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¿Debe la iglesia cristiana enseñar el diezmo?

Russell Earl Kelly, Ph. D.

Traducción por Román Quirós M.


CONTENIDO

Introducción

Sección uno: Definición y diezmos antes de la ley
Capítulo 1 - Origen y definición del diezmo
Capítulo 2 - Génesis 14; Abraham, Melquisedec, y las costumbres árabes
Capítulo 3 - Génesis 28:20-22; trato y negocio de Jacob con Dios

Sección dos: El diezmo bajo la ley mosaica
Capítulo 4 - Números 18; el oscuro estatuto/ordenanza en que se basa el diezmo
Capítulo 5 - Levítico 27:30-34; "Santo es al Señor"
Capítulo 6 - Los diezmos reemplazaron la herencia en territorio
Capítulo 7 - ¿Cuántos diezmos? ¿10%, 20%, o 23 1/3%?
Capítulo 8 - Deuteronomio 12 y 14; extraños hechos sobre el diezmo
Capítulo 9 - Los pobres no diezmaban; Jesús no diezmó
Capítulo 10 - 1 Samuel 8:14-17; 1 Crónicas 23:27; reyes, diezmos, e impuestos
Capítulo 11 - 2 Crónicas 31; el rey Ezequías reestableció el diezmo
Capítulo 12 - Nehemías: El contexto de Malaquías
Capítulo 13 - Malaquías: Ministros que roban a Dios
Capítulo 14 - Mateo 23; Lucas 11; Jesús apoyaba el diezmo bajo la ley
Capítulo 15 - Lucas 18:12; un fariseo se jacta del diezmo que entrega

Sección tres: El nuevo pacto y la ley
Capítulo 16 - Hechos 15 y 21: Transigencia y confusión
Capítulo 17 - Hebreos 8 y 2 Corintios 3: Un pacto nuevo y mejor
Capítulo 18 - El cristiano, la ley mosaica, y la "ley" de Cristo

Sección cuatro: Textos importantes post-Calvario
Capítulo 19 - Hebreos 7; el sumo sacerdocio de Cristo abolió el diezmo
Capítulo 20 - Efesios 2:14-16; Colosenses 2:13-17; la ley de las ordenanzas terminó en el Calvario
Capítulo 21 - 1 Pedro 2:9-10; el sacerdocio de los creyentes abolió el diezmo
Capítulo 22 - 1 Corintios 9; Pablo rehusó su "derecho" menor a ser sostenido
Capítulo 23 - 1 Corintios 16; dar para los santos necesitados
Capítulo 24 - 1 Timoteo 5:17; digno de doble honor
Capítulo 25 - Objeciones misceláneas

Sección cinco: Algo nuevo y mejor reemplazó el diezmo
Capítulo 26 - Chafer y Walvoord sobre el dar en el Nuevo Testamento
Capítulo 27 - 2 Corintios 8 y 9; un sermón usando los principios del dar de gracia
Capítulo 28 - Hechos 20:16-35; un sermón ignorado y ejemplo para predicadores

Sección seis: Historia secular, ética, y resumen
Capítulo 29 - Una historia de la iglesia secular sobre el dar
Capítulo 30 - Principios del diezmo para las iglesias que enseñan el diezmo: una sátira
Capítulo 31 - Difundir el evangelio sigue siendo nuestro llamado

Bibliografía

Acerca del autor

INTRODUCCIÓN

Cada uno dé como propuso en su corazón; no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre (2 Cor. 9:7).

Según el Nuevo Testamento, es claro que los cristianos deben dar, aun con sacrificio, para satisfacer las necesidades del misterioso organismo viviente, la iglesia, el cuerpo de Cristo, en el cual son llamados a servir. Dar es parte importante de la nueva naturaleza que los creyentes tienen en Cristo. Los cristianos dan, no a causa de ningún mandamiento o amenaza de maldición por no dar, sino porque dar es parte de su nueva naturaleza.

Este libro apoya plenamente este dar como una ofrenda de buena voluntad y una respuesta de fe del corazón motivado por el amor y el Espíritu Santo. Sin embargo, este autor está igualmente convencido de que predicar un diez por ciento obligatorio (llamado diezmo) del ingreso bruto, sin importar las circunstancias, es antibíblico y hace más mal que bien al cuerpo de Cristo.

Muchas iglesias enseñan que el diezmo es obligatorio y que los cristianos tienen que dar el diez por ciento de su ingreso bruto a la iglesia. Otras enseñan que los principios de dar en el Nuevo Pacto no incluyen dar obligatoriamente el diez por ciento del ingreso bruto. A menudo, los que enseñan el diezmo desprecian a los que discrepan con ellos, considerando que, o no creen en la Biblia o no son cristianos maduros. A menudo, los puestos de dirigencia, como los de pastor, diácono, y maestro de escuela dominical se les niegan a los que no enseñan el diezmo, aunque éstos puedan estar bien capacitados y sobresalgan en la ganancia de almas.

Durante demasiado tiempo, el diezmo ha sido tratado como un tema tabú, prohibido en muchas iglesias conservadoras. Demasiados profesores de seminario informados observan en silencio mientras personas en los estratos más bajos escriben la literatura denominacional que promueve el diezmo. Esta literatura de textos de prueba pasa por alto principios bíblicos de interpretación aceptados. Aunque ha habido un acuerdo general entre los evangélicos en relación con la inspiración de Biblia, la Trinidad, la deidad de Cristo, y el plan de salvación, continúa activa la discusión sobre los modernos profetas, el papel de Israel en la profecía, y los dones espirituales. Sin embargo, en muchas iglesias conservadoras, carismáticas y evangélicas, nadie se atreve a cuestionar la idea de que el diezmo es un mandamiento para la iglesia cristiana.

En mayo de 1999, en respuesta a mi solicitud sobre el mejor material y los mejores libros sobre el diezmo, el Dr. J. David Carter, principal especialista en mayordomía para Recursos Cristianos de Vida de la Convención de los Bautistas del Sur, me sugirió que usara Partners With God, Bible Truths About Giving [Socios Con Dios, Verdades Bíblicas Sobre el Dar] por Bobby Eklund y Terry Austin, "como plataforma para su investigación adicional en el diseño de su trabajo" (1). De acuerdo con la página en que aparece el derecho de autor, "este libro es el texto para el Curso 05-104 en el tema Curso de Estudio Sobre la Doctrina Bautista en la Iglesia" (2).

Partners with God tiene 142 páginas y sólo dedica las páginas 63-79 al diezmo. Eklund comienza su discusión sobre el diezmo atacando a los que discrepan con su posición. En la página 63, comienza la sección sobre el diezmo con una historia verdadera de una madre que mató a sus dos hijos y luego se suicidó porque pensaba erróneamente que tenía cáncer terminal. Eklund entonces escribe: "Este relato trágico y extremo ilustra una importante verdad: creer en una mentira siempre conduce a la tristeza y la destrucción". "La mentira [de Satanás] simplemente afirma que el diezmo es una práctica del Antiguo Testamento que ya no es válida para el cristiano del nuevo pacto. Este engaño ha encerrado a muchos cristianos en la esclavitud financiera y ha robado a la iglesia una considerable porción de recursos monetarios" (3).

Nuevamente, es tiempo de que los cristianos conservadores discutan abiertamente e investiguen la doctrina del diezmo usando probados principios bíblicos de interpretación para ponerse de acuerdo sobre esta vital doctrina. ¿A qué le tememos? ¿No es de extrema importancia para el crecimiento de la iglesia descubrir y actuar según la verdad de la Palabra de Dios? ¡Ciertamente el Espíritu Santo no quiere que la iglesia ignore este punto difícil!

Puesto que en cada lado del problema hay iglesias muy grandes que tienen mucho éxito en ganar almas, estoy convencido de que el evangelismo, no el diezmo, determina el éxito financiero de una iglesia. Como se dijo anteriormente, este libro no debe en modo alguno ser interpretado en el sentido de disminuir la importancia de dar ofrendas voluntarias cristianamente para ayudar a sufragar las legítimas necesidades en el nuevo pacto. Este libro contesta la pregunta: "¿Se da en la iglesia por ley, por necesidad, por exactitud y obligación, O es totalmente una respuesta por fe, enteramente del corazón?"

Según la Escritura, es claro que conocer la verdad nos hará libres del error (Juan 8:32), y que actuar sobre esa verdad nos acerca a Cristo (Juan 3:21). Al evitar este problema, la iglesia está perdiendo las bendiciones y la santificación de Dios (Juan 17:17). Como en cualquier otra doctrina bíblica, cada cristiano tiene una responsabilidad individual de saber personalmente lo que dice la palabra de Dios. Tal es el propósito de este libro. La mayordomía total está más allá de su esfera.

Se ha incluido cada uno de los textos, desde Génesis hasta Apocalipsis, que se refiere al diezmo y su equivalente, la décima parte. A esto le sigue un vistazo a los conceptos de "ley" y "pacto". Luego, se examinan los principios del nuevo pacto relativos a dar dinero y especie. Se ha incluido un examen de la iglesia primitiva antes del Concilio de Nicea, con muchas citas claves de reconocidos historiadores cristianos sobre el tema de la organización de la iglesia primitiva y el dar.

La siguiente lista incluye cada uno de los textos bíblicos sobre el diezmo.
 

Génesis 14:17-20

Amós 4:2-6

Génesis 28:20-22

2 Crónicas 31:1-12

Levítico 27:30-34

Nehemías 10_37-38; 12:44; 13:5, 12

Números 18:19-28

Malaquías 3:10

Deuteronomio 12:1-19

Mateo 23:23; Lucas 11:42

Deuteronomio 14:22-29

Lucas 18:9-14

Deuteronomio 26:12-13

Hebreos 7:1-19

1 Samuel 8:14-17

 

Ralph Bartlett, el evangelista llamado por Dios a quien ha sido dedicado este libro, ha ganado literalmente miles de preciosas almas para la gloria de Dios. Como yo mismo, creció bajo la enseñanza de iglesias que concuerdan con las premisas básicas de este libro en relación con la ley y el diezmo. ¡Cuán triste es descubrir que este gran hombre de Dios no es considerado apto para enseñar la clase de escuela dominical sólo porque cree que el diezmo no es una doctrina del nuevo pacto! ¡Qué terrible desperdicio de los dones y el llamado de Dios que Él ha puesto en su iglesia para su edificación! La iglesia de Dios en toda esta nación y este mundo sufre a causa de este pecado de no usar el don de este talento.

Quizás este libro pueda corregir este error.

Russell Earl Kelly, 2007

Capítulo 1

Origen y definición del diezmo

¿Qué es un diezmo bíblico? La palabra es tan común entre los cristianos conservadores que todo el mundo cree que él o ella sabe exactamente lo que significa. Sin embargo, al comienzo mismo de este libro aparece un serio problema con la interpretación del diezmo a causa del grave desacuerdo sobre la definición de "diezmo". Tanto la palabra hebrea como la palabra griega para "diezmo" significan simplemente "un décimo". Sin embargo, más allá de esta simple definición, hay una gran dificultad para definir el contenido del diezmo. Si tuviera lugar un juicio legal, todas las partes involucradas tendrían que ponerse de acuerdo sobre una definición de trabajo antes de que pudiera tener lugar la presentación del caso. Sin embargo, puesto que esto no es posible, se presentarán cuatro defniciones de "diezmo". Aunque muchos contiendan por la tercera definición, este libro usará la cuarta, la definición de la ley mosaica. Y esta selección de una definición de trabajo todavía causará gran preocupación a muchos a causa de las tradicionales ideas de larga data sobre el alcance del diezmo.

La definición pagana y la definición general

La primera definición de "diezmo" es una definición general y abarcante que no se usa en la porción principal de este libro. La Encyclopedia Americana define el diezmo general como "la décima parte del producto u otro ingreso, pagado voluntariamente o por autoridad de la ley para beneficio de instituciones religiosas, el sostenimiento de sacerdotes y pastores, y la ayuda de los necesitados" (4). Esta definición no distingue entre diezmos eclesiásticos por leyes eclesiásticas, entre diezmos personales y diezmos comerciales y agrícolas.

