Inicio / Devocionales Cristianos / ¿Serviría más el celibato?

¿Serviría más el celibato?

Devocionales Cristianos… Reflexiones Cristianas

A la capacidad que le permite al hombre a moderar y refrenar las pasiones y afectos del ánimo, y que hace que viva con sobriedad y templanza; el diccionario de la Real Academia Española llama continencia.

Consiste en poder abstenerse de los deleites carnales, sean estos impropios como glotonería, alcoholismo, fornicación, adulterio, etc. o propios como las relaciones sexuales entre esposos, por sólo poner un ejemplo.

La incontinencia, como es de suponer, es todo lo contrario y está presente en la inmensa mayoría de los seres humanos, haciéndoles infeliz en ese particular aunque se ignore o se quiera ignorar, y es precisamente esto último lo que más conspira contra el hombre en su concupiscencia.

La fe combinada con el deseo de agradar a Dios, es un buen camino para apartarse de lo incorrecto e inmoral; pero cuando se trata de apartarse de algo, que aunque esté bien, se quiere dejar de hacer por alguna razón especial o por entrega y servicio a Dios, entonces se requiere de mucha fe y convicción.

En estos días, la iglesia católica ha sido objeto de múltiples comentarios, a la luz de conocerse las acciones deplorables de algunas autoridades de esta religión en los Estados Unidos. Sacerdotes católicos involucrados en relaciones sexuales -heterosexuales y homosexuales- algunas catalogadas como violaciones.

Pienso que las acciones de un individuo o de un grupo de individuos, arbitrariamente rompiendo con la disciplina y estatutos de una institución o religión, no deben ser tomadas y esgrimidas para atacar arremetiendo contra ellas. Más bien, la posición correcta sería tratar de ser todo lo justo posible en los comentarios, sin dejar de reprender el nefasto acto. Por lo tanto, no hago a la iglesia católica responsable de tales barbaridades, que a fin de cuentas, estos individuos hubieran hecho lo mismo, en cualquier lugar que se encuentren.

Ahora bien, lejos de ser mi intención criticar a la iglesia del Vaticano, quiero dar mi humilde opinión sobre el celibato. Como decíamos al principio, la voluntad de abstenerse a las relaciones sexuales normales, que no constituyen un adulterio, debe ser resultado de una firme convicción o entrega total a Dios. En este caso el celibato funciona dando fortaleza y tiempo a la persona entregada a este estado de vida, para servir todo el tiempo.

Pero no creo que la imposición a ser célibe por una institución o religión, sea justo con los que se convierten. Debe ser esto, una condición opcional, por cuanto la decisión a ingresar al seminario, se espera que sea el sacerdocio y servir, no el celibato propiamente dicho.

Y aunque no se les obligue a ir al seminario, y muy cierto es que se conoce este reglamento antes de ingresar, no deja de ser discriminatorio para los que no pueden someterse a esta abstinencia y sin embargo sienten atracción por el servicio. Otros pensando que pudieran superar la tentación, finalmente se ven impotentes y terminan en lo peor, porque no siendo casados caen en la fornicación, que sí es un pecado.

El apóstol Pablo a este respecto dijo: “Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando1 Corintios 7:8-9.

El apóstol Pablo, aunque prefiere que sean como él, deja bien claro el libre albedrío, sin imponer su estilo de vida, creencia o servicio. Si bien es cierto, que muchos hombres y mujeres de Dios, bajo el celibato han llevado una vida de servicio admirable, no otros menos que ellos, en estado de casados, formando una pareja ideal, han sido fieles servidores también. Por eso, y finalmente, me uno al criterio de Pablo: el celibato es opcional.

© Antonio J. Fernández. Todos los derechos reservados.

Central de Sermones… Reflexiones Cristianas

Acerca Antonio J. Fernández

Mi nombre es Antonio Fernandez, soy profesor universitario de matemática, y hace más de 20 años que sirvo al Señor. Mi esposa y yo asumimos el compromiso de serle fiel cada día de nuestras vidas, y de predicar Su palabra para cumplir con la misión que Él nos entrego.

Revise también

Predicas Cristianas.. La pregunta sin respuesta

Las preguntas de Pedro

Reflexiones Cristianas.. Los mismos discípulos que habían estado con Jesucristo esos tres años tenían preguntas elementales aún después de contemplar todo...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *