Los libros llamados Apócrifos Parte II
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III. ¿Cómo
fueron admitidos por la iglesia Romana?.
Desde San Jerónimo hasta 1545, permanecieron agregados
a la Vulgata 10 libros apócrifos. Eran considerados
libros útiles como devocionales, pera nada más.
Eran en aquel tiempo para los cristianos en general, lo
que hoy es para nosotros "el peregrino".
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Pero al reunirse
el concilio de Trento en 1545, se planteó el
problema de los libros apócrifos, nuevamente y después
de muchas discusiones habidas sobre el asunto, el concilio
aceptó 7 y rechazó tres, de los 10 que venían
figurando en la Vulgata; pero estuvo muy lejos de haber
sido por unanimidad.
Esto prueba
de una vez para siempre que hasta aquella fecha no eran
considerados como inspirados, porque si lo
fuesen, ¿ a qué discutir de nuevo el asunto? ¿Porqué el
concilio no dio su aprobación a los 39, por todos
aceptados como inspirados?.
Sencillamente no era necesario aprobar en 1545, lo que
ya estaba aprobado desde muchos siglos antes.
Ahora
bien, si los católicos dicen que el mero
hecho de figurar en la "Vulgata" era que los
reconocían como inspirados, antes del concilio de
Trento; entonces yo pregunto: ¿Porqué el
concilio rechazó tres de los 10 libros?. Porque
efectivamente el concilio rechazó el 3 y 4 de Esdras
y la oración de Manasés.
Si el mero hecho
de haber figurado añadidos a una
versión determinado número de años,
les concedía algún derecho, los tres rechazados
lo tenían igual que los otros siete.
Y si los católicos romanos afirman que los libros
en cuestión fueron reconocidos por el sínodo
de Cartago en 397, queremos recordarles que hay serio conflicto
entre Cartago y Trento.
Si
Cartago aprobó el 3 y 4 de Esdras y la oración
de Manasés, y si esta aprobación vale algo
para la iglesia Romana, ¿Cómo el concilio
de Trento desaprobó los libros en cuestión?.
De todas maneras;
o el sínodo de Cartago se equivocó,
o se equivocó el concilio de Trento; por consiguiente,
uno de ellos se equivocó, porque lo aprobado por
uno fue desaprobado por otro.
Si uno de dichos
concilios se equivocó, bien pudieron
haberse equivocado los dos; porque "es de humanos
errar".
Está pues demostrado que la iglesia Romana, no
admitió los apócrifos en el canon de los
libros inspirados hasta el concilio de Trento en 1545.
El
historiados católico romano, F, Díaz
Carmona, en su historia de la iglesia romana, página
272, hablando del concilio de Trento, dice: "Este
gran concilio empezó fijando de nuevo el canon de
la Biblia."
Al decir "de nuevo", el historiador reconoce
que no aceptó el canón que regía hasta
aquella fecha y que por consiguiente hubo una alteración
en la lista de los libros reconocidos como inspirados durante
más de 1500 años, y pasando por encima del
testimonio de San Jerónimo y otros muchos "Padres" de
la iglesia, el concilio dijo que eran libros inspirados
los que no pasaban de ser meras historias: creando el grave
conflicto entre la historia pasada, de dichos libros, y
el acto consumado de la admisión.
Llamo
aquí la atención a una cita anteriormente
hecha y que vamos a repetir. En la introducción,
que la versión de Torres Amat, tiene al libro de
Esther, dice: "San Jerónimo tuvo por dudosos
los seis últimos capítulos por no haberlos
hallado en el texto hebreo; y hasta Sisto V, siguieron
muchos católicos esta opinión". Ahora
bien, Sixto V, fue papa después del concilio de
Trento, o sea, de 1585 a 1590. Así este papa y con él
la mayoría de los católicos se colocaron
bajo los anatemas del concilio, al dudar de sus decisiones.
Además, ¿Era Sixto V infalible? Si lo era,
el concilio de Trento se equivocó, al sancionar
las partes apócrifas del Antiguo Testamento, partes
que el papa no aceptaba.
¿Porqué aprobó el concilio de Trento
los apócrifos?.
Dice el cardenal
Polo, que esto lo hizo el concilio para dar mayor énfasis a las diferencias entre católicos
y evangélicos, Tammer, afirma que el motivo fue
que la iglesia romana encontró en estos su propio
espíritu.
Ahora algunos
teólogos católicos, como Belarmino,
Dupin y Hefele, para salvar las dificultades han sostenido
que hay dos grados de inspiración, teoría
que se cree sustentaba San Agustín.
Con
esto está de acuerdo la siguiente cita que
tomamos de la página 25, del librito católico
antes citado, titulado "¿Qué es la Biblia?",
Por M. Charles que dice: "La diferencia entre las
versiones católicas y las protestantes, proviene
de siete libros del Antiguo Testamento, cuyos originales
no conocemos en hebreo, sino solamente de acuerdo con la
Biblia de Alejandría.
"A fin de aclarar el puesto que ocupan los libros
que los católicos llaman deuterocanónicos
y los protestante apócrifos, relataremos la historia
de esta traducción".
Según el párrafo anterior, copiado al pie
de la letra, los mismos católicos instruidos establecen
una diferencia entre los 73 libros de sus Biblias. Los
católicos les llaman a los 66 libros, sobre los
que no hay dudas, "canónicos", y a los
siete restantes "deuterocanónicos".
Esto es muy
importante. Pero yo digo: o son inspirados, o no lo son.
