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¿Estás preparado para recibir lo que pides?

Reflexiones Cristianas

Reflexiones Cristianas.. Texto Biblico: 1 Juan 5:14 «Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.»

Mauricio era un joven que vivía modestamente, cuando pequeño el pasó por muchos percances cosas muy difíciles y muchas carencias. Este muchacho venia de una familia jornalera que apenas alcanzaba para cubrir las necesidades básicas del hogar.

Un día cuando Mauricio regresaba de la escuela, jugando y riendo por la vereda polvorienta y seca junto a sus amiguitos del pequeño pueblo, vieron a lo lejos una nube de polvo y viento que se acercaba a gran velocidad hacia ellos. Mauricio y sus amigos estaban asustados, algunos se echaron a correr y a otros les pudo mas la curiosidad y se quedaron cerca para ver lo que se abría de pasar por ahí, por supuesto Mauricio era uno de ellos.

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De en medio de la nube de polvo emergía una figura imponente, era un enorme automóvil, nuevo, brillante y muy colorido, era algo que jamás en su vida había visto. Mauricio estaba viendo un Hummer del año color verde fluorescente.

Al pasar cerca de él, la fuerte brisa mezclada con polvo, el rugido del motor de aquella máquina causó un impacto en la mente de Mauricio.

“Wow… debo conseguirme uno de esos, no me iré de este mundo sin antes saber lo que se siente conducir semejante maravilla!” – pensó Mauricio.

En el pueblito agricultor donde vivía Mauricio lo único imponente que se veía eran los tractores de segunda mano que venían a preparar la tierra para la siembra.

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En su mente inocentemente Mauricio se formó una tan sola meta, todo lo que haría de aquel día en adelante sería con la firme intención de un día obtener un Hummer verde fluorescente.

Pasaron los años, Mauricio es hora todo un hombre, con responsabilidades y una familia propia, pero sin su Hummer que tanto había anhelado toda su vida.

La vida de Mauricio no había sido favorable y las finanzas peor, él por años había rogado a Dios, hacer realidad el sueño de toda su vida, había empezado a “resentirse” con Dios porque no le concedía su deseo.

Un día Dios decide darle una lección a Mauricio y le manda a la puerta de su casa el Hummer del año, color verde fluorescente que Mauricio tanto le había pedido…. “Gracias Dios mío! ¡Yo sabía que tu algún día me escucharías! – decía Mauricio agarrándose la cabeza, viendo su Hummer casi incrédulo.

Mauricio inmediatamente se fue por el pueblo a presumir de su bendición, era la sensación del pueblo, todos querían verlo y él se sentía el Rey del mundo. Luego de una semana, el carro de repente dejo de moverse, no encendía y Mauricio se quedó pálido. La aguja del gas estaba en 0.

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En el pueblo no había gasolineras cerca, había que mandar a traer gasolina de la ciudad y por supuesto pagarle al mandadero. Al mismo tiempo la batería del vehículo se descargó porque Mauricio no sabía que debía dejar las luces apagadas cuando el vehículo no estaba en uso. Encima de todo Mauricio no tenía espacio suficiente en su casa para guardar el Hummer, entonces lo dejaba en la calle y le terminaron robando las llantas del vehículo.

Así una, tras otra cosa sucedía y Mauricio se desesperaba más y más, ya no le causaba la misma ilusión al despertarse por la mañana que por años había sentido, bastó una sola semana para él darse cuenta de lo poco preparado que estaba para el Hummer que tanto había deseado toda su vida.

Mauricio terminó por arrepentirse de lo que tanto había pedido, rogó y deseó que nunca hubiese pedido aquello. La historia de Mauricio es una que se repite una y otra vez, constantemente somos seducidos por cosas bonitas y brillantes a nuestro alrededor, nos empecinamos en obtener lo que pensamos que es todo lo que necesitamos para sentirnos completos o para triunfar.

Pensamos que el casarnos son ese/esa joven entregado/a Dios finalmente nos va a resolver el problemita de la falta de intimidad que tenemos con Dios. Pensamos que “si tan solo pudiera tener la casa grande y 5 acres, “yo sería feliz”

No está mal soñar, pedir, buscar y anhelar. El problema está en no prepararse para lo que se pide. Pedir una bendición requiere prepararse para lo que ha de llegar. (Romanos 12:2) No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

No puedes pedir un hombre/mujer entregado(a) a Dios si tú no oras ni siquiera por los alimentos, esa persona no necesitará una carga más como cónyuge, esa persona necesitará un igual que le ayude, motive e impulse a seguir en tan ardua labor. No le puedes pedir a Dios un ministerio cuando no estás preparado para enfrentar el mar de críticas, vicisitudes, y sacrificios que esto conlleva.

(Santiago 4:3) “Pedís, y no recibís, porque pedís mal…”

Debemos sentarnos a reflexionar en cómo pedimos, por qué pedimos y para quién pedimos. No está mal pedir bendiciones espirituales y materiales, Dios quiere que sueñes, que sueltes tus alas y vueles alto.

Fuiste creado para grandezas, pero debes entender que para recibir lo que viene debes ser transformado. No puedes recibir un Hummer si no entiendes cómo funciona.

© Elena Torres. Todos los derechos reservados.

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Acerca Elena Torres

Fiel servidora del Señor. Aunque no soy pastora, me gusta compartir lo que el Señor pone en mi corazón con mis hermanas en Cristo. Espero que estos mensajes te sirvan de bendición.

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Un comentario

  1. Ho. Patricio Valladares

    Mi amada hermana DIOS me la guarde y me la siga colmando de sabiduría, gracias me llenó mi corazón de la paz del Señor con su mensaje, en hora buena infinitas bendiciones.

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