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Sanidad y medicina

Bosquejos Biblicos… Bosquejos para Predicar

Jeremías 33:6-7

Introducción:

Dios le da una palabra al profeta Jeremías estando en una cisterna, prácticamente estaba abandonado y expuesto a ser ahogado en el caso en que la cisterna estuviera llena, pero estaba vacía, todo fue por amor a su pueblo, a su ciudad, Jerusalén, este libro se cree que se escribió en los años 604 a 580 a.C.

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Jeremías fue llamado al ministerio profético en 626 a.C. Jeremías estuvo presente durante las tres invasiones de Babilonia a Judá: Jerusalén fue destruida en 606 a.C. (2 Reyes 24: 8- 17) y nuevamente en 597 a.C. (2 Reyes 25: 1-7) y finalmente incendiada y asolada definitivamente, 586 a.C. (2 Reyes 25: 8-21). En este pasaje nos centraremos específicamente en las enfermedades (literalmente) en el cuerpo, molestias en los organismos o en alguna otra parte.

I. Trae sanidad y medicina (vers. 6)

Cuando una persona se enferma, asiste algún centro médico cercano y si es grave a un hospital. Una vez el médico ha revisado y atendido a la persona, le receta algún “medicamento” una “medicina” para que traiga “sanidad” a la persona, que la enfermedad que tiene se sane con la medicina recomendada.

De la misma manera Dios trae medicina para tu cuerpo

No te digo que no vayas a tu doctor, eso es fantástico, es muy bueno, pero hay enfermedades que el hombre no puede sanar, como canceres, tumores, virus mortales, entre otras que solo Dios puede sanar.

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¿Usted padece de alguna enfermedad desde hace años? Sabe qué, Jesucristo tiene el poder para sanarlo, para sanarla, él tiene medicina para su vida. No se acostumbre al dolor, eche fuera al dolor, él es la fuente de la sanidad.

Hermano y hermana el Señor me cambió el riñón derecho, me sano de gastritis y de migraña enfermedades que me estaban matando a mis dieciséis años (edad que tengo).

En mi agonía el Señor me dio una palabra y fue en este pasaje, en un ayuno me sanó. No conozco su enfermedad, pero si conozco al Dios que venció a la muerte y se levantó al tercer día y sé que tú también lo conoces, y sé que tiene el poder para sanarte de la enfermedad que sea.}

II. Te curará y te revelará bienestar a tu vida (vers. 7)

Hablamos de medicina y sanidad, y Dios nos vuelve a recalcar que su medicina es perfecta, que sana, cura y trae bienestar a tu vida. Tu familia quizá tiene tristezas, agonías por algún familiar enfermo, pero de que Dios trae la sanidad para él y ese ambiente negro y oscuro ahora es blanco y luz para tu hogar, ese el bienestar de Dios. ¿Para qué es la medicina de Dios?

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Para sanarte, para curarte de todas las heridas. No sé si estás en el hospital, pero Dios mediante su Santo Espíritu me di esta palabra para ti: “YO te voy a sanar, ten paciencia, créeme y verás mi gloria”. Leíste cuando Jesús levantaba paralíticos, muertos, cojos, sordos, ciegos y les era anunciado el año agradable del Señor a los pobres; Esos milagros no han pasado siguen siendo ciertos. ¡Toma tu milagro!}

III. Te restablecerá como al principio (vers. 7)

¿Recuerdas verte alegre? Con tu aspecto normal, contento o contenta, alegre y piensas o has pensado que ya no volverás a reír, no verás a tu familia más, todo eso te serás concedido, reestablecido como antes. Tu vida no ha terminado, tienes una vida por delante, años para servirle en su obra. Volverás a la universidad, al colegio, a tu trabajo, pero lo más importante es que vuelvas y le sirvas a Dios en su obra, predicando, evangelizando y anunciando que Cristo sana y salva

Conclusión:

Dios no quiere verte llorando sino sonriendo, permitió que te enfermaras como le pasó a Job para probar tu fe pero vio de que eres fiel y te mantienes firme como un verdadero hijo de Dios. Tu milagro es HOY, tómalo, Dios te trae medicina, sanidad, curación, bienestar y te restablece todo para que seas feliz en esta peregrinación. Dios te bendiga

© Geovanny Grande

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