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Características de la madurez espiritual

Bosquejos Biblicos… Bosquejos para Predicar

I. Compromiso

A. El creyente se entrega a cumplir el propósito bíblico de reflejar la imagen de Dios en el carácter, la conducta y el servicio. Este propósito unifica y enfoca su vida. Lo hace para Dios.

La vida de Jesús está llena de cosas para imitar en realidad la vida del cristiano debe ser un reflejo de la vida de Jesús. Pero en esa ocasión solo tomaremos un versículo para meditar en lo que dijo Jesús que debemos de reflejar su imagen, el versículo es Mateo 11:29: “…Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar…” (Lenguaje Actual). Este versículo nos da dos cosas que debemos aprender de Jesús: es manso y humilde.

1. Manso: Predisposición mental que permite sufrir con paciencia las ofensas que se reciben sin irritación, resentimiento o ánimos de venganza. La mansedumbre se expresa cuando:

  • aceptan todo como efecto del sabio y amoroso propósito de Dios para ellos, de modo que también toleran injurias de los hombres.
  • la mansedumbre es señal que estamos controlados por Espirítu Santo (Gálatas 5.22).
  • la mansedumbre se expresa en mostrar acciones sabias (Santiago 3:13)
  • la mansedumbre es recomendada por Pablo para el trato entre hermanos (Efesios 4.2)

2. Humildad:

  • La humildad nos enseña a preferir a otros antes que a nosotros mismos (Romanos 12:10)
  • La humildad es imprescindible para ser un real discípulo de Jesús (Mateo 18:3-4).
  • Una cualidad de Dios. Jehová Dios dice de sí mismo que es humilde.

No se trata de que sea inferior en algo ni de que deba sumisión a nadie. Su humildad radica en que ejerce misericordia y gran compasión para con los humildes pecadores. Asi que el que es humilde se parece más a Dios.

B. La persona no es motivada primordialmente por satisfacer sus deseos físicos ni por tener bienes materiales, poder, prestigio o seguridad. (Romanos 12:1-2, 8:29)

Cuando un cristiano está comprometido con Dios le importara agradar a Aquel que le salvo aun a pesar del bienestar personal. Romanos 12.1 nos brinda una escena muy clara de lo que es el compromiso, que a aquí el apóstol Pablo lo llama “sacrificio vivo”. Hay que recordar que Cuando se sacrificaba un animal de acuerdo a la Ley de Dios, el sacerdote daba muerte al animal, lo cortaba en pedazos y lo ponía sobre el altar. El sacrificio era importante, pero aun en el Antiguo Testamento Dios aclara que la obediencia de corazón es mucho más importante (véanse 1 Samuel 15:22; Salmo 40:8; Amos 5:21-24).

Dios desea que nos ofrezcamos a nosotros mismos en sacrificio vivo, no animales.

Cada día debemos echar a un lado nuestros deseos y seguirle, poniendo todas nuestras energías y recursos a su disposición y confiando en su dirección. Lo hacemos en gratitud porque nuestros pecados han sido perdonados.

II. Dependencia De Dios

A. Aprende a recurrir a Dios para encontrar su apoyo principal en la vida. Se alimenta a sí mismo con la Palabra y mantiene la comunión y la comunicación con Dios.

Salmo 13: Con frecuencia David declaró que Dios actuaba muy lentamente para salvarlo. A menudo nosotros también sentimos esa impaciencia. Pareciera que la maldad y el sufrimiento no captan su atención, y nos preguntamos cuándo los detendrá Dios. David afirmó que él continuaría confiando sin importar cuánto tiempo tuviera que esperar para que se llevara a cabo la justicia de Dios. Cuando se impaciente, recuerde la fe constante que tuvo David en la misericordia infalible de Dios.

Salmo 71:1-24: El salmista había envejecido y veía su vida como un testimonio de todo lo que Dios había hecho por él (71.7, 18). Recordar las bendiciones de Dios a través de nuestra vida nos ayudará a ver la firmeza de su gracia en todos esos años, confiar en El para el futuro y decirle a otros los beneficios de seguir a Dios.

B. Recibe y goza del apoyo, ánimo y edificación de otras personas pero no es totalmente dependiente de ellos. (Salmo 27:1, 10, 13-14)

27.10 Muchos han tenido la triste experiencia de ser abandonados por su padre o su madre. Los hogares destruidos, las diferencias de creencia, el vicio de las drogas o el alcohol, y aun el aislamiento sicológico pueden dejar a los niños afectados por esta pérdida. Este dolor puede persistir aun siendo adultos. Dios puede ocupar ese lugar en nuestras vidas, llenar ese vacío y sanar esa herida. El puede dirigirnos hacia adultos que pueden ser para nosotros padres o madres. El amor de Dios basta para todo.

© Mizraim Adalid Tovar Torres

Acerca Mizraim Adalid Tovar Torres

Director de Vida de Espiritual en Ministerio Evangelicos Centroamericanos, y Pastor de En la obra de Dios. San Pedro Sula, Cortés, Honduras.

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