Una madre ejemplar

Escrito por Gerardo González Cruz. Publicado en Sermones

Ratio:  / 9
MaloBueno 
AddThis Social Bookmark Button

Jueces 13

Introducción

“¿El primer hombre embarazado?” fue el encabezado de muchas publicaciones. La historia trata de una mujer de 34 años de nombre Tina, y que ahora dice llamarse Thomas Beatie, quien hace unos años tomo la decisión de cambiar físicamente de sexo, retirándose quirúrgicamente los pechos y tomando hormonas (Testosterona) para lograr según ella su transformación total. Sin embargo se quedo con un pequeño recuerdo para los “casos de emergencia”, mantuvo sus órganos reproductivos (útero, ovario y vagina) en caso de que en lo futuro deseara tener hijos. Esta casada con Nancy Beatie y a los ojos de todo el mundo era una pareja común y corriente que trabajaban, se amaban y deseaban tener una familia. Un buen día, a ambas les vino el deseo de tener un hijo y decidieron hacer esto realidad.

Pero Nancy, quien juega el rol de la mujer, no podía, debido a que en el pasado se le había practicado una histerectomía total, quedando imposibilitada para ser madre. Luego entonces Tina (Thomas) “recordó” su “arma secreta” y se plantearon que podía ser ella la que gestará a su bebe. Primero dejo de tomar hormonas para que su ciclo menstrual se presentara y regulara; después fue a un banco de esperma a escoger el material para su hijo y posteriormente fue inseminada artificialmente; de este intento no se logro nada viable, pues el embarazo fue ectópico (fuera de lugar). No se dio por vencida e intento una vez más, quedando esta vez embarazada. Según los médicos que la revisan mes con mes, afirman que Tina esta embarazada de una bebe y que muy posiblemente nazca el próximo 3 de julio. Hay muchas cosas que esta noticia llama mi atención; pero son dos de sus declaraciones las que más que inquietan. La primera dice: "Tener un bebé no es una necesidad únicamente femenina, sino que es parte del ser humano". La segunda es que para justificar el no haberse deshecho de sus órganos sexuales femeninos dijo: “Siempre quise tener un bebe, por eso no me quite mis órganos”. Me resulta sorprendente que lo que motiva tener un hijo en este y muchos de los casos, sea la necesidad y el gusto. Sobre que poco construimos el futuro de un ser humano; una necesidad y un gusto egoísta.

La historia de Tina y Nancy, tiene muchas particularidades, en las que no me ocuparé; pero sin importar lo pintoresco de los padres, lo cierto es el ser humano, principalmente las mujeres no buscan prepararse lo suficiente para ser madres; dejan todo al llamado “instinto materno”, que hasta donde yo sé, y lo digo con respeto, esa solo es una cualidad medible en los animales. Pero en verdad que se necesita más que gusto para poder ser una buena madre, una madre ejemplar. Ser madre, es un privilegio como ya se a dicho muchas veces; pero considero que ser madre también es un acto de confianza de parte de Dios, hacia las mujeres; pues se necesita verdaderamente confianza darle hijos a cualquiera. Sin embargo, en todo esto podemos hacer dos cosas, la primera es seguir con esa idea de los instintos y dejar que sea el destino, la suerte, las estrellas o la misericordia de Dios quien nos ayude. O lo segundo es que aprendamos en la Palabra de Dios, a través de la vida de mujeres ejemplares que supieron ser madres, más allá de su necesidad de serlo o de su deseo egoísta. La mujer de Manoa, la madre de Sansón es quien hoy no enseña con su vida, con sus acciones, con sus decisiones, lo que una mujer puede y debe hacer para ser una madre ejemplar. Creo firmemente que esta mujer tenía un deseo inmenso de ser madre; y para ella en su cultura era necesario ser mamá; pero esta mujer tenía más que ofrecer a su hijo Sansón. Adentrémonos juntos a este pasaje de la vida de esta mujer y madres que me oyen o leen, aprendan a ser una madre ejemplar.

