobre las ruinas. “Los muros están caídos, ¡oh Dios!. ¿Cómo pueden estos muros seguir abajo, y este pueblo vivir en constante inseguridad, soportando los asaltos, las burlas y los desprecios de sus vecinos?”

2. ¿Por qué iba Nehemías a preguntar acerca de un remanente que vivía a cientos de kilómetros de distancia? Después de todo, él era el copero del rey y disfrutaba de comodidad y seguridad en su propia vida. No era culpa suya que sus antepasados hubieran pecado contra Dios y fueran los causantes del juicio divino contra la ciudad de Jerusalén y el reino de Judá. Pero Nehemías se preocupó por Jerusalén y los judíos que vivían allí porque tenía un corazón que se interesaba por las personas.

B. Ilustración: Dice un conocido refrán: «Ojos que no ven, corazón que no siente». Algunas personas prefieren no saber lo que está pasando, porque la información puede conducir a una obligación.

C. Aplicación: Un líder debe tener compasión (Jer. 15:5). Cuando de verdad nos preocupamos por las personas, queremos conocer los hechos, sin importar cuán dolorosos puedan ser.

III. Acudir a Dios con el problema

A. Nehemías oró: «Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible, . . .» (Neh. 1:5).

1. Nehemías primero alabó a Dios (Neh. 1:5): Porque El sabía que no estaba acudiendo simplemente ante otro hombre, sino ante el Dios del cielo.

Aunque Nehemías trabajase para el rey más poderoso de todos en la tierra, al compararlo con Dios, el rey Artajerjes no era nada.

2. Nehemías confesó los pecados del pueblo como suyos (Neh. 1:6,7) Nehemías usó el pronombre y el verbo en primera persona (nosotros) no en tercera (ellos), se identificó con los pecados de una generación que él ni siquiera había conocido.

3. Nehemías reclamó que Dios cumpliera su promesa (Neh. 1:8-10). Basó su oración en la promesa dada por Dios a su pueblo (Deut. 28:63-67; 30:1-10).

La primera parte de la promesa decía que si Israel desobedecía; serían llevados a tierra extraña. Esto ya había ocurrido. La segunda parte decía que cuando se haya cumplido el tiempo de la cautividad, Dios regresaría a los judíos a Jerusalén y los protegería. Esa parte aún no se había cumplido.

Nehemías estaba diciendo en otras palabras: «Señor, la primera parte es verdad.

Nosotros hemos desobedecido y hemos estado en cautividad. Pero Señor, tú nos prometiste devolvernos a la ciudad y protegernos, y eso no ha ocurrido aún. Te reclamo que eso se cumpla».

4. Finalmente, Nehemías presentó su petición o deseo delante de Dios (Neh. 1:11). Nehemías tenía mejor posición que nadie para hablarle al rey. Era el copero de confianza que garantizaba la seguridad y calidad de la comida y la bebida del rey. Nehemías se preocupó, oró y se preparó mientras buscaba la oportunidad adecuada para hablarle al rey acerca del pueblo de Dios.

B. Ilustración: Nehemías ayunó y oró por varios días, expresando su tristeza por el pecado de Israel e intercedió para que en Jerusalén reviviera la adoración al único Dios verdadero. En la oración de Nehemías vemos estos elementos de la oración eficaz: (1) alabanza; (2) acción de gracias; (3) arrepentimiento; (4) intercesión y (5) compromiso.

C. Aplicación: ¿Cuál es tu reacción cuando se te presenta una necesidad o dificultad?

Por lo general la primera reacción es: ¿Cómo puedo resolver esto? O, ¿quién hizo que esto saliera mal? El problema de tu nación, familia, iglesia o célula no quedará completamente resuelto mientras no lo presentes a Dios en oración. Esto está ilustrado en la vida de Nehemías. La oración es absolutamente esencial en la vida de un líder.

IV. Mostrar fidelidad en medio de la tarea

A. Esa fidelidad se manifiesta porque el líder está disponible y se incluye personalmente en la solución de las necesidades. No hay mucho beneficio en el liderazgo cuando se encomienda la responsabilidad a otro.

Nehemías planeó ir como voluntario a Jerusalén para supervisar la reconstrucción de los muros. No oró pidiéndole a Dios que enviara a otro, ni tampoco argumentó que estaba incapacitado para una tarea así.