Enciclopedia de la Religión. "En el Cercano Oriente antiguo están los orígenes de una ofrenda sagrada o pago sagrado a la deidad de una décima parte de los bienes o propiedades declarados. A menudo entregados al rey o al templo real, el 'décimo' era generalmente aproximado, no exacto. Se sabe que esta era la práctica en Mesopotamia, Siria-Palestina, Grecia y tan lejos en occidente como la ciudad fenicia de Cartago" (5).

El Diccionario Bíblico Westminster. "Una décima parte del ingreso propio, consagrada a Dios. La separación de cierta proporción de los productos de la industria propia o del botín de guerra como tributo a sus dioses era practicada por varias naciones de la antigüedad. Los lidios ofrecieron un diezmo de su botín (Heródoto I, 89). Los fenicios y cartagineses enviaban un diezmo anual al Hércules de Tiro. Estos diezmos podían ser regulares u ocasionales, voluntarios o prescritos por la ley" (6).

Esta regla general es de origen pagano y precede en muchos siglos a la ley mosaica del diezmo. en Génesis 41:34, José instó a los egipcios a duplicar su diezmo para cubrir los años de escasez. En Génesis 14, Abraham estaba obligado a entregar un diezmo del botín de guerra en obediencia a la costumbre árabe sobre la guerra. En tiempos del Nuevo Testamento, el Imperio Romano recibió el primer diezmo, el diez por ciento de los granos y el veinte por ciento de los árboles frutales, de sus súbditos conquistados, incluyendo a Judá.

Aunque un diezmo de un diez por ciento adicional de "botín de guerra" no estaba incorporado en la ley mosaica, sí se menciona un uno por ciento adicional en Números 31:25-47. Casi todos los comentaristas teológicos discuten esta antigua costumbre mencionada en Génesis 14:21, que la enlaza con el diezmo en el versículo 20.

El diezmo como ofrenda general

Una segunda definición de "diezmo" es muy común entre iglesias moderadas y liberales, que consideran el diezmo igual a las ofrendas voluntarias. Se insta a los miembros a comenzar dando un pequeño porcentaje y aumentar gradualmente este porcentaje según su capacidad. Entre estas iglesias, se hace poca o ninguna referencia a la obligación exacta de dar el diez por ciento del ingreso bruto como requisito legal. Puesto que muchas de las iglesias liberales asignan a la mitología desde Adán hasta Moisés y creen que el Pentateuco fue escrito después del exilio, por lo general basan su enfoque del dar en principios generales, más bien que en textos específicos.

Además, muchos de los que sostienen esta posición prefieren usar la palabra "diezmo" para referirse al ingreso "neto", con ciertas limitaciones. Es más probable que digan que a los pobres no se les requiere que den diezmos,y que éstos sólo se requieren de los que ganan dinero con su trabajo. También es más probable que digan que el sostenimiento de la iglesia no es la obligación de los que apenas viven de una pensión del gobierno o de ayuda de supervivencia. El primer deber de los padres es proporcionar para las necesidades esenciales de alimento, ropa, y alojamiento para su familia.

El diezmo como diez por ciento del ingreso bruto

Una tercera definición de "diezmo" se enseña en muchas iglesias más conservadoras y fundamentales. Para estas iglesias, "diezmo" se refiere al diez por ciento del ingreso "bruto" y se espera de todas las clases económicas, ricas y pobres por igual. Además de pagar los salarios de los obreros evangélicos y sufragar los gastos de programas sociales, algunas iglesias más pequeñas también usan el diezmo como fondo de construcción y para pagar todas las deudas de la iglesia. Esta posición insiste en que el diezmo es un standard bíblico inmutable, o un principio moral eterno, que refleja el carácter de Dios, precedió a la ley mosaica y, por lo tanto, no fue abolido por ella. Dicen que todos los cristianos están obligados a entregar el diez por ciento exacto de su ingreso bruto, y que se han de entregar ofrendas voluntarias, además del diezmo obligatorio. Sin excepción, el diezmo debe ser devuelto a Dios primero, aunque debe darse menos prioridad a otras necesidades como abrigo, cuidado de los niños, medicinas, alimento, calefacción, y ropa. La iglesia tiene la obligación de enseñar el diezmo porque es un mandamiento bíblico.

Esta común definición conservadora es rechazada y refutada en este libro porque no considera la definición correcta, el propósito, y las limitaciones del diezmo bíblico. Como se menciona en la introducción, este libro usa deliberadamente muchas fuentes evangélicas conservadoras en un intento por demostrar que esta definición es a la vez legalista y perjudicial para la iglesia que debería aplicar de modo mucho mejor los principios del nuevo pacto.

El diezmo como ordenanza del Antiguo Testamento para Israel

La cuarta definición de "diezmo" es la precisa y estrecha definición bíblica que se da en la ley de Moisés en el Antiguo Testamento. El diezmo bíblico era una ordenanza de la ley mosaica para uso y beneficio de la nación de Israel bajo el Antiguo Testamento. La totalidad del diezmo se entregaba a la tribu de Leví, primero, a cambio de no tener herencia de territorio y, segundo, a causa del servicio rendido a sus hermanos, siendo de la casa levítica de Aarón, pues eran los únicos que servían como sacerdotes. A su vez, un décimo del primer diezmo era entregado por los levitas a los sacerdotes que ministraban en el altar.

El diezmo básico no debía ser usado para construir casas de culto. Puesto que el polvo pagano profanaba, el diezmo original consistía únicamente de los aumentos en los productos agrícolas de la tierra santificada por Dios y de los aumentos en los rebaños de animales criados en la tierra de Israel. Aunque el diezmo podía ser intercambiado por su valor monetario, ¡el diezmo nunca consistía de dinero! Un segundo (y tercer) diezmo se entregaba también para proveer alimento para ocasiones festivas, y para la alimentación de subsistencia de las viudas, los que no tenían padre, los huérfanos y los extranjeros en Israel.

El alcance del diezmo

Un sorprendente hecho bíblico es que los pobres no entregaban diezmos, sino que recibían del diezmo. Un capítulo separado sobre los pobres trata de esta verdad. Este hecho queda especialmente claro en las leyes relativas a la rebusca y en el propósito del diezmo. Jesús no diezmó, ni pecó dejando de diezmar, porque era pobre y no poseía tierra ni animales de pastoreo para su sostenimiento. De los pobres sólo se esperaba que dieran ofrendas voluntarias lo mejor que podían.

Por medio de la lista en este capítulo, es fácil demostrar que el contenido de todos y cada uno de los diezmos registrados y que se encuentran en la ley mosaica procede solamente de propietarios de tierras y pastores del territorio de Israel. Esta es una verdad totalmente inesperada, pero muy clara, sobre el diezmo que fue revelada por un estudio bíblico con una concordancia exhaustiva. Además, por extraño que parezca, el diezmo bíblico sólo era para una sociedad sostenida casi enteramente por medio de cosechas agrícolas y rebaños de animales.

La sociedad bíblica incluía las siguientes ocupaciones: panaderos, fabricantes de velas, carpinteros, fabricantes de ropa, peones de granjas, pastores de rebaños, empleados domésticos, artífices de joyas, albañiles, artífices de metales, músicos, pintores, fabricantes de perfumes, médicos, escultores, soldados, curtidores, maestros, y fabricantes de tiendas. Pero NINGUNA de estas profesiones estaba incluida, ni ningún ingreso de estas profesiones estaba incluido, en ninguna lista de los sujetos a entregar diezmos. ¿Por qué no? Estas fuentes de ingreso proporcionaban gran parte del dinero para los impuestos por cabeza, impuestos del templo, tributos a conquistadores extranjeros, y por supuesto, ofrendas voluntarias. Es inconcebible pensar que Dios simplemente se olvidó de incluir estas fuentes de ingreso en las muchas listas de los que debían entregar diezmos.

También tenemos que recordar que la ley mosaica de los 'primogénitos' sacaba a todos, excepto el primogénito en una familia de cuatro hijos, fuera de la tierra en la segunda o tercera generación porque el primogénito recibía una doble porción de la herencia de la tierra (Deut. 21:17). Los que poseían parcelas de tierra demasiado pequeñas para sostener a una familia tenían que vender su parcela al pariente que tuviera una herencia mayor. Luego, tenían que trabajar como peones asalariados en la tierra de sus parientes o mudarse a la aldea y conseguir una ocupación. Por ejemplo, una parcela de 1000 acres sería dividida por cuatro hermanos en parcelas de 400, 200, 200, y 200 en la primera generación; 160, 80, 80, y 80 después de dos generaciones; 32, 16, 16, y 16 en después de tres generaciones. De este modo, al subdividir la tierra continuamente, el diezmo de la tierra permanecería sin cambio, pero se reduciría seriamente el número de personas que pagaban diezmo de la tierra.

Textos que revelan el alcance limitado del diezmo

Lev. 27:30, 32 Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová. ... Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová.

Núm. 18:27 La contribución que ustedes me presenten les será contada como si fuera trigo de la era o mosto del lagar.

Núm. 18:28 Así que reservarán para mí, como su contribución, el diezmo de todos los diezmos que reciban de los israelitas, y se lo entregarán al sacerdote Aarón.

Deut. 12:17 No podrás comer en tus ciudades el diezmo de tu trigo, de tu vino o de tu aceite.

Deut. 14:22 Indefectiblemente diezmarás todo el producto del grano que rindiere tu campo cada año.

Deut. 14:23 Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiere para poner allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino y de tu aceite, y las primicias de tus manadas y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.

Deut. 26:12 Cuando acabes de diezmar todo el diezmo de tus frutos en el año tercero, el año del diezmo, darás también al levita, al extranjero, el huérfano y a la viuda; y comerán en tus aldeas, y se saciarán.

2 Crón. 31:5 Y cuando este edicto fue divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra; trajeron asimismo en abundancia los diezmos de todas las cosas.

2 Crón. 31:6 También los hijos de Israel y de Judá, que habitaban en las ciudades de Judá, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas; y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que habían prometido a Jehová su Dios, y los depositaron en montones (7).

Neh. 10:37 Que traeríamos también las primicias de nuestras masas, y nuestras ofrendas, y del fruto de todo árbol, y del vino y el aceite, para los sacerdotes, a las cámaras de la casa de nuestro Dios, y el diezmo de nuestra tierra para los levitas; y que los levitas recibirían las décimas de nuestras labores en todas las ciudades.

Neh. 13:5 Y le había hecho una gran cámara, en la cual guardaban antes las ofrendas, el incienso, los utensilios, el diezmo del grano, del vino y del aceite, que estaba mandado dar a los levitas, a los cantores y a los porteros, y la ofrenda de los sacerdotes.

Mal. 3:10 Traed todos los diezmos al alfolí, y haya alimento en mi casa.

Mat. 23:23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino ...

El diezmo no era un principio moral eterno.

Una tradición no es automáticamente un principio moral eterno meramente porque es muy antigua, muy común, y muy difundida. El hecho de que el diezmo era común en gran parte de los cultos paganos antes de que la Biblia se escribiera no lo convierte en un principio moral. La idolatría, el culto a los cuerpos astrológicos, el sacrificio de niños, la prostitución en el templo, la brujería y la nigromancia son igualmente muy antiguos, muy comunes y muy difundidos en las culturas paganas. La práctica de dar se encuentra en las leyes naturales, pero no así un porcentaje exacto.

El diezmo no era un mínimo requerido de todos los israelitas del Antiguo Testamento.

Sólo los israelitas que se ganaban la vida con la agricultura y el pastoreo de rebaños dentro de los límites de Israel estaban obligados a diezmar bajo la ley mosaica. Su ingreso procedía de las manos de Dios. Aquéllos cuyos ingresos procedían de sus propios oficios y habilidades no estaban obligados a diezmar productos y dinero. Los pobres y los necesitados que no diezmaban y recibían ayuda de los diezmos daban ofrendas voluntarias.

Los diezmos no eran lo mismo que las primicias, o primeros frutos.

