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Transformacion y crecimiento

Introducción:

El pecado nos separa de Dios pero además desata desasosiego, problemas personales e interpersonales y un anhelo de estar nuevamente cerca de Dios, entre otros. ¿Cómo se produce el cambio en nuestras vidas? No es en nuestras fuerzas sino en las de Dios. Con Su ayuda divina es posible renunciar al pecado y reemprender una nueva vida.

Base Bíblica: Salmo 51: 1-17

1) El camino al cambio con ayuda de Dios lo abre el arrepentimiento (vv.2-4).

Es necesario reconocer que fallamos y que el pecado nos impide cambiar (v.2).  “…límpiame de mi pecado”.

A menos que reconozcamos las fallas, se dificulta el cambio de actitud y la inclinación a pecar (v.3).

Es necesario reconocer que el pecado no agrada a Dios (v.4).

2) El camino al cambio con ayuda de Dios comienza al reconocer la inutilidad de nuestros esfuerzos (vv. 1, 5, 6, 7, 11, 16, 17).

Por su infinita misericordia (v. 1).

Nos asiste una naturaleza de pecados desde que nacimos (v. 5).

Dios anhela un pueblo que camine conforme a Su voluntad (vv.6, 11).

En las fuerzas de Dios podemos abandonar el pecado:

Porque El tiene el poder para cambiarnos (v. 7).

Porque Dios no desconoce el dolor que nos causa el pecado (vv.16, 17).

3)  El camino al cambio con ayuda de Dios trae profundos cambios en nuestra vida (vv. 7, 8, 12, 13, 15).

Dios nos limpia del pecado y afirma en nosotros la rectitud (v.7)

Dios revitalizará el gozo y la alegría en nuestro ser (vv.8, 12).

Dios permitirá que demos testimonio de vida cristiana (vv.13, 15).

Conclusión:

Cuando admitimos nuestro pecado y la necesidad de cambiar, hemos dado un paso agigantado hacia la transformación de la vida personal y espiritual. El segundo paso es ir a Dios en procura del perdón y, depender de sus fuerzas y no de las nuestras para cambiar.

Acerca Fabian Bruzzone

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