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Las preguntas de Pedro

Reflexiones Cristianas

Las preguntas de Pedro, Tomas y Felipe son las mismas preguntas nuestras

Estos tres discípulos habían culminado ya casi tres años de preparación con el maestro de maestros, habían andado con este gran maestro a quienes ellos habían dedicado tiempo completo de sus vidas, dejándolo todo, sus casas, sus familias todo, todo lo dejaron por estos tres años con este gran Maestro y en su última reunión que tenían, una cena, la que sería llamada la última cena.

Estaban los doce discípulos con su Maestro o Rabí Jesús. En este momento crucial donde todo comenzaría a cambiar y ellos no lo sabían, Jesús el Maestro quien ya se había revelado a ellos que era el Mesías, el salvador del mundo.

En Juan 12:37 dice que a pesar que Jesús había hecho tantas señales delante de ellos, no habían creído muchos religiosos.

Pero, ¿por qué no habían creído?

Suena interesante esta pregunta, pero veamos lo síguiente:

Leamos Isaías 53:1¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?” (‭RVR1960‬‬)

Había una palabra escrita antes que isaias había dicho y se estaba cumpliendo. Una palabra escrita cientos de años atrás evidenciaba ese poder de esa palabra escrita, dando puerta abierta a quien quisiera creer por su propia cuenta, y al mismo tiempo evidenciando que esa palabra era verdadera y profética. En nuestro tiempo es para ponerse aún más a pensar ,pues ya tenemos los dos tiempos escritos en un solo libro y podemos ver ambas situaciones.

Sin embargo el objetivo actual de esta pequeña reflexión es aún más allá, y es que los mismos discípulos que habían estado esos tres años tenían preguntas elementales aún después de contemplar todo lo que su maestro les había mostrado: sanar enfermos, ciegos ver, cojos volver andar, endemoniados quedar libres, leprosos ser sanados, sordos escuchar, paralíticos levantarse, perdón de pecados, etc.

Ahora estos discípulos Pedro, Tomas y Felipe estaban volviendo a hacer preguntas elementales a su maestro ¿y Señor a dónde vas?

No sabemos a dónde vas, ¿como pues podemos saber el camino?

Felipe dijo: muéstranos al padre.

Vemos que Jesús contestó cada una de sus interrogantes con mucho amor y no le molestó que ellos aún a ese nivel de estadía con él no supieran o no estuvieran seguros de todo lo que habían pasado juntos y hablado.

Pedro con su personalidad poco agresiva y fue el que le dijo a Juan que le preguntara al Señor Jesucristo quien lo iba a entregar y Juan bien mandado se le acercó al pecho a Jesús y le hizo la pregunta: ¿quién es Señor?

Y Jesús sabiendo que Pedro era el interesado en saber más le dijo: a quien yo diere el pan mojado ese es, y se lo dio a Judas Iscariote. Y le dijo: lo que has de hacer hazlo pronto. Y nadie sospechó nada, ya que judas compraba las cosas y era diligente en su quehaceres que le encargaban pero su corazón estaba entregado al metálico y ahora tendría 30 piezas de plata para el solo y podría comprar lo que el quisiera, prefirió vender al maestro por unas monedas que pedírselas al maestro y señor de todo.

Pero ya su corazón estaba apartado para poder hacer la entrega del Mesías a los religiosos de ese tiempo.

Pero surge una pregunta: ¿por qué los religiosos encontraron a una persona con las características de Judas Iscariote para poder hacer su plan?

Todo estaba escrito desde antes.

La palabra en el Antiguo Testamento hablaba sobre esas 30 piezas de plata, sobre la traición descrita en Salmo 55. Este dinero actualmente equivaldría a tres mil dólares. No es tanto el precio, sino la acción y queda evidenciado una vez más que la palabra se cumple sobre todo.

No hay forma de escape porque ya estaba escrito.

Ahora que sabemos nosotros ambos lados, y vemos la palabra profética más segura que se cumple, ¿qué vamos a hacer? ¿Creer en el Mesías o no creer?

Jesús oró una poderosa oración en Juan 17:

“…Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese…. (vers. 12). “…Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos…” (vers. 20) ‭(RVR1960‬‬)

Aquí hay una declaración muy seria y contundente, y es hablando al futuro en ese tiempo presente de Jesús, que los que creyeran en el futuro como a esos discípulos también corrieran la misma bendición.

Todo está en creer con Fe en ese Mesías Salvador y Señor.

Esta declaración va más allá que nuestras dudas y preguntas elementales a pesar de muchos años tener leyendo la biblia o yendo a la iglesia y no tener claro a veces lo elemental para ir al cielo con Jesús.

© Dr Mauricio Loredo. Todos los derechos reservados.

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Acerca Dr. Mauricio Loredo

Me convertí a Cristo en mi cuarto año de medicina. Decidí en ese año darle mi carrera al Señor todopoderoso. Soy otorrinolaringologo por la Gracia De Dios, y servimos con mi familia activamente en la actualidad en la iglesia Local Betania.

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