La primicia era una pequeña cantidad de la primera cosecha, y el primogénito era el primer descendiente de los animales. La primicia era lo bastante pequeña como para que cupiera en una cesta de mano (Deut. 26:1-4, 10; Lev. 23:17; Núm. 18:13-17; 2 Crón. 31:5a). Las ofrendas de las primicias y los primogénitos iban directamente al templo, y se requería que fuesen consumidos totalmente, sólo dentro del templo, por los sacerdotes que ministraban (Neh. 10:35-37a; Éx. 23:19; 34:26; Deut. 18:4).

Los diezmos no eran en dinero.

Un argumento para sustentar el diezmo no alimentario es que el dinero no estaba universalmente disponible y el trueque por alimentos debe haber sido usado en la mayoría de las transacciones. Este argumento no es bíblico. Sólo Génesis contiene la palabra "dinero" en 32 textos y la palabra ocurre 44 veces antes de que se mencione el diezmo por primera vez en Levítico 27. La palabra shekel también aparece a menudo desde Génesis hasta Deuteronomio.

En realidad, muchos siglos antes de que Israel entrara en Canaán y comenzara a diezmar el alimento obtenido de la tierra santa de Dios, el dinero era un artículo de uso diario. Por ejemplo, dinero en forma de shekels de plata pagaba por esclavos (Gén. 17:12+); tierra (Gén. 23:9+); libertad (Éx. 23:11); multas en los tribunales (Éx. 21, todo; 22, todo); cuotas del santuario (Éx. 30:12+); votos (Lev. 27:3-7); impuesto de censo (Núm. 3:47+); bebidas alcohólicas (Deut. 14:26) y dotes matrimoniales (Deut. 22:29).

Según Génesis 47:15-17, el alimento sólo se usaba como trueque después de que el dinero se había gastado. En la Palabra de Dios, en Levítico, existen leyes bancarias y de usura aun antes de los diezmos. Por lo tanto, el argumento de que el dinero no era lo bastante prevaleciente para el uso diario es falso. Pero el alcance del diezmo jamás incluye dinero de productos y actividades comerciales que no fuesen alimento.

Ejemplos de muchas autoridades que concuerdan en esta definición del diezmo.

Anchor Bible Dictionary, 'diezmo', C. Judaísmo primitivo y cristianismo, dice: "Mientras que en AT el diezmo se aplica sólo a productos agrícolas específicos, la exégesis rabínica y patrística tiende a incluir todos los productos agrícolas, y más tarde [mucho más tarde] todas las formas de ingreso como sujetas al diezmo".

Alfred Edersheim: "Y es notable que la ley parece considerar a Israel como destinado a ser sólo un pueblo agrícola - no se ha hecho ninguna provisión para ingresos procedentes del comercio o las mercaderías" (8).

Fausset´s Bible Dictionary: "El diezmo de todos los productos agrícolas, así como el de los rebaños y el ganado, pertenecía a Jehová" (9).

Nelson´s Illustrated Bible Dictionary: La ley de Moisés prescribía los diezmos con algún detalle. Levítico 27:30-32 dice que el diezmo de la tierra incluiría las semillas de la tierra y el fruto de los árboles. Además, el pueblo hebreo debía apartar todo décimo animal de sus rebaños y manadas para el Señor. ... En ninguna parte ordena el Nuevo Pacto que los cristianos deben diezmar ..." (10).

The New Catholic Encyclopedia: "En el Código Deuteronómico, el diezmo está limitado al grano, al vino, y al aceite (Deut. 12:6, 11, 17; 14:22). Estos textos hacen equivaler el diezmo más o menos a otras ofrendas y a otros sacrificios rituales" (11).

The New Unger´s Bible Dictionary: "La décima parte de todos los productos agrícolas, los rebaños y el ganado estaba declarado como santo a Jehová a manera, por decirlo así, de alquiler para El que era, estrictamente hablando, el Dueño de la tierra, y a cambio de los productos de la tierra ... Aunque la ley no especificaba que los varios frutos del campo y de los árboles debían ser diezmados, el Mishnah (Maaseroth 1.1) incluye 'todo lo que es comestible, todo lo que estaba almacenado o que nacía de la tierra ..."(12).

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J. David Carter, Lifeway Lead Stewardship Specials, carta a Russell E. Kelly, 17 mayo de 1999.

Bobby Eklund y Terry Austen, Partners With God, Bible Truths about Giving, (Convention Press: The Sunday School Board of the Southern Baptist Convention, 1994), copyright page.
Ibid., 63.
Encyclopedia Americana, 1996 ed., s.v. "diezmo".
De la Encyclopedia of Religion, Mircea Eliad, editor, 1987, s.v. "diezmo". Reimpreso con permiso del Gale Group.
(6) John D. Davis, ed., Westminster Dictionary of the Bible (Philadelphia: Westminster Press, 1964), s.v. "diezmo".
Tomado de Wycliffe Bible Commentary, Charles F. Pfeiffer y Everett F. Harrison, editores, Moody Press, 1972. Usado con permiso. Concerniente a "2 Crón. 31:6", "El diezmo de las cosas sagradas puede ser un témino general para los porcentajes simbólicos de ciertas ofrendas que se convertían en propiedad de los sacerdotes (Núm. 18:6; cf. Lev. 6:16-7:36)". Aunque algunos comentarios llaman a esto una inserción de escriba, la Revised Standard Version omite por completo la segunda palabra, diezmo, en el texto.
Alfred Edersheim, The Temple, Its Ministry and Services, Wm. B. Eerdman´s Grand Rapids, cap. 19, p. 379.
Andrew Robert Fausset, Fausett´s Bible Dictionary, CD-ROM (Seattle. Biblesoft, 1999), s.v. "diezmo".
Roland F. Youngblood, ed., Nelson´s Illustrated Bible Dictionary, (Copyright: 1986) CD-ROM (Seattle, Biblesoft, 1999), s.v. "diezmo".
David I. Eggenberger, ed., New Catholic Encyclopedia (New York: McGraw-Hill, 1967), s.v. "diezmo".
Tomado de New Unger´s Bible Dictionary, Merrill Unger, Moody Press, 1986, s.v. "diezmo". Usado con permiso.

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Capítulo 2

Génesis 14
Abraham, Melquisedec
y las costumbres árabes

Melquisedec y Abraham: La posición pro-diezmo.

En Génesis 14 ocurre la primera mención del diezmo en la Escritura. Incluye el pago de diezmos por parte de Abraham al misterioso Melquisedec. Puesto que este incidente en la vida de Abraham precede a la ley mosaica y al Antiguo Testamento en más de cuatro siglos, los que enseñan el diezmo usan invariablemente los versículos 18-20 como textos de prueba. Su posición enseña que, puesto que el diezmo, como el matrimonio y el resto de la ley "moral", realmente precedieron a la ley, entonces son "principios eternos", que no fueron invalidados cuando la ley mosaica fue reemplazada por el nuevo pacto en el Calvario. Para muchos, Melquisedec mantuvo vivo el culto al Dios verdadero durante el transcurso de los siglos desde el tiempo de Noé hasta que Abraham llegó a Canaán.

Eklund, un miembro de los Bautistas del Sur, escribe; "La idea de entregar un diezmo a Dios puede ser encontrada en el primer libro de la Biblia (véase Gén. 14:20; 28:22). El diezmo fue practicado por Abraham cuatrocientos años antes de Moisés. Llevar un diezmo a su dios era una práctica común en muchas sociedades antiguas. El hombre siempre ha usado el número diez como base para enumerar. El número diez representa plenitud. Por lo tanto, el diezmo simbolizaba dar nuestro todo a Dios" (13).

Sin embargo, en respuesta, tales breves asertos y conclusiones no detallados difícilmente son el tipo de documentación requerida en la mayoría de estudios doctrinales denominacionales. ¿Debemos aceptar como válidos otros "ejercicios comunes en muchas sociedades antiguas"? No se ha ofrecido ninguna explicación en relación con el propósito de la narración en Génesis 14, quién era realmente Melquisedec, qué significaba el título de "Altísimo" en aquella época en la historia de Israel, por qué Melquisedec permitió que el rey de Sodoma actuara como su embajador, la naturaleza del diezmo del botín, qué significaba el anuncio de Abraham sobre "Yahvé", si Abraham diezmó o no cualquier porción de sus propiedades personales, por qué Abraham devolvió el restante noventa por ciento al rey de Sodoma, ni por qué una porción tan grande del capítulo trata del rey de Sodoma. ¿Debe el estudioso inquisitivo aceptar simplemente la posición doctrinal sin preguntar?

Narración de Génesis 14.

Para entender correctamente por qué se menciona el diezmo en este capítulo. Dios presenta el incidente en una narración extensa y detallada porque no quería que fuese tomado fuera de su contexto histórico. Tenemos que recordar que el clímax de una narración ocurre al final de la historia, no en la mitad.

Antes de leer el relato, es prudente considerar su principio de interpretación. "En su sentido más amplio, una narración es un relato de sucesos específicos en tiempo y espacio, y de participantes cuyas historias son registradas con principio, parte media, y final.... Demasiado a menudo, los lectores proyectan alguna verdad moral o espiritual sobre un personaje o suceso bíblico, prestando más atención a la lección moral que ven en la narración que a la historia misma. La objeción subyacente a la interpretación de la Biblia de una manera moralista y ejemplar en cada pasaje de la narración es que destruye la unidad del mensaje de la Biblia" (14).

Aproximadamente en el año 2000 a. C., cuatro reyes de ciudades-estados alrededor de los ríos Tigris y Éufrates invadieron el territorio al este del río Jordán y hacia el extremo sur del Mar Muerto. Su líder era Quedarlaomer, de Elam (v. 1). Después de viajar de 700-900 millas hacia el oeste alrededor de la fértil media luna (de Mesopotamia), derrotaron a cinco reyes de otras tantas pequeñas ciudades-estados, que gobernaban a unas pocas millas uno de otro en el extremo sur del Mar Muerto (vv. 2-3).

Después de pagar tributo durante doce años, estos cinco reyes se rebelaron (v. 4). Los cuatro reyes del este regresaron. Avanzando hacia el sur desde Damasco, derrotaron a numerosos reyes de ciudades-estados al este, al sur, y al suroeste del Mar Muerto hasta que llegaron a En-gedi. Esto les colocó como a veinte millas de Salem.

En lugar de avanzar hacia Hebrón, Mamre, y Salem, se volvieron al sur y combatieron contra los cinco reyes (vv. 5-7). Quedarlaomer resultó victorioso nuevamente. Tomó prisionero al sobrino de Abraham, Lot, todos sus bienes, todos los bienes y todas las vituallas de Sodoma y Gomorra, e inició el viaje de regreso a su país (probablemente desandando la ruta hacia el este) (vv. 8-12).

En esa época, Abraham (Abram) vivía cerca de Hebrón, que está situada aproximadamente a mitad de camino entre Salem y Sodoma (vv. 13, 24). Cuando Abraham oyó decir que Lot había sido tomado prisionero, tomó a 318 siervos adiestrados y aliados amorreos y persiguió al enemigo (vv. 13-14, 24). Atacando de noche, derrotó a las fuerzas enemigas, rescató a Lot, y recuperó a todos los cautivos y bienes que habían sido tomados del área de Sodoma y Gomorra (vv. 15-16).

En su viaje de vuelta, Abraham se detuvo justo en las afueras de Salem (que es probablemente Jerusalén). Allí fue recibido por el nuevo rey de Sodoma, que era seguido por Melquisedec, rey de Salem, sacerdote de El Elyon. Melquisedec trajo pan y vino para dar de comer a Abraham y a sus hombres. Luego, Melquisedec bendijo a Abraham (vv. 17-20).

Después, Abraham honró a Melquisedec entregándole la décima parte de todo el botín de guerra que había sido robado de Sodoma y Gomorra (v. 21; Heb. 7:4). El rey de Sodoma insistió en que Abraham conservase el resto del botín para sí mismo y que sólo devolviese las personas que habían sido tomadas prisioneras de su área de gobierno (v. 21). Abraham le dijo al rey de Sodoma que él le había prometido al Señor (Yahvé, Jehová), a quien había reconocido como El Elyon (Dios Altísimo), que no tomaría ninguna parte del botín (vv. 22, 23). Abraham dijo que no quería que el rey de Sodoma se ufanara de haberlo enriquecido (vv. 23-24).

