Actitudes en torno al pesebre
Mateo
2
Reacciones
en torno al pesebre
Todavía
recuerdo las distintas reacciones en torno al 11 de septiembre,
fecha trágica que de alguna manera cambió la fisonomía de
la libertad y la democracia en éste país. Recuerdo reacciones
de asombro, ira, lástima, dolor, y hasta de alegría en pobres
niños palestinos que salieron a las calles a celebrar la
tragedia de otros. Los seres humanos de acuerdo a la cultura,
la herencia, los intereses y hasta a las amenazas, solemos
reaccionar de muchas e inesperadas maneras. Algunas personas
y no pocas, podrían reaccionar con más gozo y euforia ante
la sorprendente noticia de tener en sus manos un billete
de lotería premiado con una elevada cifra, y sin embargo
ser indiferentes al mensaje de la navidad.
Sería
bueno averiguar que es para nuestros hijos lo más significativo
de la navidad, y aún para nosotros cuál es el verdadero
significado y con qué espíritu lo celebramos. Mientras tanto
remontémonos en el tiempo y vayamos al pesebre, y descubramos
juntos, quienes fueron los que advirtieron la llegada de
aquel recién nacido y cuáles fueron sus reacciones. Comencemos
con los que no aparecen en el pesebre, con los malos de
la película, pero que desafortunadamente a muchos de nosotros
representan.
Mencionemos
primeramente a Herodes, este personaje es el que manifiesta
su temor a que otro le quite su lugar e interfiera en sus
egoístas planes, él no está dispuesto a que nadie amenace
su vida, posición, influencia y prestigio. Su reacción es
indagar acerca del recién nacido pero para eliminarlo. Este
ser de instintos bajos, movido por la sospecha y la desconfianza,
está dispuesto a desprestigiar, a difamar, y hasta cometer
la peor matanza registrada en la historia, pues se dice
que eliminó a todos los niños menores de dos años. Su odio
y hostilidad no tienen límites, aún cuando era conocedor
de la promesa de un Mesías.
Los
sacerdotes y escribas, aquellos que debieron estar al día
con las noticias y mostrar diligencia ante el proceder de
Dios en la historia, no fueron hostiles como en anterior,
pero fueron totalmente indiferentes, no les interesó en
lo absoluto el nacimiento de Cristo, prácticamente no significó
nada para ellos, y por lo visto siguieron con sus oficios
religiosos.
José
y María indudablemente son los protagonistas más destacados
en el sentido de que fueron las personas favorecidas que
Dios usó para tan maravillosa tarea. Esta joven pareja representa
a todos aquellos que son receptivos al mensaje y los planes
de Dios. La sencillez y la devoción hacen posible que Dios
se complazca en favorecer y bendecir a tantas personas,
las cuales a su vez se convierten en portadores de un mensaje
de fe, de amor y de esperanza, y que por cierto tanta falta
hacen en una sociedad como la nuestra. Si de nuestros hogares
pudieran surgir jovencitos y jovencitas como José y como
María, estoy plenamente seguro que notables diferencias
se marcarían en la vida familiar, y que Dios estaría complacido
con aquellas congregaciones que semanalmente abren sus puertas
para dar lugar a la adoración.
Los
pastores, primeros en escuchar las alabanzas angelicales
y recibir las nuevas de gran gozo en cuanto al nacimiento
del niño en Belén, representan a la clase pobre, obrera,
sin prestaciones sociales, explotados y oprimidos, y que
según estadísticas serias, el 80% de la población mundial
es pobre. Cientos de miles de niños mueren de hambre anualmente,
en África, un continente tan lacerado por las injusticias
sociales es alarmante el índice de personas que mueren de
SIDA, desnutrición y hambre. Siempre es pertinente pensar
en la manera en que Schweitzer leyó e interpretó el evangelio
al ver a África el continente pobre como el Lázaro de la
parábola y a Europa vio como el rico disfrutando de sus
espléndidos banquetes, por no decir Estados unidos hoy en
día.
Del
lejano oriente, de esos lugares que producen el crudo que
abastece a la mayor parte de la población mundial, punto
estratégico en la configuración cosmográfica para la próxima
guerra nuclear, punto decisivo desde donde y hace el cual
apuntan los modernos mísiles, y cuna de la Meca en donde
supuestamente se honra a Dios, pero se odian a los infieles,
cristianos y judíos; de allí partieron a Belén, buscando
la estrella, tres pintorescos personajes que querían poner
a los pies de Cristo sus preciosos dones, admiración y reverencia.
No escatimaron costo ni sacrificios para tan arriesgada
y difícil tarea. Estos personajes a los cuales en algunos
lugares se les rinde más honor con fiestas que al mismo
Cristo, representan a todos aquellos que con sincera devoción
buscan a Dios de todo corazón y con toda diligencia proyectan
sus esfuerzos y capitales para honrar al Altísimo Señor
de la navidad, de la creación y de la historia.
Por
supuesto que también en torno al pesebre habían otros seres
irracionales, y aunque usted no lo crea, también a muchos
representan, pues cuando la más maravillosa historia de
amor ha sido dada, y a los seres humanos no responden con
gratitud, ni les interesa la buena voluntad de Dios, entonces
es válida la comparación, aunque con la misma se tenga que
ultrajar a aquellos pobres animalitos que estaban en su
elemento y que hoy son ornamentos de temporada.
SENTIMIENTOS
Y REACCIONES EN TORNO AL PESEBRE
Acaba
el Verbo divino misteriosamente incursionar Del cielo trayendo
luz que solamente Dios puede dar. Y en torno al pesebre
del que solo brota virtud Los humildes se aproximan en reverencia
y gratitud. Saciándose de gozo al presenciar en plenitud
El rostro del tierno niño de quien brota beatitud. Divina
entrega que en la quietud de una noche serena Toma forma
soberana de Dios la gracia plena.
Mientras
tanto y no muy lejos el mísero gobernante Al corrupto Herodes
encarna con su sistema alienante. Y en nombre de la justicia
mata, roba y engaña Depravado terrorista que vierte su odio
y saña. Sacerdotes profesantes religiosos sin devoción En
sus hipócritas confesiones también van a perdición. Que
miseria la de muchos que agonizan en pecado Despreciando
de la gracia lo que el cielo les ha dado. Que desgracia
la que aquellos que pudieron contemplar Mas no quisieron
de Dios el regalo aceptar.
Otras
almas sin embargo con sedienta devoción Encontraron en el
niño esperanza y redención. De una virgen aldeana su regazo
se embellece Al abrazar la criatura que Dios al mundo ofrece.
Del oriente misterioso unos sabios han llegado A rendir
preciosos dones al Altísimo encarnado. Que dichosos los
que vieron y con gozo recibieron Lo que Dios de su bondad
los profetas concibieron. Que felices los humildes esos
pobres reverentes Acertaron con la estrella que no vieron
los videntes. Venturosos los que oyeron celestiales melodías
Quedando para siempre inundados de paz y armonía.
Y
con gozo regresaron las buenas nuevas a dar Por caminos
y distancias la esperanza a proclamar.