Salmo
138:8 “Jehová
cumplirá su propósito en mí”.
Hay un
propósito Divino de Dios para cada mujer y no
solo es ser la ayuda idónea del hombre, la buena
hija, trabajadora, esposa, madre, cocinera, pero
esto no es todo, hay algo más de parte de Dios
para cada mujer.
La
mujer fue creada por Dios de una manera muy
especial, la formó con la capacidad de ser
madre, de amantar, de criar, de formar, Dios
puso en nosotras una fuerza interna, una
capacidad mayor de amar, con una intuición
superior a la del hombre.
Desde
el principio de la creación, Dios tiene un
proyecto de vida con cada mujer, las siervas de
Dios no se pueden desarrollar y expandirse sino
conocen primeramente el propósito que Dios tiene
con sus vidas, y para esto debe buscarlo y no
desmayar ni descansar hasta que Dios se lo
revele.
Dios
nunca tendrá un proyecto con su vida imposible
de llevarlo a cabo, Dios tiene ese proyecto
contigo, porque sabe que lo puedes cumplir,
conoce tu capacidad y tus fuerzas, porque Él te
las dio Romanos 8:
28-30 “Y sabemos que a los que aman a
Dios, todas las cosas le ayudan a bien, esto es
a los que conforme a su propósito son llamados”.
Veremos algunas de las mujeres llamadas y
escogidas por Dios para desatar bendiciones,
salvando a los hombres, pueblos, naciones y
generaciones.
Algunas de ellas son:
María: Madre de Jesús una
mujer bendita, sabia, prudente, obediente,
sumisa, vemos como Dios la usó para restaurar,
sanar, libertar, todos los pueblos y todas las
generaciones venideras
Lucas 1: 47-48 “Mi espíritu se
regocija en Dios mi salvador. Porque ha mirado
la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde
ahora me dirán bienaventurada todas las
naciones”.
“Una
Mujer” como cada una de nosotras, que conoció a
Dios a través de su obediencia, escogida y
santificada por Dios, para cumplir un propósito
Divino; engendrar en su vientre al Hijo de Dios,
nuestro Señor Jesucristo y a través de Él, traer
la salvación a toda la humanidad.
Otra
mujer usada con un propósito de Dios.
Débora:
Una mujer que llegó
a tener un lugar prominente, una mujer que tomó
la iniciativa de enfrentarse al enemigo, Dios la
bendijo por su osadía y todo el pueblo reconoció
que la mano de Dios estaba sobre ella
Jueces 5:7 “Las aldeas quedaron
abandonadas en Israel, habían decaído; Hasta que
yo Débora me levanté, me levanté como madre de
Israel”, “una gobernadora” del pueblo de
Dios, una mujer valiente, intrépida, osada, una
mujer de acción, de coraje, que estuvo al frente
del ejército y sacó al pueblo en Victoria.
Hemos
visto algunos ejemplos de mujeres que cumplieron
un propósito Divino de Dios, mujeres que dieron
todo y no escatimaron el sufrimiento, el dolor,
el sacrificio para cumplir el propósito que Dios
les demandó.
Ahora
veremos otras mujeres que hicieron lo malo,
abominaciones, asesinatos, muertes, destrucción,
desobedientes a Dios que llevaron a hombres,
pueblos y generaciones a la derrota y
destrucción; mujeres como:
EVA:
Génesis 3.17
“Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la
voz de tu mujer, y comiste del árbol que te
mande diciendo: No comerás de él; maldita será
la tierra por tu causa, con dolor comerás de
ella todos los días de tu vida”.
La
primer mujer creada por Dios, una mujer que no
fue creada para la destrucción de la humanidad,
sino que fue formada y creada a la imagen y
semejanza de Dios para bendición, y su
desobediencia y rebeldía llevo a su esposo y a
la humanidad entera a la separación de Dios con
el hombre, en contraste con María la madre de
Jesús, que sirvió de instrumento santo para que
el hombre fuera redimido por el Hijo de Dios,
nuestro Señor Jesucristo.
Otra
mujer JEZABEL: 1º Reyes
21:25 “(A la verdad ninguno fue como
Acab, que se vendió para hacer lo malo delante
de Jehová ; porque Jezabel su mujer lo
incitaba”); una mujer irreverente, sin
compasión, mala, rebelde, manipuladora,
desobediente, sin amor, soberbia, derramadora de
sangre inocente, una mujer que incitó a su
esposo hacer lo malo delante de Dios, llevando
al pueblo a la aflicción, al hambre, a la
destrucción, siendo ella y su esposo muertos con
la misma maldad que habían actuado.
Vemos
en estas enseñanzas dos clases de mujeres,
nosotras somos de las mujeres que hemos sido
creadas con un propósito de Dios, siervas que
tenemos una vida semejante a mujeres usadas para
la gloria de Dios que marcaron un hito en la
historia de la humanidad.
Las
siervas que logremos poseer estas actitudes,
pensamientos, valentía, obediencia y sabiduría,
sin duda vamos a cumplir el propósito que Dios
nos ha asignado desde el principio de la
creación para llevarlo a cabo;
Hechos 22:14-15
“El Dios de tus padres te ha escogido para
que conozcas su voluntad, y veas al justo, y
oigas la voz de sus boca. Porque serás testigo
suyo a todos los hombres, de lo que has visto y
oído”
No
importa el tiempo, la hora, el momento, en que
vamos a poner en acción el proyecto de Dios, lo
importante es que dispongamos nuestras vida, y
nos preparemos para que Dios nos use como un
instrumento santo para la gloria de su nombre
Lucas 1:45 “Y
bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá
lo que fue dicho de parte del Señor”
“Toda
promesa que Dios te ha hecho, créela y Dios a su
tiempo la cumplirá”.