El propósito de Génesis 14 en este libro.

El propósito de este capítulo es demostrar que Melquisedec no proporciona un legítimo fundamento, antes de la ley, que se pueda usar como ejemplo para el cristiano del nuevo pacto acerca de la práctica del diezmo. Aunque mi conclusión es compartida también por muchas denominaciones cristianas, es digno de mención que ésta es la posición original de la Biblia de Referencia Scofield, principales escuelas superiores como el Dallas Theological Seminary, Moody Bible Institute, Wheaton Colege, y autores muy respetados como Craig Blomberg, Lewis Sperry Chafer, Walter Elwell, Theodore Epp, John MacArthur, Charles Ryrie, Charles Swindol, Merrill Unger y John Walvoord. Estos eruditos evangélicos conservadores argumentan que el Melquisedec histórico nunca se usó para validar el diezmo en la ley mosaica bajo el Antiguo Testamento y no puede usarse para validar el diezmo en el Nuevo Testamento después del Calvario. Se demostrará que no hay ningún principio eterno en Génesis 14 que se pueda trasladar más allá del Calvario hasta la iglesia de la actualidad. Existe amplia evidencia de esta posición en los escritos de los autores mencionados anteriormente, escritos que se usan como libros de texto autorizados en muchas escuelas superiores y muchos seminarios en la actualidad.

Para entender la relevancia del diezmo a partir de esta narración, primero es necesario dejar de usar como textos de prueba los versículos 18-20 fuera de su contexto histórico, e interpretar el capítulo entero con sólidos principios de interpretación. Es extraño que, aunque algunos conservadores como Jerry Falwell, John Hagee y las personalidades de TBN que apoyan el diezmo aceptan la escatología dispensacional, rechazan los principios dispensacionales sobre el dar.

El diezmo de Abraham era del botín de guerra, no de sus propiedades personales.

14:16 Así recuperó todos los bienes, y también rescató a su sobrino Lot, junto con sus posesiones, las mujeres y la demás gente.

14:20 Y le dio el diezmo de todo.

Heb. 7:4 Consideren la grandeza de ese hombre, a quien nada menos que el patriarca Abraham dio la décima parte del botín.
Claramente, el diezmo de Abraham fue de los despojos, el botín de guerra, que había sido tomado de Sodoma y Gomorra. No fue de la (futura) tierra santa de Israel, ni de los alimentos y rebaños de la (futura) tierra santa prometida; es decir, no se ajustaba a la descripción de los diezmos como están delimitados bajo la ley mosaica (véase el capítulo uno). Tampoco sostenía su diezmo un verdadero sacerdocio levítico que había abandonado la propiedad de la tierra para servir a Yahvé.

Como cabeza de su casa, Abraham era él mismo sacerdote y, como tal, construía altares y adoraba a Dios directamente (Gén. 12:7, 8; 13:4, 18; 15:9-18). No necesitaba un sacerdote como Melquisedec para que intercediera por él delante de Dios. Como los líderes árabes de clan en nuestro tiempo, como sacerdote de su familia hacía contribuciones directas de caridad para los pobres mientras servía a Dios durante sus viajes nómadas. Una correcta exégesis debería comenzar la discusión del versículo 20 por lo menos en el versículo 16, en vez de en el versículo 18, y continuar más allá del versículo 20, por lo menos hasta el versículo 21.

Cuando Abraham llegó a las afueras de Salem, tomó posesión del botín. Esto incluía todos los bienes que el enemigo derrotado había tomado de la región de Sodoma, más todos los rehenes, incluyendo a Lot. Es muy claro que Abraham dio su "diezmo" a Melquisedec de este botín. Como rey victorioso, con Abraham como su "general", Melquisedec tenía derecho a elegir primero, de la parte más alta del montón de despojos, el primer diez por ciento del botín. Sin embargo, no hay ningún barrunto en la Escritura de que Abraham jamás entregara a Melquisedec ningún diezmo de su propiedades personales, ni en ese momento ni más tarde.

El rey de Sodoma era el embajador de Melquisedec.

14:17 Y el rey de Sodoma salió a recibirle a su regreso de la matanza.

Es inconcebible que un verdadero rey-sacerdote del Dios verdadero permitiera a un rey que gobernaba la degradante e inmoral ciudad de Sodoma salir primero y actuar como su embajador. No podemos olvidar la descripción de Dios en el capítulo 18, versículo 20: "El clamor de Sodoma y Gomorra es grande y su pecado es gravísimo".

El rey de Sodoma es a menudo un ignorado participante clave en el relato histórico de Génesis 14. Aunque tres versículos (18-20) mencionan a Melquisedec, cuatro versículos mencionan al sucesor de Bera, su amigo y aliado, el rey de Sodoma (21-24). Aunque en los últimos tres versículos climáticos de la narración Abraham habla al rey de Sodoma, no hay registro de una sola palabra hablada por la boca de Abraham al mismo Melquisedec. ¡El centro y el clímax de la narración es la declaración de Abraham al rey de Sodoma, y no sobre su diezmo a Melquisedec!

Puesto que el incidente ocurrió justo fuera del palacio del rey-sacerdote, Melquisedec, el rey de Sodoma ciertamente debe haber estado actuando como el representante personal de Melquisedec, su embajador. Pero no se indica ninguna desaprobación ni etiqueta incorrecta.

Melquisedec era un rey-sacerdote cananeo semítico.

14:18 Entonces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino ...

Hebreos 7:6 dice: "Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos". Aunque existe mucha especulación, el texto mismo no da evidencia de que Melquisedec fuese otra cosa que un rey-sacerdote pagano auto-designado y auto-nombrado, similar a cientos de otros que se encontraban en su época y en las cercanías alrededor del año 2000 a. C.

The Wycliffe Bible Dictionary: "El nombre de esta misteriosa persona significa o bien 'rey de justicia', 'mi rey es justicia', o 'mi rey es Zedek'. Zedek es la palabra hebrea para ´justicia´y también el nombre de una deidad cananea. Melquisedec era el rey-sacerdote de Salem, que es la forma abreviada de 'Urusalem', 'ciudad de paz', identificada como Jerusalén. 'Shalom' es la palabra hebrea para 'paz' y 'Shalem' era probablemente el dios cananeo de la paz. Este amable rey-sacerdote, reconociendo la nobleza y la dignidad de Abraham, proporcionó refrigerio y alimentos para el cansado guerrero y sus hombres. Estos dones eran símbolos de amistad y hospitalidad" (15).

La cita que entecede me abrió los ojos para llevar a cabo una extensa investigación sobre el ignorado panteón fenicio y cananeo. Extrañamente, esta declaración procede de un comentario re-publicado por la Southwestern Company (Bautistas del Sur) por Moody Press en 1968. El capítulo sobre Génesis fue escrito por Kyle M. Yates, Sr., Th. D., Ph. D., profesor de Antiguo Testamento, Baylor University, Waco, Texas, que es Bautista del Sur. Si, como afirma Yates, Melquisedec adoraba a los dioses cananeos, Zedek y Salem, entonces, lógicamente, El Elyon debe haber sido también un dios cananeo!

The New Bible Commentary: "No hay nada misterioso acerca de él, a pesar de la interpretacxión que algunos le han dado a Heb. 7:3. Era rey de algún clan semítico, que todavía ocupaba Salem, antes de que los jebuseos la capturaran. Nunca hubo una completa extinción del conocimiento de Dios en el mundo, y aquí, también, Dios había preservado algún conocimiento de sí mismo" (16).

The Matthew Henry Commentary: "El rabino, y la mayoría de nuestros escritores rabínicos, han llegado a la conclusión de que Melquisedec era Sem, el hijo de Noé, que era rey y sacerdote de sus descendientes, de acuerdo con el modelo patriarcal. Pero esto no es probable en absoluto. ... La opinión más comúnmente aceptada es que Melquisedec era un príncipe cananeo, que reinaba en Salem, y había preservado la verdadera religión allí; pero, si esto es así, parece inexplicable por qué ocurre su nombre sólo aquí en toda la historia de Abram, y por qué tenía Abram sus propios altares y no usaba los altares de su vecino Melquisedec, que era mayor que él" (17).

Melquisedec no podía haber sido el Cristo pre-encarnado.

Si Melquisedec hubiera sido una manifestación pre-encarnada de Jesucristo antes de su nacimiento virginal, y si Jesucristo hubiese vivido anteriormente en la tierra como rey-sacerdote, ¡tal evento habría rivalizado en importancia con el acontecimiento Jesucristo! Sin embargo, el acontecimiento Jesucristo, y no Melquisedec, es cuando Dios se convirtió en hombre y vivió personalmente entre sus seres creados.

Es muy importante entender la diferencia entre el Melquisedec histórico de Génesis 14 y el Melquisedec profético y típico de Salmo 110 y Hebreos 7. Las características "negativas" del Melquisedec histórico se invierten para convertirse en características "positivas" de Jesucristo, el Melquisedec típico, en Salmo 110 y Hebreos 5-7. Para una discusión completa de esto, véanse los comentarios sobre Hebreos 7:1-3 en un capítulo posterior.

Además, si Melquisedec hubiera sido un verdadero adorador de Yahvé, entonces él, no Abraham, habría sido el escogido por Dios para iniciar una nación escogida. ¡Melquisedec ya era un rey-sacerdote establecido en una gran ciudad de Canaán! ¡Sin embargo, esta lógica destruye todo el énfasis bíblico y la ncesidad de Abraham! Fue precisamente porque Dios no pudo encontrar en Canaán un hombre con una fe como la de Abraham por lo que buscó a Abraham en Ur y en Harán.

¿Quién era Melquisedec? La respuesta a esta pregunta varía casi tanto como el número de teólogos que comentan sobre él. La imposibilidad de identificar correctamente al Melquisedec histórico conduce a este uso típico por parte del escritor de Hebreos. Sin embargo, para los fines de esta discusión sobre el diezmo, simplemente no hay suficiente evidencia para afirmar sin reservas que el hecho de que Melquisedec haya recibido diezmos debe ser interpretado como prueba positiva de que los cristianos del nuevo pacto deben diezmar. Si Dios hubiese querido revelar esta verdad, Dios ciertamente habría hecho énfasis en ella en el nuevo pacto, especialmente en pasajes como Hebreos 7 y 1 Corintios 9. Pero ni Moisés en la ley ni ningún escritor del Nuevo Testamento usó a Melquisedec como ejemplo para que los hebreos o los cristianos diezmaran.

La Jerusalén de Melquisedec era una ciudad cananea semítica.

Aunque, subconscientemente, queremos asociar la Jerusalén de Melquisedec con la Jerusalén de David más de mil años después, este simplemente no es el caso. Las tablas de Tell Mardikh (c. 2300 a.C.) contienen el nombre "Urusalimum" y cientos de otros lugares y nombres personales en la región. El nombre probablemente significaba originalmente "fundada por el dios Shalem", una diosa (¿de la aurora?) de los amorreos, consorte de Zedek, es decir, Júpiter.

Cuando los jebuseos llegaron, no eligieron la mejor ubicación porque el lugar alto arriba de Cedrón ya estaba ocupado por un templo cananeo que los jebuseos no quisieron desplazar. Los arqueólogos afirman que el fuerte jebuseo data de por lo menos el año 2000 a. C., que es la época del tributo de Abraham a Melquisedec (18).

Puesto que el nombre de "Jerusalén" era conocido antes de la ocupación por los jebuseos, probablemente se refería originalmente a la colina alta del templo de Melquisedec al lado del valle de Zedek. Los jebuseos se mencionan ya en Números 13:29. Llamaban a su ciudad "Jebus" o "Jebusi". David la capturó y la llamó "Ciudad de David" (Josué 15:8; 18:16, 28; Jueces 19:10; 2 Sam. 5:8; 1 Crón. 11:4). Evidentemente, el nombre original de "Jerusalén" ganó prominencia bajo el reinado de David. Nuevamente, Shalim era el nombre de un dios cananeo.
El punto principal de esta discusión es que el lugar que Melquisedec llamó "Salem" era su residencia pagana cananea y en ese momento no era la ciudad santa de Dios. Hasta el término "Sión" era originalmente el nombre jebuseo de su fuerte (2 Sam. 5:7).