I. Una Madre Ejemplar es Espiritual (v. 3) “A esta mujer apareció el ángel de Jehová…”

Después de la muerte de Josué, el pueblo de Israel quedo en gran vacío de liderazgo; no había quien guiará al pueblo en lo social, lo político y lo espiritual. El versículo que mejor retrata la situación del pueblo de Dios durante este tiempo es el siguiente: “En aquellos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía” (Jue. 2: 13) la situación era verdaderamente terrible; por eso Dios levanto jueces o jefes, que más que lideres al estilo de Moisés o Josué, eran dirigentes militares para salvar al pueblo de la idolatría y/o apostasía. El tiempo de los jueces fue un tiempo de estira y afloja, pues se levantaba un juez, direccionaba al pueblo, pero al morir, nuevamente el pueblo se desviaba. El capítulo 13 empieza diciendo que por séptima ocasión el pueblo volvía a hacer lo malo delante de Jehová; por tanto Jehová daba a los filisteos derecho para que oprimiesen a su pueblo (v. 1) Esos eran los tiempos en los que Manoa y su esposa, ambos de la tribu de Dan, vivían (v. 2). Eran una pareja como muchas; sin embargo ellos carecían de algo que consideraban muy importante: Un hijo, ya que su esposa era estéril (v. 2). Su dinámica familiar era muy sencilla, pues según los historiadores Manoa y su mujer se dedicaban al campo, a la siembra y cosecha de granos (v. 9) Con mucha seguridad la mujer se sentía muy mal; pues para las mujeres hebreas la esterilidad era una razón para sentirse deshonrada delante de Dios y los demás. De igual manera, con toda seguridad la petición de ser madre era puesta día con día delante de Dios con la esperanza de ser contestada. Pues al igual que Ana, la madre del profeta Samuel, llegó el esperado día de la respuesta de Jehová (1ª Sam 1: 20)

La mujer de Manoa, la cual por cierto no se sabe su nombre, se encontraba en el campo, cuando de pronto tuvo una experiencia espiritual significativa: “A esta mujer apareció el ángel de Jehová…” (v. 3) note usted que no dice un ángel de Dios, sino que específicamente se refiere a un “ángel” muy especial. Los teólogos aseguran que esta experiencia a la que ellos llaman teofanía (aparición visible de Dios) fue una pre-revelación de Jesucristo antes de ser encarnado. Pero lo que quiero resaltar es como Dios busca relacionarse con sus hijos; la mujer de Manoa, es una de las pocas personas en este mundo que han tenido el privilegio de tener una aparición visible de Dios; aunque con esto no desmerito la experiencia espiritual de muchos de nosotros; pues es un ejercicio de fe. Pero lo cierto es que Dios se acerca a la personas no solo para solucionarles sus problemas, sino también para revelarle sus propósitos.

Henry Blakcaby dice en su libro: Mi Experiencia con Dios que hay algo que al él le sorprende de los profetas del Antiguo Testamento; y es que sabían perfectamente cuando les hablaba Dios y aún más sorprendente es saber claramente lo que Dios le esta diciendo. A mi también me sorprende esto; y considero que esto solo es posible cuando la personas es una persona espiritual. Pero ¿Cómo es una personas espiritual? Algunos pensarán que son los que hablan con suavidad o ternura, otros piensan que son aquellos que visten de manera vistosa y recatada; o aún más se piensan que son aquellos que saben mucho acerca de la divinidad. Pero aunque la gente espiritual puede tener algunos de estos elementos, lo cierto es que una persona espiritual es aquella que tiene una relación viva, personal, diaria y significativa con Dios. Es aquella que habla con Él de todos los asuntos de su vida, se somete a su Señorío y además le sirve con alegría. Con todo lo anterior puedo asegurar que esta mujer tenía todos esos elementos; pues Dios no habla con quien no quiere hablar con Él, Dios no responde a aquel que no le busca, tampoco se acerca a quien le rechaza y menos a quien no deja que lo guíe. La mujer tenía con toda seguridad el deseo femenino de ser madre, de darle un hijo a su esposo; sentía además la necesidad; pero también tenía una vida espiritual que trasmitirle a su hijo; no una religión con ceremonias, ritos o formas que cumplir, sino una vida cotidiana del todo espiritual. La gente cree que hay que hacer cosas para Dios para ser espiritual, pero cuando se es espiritual se hacen las cosas para Dios.

La esposa de Manoa, no solo le iba a dar amor, cariño y ternura; sino que además le iba a guiar por el sendero recto de Dios. Usted no debe esperar hablar con ángeles, o tener visiones espectaculares; esto no se requiere para ser una mujer espiritual. Pablo, el apóstol de la fe, nos dice cuales es la manifestación de una vida espiritual, cual es la evidencia irrefutable de una vida de relación con Cristo: “…el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio…” (Gál. 5: 22 NVI) y recuerde que no dice los frutos, sino el fruto; esto es que si tengo una vida espiritual, debe permitir que el Espíritu de Dios exprese todas esas características a través de sus vidas. ¿Cómo llegar a ser una madre ejemplar? Desarrollando una poderosa vida espiritual.

