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La Ofrenda Equivocada

Devocionales Cristianos – Mensajes Cristianos

Don Omar, un hombre que se caracterizaba por ser un fiel seguidor de Dios, quien ese día domingo salió tan entusiasmado con su familia para la iglesia, pero aún habían partes de su ser que no se habían entregado a Dios por entero como ser sus finanzas, ya que sin dinero en mano muchas cosas no se podrían resolver.

Era fácil escuchar a Don Omar hablar de los sermones bonitos y las actividades de la iglesia, pero llego ese día que contaba con 102 lempiras en sus bolsillos. Ese día, antes de salir pensó de manera tan Bíblica según él que dijo:

— Bueno, me pondré los 2 lempiras que ofrendaré hoy en la iglesia, en la bolsa de la camisa y los 100 lempiras para la comida de la casa, me los dejaré en la bolsa del lado izquierdo, ya que es la que menos toco.

Durante el servicio ocurrió algo mientras alababa a Dios, y llegó el momento crucial de recoger las ofrendas. Don Omar automáticamente saco de su bolsillo de pantalón izquierdo un billete, y cuando lo estaba depositando miro que flameaba el color amarillento del billete, sus dedos no querían dejarlo en el alfolí, o sea el recipiente de las ofrendas.

Si Don Omar hubiese recordado en ese momento la historia de la viuda pobre que entrego todo lo que tenía, y Dios la exaltó no hubiera problemas en él. Sin embargo, Don Omar quería que se lo tragara la tierra, ya que se le escapaba el almuerzo del día para su familia, de la forma en que él estaba pensando como humano, pues dentro de si estaba ese sentimiento de responsabilidad de la familia, ahora solo se quedaba con la compañía del rostro de Marco Aurelio, (el billete de 2 lempiras) que sale en dicho billete.

Mientras caminaba a su asiento, en sus adentros, quería regresar a decirles a los hermanos, que le dieran su billete para estar mas al cuidado por José Cecilio del valle (billete de 100 lempiras). Terminó el tiempo en la iglesia y regresaron a casa, don Omar se sentía incómodo, su esposa le explico lo siguiente:

— no te preocupes, por el almuerzo, allá en la casa tengo una sopa de ayer y la puedo calentar, y él, se fue a su habitación a orar pues se sentía mal consigo mismo y oro así:

–Padre Nuestro, usted sabe no tenemos dinero, mi deseo solo era dar los 2 lempiras y ahora nos hemos quedado sin poder tomar nuestros alimentos, perdóneme por lo que estoy pensando Señor.

Habían pasado unos minutos después de su oración cuando de pronto, sonó el timbre de su casa. Él muy extrañado, salió a atender el llamado, abrió la puerta al identificar la voz de un vecino y este le dijo:

— Hola Don Omar, que bueno verle, me detuve por aquí, ya que vi su vehículo afuera y he venido a pagarle una deuda, ya que hace días le tengo esto pendiente pero no veía su carro, ahora mismo le cancelo todo.

En ese preciso momento el caminante metió su mano al bolsillo y sacó un billete de mayor valor color morado (500 lempiras) 5 veces del valor original, y Don Omar de inmediato le extendió también la mano tomando del otro extremo el billete para que no cambiará de dirección, o un cambio de pensar de parte del dueño, dándole las gracias por ese préstamo retribuido a su tiempo en el momento mas perfecto.

Don Omar en ese instante recordó lo acontecido en la iglesia, su falta de fe y al mismo tiempo pudo ver la bendición de Dios para su vida y familia, dándose cuenta que Dios jamás se ha quedado con nada de nadie.

Don Omar fue a su habitación, habló con su esposa y cayeron de rodillas y dieron gracias a Dios una vez mas, y pidiendo perdón por esa incredulidad que como personas seguidoras de Él aún Él tenia que cambiar mucho esa falta de fe, ya que su esposa siempre la tenía.

La fe en Dios durante la vida cristiana es lo más fundamental en todo ese trayecto de la vida, donde se experimentará en diversas formas.

Dios siempre ha querido que aumentemos nuestra fe en Él a pesar de las diversas dificultades que podamos estar viviendo; pues para algunos esta historia puede ser producto de la casualidad, pero quien la vivió pudo experimentar el toque y reprensión de Dios, que aún a pesar que regañadientes demos algo para Él, Él siempre tiene cuidado de nosotros en las dificultades de cualquier forma que sea.

Aumentemos nuestra fe en Dios a través de Jesus nuestro Salvador y Señor.

“…Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. 14 Todas vuestras cosas sean hechas con amor…” 1 Corintios 16:13-14

© Dr. Mauricio Loredo. Todos los derechos reservados. 

Acerca Dr. Mauricio Loredo

Me convertí a Cristo en mi cuarto año de medicina. Decidí en ese año darle mi carrera al Señor todopoderoso. Soy otorrinolaringologo por la Gracia De Dios, y servimos con mi familia activamente en la actualidad en la iglesia Local Betania.

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