"Dios Altísimo" era también un título cananeo común tanto para "El" como para "Baal".

14:18 ... sacerdote del Dios Altísimo.

14:19 Y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;

14:20 y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano.

Un libro de texto para seminarios sobre los principios de interpretación nos recuerda: "Una buena interpretación no debe depender tanto de inferencias que no pueda sostenerse sola sin la ayuda del constructo teórico. ... ¿Nuestra teoría de la situación histórica controló nuestra lectura del texto, o el texto mismo sugirió la teoría?" (19). Pertinente para este capítulo, ¿la conclusión común de que el "Dios Altísimo" de Melquisedec tiene que ser Jehová descansa en sólidas pruebas históricas, o descansa en las ideas preconcebidas de lo que a los intérpretes y comentaristas les gustaría que significara? Además, sería erróneo usar la aplicación "típica" de Hebreos 7 para cambiar el significado "histórico" de Génesis 14.

Para comprender correctamente Génesis 14, es extremadamente importante entender que "Dios Altísimo" o "Dios el Altísimo", (hebreo: "El Elyon") era una designación cananea común para Baal, y hasta para su padre, El. Nuevamente, ni la estructura de la oración ni el contexto requieren esta identificación para señalar exclusivamente a Jehová, como concluye la mayoría de los comentaristas. Es desafortunado que "El Elyon" haya sido "traducido", más bien que sólo "transliterado", y dejado como "El Elyon". Este error confunde fácilmente al lector y le insta a llegar a la conclusión que no es evidente en la frase misma. Aunque un lector cananeo casual identificaría rápidamente la frase como "El" y "Baal", un lector occidental contemporáneo llegaría a la conclusión de que el término identifica a Jehová, o Yahvé. Un problema comparable ha sido eliminado por los traductores bíblicos que prudentemente han decidido conservar el nombre "Baal", en vez de traducirlo como "Señor".

Fussett´s Bible Dictionary comenta sobre el nombre "El Elyon" diciendo: "Los fenicios llamaban así a su dios principal, según Sanchoniathon en Enseb. Praep. Event., sin duda a partir de la revelación primitiva" (20).

International Standard Bible Encyclopedia: "Como El Elyon, "Baal" (el "Bel" babilonio), el dios supremo cananeo, al que también se le llamaba "Señor", "amo", y "poseedor del cielo y de la tierra" (21). Por lo menos desde el punto de vista de Melquisedec, "Baal" es igualmente un significado lógico, aunque generalmente ignorado, de "El Elyon". Para confundir aun más los nombres, también hay fuentes que aseguran que "Elyon" era el abuelo de "El" y que una estela de tratado aramea del siglo octavo describe a "El" y a "Elyon" como dos deidades separadas. Insto a cualquiera que esté interesado en este estudio a que vaya a una biblioteca grande e investigue las religiones de Fenicia y Canaán.
Daniel, el libro de las profecías gentiles, se refiere a Dios en arameo casi exclusivamente como "el Dios Altísimo", o "Altísimo" (Dan. 3:26; 4:17, 24, 25, 32, 34; 5:18, 21). Lucifer tramaba sentarse en el trono del "Altísimo" (Isa. 14:13-14). "El Dios Altísimo" es un nombre que se relaciona con TODAS las naciones, TODO el cielo, y TODA la tierra - no sólo con Israel. (Compárese con 2 Sam. 22:14; Sal. 7:17; 18:13; 21:7; 47:2; 83:18; 87:5; 91:1-2, 9; 92:1, 8; 97:9).

"El Elyon" podría traicionar a Melquisedec como ignorante de Yahvé.

Primero: Melquisedec no conocía a Dios como "Yahvé", es decir, "Señor", o "Jehová". Es importante reconocer que Melquisedec se llamó a sí mismo sacerdote de "El Elyon", "el Dios Altísimo" de los versículos 18-20, y NO sacerdote de "Yahvé, el Dios Altísimo", como lo hizo Abraham al dirigirse al rey de Sodoma en el versículo 22.

¡Los que eran especiales para Dios conocían su nombre! "Yahvé", el "Señor", es el nombre especial con el cual Dios se reveló primero a Adán y a Eva en Génesis 2:4. Dios habló a Caín como Yahvé en 4:6, a Noé en 5:29; 6:3; 7:1; 8:20 y 9:26; a Nimrod en 10:8, 9; a los de la torre de Babel en 11:5; y a Abram en 12:1. El nombre "Yahvé" ocurre más de 160 veces sólo en Génesis. Los adoradores de todas las épocas, especialmente los de la época de Abraham, eran muy exigentes acerca de conocer el NOMBRE del dios al cual oraban. A causa de este hecho bíblico, ¡es casi inconcebible que Melquisedec pueda haber sido un verdadero sacerdote del verdadero Dios, y sin embargo no haya conocido su nombre especial! Por lo tanto, creo que la ignorancia de Melquisedec sobre el verdadero nombre de Yahvé debería descalificarle para ser el que transmitiera el nombre desde el tiempo de Noé.

Segundo, al llamarse a sí mismo sacerdote de "El Elyon", "Dios Altísimo", Melquisedec podría haber estado identificándose como un cananeo semita". Como se acaba de mencionar, esta referencia, "Dios Altísimo", era usada casi universalmente por los pueblos semitas no hebreos para designar su concepto de "Baal" y hasta el de su padre "El", el dios-toro y padre del panteón cananeo.

"El", la palabra hebrea que más a menudo se ha traducido como "Dios" en nuestras Biblias, es una palabra de referencia genérica y no es necesariamente un "nombre". "El" puede significar igualmente "dios" con "g" minúscula, "el poder de la naturaleza", y hasta "un ángel" (Éx. 3:14; Deut. 32:12; Jue. 9:46; Isa. 44:10). "El" (Strong´s 410) y sus palabras raíces, uwl (Strong´s 193) y ah-yil (Strong´s 352), significan básicamente "poder" y "fortaleza". Como se mencionó anteriormente, cualquier cananeo asociaría inmediatamente a "El Elyon" bien con "El" o con "Baal" - en vez de con el Yahvé hebreo ((22).

Hasta Génesis 14, Dios se había identificado como "Elohim" y como "Yahvé". Subsiguientemente, se identificó como "Todopoderoso" en 17:1; 35:11; 43:14, y 48:3. En Génesis, Dios se refirió a sí mismo como al "Dios de Abraham, Isaac, y Jacob". Por revelación, Balaam, el profeta no hebreo, identificó al Dios de Israel como Yahvé, el Todopoderoso, el Altísimo en Números 24:13-16. Aunque se refería a todas las naciones, Moisés llamó a Dios el "Altísimo" en Deuteronomio 32:8. El punto es que, aunque es el verdadero Altísimo, ¡Dios no prefirió ser identificado como El Elyon en el Pentateuco! Aunque Génesis 14, Números 24, y Deuteronomio 32 son las tres únicas ocasiones en que se usa "Altísimo" en el Pentateuco, este nombre de Dios no aparecería nuevamente durante más de mil años, cuando David lo pronunció en 2 Samuel 22:14 - después de capturar a Jerusalén de manos de los jebuseos en 5:7.

En otras palabras, excepto por la declaración de Abraham de que su Altísimo era en realidad "Yahvé, Señor" en Génesis 14:22 y la referencia de Moisés a las "naciones" en Deuteronomio 32:8, este nombre de Dios, El Elyon, es de muy poca importancia para patriarcas como Adán, Noé, Abraham, Isaac, Jacob, y Moisés. Cuando David comenzó a usar El Elyon nuevamente, por lo general tenía el prefijo "Señor". Así, pues, el uso que Melquisedec hace de la palabra Altísimo para referirse a su dios probablemente le traicionó como un cananeo que no conocía el especialísimo nombre del Dios del pacto, Yahvé.

Tercero, la Escritura no nos dice que Abraham reveló a Melquisedec el nombre del verdadero Dios Altísimo. El pensamiento clave y el clímax de la narración se encuentran en los versículos 21-24, no en los versículos 18-20, que reciben demasiada atención. ¿Por qué? ¡Porque el "campeón" de Dios en este punto del Antiguo Testamento es Abraham, no Melquisedec! Aunque Abraham ciertamente debe haber hablado con Melquisedec, la Escritura no registra ni una sola palabra hablada entre Abraham y Melquisedec! Verdaderamente extraño si Dios consideraba tan importante este encuentro.

En resumen, la gran revelación de que el Altísimo de Abraham era en realidad "Yahvé" no ocurrió sino hasta que defendió sus acciones hacia los reyes de Sodoma y Gomorra en el versículo 22. Esta omisión de "Yahvé" con relación a Melquisedec es importante. Los que se apresuran a hacer que Génesis 14 enseñe el diezmo pasan por alto el punto de que, como sacerdote del "Altísimo" (El Elyon), Melquisedec no conocía a Dios como "Señor" (Yahvé, Jehová), el Dios del pacto de Abraham e Israel. No era sacerdote del "Señor Altísimo", y fue sólo Abraham quien identificó a Dios como "Señor Altísimo". (Nota: Todas las Biblias en inglés usan mayúsculas para escribir "Señor" cuando la palabra hebrea es 'Yahvé, Jehová') (23).

El diezmo de Abraham a Melquisedec era una costumbre guerrera árabe.

14:20 ... que entregó a tus enemigos en tu mano. Y Abraham le entregó los diezmos de todo.

14:21 Y el rey de Sodoma le dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes.

Como se documentó en el capítulo primero, el diezmo no se originó en la Biblia (y nadie afirma que lo hizo). Era una bien conocida práctica pagana originaria de Fenicia, Egipto, Canaán, Mesopotamia y los territorios alrededor de la Fértil Media Luna. Era un impuesto obligatorio usual que se pagaba a un dios o gobernante pagano. El Imperio Romano continuó esta tradición, ¡requiriendo que las naciones derrotadas y convertidas en súbditas, como Israel, le entregaran un botín del primer diezmo de la tierra! Mediante una comparación de las discusiones del versículo 21, el diezmo de Abraham a Melquisedec obedecía a esta antigua costumbre guerrera árabe y no era un mandamiento de Yahvé. Evidentemente, la costumbre guerrera árabe especificaba que el diez por ciento de los despojos de guerra debía entregársele al rey-sacerdote local, mientras que el noventa por ciento pertenecía al vencedor.

Abraham estaba OBLIGADO a pagar un solo diezmo-impuesto especial de los despojos de guerra. Aunque esos despojos por lo general pertenecían a un enemigo, en este caso pertenecían al aliado de Melquisedec, su amigo-embajador, y posiblemente su súbdito, el rey de Sodoma (y los que él representaba).

A la mayoría de nosotros se nos ha dicho toda la vida que Abraham entregó voluntariamente un diezmo a Melquisedec, pero no hay ninguna evidencia de esto en la palabra de Dios. Muchos comentarios y teólogos aducen razones contradictorias para explicar "por qué" Abraham diezmó. ¿Diezmó porque quería dar libremente una ofrenda para agradecer a Dios y honrar a Melquisedec? ¿O diezmó porque estaba obligado a diezmar en observancia a una antigua costumbre guerrera árabe? Es claramente contradictorio interpretar el diez por ciento del versículo 20 como "voluntario" e interpretar el noventa por ciento del versículo 21 como una "costumbre guerrera árabe". Una solución de esta contradicción es crucial para comprender correctamente el diezmo de Abraham y simplemente debe ser reconciliada si la verdad ha de surgir.
"Abram hace un reconocimiento práctico de la supremacía absoluta y exclusiva del Dios a quien Melquisedec adoraba" (v. 20) ...
contradice
"el rey de Sodoma concede a Abram, según la costumbre, los despojos de la conquista como su derecho, y reclama para sí sólo los súbditos que habían sido rescatados de manos del enemigo" (v. 21) (24). ¿Diezmó Abram para hacer honor a la "supremacía" de Dios o "de acuerdo con la costumbre árabe"?