Si
obedecemos al llamado Divino de Dios seremos
llamadas bienaventuradas, Él mismo Dios de ayer,
hoy y por siempre está llamando a mujeres
valientes para su reino en estos últimos tiempos
para que le seamos testigos desde nuestra tierra
a todas las naciones, seremos mayor estima que
las piedras preciosas en las manos de nuestro
creador, con nuestras vida y el poder de Dios
derramado en nosotras la tierra será enriquecida
y prosperada, nuestra vida, nuestra familia,
nuestro pueblo y en nosotras serán benditas
todas las generaciones.
Todo
lo que tocaren nuestras manos será bendecido y
prosperado, toda la tierra que pisare nuestros
pies la poseeremos, en nuestra tierra no abra
esterilidad, la tierra será fértil y nuestra
descendencia poseerán las naciones.
Dios
nos llamó y nos creó con el solo propósito de
ser de bendición,
Hechos 1:8 “Y me seréis testigos en
Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo
último de la tierra” Dios quiere que
edifiquemos, que construyamos, que hagamos
prosperar, todo lo que Él a puesto en nuestras
manos, que no perdamos nada de lo que nos ha
entregado.
Dios
quiere mujeres en acción, con pasión, ardientes
en el Espíritu, que cumplamos el llamado de Dios
y obedezcamos a su palabra, que seamos mujeres
ejemplares en el reino de Dios, mujeres
valientes que no temamos al por venir, que
estemos revestidas de la gloria de Dios, que
conozcamos el propósito de Dios en nuestras
vidas y lo cumplamos sin hacer oídos sordos al
llamado Divino.
Dios
no quiere mujeres frías, ni tibias
Apocalipsis 3:16
“Por cuanto eres tibia y no fría ni caliente
te vomitaré de mi boca dice el Señor” no
quiere enfermas, débiles espirituales, lisiadas,
ni jubiladas en su pueblo, quiere que dejemos de
ser espectadoras para ser protagonistas,
mujeres de Dios que dejemos huellas para
nuestras generaciones, no solo es conocer el
camino, debemos transitarlo, como transitarlo
dependerá de cada una de nosotras.
Amadas, Dios nos quiere despertar a una vida
nueva espiritual, que nunca antes hemos vivido y
desde este día con nuestros ojos espirituales
abiertos, veremos la gloria de Dios, derramada
en cada una de nosotras, fortalecidas con el
poder del Espíritu Santo, teniendo claro el
llamado de Dios y dispuesto nuestro corazón para
que Dios cumpla.
Isaías
61:1-3 “El
Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí,
porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar
buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los
quebrantados de corazón, a publicar libertad a
los cautivos y a los presos apertura de la
cárcel, a proclamar el año de la buena voluntad
de Jehová, y el día de venganza del Dios
nuestro, a consolar a los enlutados, a ordenar
que a los afligidos de Sion se les dé gloria en
lugar de cenizas, óleo de gozo en lugar de luto,
manto de alegría en lugar del espíritu
angustiado, y serán llamados árboles de
justicia, plantío de Jehová para gloria suya”.
Dios
quiere llenar nuestras vidas del poder de su
Espíritu, de su presencia, llenarnos de su
Unción Santa, darnos conocimiento de su
voluntad. Podemos decir que este es el tiempo
“El Kairos de Dios”, el tiempo exacto,
preciso para que el propósito de Dios se cumpla
en nuestras vidas.
Siervas de Dios, creamos en nuestro corazón que:
“Este es el tiempo de Dios y Él cumplirá su
propósito en cada una de nosotras”.
Muchas
veces hemos pensado, como Dios me puede usar,
pensamos que hay otras siervas mejores que
nosotras que Él puede usar, escuchamos las
palabras negativas que el diablo nos susurraba a
nuestros oídos vos no estás preparada, vos no
podes, no estás capacitada, no vales nada,
mentiras del diablo que lo único que hacía era
retrasar el llamado al ministerio que Dios nos
tiene preparado.
Amada
Él nos escogió desde antes de la fundación del
mundo y desde el vientre de nuestra madre nos
santificó para darnos a luz a las naciones; Dios
nos levanta a una nueva dimensión espiritual,
hecha su manto de unción y hace reposar Su
Espíritu y Su Poder en nosotras, para cumplir el
propósito Divino para el cual Dios nos ha
creado.
Si
usted lo cree; Ore conmigo al Señor.
Señor
hoy conozco que tú me creaste con un propósito,
que usaste a mujeres tan comunes como yo, con
una tremenda capacidad de amarte, obedecerte y
de servirte, yo quiero ser como ellas.
Quiero
que uses mi vida conforme al propósito que
tienes conmigo, dejo mi vida en tus manos, has
resplandecer tu rostro en mi, haz de mí, un
instrumento santo que puedas usar para tu
gloria, quiero dejar huellas de bendición para
mis generaciones, úsame Señor, si no me usas me
muero. TE AMO SEÑOR.