II. Una Madre Ejemplar es Consagrada (v. 4) “…no bebas vino ni sidra, ni comas cosa inmunda”

La mujer de Manoa tiene este encuentro con el ángel de Jehová; este le revela la voluntad de Dios diciéndole: “…concebirás y darás a luz un hijo” (v. 3) la petición tanto tiempo solicitada por fin obtiene una respuesta; por fin iba a ser madre, su deseo se estaba cumpliendo y su necesidad estaba siendo llenada. Sin embargo Dios le daría el hijo no para satisfacer sus peticiones primarias; sino que lo haría para cumplir un propósito más grande “…salvar a Israel de mano de los filisteos” (v. 5) todos los niños nacen con un propósito definido, todos como decía al principio son un voto de confianza de parte de Dios para con nosotros, eso debe llenarnos de responsabilidad. Pero tenemos que reconocer que aunque todos nacen con propósito, hay quienes fueron creados para cumplir propósitos más grandes que otros. Esto puede parecer discriminatorio, pero no lo es en ninguna manera, sino que todos cumplimos una misión; pero hay que admitir que hay misiones que Dios designa especialmente.

Sansón sería el hijo de esta mujer y según Dios su misión en esta vida iba a ser de una gran envergadura, sería uno de los jueces de Israel y los liberaría del yugo opresor de los filisteos. Eso es un gran propósito. Sin embargo, se requeriría de ciertos ajustes para que Sansón cumpliera dicha misión. Estos ajustes no solo se darían en él, sino que empezarían desde sus padres. El ángel dice a la mujer: “…no bebas vino, ni sidra, ni comas cosa inmunda” (v. 4) hay quienes ven en estas instrucciones la idea del cuidado de la madre durante el embarazo; pues es bien sabido que algunas mujeres con ciertos hábitos, deben abandonarlos para no afectar a sus bebes (fumar, tomar, teñirse el cabello, etc.) Pero no, estas instrucciones no fueron dadas por eso, aunque dicho sea de paso sirven para un buen embarazo y un bebe sano. Pero el mandato fue en el sentido de que el niño sería consagrado a Dios, es decir nazareo; y esto debía comenzar por sus padres. La mamá también fue llamada a ser apartada o consagrada para que Dios se agradara de ella. Muchas eran las costumbres que los filisteos estaban implementando en el pueblo de Israel, estás iban de los más espiritual hasta lo más cotidiano; muy seguramente el ángel de Jehová sabia que ya el pueblo estaba muy convertido a las formas y costumbres de los filisteos; por eso da instrucción precisa a la mujer de conducirse decorosamente delante de Dios. El resultado de su apartamiento de las cosas que le rodeaban redundaría en su hijo Sansón. Él cual al igual que su madre se abstendría de vino, sidra y comida inmunda; pero además llevaría un señal externa que tiene un amplio significado: “…navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo” (v. 5) casi todos sabemos que una particularidad era su larga cabellera y que en ella radica su fuerza venida de Dios. Pero la expresión “navaja no pasará” significa que en los asuntos de Dios la madre y el padre no deberán ponerle un limite; a todas las otras cosas, si; al vinos, a la sidra, a la cierta comida; pero a las cosas de Dios no; ese pelo largo representaba la abundancia de las cosas de Dios dada por parte de su madre.

Hoy en día esto no aplica de esta manera; pero nos deja la enseñanza de que jamás debemos limitarle los asuntos espirituales de Jesús. Sus vidas deben, figurativamente ser como largas cabelleras signo de una vida consagrada. Mujeres, madres, ¿Desean ver las vidas de sus hijos con propósito divino? Mejor aún ¿Desean que sus hijos cumplan los grandes propósitos de Dios? El primer paso es consagrarse a Dios, apartarse de aquellas cosas que le rodean y la apartan de Dios; ese será el mejor ejemplo que le pueda dar; alguien dijo: Las palabras jalan, pero los ejemplos arrasan. El segundo paso ponga en oración en el altar de Dios a sus hijos. En tercer lugar aliente, alimente, no limite la vida espiritual, no lo castigue con la iglesia, la Biblia o el ministerio, busque otras formas de disciplinarlo. Una madre ejemplar es consagrada a Dios.

III. Una Madre Ejemplar es líder (v. 11) “Y se levantó Manoa y siguió a su mujer…”

La mujer de Manoa, la madre de Sansón es avisada por el ángel de Jehová de que sería madre de un niño con un propósito poderoso. El ángel da instrucciones precisas acerca de cómo llevaría de acuerdo su embarazado, así como de la crianza de su hijo. Una vez concluida esta revelación, la mujer fue en busca de su esposo y le contó todo lo sucedido (v. 6, 7) una vez enterado Manoa oró a Dios pidiéndole él a Dios la misma oportunidad de hablar con el ángel de Dios (v. 8) Se nos dice que Dios respondió la oración de Manoa y el ángel de Jehová se presentó; aunque nuevamente a su mujer “…el ángel de Dios volvió otra vez a la mujer… más su marido no estaba con ella” (v. 9) en eso la mujer inmediatamente fue a buscar a su marido a avisarle que el ángel de Dios se había vuelto a aparecer (v. 10) Manoa a escuchar a su mujer, nos dice la Biblia “Y se levantó Manoa, y siguió a su mujer…” (v. 11) La madre de Sansón tenía un corazón de líder; es decir marcaba el camino a su marido hacía Dios. Manoa era un hombre profundamente religioso, sin embargo no sabía como manejar la presencia divina; por eso cuando habla con el ángel y este se va, Manoa entra en pánico “…ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto” (v. 22) En este sentido, tenemos que reconocer que los hombres hemos abandonado nuestro papel de sacerdotes en nuestras familias; ya sea por abandono, indiferencia o ignorancia; pero lo real es que los hombres se han desligado de sus responsabilidades morales, económicas y hasta espirituales. Ante esta situación, han sido las mujeres quienes han adoptado el liderazgo espiritual de sus familias.

Me llama la atención que aunque esto es una realidad en Manoa y su esposa, está busca jalar a su marido a desempeñar su papel espiritual; pues abre las puertas de la comunicación al decirle todo lo que el ángel de Dios le había revelado. Un día una amiga misionera me dijo lo siguiente: “El papel de una mujer es hacer que su hombre sea más hombre” y no es estaba refiriendo a las cuestiones machistas o viriles, sino a que el hombre debe adoptar su papel y responsabilidad delante de Dios. Pero volviendo a la madre de Sansón, esta es una mujer líder que marca el camino, marca el paso, marca el tiempo; pero no en un sentido de dominancia o control, sino de amor. Cuan diferente sería si las mujeres en verdad asumieran un liderazgo espiritual sabio, amoroso, sin control, chantajes o dominio. Pero ¿Qué es un líder?

Muchos piensan que es aquel o aquella que domina, aquel o aquella que gobierna; pero esto es un concepto equivocado a la luz de la Biblia; un líder es aquel que tiene la integridad suficiente como para guiar a otros; y la esposa de Manoa era lo suficientemente integra como guiar a los suyos a la presencia de Dios. John Maxwell dijo en una ocasión: “Si al caminar volteas hacía atrás y nadie te sigue, no eres un líder, solamente estas dando un paseo”. La madre de Sansón tiene la experiencia, la revelación; pero la comparte con su marido y no lo hace para enseñorearse sino porque sabia que era necesario hacer estas cosas juntos. Es la mujer quien lleva a su marido delante de la presencia de Dios, para que Dios le hable.

Hermanos, hermanas, amigos, amigas, tenemos que reconocer que esto es una realidad, han sido las mujeres quienes nos han dado el ejemplo por el interés de su asuntos de la fe. Recordemos que el tiempo en el que Manoa y su esposa vivían el pueblo se encontraba totalmente apartado, los israelitas habían adoptado la teología de los filisteos; la adoración a Dagon (dios pez), a Astarot (diosa cananea de la fertilidad) y a Baal-zebub (dios de las moscas) era necesario una madre con liderazgo espiritual para evitar o mejor dicho para garantizar que su hijo andaría por el camino de la verdad, y así cumplir los propósitos de Dios. ¿Cómo pueden llegar a ser una madre ejemplar? Asumiendo un liderazgo espiritual real.

IV. Una Madre Ejemplar tiene Visión (v. 23) “…Si Jehová nos quisiera matar, no aceptaría de nuestras manos…”

Ya delante del ángel Manoa es instruido al igual que su mujer acerca del futuro hijo que les nacería (v. 13, 14) Manoa en agradecimiento ofrece un sacrificio al ángel de Jehová (v. 16). Manoa pregunta al ángel su nombre para que cuando reciban el milagro puedan agradecérselo (v. 17) El ángel le dice su nombre “¿…que es admirable”? (v. 18) después mientras Manoa ofrecía el cabrito, el ángel ascendió en la llama (v. 20) Entonces fue cuando ambos reconocieron que el mensajero no era un ángel cualquiera, sino el mismo ángel de Dios, es decir Dios mismo en forma visible y audible. La reacción de ambos fue de adoración postrándose a tierra “…se postraron en tierra” (v. 20) Al tomar consciencia de esto la actitud de Manoa fue de miedo “…ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto” (v. 22) En contraste la mujer tiene otra visión de las cosas “Si Jehová no quisiera matar, no aceptaría de nuestras manos el holocausto… ni nos hubiera mostrado todas estas cosas, ni ahora nos abría anunciado esto” (v. 23) Hellen Keller, fue una mujer que nació con serias discapacidades; sordera, mudez y ceguera, pero a pesar de esto aprendió a comunicarse, un día le preguntaron “Qué era lo peor que puede pasarle a una personas en esta vida” ella respondió: “Tener vista, pero no tener visión”. Eso era lo que le pasó a Manoa, había visto a Dios, había escuchado a Dios, pero no había entendido la trascendencia de esta experiencia. Sin embargo su esposa si había entendido. Había vislumbrado el futuro de ellos y su hijo en Dios. ¿Qué es tener visión?

Es mirar el futuro de acuerdo a la voluntad de Dios; es proyectar en la mente y el corazón el futuro que Dios tiene para nosotros. El ángel le había dicho a la mujer que su hijo sería un consagrado para Dios y que tendría la misión de “…salvar a Israel de manos de los filisteos” (v. 5) Manoa no había entendido bien esto; pero la mujer si, sabía que su pueblo atravesaba por tiempos difíciles y que era necesario levantar un caudillo nuevo, y que su hijo sería dicho personaje. Ya en otras ocasiones hemos hablado acerca de esto ¿Cuántas madres pueden ver a sus hijos en un futuro próximo? Mujer, ¿Vez a tu hijo (a) en el futuro? ¿Cómo lo vez? ¿Exitoso?, ¿En el camino de Dios?, ¿sirviéndole? Si no lo vislumbras, entonces te hace falta visión. Una madre ejemplar ve las cosas de manera diferente a los que las circunstancias dicen. La historia nos dice que Sansón siendo adulto se desvió del camino, entrego su corazón a una mujer extraña, a Dalila, la filistea; esto le costo caro, pues perdió no solo la fuerza, sino también la bendición de Dios, la dignidad delante de sus enemigos. Alguien podría decir que la esposa de Manoa se equivoco en su visión, que no fue una madre ejemplar; pero muy seguramente ella vio más allá del error de su hijo Sansón. Vio el cumplimiento del propósito de Dios. La historia nos dice que en el momento final de su vida, Sansón libero a los israelitas de mano de los filisteos (Jue. 16: 30) ¿Cómo se llega a ser una madre ejemplar? Viendo a nuestros hijos con los ojos de Dios.

Desafío

Tina y Nancy Beatie serán madres en julio próximo, independientemente del futuro que le espera a esta niña con dos madres tan confundidas, la verdad es que deseo y necesidad no son suficientes para llegar a ser una buena madre. Se requiere de Jesús, pues Jesús viene a todas las personas como vino a la mujer de Manoa y da las cualidades necesarias para ser una madre ejemplar. Mujer, madre, hoy te animo a que desarrolles esas cualidades que esta madre nos enseña a todos, especialmente a ustedes. Desarrollen un fuerte y vigorosa vida espiritual, apártense, conságrense para Dios, sean ejemplo congruente entre fe y acción. Según sea el caso asuma un liderazgo amoroso, marquen camino, indiquen rutas firmes a Dios y sus propósitos. Y por último vean más allá de lo que la aparente realidad nos dice; tengan visión en que Dios hará de sus hijos instrumentos poderoso para cumplir su voluntad en esta tierra. Hagámoslo juntos en el poderoso Jesús.

Contacte al Autor: geraglezcruz [arroba] aol.com
Ministerio: Iglesia Bautista Dios es Amor

Nuestra visón evangélica

Centraldesermones.com promueve el evangelio de el señor Jesucristo ofreciendole la oportunidad a todo siervo/sierva de Dios que comparta su predicación cristiana, sermones escritos, estudios de la Biblia, cursos bíblicos, bosquejos para sermones, mensajes cristianos, y devocionales completamente gratis. Aprenda como hacer una predicación expositiva cristiana escrita usando los estudios bíblicos en Español; aprenda que significa la palabra Cristiano, que significa santidad, a través de las miles de predicaciones de la Biblia, y bosquejos para sermones Cristianos.