"Fue a un sacerdote del Dios altísimo a quien Abraham dio un décimo de los despojos en señal de gratitud y en honor a una ordenanza divina" (v. 20) ...
contradice
"según costumbres guerreras que todavía existen entre las tribus árabes, Abram podría haber conservado los bienes recuperados, y su derecho fue reconocido por el rey de Sodoma" (v. 21) (25) . ¿Fue "en honor a una ordenanza divina" o "según las costumbres guerreras"?

"Abram reciprocó esta recepción sacerdotal entregándole la décima parte de todo, es decir, del total del botín tomado al enemigo. Dar la décima parte era un reconocimiento práctico del sacerdocio divino de Melquisedec; porque el décimo era, de acuerdo con la costumbre general, la ofrenda presentada a la Deidad" (v. 20) ...
contradice
"el rey de Sodoma sólo pidió las personas, y habría dejado a Abram el resto del botín" (v. 21) (26). ¿Estaba Abram haciendo honor al "divino sacerdocio" de Melquisedec o estaba el rey de Sodoma reconociendo la costumbre guerrera árabe al decirle a Abraham que conservara el resto del botín?

"Como ofrenda prometida en voto y dedicada al Dios altísimo, y por lo tanto puesta en manos de Melquisedec, su sacerdote" (v. 20) ...
contradice
"cuando un derecho es dudoso y está dividido, es sabio arreglar el asunto haciendo concesiones mutuas, más bien que entrando en conflicto. El rey de Sodoma tenía un derecho original tanto sobre las personas como sobre los bienes, y sería debatible si el derecho adquirido de Abram por el rescate estaba por encima de su título y lo extinguía; pero, para evitar toda disputa, el rey de Sodoma hace esta justa propuesta" (v. 21) (27). ¿Dio Abraham el diez por ciento como una "dedicación" voluntaria a Dios, y tenía también "derecho" a conservar el noventa por ciento a causa de la costumbre árabe en la guerra?

"Al entregar los diezmos, Abram reconocía al Dios de Melquisedec como el Dios verdadero y al sacerdocio de Melquisedec como el verdadero" (v. 20) ...
contradice
"según las leyes árabes, y esto puede haber sido obtenido en tiempos de Abram, si cualquiera recibe un botín, entrega sólo las personas pero tiene derecho a conservar el resto para sí" (v. 21) (28).

¡Sea honesto con usted mismo y con la palabra de Dios aquí! El sentido común nos dice que el diez por ciento del versículo 20 no puede definirse como el culto voluntario de Abraham al Dios Altísimo si el noventa por ciento del versículo 21 está controlado por las exigentes leyes árabes! La razón más obvia y más probable de que Abraham diera diezmos a Melquisedec fue la obligatoria costumbre árabe en tiempo de guerra, que requería que la décima parte del botín de guerra se le entregara al gobernante local. Abraham no decidió diezmar libremente para proclamar que Melquisedec era sacerdote de su Dios - de lo contrario, el razonamiento para el versículo 21 es contradictorio. Este hecho simplemente no puede ser ignorado.

Botín de guerra bajo las autoridades de Moisés y David: Comparación del botín de guerra con el botín de guerra.

Núm. 31:21 Y el sacerdote Eleazar dijo a los hombres de guerra que venían de la guerra: Esta es la ordenanza de la ley que Jehová ha mandado a Moisés ... [Los versículos 22-25 discuten los ritos de purificación de los despojos y de las personas después de la batalla del versículo 19].

Núm. 31:25 Y el Señor habló a Moisés diciendo ... [los versículos 25-54 discuten la división de los despojos después de la batalla].

Núm. 31:27 Y partirás por MITADES el botín entre los que pelearon, los que salieron a la guerra, y toda la congregación.

Núm. 31:28 Y apartarás para Jehová el tributo de los hombres de guerra que salieron a la guerra; de quinientos uno ... [1/500 de la mitad; 1/1000; .1% para los sacerdotes].

Núm. 31:29 De la mitad de ellos lo tomarás; y darás al sacerdote Eleazar la ofrenda de Jehová.

Núm. 31:30 Y de la mitad perteneciente a los hijos de Israel tomarás uno de cada cincuenta de las personas ... y los darás a los levitas, que tienen la guarda del tabernáculo de Jehová. [1/50 de la mitad; 1/100; 1% a los levitas].

Aunque siempre se nos recuerda comparar correctamente "manzanas con manzanas" y no "manzanas con naranjas", la mayoría de los comentaristas pasa por alto esta simple regla de la niñez al discutir el diezmo de Génesis 14:20.

Según las costumbres ÁRABES, el diezmo de guerra era el DIEZ por ciento, 10%. Sin embargo, según la ley mosaica, el diezmo de guerra era sólo UNO por ciento (1%) para los levitas (Números 31:27, 28) y sólo un décimo de uno por ciento (.1%) para los sacerdotes (Números 31:29, 30).

En realidad, si la palabra que Dios habló a Moisés en Números 31:25 tiene el valor de una "ordenanza" y si ésta se añade a la ordenanza del versículo 21, entonces estos versículos contienen LA ordenanza de la ley mosaica que fija el impuesto de los despojos en sólo uno por ciento (1%) (1/50 de la mitad, o 1/100), ¡no el diez por ciento (10%) que la tradición árabe requería en Génesis 14:20! Los sacerdotes todavía recibían 1/10 de lo que recibían los levitas. Por consiguiente, cuando comparamos un impuesto de botín con el otro, descubrimos por qué ni Moisés ni la ley se refieren a Abraham como ejemplo de la práctica del diezmo - ¡eran diferentes!

Además, aunque vale la pena notar que los sacerdotes recibían un "diezmo", o un décimo de lo que recibían los levitas (1/1000 es el 10% de 1/100), la costumbre árabe de un diezmo como impuesto de guerra en Génesis 14 queda muy reducida a sólo uno por ciento de la ley mosaica. Véase también 1 Samuel 30:20-35 para un ejemplo de la manera en que David distribuía los despojos de guerra.
Génesis 14 es una discusión de cómo reaccionó Abraham a la costumbre árabe de devolver un décimo del botín de guerra al rey-sacerdote local. Mientras vivió bajo las leyes paganas, Abraham obedeció las costumbres paganas. Génesis 14 no es una discusión sobre el diezmo bajo la ley mosaica. Si fuésemos a comparar correctamente "manzanas con manzanas", entonces una discusión comparable debería conducirnos al uno por ciento de Números 31 y otros textos del Antiguo Testamento que se refieren al botín de guerra. Sólo un incorrecto enfoque de "manzanas y naranjas" cambia el tema de los diezmos del botín de guerra a los diezmos levíticos.

Abraham renunció a sus derechos bajo la ley tradicional y devolvió el noventa por ciento.

Abraham no decidió entregar el diezmo a Melquisedec porque éste era sacerdote del verdadero Dios Altísimo. En vez de eso, Abraham se vio obligado, por la costumbre árabe de larga data, a devolver un diezmo del botín de guerra. Puesto que no hay correlación entre este diezmo y el que se encuentra en la ley mosaica, ésta nunca cita a Génesis 14, y ni siquiera alude a ella en apoyo del diezmo. Esto es extraño en verdad, pues la mayoría de los modernos defensores del diezmo ignoran la ley como fundamento, van primero a Melquisedec, y luego regresan a Levítico 27 y a Malaquías 3 para buscar dinero en vez de alimento. Además, predican el diezmo y al Melquisedec de Génesis 14 en vez del más peligroso Melquisedec de Hebreos 7.

El rey de Sodoma siguió la antigua tradición cuando pidió que se le devolvieran las personas que le habían sido quitadas. Evidentemente, la costumbre cananea permitía a Abraham conservar los bienes y devolver sólo las personas. Por lo tanto, tan pronto como Abraham ofreció un décimo de los despojos de guerra a Melquisedec, el rey de Sodoma insitió en que Abraham se quedara para sí con el resto de los bienes, el noventa por ciento (vv. 20-21). El versículo 21 simplemente debe ser incluido en cualquier discusión sobre el versículo 20.

14:22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo ...

Esta declaración de Abraham inicia el dramático clímax de la narración y del verdadero punto clave de toda la narración de Génesis 14. Abraham declaró su lealtad a "Yahvé", su Señor, de quien sabía que era el verdadero "Dios Altísimo" (v. 22). Rehusó conservar el acostumbrado noventa por ciento del botín (vv. 23-24).

Por qué el capítulo 14 divide a los capítulos 12-13 y a los capítulos 15-17.

14:23 Que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram,

14:24 Excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol, y Mamre, los cuales tomarán su parte.

El capítulo 14 sigue a las promesas de Dios por la fe de Abraham en los capítulos 12 y 13 y precede a las promesas de Dios por fe en los capítulos 15 hasta el 17. Cuando Abraham no merecía bendiciones, recibió riquezas (por gracia) de parte de Faraón (capítulo 12) y Abimelec (capítulos 20, 21). Sin embargo, cuando en realidad hizo algo para ganar riqueza en el capítulo 14, lo devolvió todo. En el capítulo 14, Abraham tuvo la oportunidad de hacerse muy rico súbitamente por sus propias obras conservando las riquezas de Sodoma y de los cinco reyes de la región al sur del Mar Muerto. Pero Abraham, rehusando adquirir riquezas de ese modo, devolvió TODO, ¡no sólo el diez por ciento! Este incidente demuestra que TODA la justificación, santificación, y riqueza de Abraham dependía de la fe, y no de asuntos de costumbres y leyes.

Abraham representaba el pacto por gracia de Dios, no el Antiguo Testamento de la ley. La costumbre árabe concerniente a los despojos de guerra exigía un tributo de un diezmo y permitía a Abraham conservar el noventa por ciento y ser mucho más rico instantáneamente. Sin embargo, mientras vivió bajo las limitaciones de las leyes árabes, Abraham rehusó ser bendecido a través de las disposiciones de esas leyes. Rechazó deliberadamente una oportunidad de ser bendecido por medio de las leyes árabes porque sabía que Dios era plenamente capaz de bendecirlo por medio de la gracia y la fe de su vida. Conservar el noventa por ciento habría significado conservar los bienes mundanos que pertenecían al rey de Sodoma. Dios tenía guardadas para Abraham mejores bendiciones, que son eternas.

Nuevamente, Génesis 14 es una narración cuyo clímax está al final de la historia, no en la mitad. El clímax no tiene que ver ni con Melquisedec ni con el diezmo. En su lugar, tiene que ver con la certeza de Abraham de que Dios cumpliría las promesas que había hecho por gracia por medio de la fe, no por medio de conquistas militares, o la obediencia a las leyes árabes.

Objeción: ¿Cómo puede ser Melquisedec un tipo de Cristo si no era pariente de Sem, ni cananeo?

La Biblia toma muchos términos y nombres que tienen significados negativos y convierte esos significados en espirituales muy positivos. (1) Jerusalén tuvo su nombre cananeo semita mucho antes de que los israelitas la capturaran, y "Jerusalén" no se refería originalmente a la ciudad de paz de David. (2) Los jebuseos cananeos semitas gobernaron Jerusalén durante 1000 años después de que Abraham llamó Monte Sión a su fuerte pagano (2 Sam. 5:7). Sólo más tarde vino a ser "Monte Sión" un término muy santo tanto para israelitas como para cristianos. (3) La serpiente de bronce que Moisés fabricó en Números 21:8, 9 para recordarle a Israel su rebelión se convirtió en símbolo del sanamiento de Dios. (4) En Habacuc, el ejército babilonio es descrito como el ejército de Dios que castigaría a Israel. (5) El rey pagano Ciro de Persia es llamado "mi pastor" en Isaías 44:28 porque Dios lo usó para libertar a Israel. (6) La cruz de Jesús fue cambiada de un símbolo de vergüenza y pecado a un símbolo de victoria y vida en Hebreos 12:2. (7) Puesto que las vocales no fueron añadidas al idioma hebreo sino muchos siglos después de Cristo, la tríada de MLK en el idioma cananeo se refería más a menudo a MoLoK (véase Amós 5:26 en hebreo). El título de Abi-me-lec, el rey filisteo de Gerar al cual sirvió Abraham en Génesis 20:2, probablemente significa "mi padre es Molok".

