¿Qué es la palabra de Dios?

Bosquejos Biblicos

Bosquejo Biblico Texto Biblico:Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” Salmos 119:105

Introducción

La palabra de Dios es poderosa, es la voz de Dios y la podemos escuchar y vivir. La palabra de Dios no está muerta, sino que vive con el Señor, nunca dejará de ser porque Dios es eterno.

Aunque muchos la tengan en poco, los hijos de Dios sabemos del poder que tiene, pues la creación misma fue hecha por el poder de la palabra de Dios. Podemos conocer la palabra de Dios de muchas maneras que encontramos en ella misma.

1) Agua que limpia (Efesios 5:26)

La palabra de Dios es esa agua que limpia nuestro ser, que nos purifica pues nos enseña los caminos de Dios. Al hacernos hacedores de la palabra somos limpios, pues la palabra no nos lleva a hacer lo malo, sino todo lo contrario, a hacer la voluntad de nuestro Padre que está en los cielos.

2) Es luz (Salmos 119:105)

También la palabra de Dios es nuestra luz, la que nos alumbra el camino por donde debemos andar. Para mostrarnos lo malo en nuestra vida y la forma en que podemos dejar de hacer lo malo y hacer lo bueno. La palabra del Señor nos alumbra nuestros pies para que caminemos por su verdad.

3) Es alimento (Deuteronomio 8:3)

El pueblo de Israel comió maná, pero no solo podemos alimentarnos de algo material. Nuestra necesidad más grande no es material sino espiritual, la salvación de nuestra alma. Para que nuestro cuerpo subsista necesita alimento, para que nuestra alma subsista necesita la palabra de Dios.

Dios nos alimenta con su palabra, palabra no adulterada, pura. Debemos alimentarnos de ella y no contaminarla para que su efecto en nosotros sea el deseado por el Señor.

4) Es leche espiritual (1 Pedro 2:2)

Es por la palabra que podemos crecer en la vida espiritual y por medio de ella alcanzar el conocimiento de Dios que nos santifica y purifica para presentarnos aceptos ante nuestro Señor. Es el alimento que nos permite crecer en la vida espiritual hasta alcanzar la estatura del varón perfecto.

La palabra de Dios es el alimento espiritual, pero es como la leche que se le da a un recién nacido, que necesita desarrollarse hasta alcanzar la edad adulta.

5) Es como la miel (Salmos 19:7-10)

Los mandamientos de Dios son justos y puros. No los da Dios para que nos apartemos de Él, sino para que nos acerquemos de la manera correcta. Es por eso que la palabra de Dios es como la miel que destila del panal, deseable, alimento, con un sabor dulce a aquellos que hacemos la voluntad de nuestro Padre Celestial.

6) Es como fuego (Jeremías 23:29)

La palabra de Dios es como fuego. Sabemos también que somos probados por fuego, como el oro. La palabra de Dios nos prueba, nos purifica y quita todas las impurezas de nuestra vida. Cuando pasamos una evaluación a nuestra vida a la luz de la palabra de Dios, nos damos cuenta si estamos cumpliendo con su voluntad o necesitamos santificarnos más para agradar a Dios. El fuego de Dios nos purifica, por el poder de su palabra.

7) Es como martillo (Jeremías 23:29)

También es como un martillo que quiebra hasta la piedra más dura. Por más duro que sea un corazón cuando se le presenta la palabra de Dios, si el Espíritu Santo toma la palabra y la lleva hasta el corazón de las personas, estas no pueden resistirse pues como martillo la palabra quebranta el corazón y no queda más que rendirse delante de Dios Todopoderoso.

Esta experiencia la hemos tenido todos los que hemos reconocido a Jesucristo como nuestro Salvador, cuando vino la palabra y tocó lo más profundo de nuestro ser y supimos que necesitábamos de un salvador. La palabra quebranta corazones y nos doblega ante Dios.

8) Es como una espada (Hebreos 4:12)

No es un golpe superficial que hace la palabra de Dios en la vida de las personas, sino que como una espada penetra en lo más profundo de nuestro ser. Dice la biblia que penetra hasta partir el alma y el espíritu. Nada se puede resistir al poder de la palabra de Dios.

Cuando Dios habla el mundo tiembla, cuando alguien le escucha no puede mantenerse de pie, el poder de la palabra de Dios es poderosa y transforma para bien la vida de quienes la escuchan.

Conclusión

No hay duda que el poder de la palabra de Dios cambia vidas, cambia naciones enteras, cambia la historia y ahora conocemos que el escucharla y el vivir en ella tiene repercusiones en la eternidad.

Si escuchamos la palabra de Dios nuestra vida se transforma, más bien es con ella que recibimos la vida eterna. Por medio de ella aprendemos del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo, aprendemos de las maravillas que nuestro Dios ha hecho y aquellas que está próximo a hacer.

Que nuestra vida esté inundada de la palabra de Dios, que nuestro ser espiritual se alimente de esa leche espiritual. Que nuestro ser sea quebrantado y la palabra penetre en nuestro corazón. Que todo nuestro ser esté iluminado y santificado por ese poder maravilloso del Señor. Que Dios nos hable, que Dios nos susurra por medio de su palabra y que vivamos por ella para la gloria de su nombre.

© Julio Torres. Todos los derechos reservados.

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Acerca Julio Torres

Siervo de Jesucristo, y amante de la palabra de Dios.

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Un comentario

  1. Exelente predicacion que llena con su palabra bendiciones y sigan compartiendo

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