Inicio / Estudios Biblicos / La ofrenda de otro… pero no mía

La ofrenda de otro… pero no mía

Abraham: – ¡Pero Sara, déjame explicarte…!

Sara: – ¡Nada de explicaciones Abraham! Esta vez cruzaste la raya! Cómo vas a imponerle a tu hijo algo así? Y sus derechos? ¡es su vida!

Anuncios

¿Y yo? ¿Acaso te importo? ¿Y mi opinión no vale nada? ¡No pensaste en mi sufrimiento! ¡Que haría ahora con Isaac muerto! ¡Contestame! ¡No te quedes callado! ¡Ni te le acerques a Isaac me oíste y a mí ni se te ocurra, ahhhh! ¡Que enojada estoy! (Hasta aquí cualquier situación parecida con la realidad es pura consecuencia… o tal vez no?)

Poniéndonos serios, creo que debe haber sido una situación traumática para Isaac (y para la familia) esto que se propuso llevar adelante su padre Abraham en obediencia a Dios. En Génesis 22:10 dice: “…y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo…” Una imagen muy fuerte sin duda.

Imagínense la impresión que quedó en este joven, que hasta allí había crecido entre risas. Tengo por seguro que su carácter fue tocado allí. La Biblia describe a Isaac adulto, como un hombre que salía al campo a meditar a la hora de la tarde (Génesis 24:62-63).

Así que, el heredero de la promesa, devenido ahora a simple ofrenda, sale del Monte Moriah sin una palabra de Dios hacia él, sino hasta que grande. Mucho más adelante en el futuro Dios se aparece a él en tierras de Gerar.

Anuncios

Les invito a leer Génesis 26:1-612-15

Isaac aquí lo hayamos casado con Rebeca, tiene dos hijos: Esaú y Jacob. Su madre ha muerto primero y luego su padre: Abraham, última vez que ve a su hermanastro Ismael (pues lo sepultan juntos en la cueva de Macpela). Ya con 60 años habiendo hambre en la tierra, pensando ir a Egipto, se trasladó en esa dirección y para en Gerar, donde Dios, se aparece a él para hablarle personalmente.

Hasta ese momento vivió de las riquezas de su padre, con las enseñanzas de su padre, con la historia de bendición de su padre, con la promesa que en él le sería dada una nación a su padre. Es decir, todo por causa de su padre; pero nada por causa de él.

Pero Dios, que es sabio y grande en sabiduría y verdad, se aparece a Isaac en persona, para que Isaac comience a ser heredero y no más una promesa de heredad. Para que Isaac, que había tenido una plataforma de conocimiento de Dios tremenda en su vida, ahora comience a vivir y experimentar la visitación del Señor por sí mismo.

Iglesia: hay un momento para ser forjados en el carácter en el Monte Moriah, pero hay una tierra de Gerar que está esperando por tu llegada pues es allí donde el Señor te va a visitar y hablar personalmente para llevarte a SUS propósitos.

Anuncios

Hasta hoy, todo ha sido una plataforma de formación dónde la unción de la Iglesia te ha bastado y de la cual te has servido, pero hay un tiempo profético en el Gerar de Dios, donde él te hablará dándote directivas claras y precisas.

Dios visitó a Isaac en Gerar y lo enfocó. No debía distraerse en Egipto. Debía quedarse allí y depender de la providencia de Dios. Ahora era Dios mismo interesado en Isaac e Isaac, ahora era el probado por Dios para ver si como su padre, él sería obediente.

Y el que otrora había sido un hijo ofrendado, ahora se transforma en una ofrenda, pues dice la Escritura que Isaac se quedó en Gerar como Dios le indicó. Es decir, ¡obedeció! Y por ser obediente, Dios lo respaldó, pues dice que habiendo hambre alrededor, por causa de la voz de Dios, sembró y contra todo pronóstico cosechó al ciento por uno y se enriqueció sobremanera.

¿Cuál es la enseñanza?

Isaac comprobó en Gerar lo mismo que su padre en el Monte Moriah, que Dios es PROVEEDOR de los que confían sus palabras y le obedecen.

Nosotros haremos proezas como los grandes héroes de la fe bíblica y muchos otros contemporáneos, cuando tengamos nuestra propia conexión de obediencia a Dios.

Conclusión

En la Iglesia coexisten dos grupos grandes y bien marcados de personas:

Los primeros, son hijos de creyentes, que de bebés fueron dedicados al Señor como ofrenda, siguiendo el ejemplo de Jesús, cuando fue presentado en el Templo por José y María

Los segundos, son creyentes que vinieron a Cristo siendo jóvenes o adultos; algunos han traído a sus hijos al altar para dedicarlos a Dios; otros ven con agrado a su familia obrar en la Iglesia.

Ambos grupos tienen que ver con una ofrenda: en el primer caso, involuntaria, en el segundo voluntaria.

Pero hoy, el Señor está llamando para que de estos dos grupos se forme un tercero.

  • De gente que voluntariamente se entregue a Dios como ofrenda
  • De gente que deje de vivir con unción prestada de sus padres, de sus cónyuges, de sus amigos
  • De gente que quiera tener la experiencia de ser barro en las manos del alfarero
  • De gente dispuesta a decir ante el llamado del Señor: ¿Quién irá por nosotros? Y responda, heme aquí, envíame a mí
  • De gente que como Isaac, pase de ser un hijo ofrendado a una ofrenda/sacrificio, santo, agradable al Señor

¿Quién responderá? ¿Quién hará la diferencia esta noche, y se dispondrá a oír la voz de Dios dándole instrucciones y directivas nuevas?

Acerca Pastor Daniel

Revise también

Mensajes Cristianos.. Discipulado Nº 7. Cosecha abundante

Discipulado Nº 7. Cosecha abundante

Mensajes Cristianos... El Profeta Amós declara algo imposible para las leyes naturales de la siembra y la cosecha. Este pasaje nos enseña que la cosecha será..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *