Los apóstoles
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Jesús
escogió a doce personas que se les llamo apóstoles. Cuando
Judas entregó a Cristo y se suicidó, él fue reemplazado
por Matías (Hechos 1:26). Después de este reemplazo, los
doce apóstoles originales no tenían sucesores. Cuando Jacobo
fue muerto por Herodes (Hechos 12:2), nadie le reemplazó.
Pablo fue un apóstol especial con misión de ir a los gentiles
(Hechos 9:15), pero no debemos confundir su apostolado con
el de los doce. |
Significado
de la palabra APÓSTOL:
Según
el Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado de Edit. CLIE:
APÓSTOL:
La palabra proviene del griego apostelo, que significa «enviar
en pos de sí» o «de parte de».
En
el NT se aplica a Jesucristo, que fue enviado por Dios para
salvar al mundo (Hebreos 3:1), aunque se aplica más comúnmente
a las personas que fueron enviadas en comisión por el mismo
Salvador; esto es, a cada uno de los 12 discípulos escogidos
por Jesús para formar su cuerpo especial de mensajeros:
Pedro. Andrés, Juan, Santiago, hijo de Zebedeo. Felipe,
Bartolomé, Tomás, Mateo o Leví, Simón Zelador, Judas Lebeo
o Tadeo, Santiago hijo de Alfeo, Judas Iscariote. Después
de su traición este último fue sustituido por Matías (Mateo
10:2-42; Hechos 1:15-2 1:21, 22). Aunque no elegido por
Cristo junto con los anteriores, Pablo fue también divinamente
llamado e instituido por Él como apóstol especial a los
gentiles (Hechos 9:1-31; 1 Corintios 9:11). Pablo podía
acreditar su título apóstol por haber visto a Cristo resucitado
(Gálatas 1:12; 1 Corintios 15).
Según
el Diccionario Expositivo de Palabras del AT y NT Exhaustivo
de VINE:
APÓSTOL:
1.apostolos es, lit.: uno enviado [apo, de (partitivo);
stello, enviar]. «Este vocablo se usa del Señor Jesús para
describir su relación con Dios (Heb 3:1; véase. Juan 17:3).
Los
12 discípulos elegidos por el Señor para recibir una instrucción
especial fueron así designados (Lc 6:13; 9:10). Pablo, aun
cuando había visto al Señor Jesús (1 Co 9:1; 15:8), no había
acompañado a los Doce «todo el tiempo» de su ministerio
terreno, y por ello no podía tomar un lugar entre ellos,
en base de su carencia de las condiciones necesarias para
ello (Hch 1:22). Pablo recibió una comisión directa, por
parte del Señor mismo, después de su ascensión, para llevar
el evangelio a los gentiles.
Como
podemos observar entonces un apóstol es «uno que es enviado».
Cristo era apóstol de Dios (Hebreos 3:1) en que Dios lo
«envió» para llevar salvar a la humanidad, redimiéndola
de sus pecados. [Hebreos 3:1: Este versículo tenia un significado
especial para los cristianos judíos. Para los judíos la
mas alta autoridad humana era el sumo sacerdote. Para los
cristianos la mas alta autoridad humana fueron los apóstoles
de Dios. Jesucristo apóstol de Dios y Sumo Sacerdote es
la autoridad suprema de la iglesia. El autor emplea diferentes
figuras para explicar la relación de Jesucristo con los
creyentes: Él es (1) apóstol (<<enviado>>) de
Dios , al que debemos escuchar; (2) nuestro Sumo Sacerdote,
por medio del cual vamos a Dios Padre; (3) el gobernante
de la casa de Dios (<<hijo sobre su casa>>)
a quien debemos obedecer.]
Luego
Jesús «envió» a los doce: "Como me envió el Padre,
así también yo os envió"(Juan 20:21). Les dotó de poder
para llevar a cabo Sus propósitos, «Sopló, y les dijo: Recibid
el Espíritu Santo. "A quienes remitiereis los pecados
le serán remitidos; y a quienes se los retuvieseis le serán
retenidos"(Juan 20:22-23). Para edificar a su iglesia
(Efesios 5:23-27; Hechos 2:47).
También
Cristo autorizó a sus apóstoles para atar y desatar la voluntad
del cielo: Mateo 16:19 "Y a ti te daré las llaves del
reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será
atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra
será desatado en los cielos"
>>Mateo
16:19<< "y todo lo que atares (atar = prohibir)
en la tierra será (habrá sido, INLC,) atado en los cielos;
y todo lo que desatases (desatar = permitir) en la tierra
será (habrá sido, INLC) desatado en los cielos". El
NT Interlineal Griego-Español de Francisco Lacueva traduce
estos verbos correctamente. Cristo dice literalmente, "todo
lo que ates en la tierra habrá sido atado en los cielos
v todo lo que sueltes en la tierra habrá sido soltado en
los cielos".
Por
lo tanto, ni Pedro ni los otros apóstoles tenían autoridad
para entregar enseñanzas de ellos mismos, sino que simplemente
revelaban lo que ya estaba establecido en el ciclo.
Según
el clero romano, cuando Jesús dijo esto, El dio a Pedro
el derecho de enseñar y gobernar con autoridad, pero en
esto están muy equivocados. En primer lugar, Jesús no dijo
esto solamente a Pedro, sino también a todos los apóstoles,
Mat. 18:18-20, y en segundo lugar, ellos solamente enseñaban
y predicaban lo que Jesús les había enseñado y lo que el
Espíritu Santo les revelaba, Los apóstoles, siendo inspirados
por el Espíritu Santo (Jn. 14:26- 16:13- Luc. 24:49- Hech.
1:5, 8- 2:1-4) predicaban lo que ya estaba atado y desatado
en el cielo. Por eso, en nombre de Cristo, entregaron mandamientos
y prohibiciones.
Lo
que habían de enseñar era:
Lo
que Jesús ya había enseñado: p.ej., ya había enseñado la
necesidad de creer (Mar. 16:16)-, arrepentirse (Luc. 13:31),
confesar a Cristo (Mat. 10:32); ser bautizado para ser salvo
(Mar 16:16); y muchas otras cosas (p.ej., sobre el matrimonio
el divorcio y nuevas nupcias; sobre la disciplina, etc.).
También todo lo que el Espíritu Santo les iba a revelar,
recordándoles lo que Jesús había enseñado (Jn 14:26), y
guiándoles a toda la verdad (Jn. 16:13).
Después
de su resurrección, Jesús dijo a lo apóstoles, Jn. 20:23
"A quienes remitierais los pecados les son remitidos;
y a quienes se los retuvierais, les son retenidos".
En este texto Jesús emplea otras palabras para decir la
misma cosa que había dicho en Mat. 16-19; 18:18. Basándose
en este texto (Jn. 20:23) el clero romano afirma que puede
perdonar (absolver) pecados, porque pretende ser sucesores
de los apóstoles, pero este texto significa que los apóstoles
podrían remitir y retener pecados al predicar los mandamientos
nombrados por Jesús para obtener el perdón de pecados (Mat.
28:19- Mar. 16:16- Hech. 2:38, 22:16, etc.).
La
capacidad de ellos para determinar la voluntad del cielo
era por el poder o influencia del Espíritu Santo que vino
sobre ellos para ese fin. Recordemos lo que Cristo les dijo
a los apóstoles antes de su muerte, que era conveniente
para El dejarlos. Pero que al dejarlos no los dejaría sin
consuelo (sin ayuda) sino que les enviaría al Espíritu Santo.
Cuando él, el Espíritu de verdad viniera convencería al
mundo de pecado de justicia y juicio. Esto fue llevado a
cabo por el Espíritu guiando a los apóstoles a toda la verdad,
lo que el Espíritu recibió para mostrar el testimonio de
Cristo (Juan 16:7-13).
Los
apóstoles serían capaces de llevar el testimonio de Cristo
cuando este poder viniera sobre ellos (Lucas 24:44-49).
Después que resucito Jesús les dijo que esperaran en Jerusalén
hasta que recibieran el poder y que luego serian sus testigos
en todo el mundo (Hechos 1:1-8). El poder vino sobre ellos
en la primer fiesta de pentecostés después de que Cristo
resucitara, cuando los apóstoles fueron llenos del Espíritu
Santo y comenzaron hablar en otras lenguas según el Espíritu
les daba que hablasen (Hechos 2:1-4). En consecuencia, fueron
capacitados para atar y desatar infaliblemente por medio
de la guiá del Espíritu Santo.
En
esta capacidad los apóstoles eran embajadores de Cristo
(2 Corintios 5:20; Efesios 6:20). Un embajador es "un
agente diplomático de alto rango, enviado por un soberano
o gobierno a otro". Los apóstoles por la autoridad
investida en su oficio, rogaron a los hombres por Dios,
que se reconciliaran con Cristo (2 Corintios 5:20). Ningún
embajador tiene autoridad de si mismo, sino que esta bajo
la autoridad del soberano que lo envió. De manera que los
apóstoles ataron y desataron lo que ya había sido atado
y desatado en el cielo.
NOMBRE
DE LOS DOCE APÓSTOLES
Sus
nombres se registran cuatro veces (Mateo 10:2-4; Marcos
3:13-19; Lucas 6:12-16; Hech. 1:13). Algunos tenían dos
nombres; o un apellido, o un nombre dado de alguna otra
manera. No sabemos por qué Jesús escogió a doce. De éstos,
tres formaban un círculo más íntimo.
De
los doce, cuatro eran pescadores ; uno, publicano;, otro,
ferviente nacionalista. No sabemos qué eran los demás. Todos
eran galileos, excepto judas el traidor ("Cananita",
3:18, no es "cananeo" de nacionalidad, sino palabra
caldea equivalente de "Zelote"). No había en el
grupo ni un solo religionario profesional, ninguno que proclamara
su piedad mediante el traje que usara. Pablo, que se unió
al grupo después, era el único fariseo.
LA
OBRA
1.
Eran testigos de Cristo: y como tal, experimentaron de primera
mano las cosas pertenecientes a El. estuvieron con Jesús
desde el bautismo de Juan y fueron testigos de Su resurrección
(Hechos 1:22). Recibieron de primera mano la palabra de
reconciliación, no obteniéndola de segunda mano o de hombre
(Gálatas 1:11-12). Eran testigos capacitados porque habían
estado con Jesús y recibieron poder cuando vino sobre ellos
el Espíritu Santo.
2.
Eran ministros del Nuevo Pacto: En esto ellos no eran competentes
por si mismos sino Dios, quien da vida, y los hizo competentes;
eso es, suplió todas las cosas necesarias para que ellos
fueran ministros de la palabra (2 Corintios 4:3-6). Y como
administradores, se les requirió ser fieles. (1 Corintios
4:1-2).
3.
Eran jueces sobre tronos: (Mateo 19:28). "De cierto
os digo (a los apóstoles) que en la regeneración (ese periodo
de tiempo cuando la vida espiritual es dada, o sea en consecuencia
ahora, la era de la regeneración, cuando podemos tener vida
en el Hijo), cuando el Hijo del Hombre en el trono de su
gloria (eso es, ahora, porque El resucitó para sentarse
a la diestra de Dios, en el trono de David, Hechos 2:33-36;
1 Corintios 15:25), vosotros (los apóstoles) que me habéis
seguido (durante su ministerio personal) también os sentaréis
sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel".
Ellos
juzgan ahora por la palabra de Cristo, el evangelio (Romanos
2:16). En consecuencia, los apóstoles se convirtieron en
los interpretes de Cristo y de Su ley. Ejemplo: mientras
Pablo escribió a los Corintios por inspiración e hizo la
aplicación de la ley de Cristo a la situación local de ellos,
estaba interpretando la ley de Dios para ellos.
La
palabra que los apóstoles recibieron y entregaron se convierten
en la base de nuestro juicio en asuntos religiosos.
4.
Edificaron y establecieron iglesias: El Señor prometió edificar
Su iglesia sobre la roca que es El, el Cristo, el Hijo de
Dios. Esto fue llevado a cabo por las llaves que les fueron
dadas a los apóstoles (Mateo 16:16-19). Somos edificados
sobre el fundamento de los apóstoles y profetas (la palabra
inspiradas de ellos), siendo Jesucristo la principal piedra
del ángulo (Efesios 2:19-20). Ningún otro fundamento puede
ser puesto que ese que ya ha sido puesto el cual es Cristo
(1 Corintio 3:11). Las verdaderas iglesias de Cristo son
edificadas en la actualidad donde el evangelio puro de Cristo
es levantado en los corazones de los hombres. El evangelio
es adulterado por las alteraciones hechas en él por el hombre
(Gálatas 1:8-9)
REQUISITOS
PARA SER APÓSTOL
1.
Tuvieron un llamado divino:
Pablo
fue "llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad
de Dios..." (1 Corintios 1:1), no siendo "de hombres
no por hombre, sino por Jesucristo y por Dios el Padre..."
(Gálatas 1:1)
2.
Tenían que ser testigos de la resurrección: Los 12 originales
habían estado con El desde el bautismo de Juan y lo habían
visto después de Su resurrección (Hechos 1:19-22). El Señor
se apareció más tarde a Saulo de Tarso (Pablo) para que
estuviera de esta manera calificado (Hechos 9:15; 22:14-15);
26:16; 1 Corintios 9:1; 15:5-8). Su reclamo de ser apóstol
estaba basado en este echo.
3.
Tenían credenciales, los poderes milagrosos por medio de
los cuales confirmaron la palabra: Pablo dijo que la gran
salvación primero comenzó a ser hablada por el Señor, y
que fue confirmada por aquellos que la escucharon (de primera
mano) por medio de señales, prodigios y diversos milagros
y dones del Espíritu Santo (Hebreos 2:1-4). Estas eran las
señales de un apóstol que Pablo usó para confirmar su oficio
en Corintios (2 Corintios 12:12).
MUERTE
DE LOS APÓSTOLES
Generalmente
se da la siguiente relación acerca de la muerte de los apóstoles:
Juan:
Murió de muerte natural.
Mateo:
Fue muerto a espada en Etiopía.
Santiago,
hijo de Zebedeo: Fue decapitado Jerusalén.
Santiago,
el hermano del Señor. Fue lanzado a tierra desde el pináculo
del templo, y luego muerto a golpes.
Felipe:
Fue colgado de una columna Hierápolis, una ciudad de Frigia
al norte de Laodicea.
Bartolomé:
Fue desollado vivo en Albáhap en Arinenia.
Andrés:
Fue martirizado en la cruz Patras, en Acaya (Grecia).
Tomás:
Fue muerto de una lanzada en Coromandel, India.
Tadeo:
Fue muerto a flechazos.
Simón:
el Zelote. Fue crucificado en Persia.
Pedro:
Fue crucificado con la cabeza ha abajo.
Matías:
Primero fue apedreado y luego decapitado.
Pablo:
Fue decapitado en Roma.
¡NADIE
PUEDE SER APÓSTOL EN LA ACTUALIDAD!
En
la actualidad NINGUNA PERSONA puede ser apóstol, por la
simple razón de que NINGUNO puede ser calificado. Porque
NADIE en la actualidad ha visto a Jesús, y por ello NO PUEDE
testificar acerca de Su resurrección. NADIE hoy tiene un
llamado divino sino que fue nombrado a su oficio por el
hombre.
NADIE
en la actualidad tiene las credenciales de ser capaz de
confirmar la palabra por medio de señales, maravillas, milagros
y dones del Espíritu Santo.
Los
apóstoles originales declararon toda la voluntad celestial.
La palabra inspirada de ellos es completa y suficiente (2
Timoteo 3:16-17; 2 Pedro 1:3-4; Judas 3). No necesitan sucesores
porque la obra de ellos de revelar la palabra de reconciliación
está terminada, y permanece hoy como la base de juicio en
todos los asuntos religiosos. No podrán tener sucesores
porque las señales de confirmación cesaron con la terminación
de lo perfecto, la palabra revelada (1 Corintios 13:8-13).
La obra de ellos vive aun: Aun confirman la palabra por
medio de las señales que ejecutaron y que han sido grabadas
en el registro divino; aun testifican de la resurrección
de Cristo, aun ministran el Nuevo Pacto; aun edifican y
establecen iglesias en cualquier parte donde la palabra
es predicada (Efesios 4:11-16)
Jesús
dijo: "El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que
a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha
a mí, desecha al que me envió" Lucas 10:16