Resumen: El diezmo de Abraham no es un ejemplo para que lo sigan los cristianos.

Algunos creen que este pasaje demuestra que el diezmo es un mandamiento para la iglesia del Nuevo Testamento porque existió antes de la ley, del mismo modo que el matrimonio existía antes de la ley. Pero esta comparación no es válida. El matrimonio precedió a la ley, fue incluido en ella, y también fue repetido después de la ley. Sin embargo, el diezmo, la observancia del sábado y los alimentos impuros también precedieron a la ley, fueron incluidos en ella, pero no fueron repetidos después del Calvario como mandamientos para la iglesia cristiana.
El diezmo del botín de guerra de Abraham:

Uno: No era un mandamiento del Señor, sino la observancia de una costumbre pagana común.

Dos: No era de su propiedades personales, sino sólo de los despojos de guerra tomados a incrédulos.

Tres: No era un diezmo mosaico de la tierra santa; devolvió el 100% a los cananeos.

Cuatro: No era un medio para enriquecerse por medio de la observancia de las leyes árabes.

Cinco: No fue citado para apoyar el diezmo de hebreos o cristianos.

Seis: No era una condición para recibir las bendiciones de Dios prometidas por la fe en los capítulos cercanos.

Siete: No era para el Señor de Abraham, Yahvé, sino para un sacerdote pagano que no conocía ni adoraba a Dios como Señor.

Probablemente, Melquisedec adoraba a Baal como Dios Altísimo y poseedor del cielo y la tierra. Como rey-sacerdote cananeo, Melquisedec adoraba ídolos de Baal, ofrecía sacrificios de niños, y promovía el incesto y el sexo con animales como parte del ritual del culto pagano. Al entregar este tributo obligatorio, es desafortunado que el diezmo-impuesto pagano de Abraham haya sido usado para promover tales pecados. (Véase Levítico 18 y Deuteronomio 18:9-14).

Recientemente, un teólogo ha señalado que los versículos 22-25 constituyen un voto. Si Abram hizo este voto antes de rescatar a Lot, entonces el décimo que entregó a Melquisedec podría también haberse explicado como un voto voluntario. Véase la disertación de David Croteau, Ph. D., 2005, SEBTS.

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Eklund, 64.
William C. Kaiser, Moises Silva, editores, An Introduction to Biblical Hermeneutics:The Search for Meaning (Grand Rapids; Zondervan), 69-71.

Wycliffe Comm., s.v. "Gen. 14". Aunque este comentario es publicado por Moody Press y utiliza autores de muchas denominaciones, es predominantemente bautista. La copia del autor es de The Southwestern Company, Nashville, Tennessee, y enumera más de 20 colaboradores Bautistas del Sur e independientes.

F. Davidson, ed., New Bible Commentary (London: Inter-Varsity Press, 1953), s.v. "Gen. 14".

Matthew Henry, Matthew Henry Commentary on the Whole Bible, CD-ROM (Seattle: Biblesoft, 1999), s.v. "Gen. 14".

Unger´s, s.v. "Jebusites an Archaelogy".

Kaiser, 127.

Fausset´s, s.v. "Melquisedec".

James Orr, ed., International Bible Encyclopedia (ISBE), CD-ROM (Seattle: Biblesoft, 1999), s.v. "God, Names of, Elohim, El", también s.v. "Baal".
Augustus Hopkins Strong, Biblesoft´s New Exhaustive Strong´s Numbers and Concordance with Expanded Greek-Hebrew Dictionary, CD-ROM (Seattle: Biblesoft, 1999), s.v. O.T. 193, 332, 410".

Las vocales hebreas no fueron añadidas al Antiguo Testamento sino hasta que los masoretas las añadieron muchos siglos después de Cristo. Por esta razón, MLK de Melech, ZDK de Zedek, y SLM de Salem tenían otras pronunciaciones y otros significados en las religiones semitas (fenicias, cananeas, filisteas, moabitas, etc.).

Albert Barnes, Barnes Notes, CD-ROM (Seattle: Biblesoft, 1999), s.v. "Gen. 14:20-21").

Robert Jamieson, A. R. Fausett and David Brown, Jamieson, Faussett, and Brown Commentary, CD-ROM (Seattle, Biblesoft, 1999), s.v. "Gen. 14:20-21").

C. F. Keil and F. Delitzsch, Keil and Delitzsch Commentary on the Old Testament, CD-ROM (Seattle: Biblesoft, 1999), s.v. "Gen. 14:20-21").

Henry, s.v. "Gen. 14:20-21").

New Bible Comm., s.v. "Gen. 14:20-21".

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Capítulo 3

Génesis 28
El acuerdo de Jacob con Dios

Gén. 28:20-22 E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.

La promesa de Jacob de diezmar, antes de la ley mosaica, no es un ejemplo para la iglesia. Este incidente registra la única otra ocasión en que se menciona el diezmo antes de la ley mosaica. Además, este no es definitivamente un diezmo de botín de guerra como el de Génesis 14. Sin embargo, aunque puede haber existido una tradición de ayudar a los pobres, Jacob, como Abraham, no estaba respondiendo a una orden de Jehová de diezmar para un ministerio particular de servicio sagrado. La ley formal todavía estaba siglos en el futuro.

Fiel a su carácter, Jacob hizo a Dios un voto apresurado. Prometió entregar a Dios un décimo de todas sus posesiones. Sin embargo, el diezmo que Jacob prometió a Dios era condicional. Primero, Dios tenía que bendecirlo y luego traerlo de vuelta a la casa de Jacob en paz. Jacob puso las condiciones, no Dios. Jacob hizo un voto de diezmar; Dios no se lo pidió. Aunque Dios bendijo grandemente a Jacob en Harán, no se vuelve a mencionar más el diezmo en la vida de Jacob (ni en el libro de Génesis).

Con toda justicia hacia el tema, tenemos que preguntarnos: "¿A quién entregó Jacob estos diezmos?" No es suficiente decir que "se los dio a Dios". ¡Dios no extiende la mano desde el cielo para recibirlos! Como Abraham, Jacob estaba rodeado por reyes-sacerdotes cananeos paganos. Si les daba un diezmo a ellos, ¡estaría en realidad promoviendo la idolatría, los sacrificios de niños, sexo con animales, y la prostitución en los templos! No había ningún sacerdocio levítico llamado por Dios para recibir estos diezmos. Tampoco había ningún templo en Jerusalén, como se prometió y se ordenó más tarde en Deuteronomio. Como cabeza de su propia familia, Jacob, como todos los patriarcas desde Adán hasta la ley, era él mismo sacerdote y no requería una jerarquía como sacerdote. A menos que estemos dispuestos a aceptar la opinión extremadamente liberal de que Abraham y Jacob son meras tradiciones mitológicas escritas después de que Betel tuvo un templo en el norte de Israel, entonces mi pregunta es válida.

Nuevamente, como cabeza de familia antes de la ley, Jacob servía como su propio sacerdote. Construyó altares para Yahvé y ofreció sacrificios sobre ellos (Gén. 35:1, 10). Pidió "alimento para comer y ropa para vestir". Prometió dar a Dios "el diezmo" "de todo lo que me dieres". ¿Estaba Jacob prometiendo también dar a Dios un décimo del alimento y la ropa? ¿Cómo haría eso? No lo sabemos. Quizás Abraham, Isaac y Jacob construyeron y dedicaron altares a Jehová (Yahvé). Podrían entonces llevar alimento a esos altares para los pobres y los necesitados. Sabemos que Jacob sí construyó un altar en Betel. Sin embargo, si hubiera habido de por medio cualquier mandamiento de diezmar, no habría habido lugar para negociar.

Tanto el diezmo de Abraham como el de Jacob están completamente fuera de contexto con el diezmo de la ley mosaica. Mientras el regalo de Abram podría haber sido un voto voluntario (14:21-24), es claro que el regalo de Jacob era un voto voluntario. Sin embargo, hay que señalar que, según la ley, Israel consideraría más tarde que hasta el polvo de la tierra gentil causaba contaminación y requería una purificación ceremonial. Lo que fuese que Jacob diezmó, tuvo su origen en la pagana Harán o la (en ese tiempo) pagana Canaán y no se ajustaba a la definición exacta del diezmo que daba la ley. Quizás esta es la razón de que su diezmo no fuese usado por Moisés como ejemplo. Por supuesto, en el libro de Génesis no hay ninguna prohibición contra la fuente del diezmo de una tierra santa.

Nuevamente, ¿a quién entregaron su diezmo Jacob y Abraham cuando vagaban como nómadas? Excepto por las infundadas afirmaciones de que Melquisedec era un fiel y verdadero rey-sacerdote que servía a Yahvé, no se hace ninguna afirmación similar en relación con ninguno de los otros reyes-sacerdotes en cuyos territorios vivieron Jacob y Abraham. Como el templo del dios-luna en Harán, excepto por sus propios altares, todos los otros altares y reyes-sacerdotes eran claramente paganos.

Capítulo 4

Números 18:
El estatuto/ordenanza del diezmo

Cuando Génesis 14 es eliminado como candidato para apoyar el diezmo bíblico, entonces la otra única alternativa bíblica es la ley mosaica. En consecuencia, el diezmo tiene que caer bajo una de tres categorías de la ley. El diezmo tiene que ser, bien parte de los mandamientos, parte de las ordenanzas, o bien parte de los juicios. Los "mandamientos" expresaban la justa voluntad de Dios (Éx. 20:1-26); los "juicios" gobernaban la vida social de Israel (Éx. 21:1-24:11); y las "ordenanzas" gobernaban la vida religiosa de Israel (Éx. 24:12-31:18). Estos tres elementos formaban 'la ley', como se usa la frase generalmente en el Nuevo Testamento. Es claro que el diezmo caía en la categoría de las "ordenanzas".

Números 18 es la exacta redacción legislativa de la ordenanza que incluye el diezmo. Del mismo modo que cualquier persona que estudia la historia de cualquier tema tiene que comenzar por su origen, cualquier legítimo estudio del diezmo tiene que comenzar lógicamente por el texto exacto de la ordenanza misma. Desafortunadamente, sin embargo, muy pocos cristianos pueden abrir sus Biblias en el lugar exacto de la ordenanza del diezmo - Números 18! Puesto que en este libro nos referiremos a este capítulo a menudo, es necesario que los estudiosos del diezmo estén bien familiarizados con él.

Dice un importante libro de texto para seminarios sobre la interpretación de principios bíblicos: "La carga principal de la enseñanza doctrinal debe reposar en los pasajes de silla". ... Estos pasajes [asientos de doctrina], que podemos llamar pasajes de silla, pueden funcionar muy bien para fijar límites a los intérpretes cuando éstos buscan una guía para la correcta interpretación de textos que son textual o temáticamente paralelos. Estos pasajes de asiento contienen la mayor cantidad de material en un solo lugar sobre las respectivas doctrinas. En un sentido, representan una función autofiscalizadora en la Escritura, particularmente importante para los protestantes que típicamente han rechazado limitaciones externas (por ejemplo, por parte de la iglesia o la tradición) sobre sus interpretaciones de la Biblia" (29) .

Mientras usted lee muy cuidadosamente Números 18, preste especial atención a las palabras que he puesto en cursiva porque todas ellas juegan papeles importantes en este libro.

18:1 Jehová dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaréis el pecado del santuario; y tú y tus hijos contigo llevaréis el pecado de vuestro sacerdocio.

El sacerdocio de los primogénitos, o del varón cabeza de cada familia por separado, activo desde el tiempo de Adán, ha sido abolido entre los israelitas. Ya los israelitas individuales no pueden levantar altares y hacer sacrificios directamente a Dios, como lo hacían todos los padres de Israel.

18:2 Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que se acerquen a tí y se junten contigo, y te servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo del testimonio.

La tribu de Leví ha sido separada de las otras tribus. Y la casa de Aarón dentro de la tribu de Leví ha sido además separada para que sus miembros sirvan como sacerdotes. Aunque separados, los otros levitas no serán sacerdotes, sino que sólo ayudarán a los sacerdotes.

