¿Has perdido tu primer amor?

Escrito por Martín A. Pacheco. Publicado en Sermones

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Apocalipsis 2:1-7

Introducción.

1. Las cartas a las siete iglesias serán interpretadas y entendidas  literalmente. El simbolismo es la excepción como lo es a través de la  mayoría de la Biblia. Un fracaso en reconocer y aplicar tales principios básicos de hermenéutica ha hecho que nuestros amigos dispensacionalistas interpreten simbólicamente estas cartas a las siete iglesias. Por ejemplo, a menudo escuchamos la teoría de que las siete iglesias en realidad simbolizan siete eras o dispensaciones, o períodos sucesivos de la iglesia.

2. La carta dirigida a la iglesia de Efeso representa el período apostólico; la de Esmirna representa el tiempo de las persecuciones; la de Pérgamo habla de la corrupción de la Iglesia; Tiatira simboliza el auge y supremacía del catolicismo; Sardis representa la era de la reforma; Filadelfia describe el período de énfasis misionero y evangelístico; y Laodicea representa el período de la apostasía de la Iglesia.

3. No hay regla lógica de interpretación por la cual uno pudiera arribar a una idea tal. Las siete ciudades nombradas eran lugares verdaderos. Habían verdaderas congregaciones en aquellos lugares. Aquellas congregaciones tenían verdaderos haberes para alabar y verdaderos problemas para condenar.

4. Así que hay una triple aplicación de las siete iglesias. 1) una directa a las iglesias originales; 2) una aplicación universal a todas las congregaciones cristianas a través de los siglos y 3) una aplicación personal al corazón del lector hecho por el Espíritu Santo en cualquier iglesia local.

5. Todos recordamos aquellos bellos momentos cuando entregamos nuestras vidas al Salvador. Después de nuestra conversión fueron momentos inmensamente gozosos, llenos de profunda alegría.

6. Queríamos gritarlo a los cuatro vientos de que habíamos encontrado lo que tanto tiempo buscamos: el perdón de nuestros pecados y nuestra salvación. Imagínese por unos momentos esos tiempos ¿Puede compartirnos como era en sus inicios su vida cristiana? Ha pasado algún tiempo desde estos eventos ¿Cómo es su vida cristiana hoy? ¿Cómo anda con su “primer amor”? O. T. Veamos si hemos perdido nuestro primer amor…

I. LA DEDICATORIA: “Escribe al ángel de la iglesia en Efeso” (v. 1).

1. El mandato escribe, sugiere que esta parte fue dictada por el Señor al apóstol de la misma manera que Dios dictó los Diez Mandamientos. Hay dos razones para pensar del porqué de Efeso: Efeso era la ciudad más grande
de la provincia Romana en Asia. Era la capital de esa provincia y un próspero centro de negocios y de comercio.

2. Hay mucho que podemos aprender acerca de Efeso en el libro de Hechos. La primera mención es en Hechos 18:19. Pablo se detuvo un corto tiempo en esa ocasión pero prometió regresar si Dios lo permitía (v. 21). Dios lo permitió y en Hch. 19 encontramos a Pablo de regreso en Efeso donde permaneció cerca de tres años (Hch. 20:31). Efeso se convirtió en un centro irradiador del evangelio para toda la provincia de Asia (Hch. 19:10,26).

3. Efeso era el centro de la adoración de la diosa Diana y era el lugar del gran templo de esta diosa. El templo era considerado como una de las siete maravillas del mundo del primer siglo. Aquellos que recibieron provecho financiero de la adoración idólatra estaban en el primer plano de aquellos que agitaron la ciudad contra el apóstol Pablo.

4. Efeso era una ciudad libre. Era permitido por el Imperio el funcionamiento de su propio gobierno consistiendo de magistrados, un senado, y una asamblea popular. Cuando un alboroto empezaba, no había ejército Romano para silenciar el alboroto y guardar la paz (Hch. 19:29-41).

5. A pesar de la oposición, la causa de Cristo habitó en Efeso. Una iglesia fuerte fue establecida. El mero hecho de que tal protesta fue hecha por los enemigos de la verdad indica el éxito del evangelio. La carta a la iglesia de Efeso que Cristo ordena a Juan escribir fue enviada entre 40 a 50 años después de la fundación de dicha iglesia.

6. La palabra “ángel” es una forma españolizada del sustantivo griego angelos. Esta palabra significa un mensajero. Algunas veces la palabra es traducida “mensajero” cuando fue obvio para los traductores que un ser humano y no un ser celestial era el mensajero. La mayoría de las veces, sin embargo, la palabra es traducida “ángel”. Los siete ángeles de las siete iglesias eran probablemente mensajeros humanos a quienes las cartas fueron enviadas y quienes en turno leerían aquellas cosas ante las congregaciones. Quizás eran ministros del evangelio que trabajaban entre ellos.

7. El que tiene las siete estrellas en su diestra. Aquí Cristo se identifica como aquel que “sostiene firmemente en su diestra las siete estrellas,” es decir, los ángeles o mensajeros de las iglesias.

8. El que anda en medio de los siete candeleros de oro. La idea de esta figura es que alguien se mueve vigilante y ejerce control sobre las iglesias. Se destaca la autoridad de Cristo sobre la iglesia de Efeso. La iglesia necesita saber y conocer la autoridad del Señor y al mismo tiempo su protección.

9. Así que la verdad nunca ha prosperado en medio de la complacencia y en la filosofía del “vivir y dejar vivir”. Pablo, Juan y otros tempranos evangelistas nunca estuvieron contentos en predicar solamente en una forma positiva y dejar a las otras personas solas. La controversia siempre acompañará la proclamación pura y valiente del evangelio.

II. LA APROBACIÓN: “Yo conozco tus obras...” (Vv. 2-3).

1. Había una pizca de bien en lo que el Señor dijo en la alabanza de la iglesia en Efeso. Primero, los alabó por ser una iglesia trabajadora, por laborar en Su causa. La actitud del fiel hijo de Dios hacia la obra en el reino debiera ser copiada según la vida de Jesús (Juan 9:4). Jesús dijo que hacer la obra del Padre le daría más satisfacción que lo que le proveería el comer la carne (Juan 4:34). Luego exhortó a sus discípulos a tener la misma actitud (v.35-37).

2. Mas tarde Pablo escribió, “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos” (Gál. 6:9). La iglesia en Efeso fue alabada porque no se habían aburrido y desalentado.

3. Otros pasajes (Heb. 4:11; Apoc. 14:13) nos exhortan a entrar al reposo eterno. Si una persona nunca se ha cansado de trabajar por el Señor, podríamos esperar que el Señor decida que él no necesita reposo. Nuestro trabajo no es en vano en el Señor (1 Cor. 15:58). Se presenta al Señor con un conocimiento completo y total. Ellos habían hecho no tan solo un simple trabajo, sino había realizado un esfuerzo que produce agotamiento. Habían trabajado arduamente.

4. Fueron alabados por su paciencia. La paciencia es una necesidad absoluta en el vivir la vida cristiana. Es nombrada como una de las cualidades de la madurez en 2ª Ped. 1:6. Los cristianos Hebreos fueron disminuidos en la batalla y tuvieron necesidad de paciencia (Heb. 10:32-39). Los Gálatas habían corrido bien pero estaban siendo estorbados (Gál. 5:7). Tuvieron necesidad de paciencia.

5. Es desalentador ver a uno que ha corrido bien, desistir de la carrera. Muchos han gastado grandes esfuerzos, hecho grandes sacrificios y llevado a cabo mucho bien. Luego se dan a la tentación del mundo y a los deseos de la carne y se pierden para la causa de Cristo. ¿Por qué? ¡Porque perdieron la paciencia! Muchos son irregulares, trabajando celosamente un día y colgando las manos y caminando con rodillas enclenques al siguiente. ¿Por qué? ¡Tienen una carencia de paciencia!

6. Santiago 5:7-8, enseña que el labrador planta sus cosechas y luego tiene paciencia mientras espera por el fruto precioso de la tierra. El no espera segar su cosecha al día siguiente. “Tened también vosotros paciencia”, concluye él. La iglesia en Efeso fue alabada por su paciencia. Había sufrido muchas dificultades (v. 3), pero permaneció fiel.

7. Fueron alabados por su sanidad doctrinal: “No puedes soportar a los malos...” (v. 2). Los efesios no toleraban el peso de la carga de los falsos maestros. Esos maestros eran herejes o falsos apóstoles que fueron probados, con el propósito de determinar la calidad y modo de pensar de ellos. El resultado fue que se les halló mentirosos.

8. No estaban solamente trabajando sino que estaban interesados acerca de su obra siendo hecha acorde a así dijo el Señor. Si uno afirmaba ser enviado de Dios, era probado. La iglesia en Efeso no fue engañada y echada de un lado para otro con todo viento de doctrina. No estaban entre los de corazón simple que son engañados con palabras inmaculadas y buenos discursos.

9. No es solamente importante que estemos en la obra, sino que estemos en la obra escrituralmente (Mat. 7:21-23). No debiéramos llegar a sorprendernos de que muchos declaren ser profetas y de que muchos aún declaren exorcisar demonios. La palabra iniquidad es literalmente “sin ley.” Debemos estar listos no solamente a obrar, sino a asegurarnos de que nuestra obra esté en concordancia con la Palabra de Dios.

10. La forma de asegurarnos es probando toda doctrina y práctica por el modelo que El nos ha provisto, la Palabra de Dios. Primero, Debemos comprender que hay falsos maestros. Siguiente: debemos preguntar, ¿qué tiene uno que enseñar para ser un falso maestro?

11. Un falso maestro no puede ser detectado por: a) La forma en que mira y actúa (Mat. 7:15). b) La forma en que habla y la personalidad que exhibe (Rom. 16:17- 18). c) Los grados académicos que posee o la falta de los tales (1 Cor. 2:4). ¿No estamos de acuerdo en que si la enseñanza de uno no armoniza con la Palabra de Dios, entonces él es un falso maestro? Por tanto, un maestro está para ser probado por medio de examinar su doctrina y comparándola con la Palabra de Dios (Hch. 17:11). Esto está enseñado en 1 Tes. 5:21 y 1 Juan 4:1. 12. El Señor reconoce la paciencia y el trabajo realizado hasta el agotamiento. Y agrega que a pesar del gran esfuerzo realizado en medio de las pruebas “no has desmayado”. Los efesios estaban firmes en su fidelidad al Señor. El desmayar no formaba parte de su vocabulario ni de su actitud ante la vida.

III. LA DENUNCIA: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (v. 4).

1. Podemos examinar la intensidad de su primer amor por referirnos nuevamente a Hechos 19. En los vv. 18-19, leemos de ellos quemando las posesiones impías por valor de 50.000 piezas de plata. Hace varios años fue dicho que esto era equivalente a $ 8.000 USA. ¿Cuánto sería en el mercado hoy día? No lo sé, pero ciertamente sería una suma considerable. Su amor por Cristo era tal que estaban deseando separarse completamente de sus prácticas pecaminosas y quemar los puentes detrás de ellos, aún a un costo considerable para ellos mismos.

2. Esta fuerte censura de parte del Señor es un tanto abrupta. El texto no aclara si se refiere al amor a Cristo o al amor entre los creyentes. Has dejado, nos recuerda un abandono definido y triste. Un amor que se había enfriado a pesar de la pureza doctrinal. Ellos eran muy rectos en sus creencias, pero se habían vueltos desamorados.

3. Ha sido dicho con certeza que la medida del amor de uno, está en lo que él está deseando dar. El amor del joven rico (Mat. 19) no era lo bastante profundo. Pero el amor de los Efesios había sido profundo y celoso. El buen ejemplo de su amor hizo que la Palabra de Dios creciera y prevaleciera en su ciudad. Pablo dijo a los Efesios que andarán en amor así como Cristo (Efe. 5:2).

4. ¿Cómo es posible? A veces el enfriamiento es apenas perceptible. Es un proceso lento. Mucho trabajo, falta de tiempo, pocas atenciones, porca oración, poca aplicación a la vida cotidiana, etc.

5. El creyente puede abandonar su amor hacia el Señor, pero el amor del Señor nunca se aleja de nosotros (Rom. 8:35-39). Cristo no nos ama por lo que somos, sino pese a lo que somos. El amor con el que Dios ama al creyente es verdaderamente asombroso.

6. Pero ellos habían dejado su primer amor. Ahora, una segunda generación en la iglesia, cerca de 40 o 45 años después de su establecimiento, de su celo ardiente, había hervido a fuego lento hasta el frío formalismo. Más y más, estaban yendo simplemente a través de los movimientos. NOTACIONES

7. Alguien ha dicho que: “El verdadero cristianismo no consiste en recordar el amor pasado, sino en mantener el mismo amor ardiente a Cristo. El amor del cristiano hacia el Señor debe ser siempre nuevo. Cuando el cristianismo carece de amor hacia Cristo se torna sin alma, está muerto. *** Supongamos que una mujer le dice a su marido: “Tu sabes que por la ley estoy atada a ti y por eso debo estar contigo. Por lo tanto, yo estaré cumpliendo todo cuanto me incumbe. Yo te prepararé la comida, lavaré la ropa, mantendré limpia tu casa, pero te advierto que mi corazón no está contigo; ¡Yo amo a otro! ¿Estaría contento ese hombre con semejante esposa? ¡No! Cualquier hombre, al descubrir que el corazón de su esposa pertenece a otro, la abandonará.”

IV. LA EXHORTACION: “Recuerda.... arrepiéntete, y haz las primeras obras” (v. 5).

1. Podríamos llamar este versículo, “El cristiano durmiente y resbaladizo”. Esta es una exhortación con sentencia. La idea es no dejes de recordar. El mandato es mirar al pasado y recordar el lugar dónde habían estado. Recuerda: Recuerda el amor, la fe, el gozo de su salvación cuando usted primero confió y obedeció. Compare eso con sus actuales sentimientos.

2. Es como si el Señor les esté diciendo: en la historia de esta iglesia han tenido ricos privilegios. Por aquí han pasado los mejores predicadores y maestros de la Palabra de Dios, tales como Apolos, Timoteo, Aquila y Priscila, el apóstol Juan y Pablo, quien invirtió más de tres años enseñando la Palabra de Dios. La distancia de la caída era considerable. De un devoto servicio de amor a un nivel más bajo de irreprochable ortodoxia; una frialdad regular que hacía que la congregación fuera ineficaz.

3. La invitación es: Arrepiéntete: Un cambio de mente y actitud suficiente para cambiar la conducta. Una urgencia no para mañana sino de inmediato. El mandato es a recordar con urgencia la relación amorosa que sostuvo en el pasado y a realizar una ruptura completa con el presente estilo de vida. Debían de dar marcha atrás y hacer las primeras obras, las obras motivadas por el amor a Cristo en lugar de una doctrina fría y mecánica. Regresa: A hacer las primeras obras. Regresa a ese celo anterior.

4. Encontramos una condición: pues si no te arrepientes, vendré pronto a ti. El Señor vendría a esa iglesia en cualquier momento. La frase “quitaré tu candelero de su lugar.”

5. Ha tenido varias interpretaciones por los estudiosos. Algunos entienden un juicio especial sobre la iglesia de Efeso que se cumplió. También puede referirse al momento de la venida del Señor que librará a un remanente creyente de la iglesia de Éfeso. Muchos de los miembros de la congregación habían sido fieles evangelistas y misioneros del Señor. Con el paso de los años, la congregación habían dejado su primer amor.

6. La iglesia fue advertida que si tal acción no estaba cerca, el candelero sería quitado de su lugar. Cristo anda en medio de los candeleros (1:13) y la remoción del candelero significaría la remoción de esa iglesia de la comunión del Señor Jesucristo. Esto demuestra la posibilidad del siempre peligro presente de la apostasía. Aquí estaba una iglesia de Cristo, perteneciendo a Cristo, redimida por El, siendo advertida para que se arrepintiera o El no los reconocería.

7. Después de eso, la iglesia podría continuar hablando de sí misma como perteneciendo a Cristo. Pero cuando Cristo quite el candelero, esta no continúa siendo una iglesia de Cristo, a pesar de que pudiera llamarse a sí misma.

V. EL RECONOCIMIENTO: pero tienes esto, que aborreces…(v. 6).

1. Junto a la advertencia hay un reconocimiento del celo de la congregación de Éfeso. Este reconocimiento sirve para mitigar la severidad de la advertencia y para demostrar que el Señor no pierde ninguna oportunidad para manifestar su gracia.

2. Fueron alabados por aborrecer las obras de los Nicolaítas (v. 6). Ellos no odiaban a los Nicolaítas sino que odiaban sus pecados, sus obras impías. Nosotros debiéramos poseer la misma actitud (Ef. 5:11). David obtuvo el entendimiento de los mandamientos de Dios y odiaba todo camino falso (Sal. 119:104). El camino de mentira es el camino que no está revelado y autorizado por los mandamientos de Dios. No importa que las personas piensen que este es un camino correcto (Prov. 14:12).

3. Aborrecer el mal es una contrapartida parcial de amar lo bueno. Se les reconoce por aborrecer las obras de los nicolaítas, es decir la práctica de ellos. Aquí no se censura la doctrina sino la práctica.

4. El origen de los nicolaítas es oscuro. Se piensa que eran parte de integrante de un grupo dirigido por un tal Nicolás, un prosélito de Antioquia. También puede ser un grupo que exaltaba a los “profesionales” del ministerio por encima de los miembros de la iglesia (por su etimología).

VI. LA PROMESA: Al que venciere, le daré… (v. 7).

1. Observe, que el Espíritu estaba hablando a las iglesias. ¿Cómo? A través de las palabras registradas por Juan. El Espíritu nos habla directamente a través de la Palabra. Tal fue el caso en el Antiguo Testamento (2 Ped. 1:21; Heb. 10:15-17). Tal es el caso en el Nuevo Testamento (Juan 14:26; 16:13; 1 Cor. 2:13).

2. Termina con una promesa. Una promesa individual. Había en la iglesia de Efeso personas que tenían sensibilidad espiritual para escuchar y distinguir la voz del Espíritu de Dios. También, hay una aplicación universal. Este mensaje debe ser escuchado por todas las iglesias.

3. Al que venciere se aplica a todos no sólo a algunos, sino a todos los verdaderos creyentes. Esta frase habla de la gracia de Dios. “Le daré” sugiere un regalo hecho por propia voluntad. “A comer” habla de una relación íntima. “Del árbol de la vida” recuerda a Génesis 2:9 y 3:22. El pecado separó al hombre del acceso al árbol de la vida, pero el creyente recupera el gozo de disfrutar en Cristo de dicho árbol.

4. Para aquel que oiga y venza, el árbol de la vida en medio del paraíso de Dios le está prometido. La Palabra de Dios abre y cierra con el árbol de la vida. Nuestros primeros padres fueron arrojados del árbol a causa de su trasgresión. El capítulo final de Apocalipsis bellamente aclama su reposición para los fieles de Dios (22:1-3).

5. “El paraíso de Dios” describe a un huerto u oasis oriental, utilizado para el placer y el bienestar de los reyes en la antigüedad. Entonces se refiere a “la habitación de Dios, el hogar permanente de los redimidos de Cristo.”

Conclusión.

Esta esperanza es por lo que la fe cristiana está por todas partes. Alabemos a Dios y agradezcámosle por la preciosa promesa que tenemos. Pueda esto guardarnos constantes a través de toda prueba. Pero, ¿cómo andamos en nuestro primer amor? Vamos a comprobar nuestro primer amor

1. Cuando mi deleite en el Señor ya no es tan grande como mi deleite por otras personas o por las cosas del mundo, he perdido mi “primer amor” (Marcos 12:30; Lucas 14:25-27).

2. Cuando mi alma no anhela la comunión íntima con el Señor a través de la oración o la lectura de la Palabra, he perdido mi “primer amor” (Salmo 84:2).

3. Cuando mis pensamientos en mis momentos de ocio no se dirigen al Señor, he perdido mi “primer amor” (Salmo 10:4).

4. Cuando me excusó fácilmente diciendo “es que soy humano” y cuando caigo fácilmente en cosas que yo sé que no le agradan al Señor, he perdido mi “primer amor” (Juan 14:15).

5. Cuando me cuesta dar con alegría para la obra del Señor o para las necesidades de otros, he perdido mi “primer amor” (1ª Juan 3:17).

6. Cuando dejo de tratar a mis hermanos cristianos como trataría al Señor, he perdido mi “primer amor” (Mateo 25:40).

7. Cuando empiezo a ver los mandamientos del Señor como “legalismo” o como restricciones para mi felicidad, he perdido mi “primer amor” (Juan 14:21).

8. Cuando me preocupo más por “quedar bien” con la gente del mundo en vez de buscar la aprobación del Señor, he perdido mi “primer amor” (Juan 15:29; 1ª Juan 2:15).

9. Cuando dejo de dar a conocer al Señor por temor a ser rechazado, he perdido mi “primer amor” (Juan 15:20).

10. Cuando me niego a dejar de hacer algo que está ofendiendo a un hermano más débil, he perdido mi “primer amor” (Romanos 14:15)

11. Cuando me vuelvo complaciente hacia el pecado que me rodea, he perdido mi “primer amor” (Mateo 24:12).

12. Cuando no puedo perdonar a alguien que me ha ofendido, he perdido mi “primer amor” (Mateo 17:1-4).

¿Cómo perdemos el “primer amor”?

1. ¿Es a causa de no trabajar por el Señor? No. Podemos estar muy ocupados en la obra de Dios y todavía no tener el gozo de nuestro primer amor. La iglesia de Efeso había perdido su primer amor y sin embargo, había “trabajado arduamente” por amor de Su nombre.

2. ¿Es por causa de no leer la Biblia? No. Podemos conocer la Biblia y todavía perder nuestro primer amor. Los fariseos conocían bien las Escrituras. También la iglesia de Efeso. Incluso ellos usaron la Palabra para probar a los apóstoles.

3. ¿Es por causa de no orar? No. Podemos orar y todavía estar fríos espiritualmente.

4. ¿Es por causa de no predicar? No. Es posible testificar y tener el corazón endurecido.

“Recuerda, por tanto, de donde has caído, y arrepiéntete y haz las primeras obras; pues sino, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, sino te hubieres arrepentido” Apocalipsis 2:5

Contacte al Autor: pachecoalonzo70 [arroba] hotmail.com
Ministerio: Iglesia Bautista Maranatha

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