Si son inspirados, ¿Porqué los
mismos católicos romanos los consideran inferiores
a los 66 restantes? Y si no son inspirados, los católicos
romanos tienen desde 1545, una Biblia adulterada, con el
agravante de que han sancionado oficialmente tal adulterio.
IV. "Las pruebas internas son contrarias a la inspiración"
El contenido de los libros prueba que no fueron inspirados
sus autores.
Tobías
Ya hemos dicho
que el libro de Tobías, no figuró nunca
en el Canon de los libros inspirados.
Este libro contiene doctrinas puramente paganas.
En el capítulo 4: verso 11, dice así: "Por
cuanto la limosna libra de todo pecado y de la muerte".
En el versículo 18, del mismo capítulo dice: "pon
tu pan y tu vino sobre la sepultura del justo".
En el capítulo 6 y verso 8, dice: "Respondió el
Angel (a Tobías), y le dijo: Si pusieres sobre las
brasas un pedacito del corazón del pez, su humo
ahuyenta a todo género de demonios".
En el capítulo 12 verso 9, dice así: "Porque
la limosna libra de la muerte y es la que purga los pecados
y alcanza la misericordia y la vida eterna".
En los cuatro
versículos que hemos copiado tenemos
tres doctrinas a cuál más pagana:
Primera: La
idea de la salvación, por medio de
obras de caridad; practicada por todos los pueblos paganos
y rechazada completamente por la palabra de Dios. Véase
Hebreos 9:22 y Juan 3:14-19.
Segunda: La
costumbre de poner comida a los muertos y a ciertos ídolos, era práctica
corriente entre los Egipcios y los Caldeos y otros pueblos;
pero
es contraria a la palabra de Dios.
Tercera:
Creer que el corazón de un pez ahuyenta
a los demonios es una de las tantas hechicerías
y supersticiones, que todos los paganos practicaban. Pero
la Biblia condena y prohíbe estas cosas, véase Deuteronomio
18:10-14.
En el Capítulo 12:15, Tobías le pregunta
a un joven que se le presenta: "¿Quién
eres tú?". A lo que el joven responde: "Yo
soy Azaría, hijo de Ananías el grande." Sin
embargo, dice Tobías que era el "Angel Rafael".
Según lo cual, el ángel dijo una mentira.
¿Es posible aceptar la inspiración
de un tal libro?.
Judith
El
propio Abate Du-Clot, reconoce que el libro presenta
contradicciones
imposibles de explicar y que él
atribuye a errores de los copiantes. En el capítulo
1, verso cinco dice: "Nabucodonosor rey de los Asirios
reinaba en la gran ciudad de Nínive". Todo
el mundo sabe que que Nabucodonosor no fue rey de los Asirios,
sino de los Caldeos. No reinó en Nínive sino
en Babilonia (Daniel 4.30), y según la historia,
Nabopalasar, su padre, aliado con Ciaxares rey de los Medos, "atacó y
destruyó a Nínive Capital de Asiria",
y esto antes de ser rey Nabucodonosor.
En
el capítulo 9, verso 2 dice: "Señor
Dios de mi padre Simeón a quien pusiste la espada
en las manos para castigar aquellos extranjeros".
Aquí dice que Dios puso la espada en las manos de
Simeón y parece alabarse la acción de éste.
Pero eso está en abierta oposición a la palabra
de Dios que maldice la acción de Simeón.
Véase Génesis 49:5. "Simeón y
Leví; armas de iniquidades sus armas".
En el capítulo 11, verso 11 dice: "Por lo
cual han resuelto matar a sus bestias para beberles la
sangre".
La
Vulgata, versión de Torres Amat, tiene una nota
en este versículo que dice así: "Todo
lo que sigue tomado a la letra parece no dejar lugar para
excusar a Judith, de ficción o mentira". Cuando
las propias autoridades de la iglesia católica romana
reconocen que Judith, parece ser una mentirosa, nosotros
no tenemos nada más que añadir.
En el capítulo 13, verso 30, Judith recibe adoración
y no la rechaza, como hizo Pedro, en Hechos 10:25. La prueba
interna es desastrosa para la inspiración del libro.
Esther: Al empezar
el capítulo 15, tiene una nota
de San Jerónimo que dice "también hallé estas
adiciones en la Vulgata".
Exactamente,
adiciones, eran, son y serán.
La
Sabiduría: El Abate Du-Clot, en la página
505 de "vindicias", dice, "los griegos llamaban
a este libro la Sabiduría de Salomón, reconociendo
que el autor ha tomado sus conocimientos e ideas de las
obras de Salomón. Y que ha procurado imitarlo. Los
judíos no tienen este libro en su canón,
aunque lo tienen en gran estima". Según el
párrafo anterior los judíos no reconocían
el libro como inspirado y el verdadero autor fue uno que
pretendió imitar a Salomón. Los que hablaron
siendo inspirados por el Espíritu Santo no pretendieron
imitar a nadie ni tuvieron necesidad de suplantar nombres.
El que escribió el libro, parece que creía
en la reencarnación de las almas, dice en capítulo
8 versículo 19: "Ya que de niño era
yo de buen ingenio, y me cupo en suerte una buena alma".
En
el capítulo 10, versos 1-4, dice que el diluvio
fue por causa del pecado de Caín, comparándolo
con Génesis 6:5-7, se ve que no es así, como
lo dice el plagiador de Salomón.
En la tercera
y última parte veremos acerca de
errores del Eclesiástico, La profecía de
Baruc, Las partes añadidas a Daniel, los dos libros
de Macabeos y una conclusión acerca de este estudio,
sobre los Apócrifos.
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