18:3 Y guardarán lo que tú ordenes, y el cargo de todo el tabernáculo; mas no se acercarán a los utensilios santos ni al altar, para que no mueran ellos y vosotros.

Nuevamente, los levitas que no eran sacerdotes eran sólo asistentes de los sacerdotes. Si los levitas entraban al Lugar Santo o al Lugar Santísimo, morirían junto con los sacerdotes que les permitían entrar.

18:4 Y se juntarán, pues, contigo, y tendrán el cargo del tabernáculo de reunión en todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se ha de acercar a vosotros.

18:5 Y tendréis el cuidado del santuario, y el cuidado del altar, para que no venga más la ira sobre los hijos de Israel.

18:6 Porque, he aquí, yo he tomado a vuestros hermanos los levitas de entre los hijos de Israel, dados a vosotros en don de Jehová, para que sirvan en el ministerio del tabernáculo de reunión.

18:7 Mas tú y tus hijos contigo guardaréis vuestro sacerdocio en todo lo relacionado con el altar, y del velo adentro, y ministraréis. Yo os he dado en don el servicio de vuestro sacerdocio; y el extraño que se acerque, morirá.

El decreto de muerte se repite una segunda vez para recordar a todos que sólo los sacerdotes pueden "acercarse" a la presencia de Dios para adorarle directamente.

18:8 Dijo más Jehová a Aarón: He aquí yo te he dado también el cuidado de mis ofrendas; todas las cosas consagradas de los hijos de Israel te he dado por razón de la unción, y a tus hijos, por estatuto perpetuo.

Este capítulo (no Levítico 27 ni Malaquías 3) ES la ordenanza importante fundacional, o el estatuto, que define cómo iban a ser sostenidos por Israel los sacerdotes y los levitas bajo el Antiguo Testamento. La palabra se usa a menudo en este capítulo.

18:9 Esto será tuyo de la ofrenda de las cosas santas, reservadas del fuego; toda ofrenda de ellos, todo presente suyo, y toda expiación por el pecado de ellos, y toda expiación por la culpa de ellos, que me han de presentar, será cosa muy santa para ti y para tus hijos.

18:10 En el santuario la comerás; todo varón comerá de ella; cosa santa será para ti.

Sólo a los sacerdotes (no a los levitas) se les permitía participar de las ofrendas de sacrificio. Debían ser COMIDAS dentro del Lugar Santísimo del santuario/templo y no podían ser llevadas a casa para el resto de la familia.

18:11 Esto también será tuyo: la ofrenda elevada de sus dones, y todas las ofrendas mecidas de los hijos de Israel, he dado a ti y a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto [ordenanza] perpetuo; todo limpio en tu casa comerá de ellas.

18:12 De aceite, de mosto y de trigo, todo lo más escogido, las primicias de ello, que presentarán a Jehová, para ti las he dado.

18:13 Las primicias de todas las cosas de la tierra de ellos, las cuales traerán a Jehová, serán tuyas; todo limpio en tu casa comerá de ellas.

18:14 Todo lo consagrado por voto en Israel será tuyo.

18:15 Todo lo que abre matriz, de toda carne que ofrecerán a Jehová, así de hombres como de animales, será tuyo; pero harás que se redima el primogénito del hombre; también harás redimir el primogénito del animal inmundo.

18:16 De un mes harás efectuar el rescate de ellos, conforme a tu estimación, por el precio de cinco siclos, conforme al siclo del santuario, que es de veinte geras.

18:17 Mas el primogénito de vaca, el primogénito de oveja y el primogénito de cabra, no redimirás; santificados son; la sangre de ellos rociarás sobre el altar; y quemarás la grosura de ellos, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.

18:18 Y la carne de ellos será tuya; como el pecho de la ofrenda mecida y como la espaldilla derecha, será tuya.

18:19 Todas las ofrendas elevadas de las cosas santas, que los hijos de Israel ofrecieren a Jehová, las he dado para ti, y para tus hijos y para tus hijas contigo, por estatuto [ordenanza] perpetuo; pacto de sal perpetuo es delante de Jehová para ti y para tu descendencia contigo.

Alimento e ingresos de los sacerdotes según estos textos:

Porciones específicas de las ofrendas de sacrificio ded animales y alimento (v. 11).
Primicias del aceite, del vino, y del grano (vs. 12-13).
Todas las ofrendas de votos, dinero y otros (v. 14).
Los primogénitos de animales (v. 15).
Dinero de la redención de los primogénitos humanos y animales inmundos (v. 15-17).
Pieles de los animales sacrificados (v. 18).
Sólo un décimo del diezmo (vs. 25, 26).

18:20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.


RESTRICCIÓN: A cambio de su servicio a Dios, no se les permitía a los sacerdotes poseer ni heredar tierras en Israel. De acuerdo con Josué 21:9-19, se suponía que vivirían en 13 ciudades sacerdotales alrededor (pero no dentro) de Jerusalén. Aunque los sacerdotes ocuparan estas tierras, éstas permanecían en posesión de las tribus.

18:21 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.

18:22 Y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo de reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran.

18:23 Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto [ordenanza] perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel.

18:24 Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.

Ingreso de los levitas que ayudaban a los sacerdotes:

La totalidad de los diezmos (de los cuales entregaban 1/10 a los sacerdotes) (v. 21).
La venta de los animales para el sacrificio en el mercado del templo (más tarde).
Ganancias obtenidas del cambio de moneda en el templo (más tarde).

RESTRICCIONES: Aunque recibían la totalidad del primer diezmo, los levitas NO eran los ministros de Israel, ni podían heredar o poseer tierra en Israel (v. 24).

18:25 Y habló Jehová a Moisés diciendo:

18:26 Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos.

18:27 Y se os contará vuestra ofrenda como grano de la era, y como producto del lagar.

18:28 Así ofreceréis también vosotros ofrenda a Jehová de todos vuestros diezmos que recibáis de los hijos de Israel; y daréis de ellos la ofrenda de Jehová al sacerdote Aarón.

Para sorpresa y asombro de muchos, los más importantes predicadores o ministros del Antiguo Testamento NO recibían diezmos. Sólo recibían un décimo del diezmo de sus sirvientes levitas. Además, el siclo del templo y las ofrendas voluntarias sufragaban los gastos del edificio y el mantenimiento del templo, así como la compra de animales para los sacrificios de la nación. [Si los animales para el sacrificio (algunas veces miles de ellos) eran comprados a los levitas y más tarde de los fariseos, entonces se necesitaba realmente mucho dinero].

18:29 De todos vuestros dones ofreceréis toda ofrenda a Jehová; de todo lo mejor de ellos ofreceréis la porción que ha de ser consagrada.

18:30 Y les dirás: Cuando ofreciéreis lo mejor de ellos, será contado a los levitas como producto de la era, y como producto del lagar.

18:31 Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestras familias; pues es vuestra remuneración por vuestro ministerio en el tabernáculo de reunión.

18:32 Y no llevaréis pecado por ello, cuando hubiereis ofrecido la mejor parte de él; y no contaminaréis las cosas santas de los hijos de Israel, y no moriréis.

Los levitas debían tratar los diezmos que recibían como si fueran de su propias tierras de labranza, y entregaban un décimo de estos diezmos a los sacerdotes. Los sacerdotes no diezmaban. Si bien los sacerdotes debían comer en el Lugar Santo del templo una gran porción del alimento que recibían, los levitas podían comer todos sus diezmos en cualquier parte que lo desearan.

Existe el mito de que el diezmo era siempre lo MEJOR. ¡Esta no es una verdad bíblica! En realidad, el diezmo en alimento entregado a los levitas era un DÉCIMO, y no necesariamente el mejor; además, los diezmos en animales entregados a los levitas eran TODAS LAS DÉCIMAS PARTES, no las mejores (Lev. 27:32-33). Sin embargo, cuando los levitas entregaban su diezmo del diezmo a los sacerdotes, sólo esa porción debía ser la MEJOR.

Resumen

El diezmo era una ordenanza (un estatuto) que estaba en el corazón mismo de la ley mosaica, y Números 18 es la redacción exacta de esa ordenanza.

Uno: Sólo al Israel nacional se le ordenó diezmar. Casi todos los versículos del capítulo hacen referencia al Israel nacional y a sus hijos bajo términos especiales de pacto. Esta ordenanza jamás fue expandida fuera de esos términos del Antiguo Testamento del Israel nacional para incluir a la iglesia.

Dos: Sólo los sacerdotes aarónicos de entre los levitas podían "acercarse" a oficiar en el altar entrar a los lugares santos, y tocar los vasos y el mobiliario dentro del santuario (vv. 1, 2b, 4, 7). El culto directo a Dios sólo se llevaba a cabo "por poder", por medio de los sacerdotes. No había ningún sacerdocio de los creyentes; el sacerdocio del cabeza de familia había sido hecho a un lado en el Antiguo Testamento; y ni siquiera la mayoría de los levitas podía rendir culto a Dios directamente. La razón para hacer énfasis en los pasajes que hablan de "acercamiento" se verá clara en capítulos posteriores de este libro relativamente a cómo la doctrina del sacerdocio de los creyentes afecta el diezmo. Además, vea la muy importante discusión en Hebreos 7:19.

Tres: Los levitas, que recibían la totalidad del primer diezmo, meramente desempeñaban deberes de sirvientes para los sacerdotes. Hasta ellos morirían si se "acercaban" a Dios (vv. 2a, 3, 4, 6). Véase el punto 6.

Cuatro: Ni los sacerdotes ni los levitas podían poseer ni heredar propiedades (vv. 20, 23, 24, 26). Los diezmos reemplazaban todos los derechos a heredar propiedades. Esta parte clave del diezmo del Antiguo Testamento se discute en un capítulo separado de este libro.

Cinco: Aunque no recibían la totalidad del diezmo, a los sacerdotes se les daban las ofrendas mecidas, las primicias de la tierra, los primogénitos de los animales limpios, las ofrendas de voto, y el dinero del rescate de los primogénitos de hombres y animales inmundos (vv. 8-19) (Neh. 10:35-37b). Cualquier extensión de los diezmos y las ofrendas debía incluir éstos también.

Seis: Sólo los levitas recibían diezmos, no los sacerdotes (vv. 21-24). El diezmo les era entregado por sus deberes de sirvientes de los sacerdotes "ungidos". Los levitas NO llevaban a cabo el ritual del culto mismo. Este aspecto también ha sido mayormente olvidado en la actualidad en un intento por volver a redactar el diezmo para los cristianos.

Siete: En Números 18, los sacerdotes, los descendientes de Aarón, los que de hecho llevaban a cabo el ritual del sacrificio, ¡NO recibían diezmos! Sólo recibían 1/10 de 1/10 de lo que se les entregaba a los levitas por todas las otras formas de servicio (vv. 25-3). (Neh. 10:38). Por lo tanto, los sacerdotes recibían sólo el uno por ciento (1%), o "un diezmo del diezmo" (v. 26). Este aspecto también ha sido mayormente pasado por alto sin principios bíblicos válidos.

Ocho: El diezmo sólo consistía de alimento, y era comido (v. 31). Véase la discusión completa en el capítulo uno sobre la definición de "diezmo". Este es también otro cambio no autorizado de la Palabra de Dios para convertir la ley del Antiguo Testamento en algo que Dios nunca tuvo en mente.

Nueve: Puesto que una parte de la porción de los sacerdotes siempre se llevaba inicialmente al DEPÓSITO, Dios ordenó que los sacerdotes varones la COMIESEN dentro de los lugares santos del alfolí (18:10). Sin embargo, puesto que el diezmo de los levitas NUNCA se llevaba al DEPÓSITO, Dios les permitía COMERLO "en cualquier parte, vosotros y vuestras familias" (18:31). Esto concuerda con Nehemías 10:37b, donde se ordenaba a Israel llevar el diezmo a las ciudades levitas, y no al alfolí del templo en Jerusalén. Por lo tanto, Malaquías 3:10 sólo se refiere al "décimo del diezmo", que era la porción tomada DE las ciudades levitas y llevada AL alfolí.