B. Ilustración: Una persona relata su experiencia en el ejército: «Durante los días que estuve en la Infantería de Marina, a menudo se nos decía que un capitán permanece con su compañía y el jefe de un pelotón permanece con su pelotón. Cuando más crece la intensidad de la batalla es cuando más significado tiene su presencia. A los comandantes se los instruía a estar disponibles, a meterse en la batalla. Porque el alejamiento continúo de los jefes militares debilita la moral de los que están bajo su mando.

C. Aplicación: Un líder debe estar siempre en el frente de batalla, guiando y dirigiendo a sus discípulos para asegurar que sea hecha la voluntad de Dios. Se ha dicho correctamente que la oración no es conseguir que se haga la voluntad del hombre en el cielo, sino llevar a cabo la voluntad de Dios en la tierra. Sin embargo, para que se haga la voluntad de Dios en la tierra, Él necesita personas disponibles para usarlas (Ef. 3:20). Si Dios va a responder la oración, debe empezar obrando en la vida del que ora.

CONCLUSIÓN:

Usted nunca alivia la carga, a menos que antes halla sentido la presión en su propia alma. Usted nunca será usado por Dios para llevar bendición hasta que Dios le haya abierto los ojos y le haya hecho ver las cosas como son. No hay mejor preparación que esa para el servicio cristiano.

Cuando Nehemías se presentó ante Dios en oración, alabó al Padre, confesó su parte en el pecado y reclamó que Dios cumpliera la promesa que había hecho.

Las oraciones sinceras como la de Nehemías pueden ayudarte a ver mejor: (1) cualquier problema que estés enfrentando; (2) el gran poder de Dios para ayudarte y (3) el trabajo que te corresponde hacer.

Al final de su oración, Nehemías ya sabía qué acciones debía tomar (v. 11). Cuando el pueblo de Dios ora, las decisiones difíciles se ubican en la perspectiva adecuada y se pueden tomar las medidas adecuadas.

Nehemías reconoció claramente la necesidad. Se metió en ella. La llevó ante Dios y por último, estuvo dispuesto para enfrentar la necesidad, si eso era lo que Dios deseaba.

Los dirigentes de la obra de Dios deberían recordar y aplicar este principio: La oración es de primaria importancia. Pero la oración que logra que se hagan las cosas es la que incluye la siguiente convicción: “Estoy preparado y dispuesto para que el Señor me use, conforme a su voluntad”.

Cuestionario Nº 1

1. Nehemías fue usado por Dios cuando tuvo:

2. ¿Cuál fue la actitud de Nehemías cuando escuchó las palabras de su hermano Hanani?

3. Nehemías estaba profundamente agobiado por:

4. ¿Qué haces para conocer las necesidades de la gente?

5. El líder que reconoce claramente los problemas puede llegar a:

6. El verdadero líder se interesa y se identifica con:

7. ¿Cuál es el paso que sigue al reconocimiento del problema? ¿En qué consiste este paso?

8. Siguiendo el patrón de Nehemías, ¿cómo debe ser el corazón de un líder?

9. Hasta dónde te identificas con Nehemías. Describe tu realidad en el ministerio.

10. Nehemías en su angustia acudió a ___ en ___

11. Nehemías confiesa ____ como suyos y se identificó con ____.

12. Nehemías solicitó a Dios que cumpla la promesa que Él hiciera a su pueblo (Deut. 28:63-67;30:1-10). ¿Cuáles son las dos partes de esta promesa?

13. ¿Qué hizo Nehemías cuando se presentó ante Dios en rogativas?

14. ¿Qué sucede cuando el pueblo de Dios implora? Fundamenta tu respuesta con 3 versículos.

15. Nehemías no sólo reconoció la necesidad. ¿Qué hizo además de eso?

16. Explica con tus palabras cuál es tu reacción cuando se presenta una necesidad o conflicto.

17. ¿Dónde y cómo debe estar un líder?

Acerca Leandro Berardinetti

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Un comentario

  1. Claudio Zárate Palomino

    Es gratísimo encontrar un estudio muy centrado, pues ayuda a crecer en el servicio del Señor. Gracias siervos del Señor por compartir este estudio.

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