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Dios te ordena que marches

Estudios Biblicos – Predicas Cristianas

Texto: Éxodo 14: 1-8

Introducción:

Éxodo capítulo 14 nos relata la historia del momento en que el pueblo de Dios fue liberado de la cautividad, del poder de Faraón, y del poder del imperio egipcio, cuando no contaban con fuerza alguna, tampoco con astucia ni inteligencia alguna, pero ese pueblo fue liberado por la misericordia, por el poder, y la gracia de Dios.

1. Faraón no tiene planes de dejarte ir

Cuando Israel estaba cautivo en Egipto por 430 años, bajo el poder del imperio egipcio, generaciones enteras de hijos de hebreos habían nacido en cautividad, y no conocían lo que era la libertad, de tal manera que no podían ni siquiera opinar respecto de esta; hay quienes conocen sólo una forma de vida, la que les tocó, y no conocen otro estilo de vida.

En otras palabras, los hijos de los hebreos nacían en esclavitud, pero no estaban conscientes de ello, esa era su condición; no tenían aspiraciones de libertad, ni contaban con ejércitos para promoverla, no tenían fuerza ni poder, así les sucede a las personas antes de venir al evangelio, antes de conocer a Cristo, muchos ni siquiera saben que son pecadores, algunos se enteran que lo son cuando comienzan a asistir a la iglesia.

Cuando se les predica el evangelio ya sea por radio o por televisión, entonces, las personas comienzan a reflexionar y se dan cuenta que hay cosas que hacían mal, pueden ver que son esclavos del cigarrillo, del sexo o del odio, hasta ese momento han pensado que el odio es lo más razonable y que se puede sentir odio contra alguien que les ha hecho daño.

Pero a partir del momento en que Dios alumbra la vida de alguien y le dice que lo quiere libertar, esa persona entiende que el odio por ejemplo, es una maldición contra su propia vida y sus generaciones; el odio consume al consumidor, el pecado consume al pecador, no importa lo que te hayan hecho, tú no tienes derecho a pecar, no tienes derecho a odiar, tú no tienes derecho a estar en amargura, ¡Dios te ha llamado a la libertad!

Dios llama a Moisés en el desierto y le dice: He oído el gemir de mi pueblo, he visto el clamor de mi pueblo. Voy a ir a Egipto y los libertaré. (Éxodo 3:7-8) La paz, la libertad y el gozo del creyente no es iniciativa de éste, sino que es iniciativa de Dios, no es que el creyente anduvo buscando a Dios, sino que Dios anduvo buscándolo a él; no es que la persona fue a Dios, sino que Dios vino hasta donde estaba esa persona esclavizada.

Dios vino a tu cárcel, Él vino a tu Egipto, y trató con el Faraón, éste es prototipo de Satanás, es alguien que jamás pensaría en liberar a sus cautivos, así nos enseña la Biblia, que Satanás no está dispuesto a liberar a sus cautivos, la condición del pecador es de una cautividad permanente con promesas de cautividad eterna, el Faraón no pensaba liberar el pueblo de Dios, ni estaba en sus planes el hacerlo, pero Dios tenía un pueblo al cual quería liberar.

Yo creo que Dios tiene un remanente en Israel, y quiero decirte que no es el tiempo del cumplimiento de las profecías en que Dios dispersaría a los judíos sobre la faz de la tierra, este no es el tiempo de la dispersión, sino que es tiempo del llamado de Dios a Israel, Dios establecerá a Israel a pesar del Faraón, a pesar de Egipto, a pesar de las naciones, cuando Dios proclama libertad, ¿quién podrá oponerse? El Faraón se endureció, pero no importa, Dios tiene un mazo para darle duro hasta que se ablande.

Dios decide que va a liberar a su pueblo, envía a Moisés, y cuando el Faraón se endurece, les envía diez plagas; esto no es estrategia del pueblo, sino que es estrategia de Dios; no es poder del pueblo, es poder de Dios, Él aboga por su pueblo, ¡Él ama y guarda a su pueblo! Yo me pregunto si eres parte del pueblo de Dios o no, y si dices que perteneces a su pueblo: ¿Te sientes confiado o confiada en sus manos? Si dices que eres pueblo de Dios: ¿Eres feliz, te sientes victorioso porque sabes que Dios marcha contigo?

Me pregunto: ¿Qué circunstancia estás viviendo que no permite que puedas disfrutar de la paz de Dios y de su libertad? Yo creo que el peor enemigo que tiene el creyente no es el Faraón ni tampoco su ejército; el peor enemigo del creyente es él mismo, por su manera de pensar, Moisés fue de parte de Jehová y se presentó ante el pueblo diciéndoles: Síganme porque Dios me ha mandado a decirles que Él los va a liberar, y ellos respondieron: No, déjanos acá tranquilos, es muy problemático esto de la libertad.

Y cuando por fin salieron de Egipto y vieron a Faraón detrás de ellos persiguiéndolos, se lamentaban diciendo: ¿No teníamos sepultura donde morir en Egipto que Jehová nos ha sacado para morir aquí en el desierto? ¿Para eso nos has traído, para morir aquí en el desierto? El pueblo se volvió rebelde y quejoso, un pueblo que no contaba con que Dios estaba con ellos en toda circunstancia, no es que cuando Faraón demuestra su poder Dios no está conmigo. ¡Dios está conmigo siempre!

Cuándo el ejército de Faraón viene, Dios está conmigo, ¡cuándo el Mar Rojo me detiene, Dios está conmigo! ¿Puedes sentirte feliz al saber que en las malas circunstancias Dios está contigo? Algunos dicen: Bueno, eso es la palabra de Dios, pero yo no siento la libertad de Dios, a mí no me parece que Dios me haya tocado, es que el problema no está en el Faraón sino en el creyente, y Dios envió diez plagas a Egipto.

2. Si sostuvo a su pueblo, te sostendrá a ti

Estuve viendo un documental en el que estudiaban plaga por plaga y señalaban que éstas fueron acontecimientos naturales de la época y según ellos han estudiado que cuando viene un viento trae a las langostas y que por una circunstancia equis pudo haber una invasión de ranas y que es lógico que cuando las ranas se pudren aparecen las moscas; no sé qué argumentos tienen con respecto a la décima plaga, que fue la muerte de los primogénitos, empezando por el del Faraón, los primogénitos del pueblo de Egipto y aun el de los animales.

Una sucesión de hechos naturales increíbles que terminó por estremecer el corazón del Faraón, lo hicieron titubear, aunque él ahí estaba haciendo uso de su gran poder, que no solamente consistía en su fuerza y la de su ejército, sino que también estaba asentado sobre una serie de creencias ocultistas, demoníacas de dioses que aún hoy se adoran en determinados círculos secretos. ¡Esas personas que en los círculos secretos adoran a esos dioses de Egipto no se han enterado que Jehová es más grande que todos los dioses!

Cuando el pueblo salió de Egipto, Dios a propósito mandó que se pusieran en determinado lugar, les dijo que acamparan en tal parte, y el Faraón que nunca deja ir a sus cautivos, que nunca suelta a sus presos, así como Satanás no te quería soltar a ti o no te quiere soltar, salió con su ejército en busca del pueblo de Israel que había dejado ir, hay gente que ya fue libre, en cambio hay otros que creen que nunca se podrán liberar de la droga, o de la pornografía; hay gente que cree que nunca va a poder librarse del odio, del tabaco.

Pero yo creo que Dios ya ha decretado tu salvación, ha decretado tu libertad, por algo este mensaje hoy ha llegado a ti, esto no es un cuentito lindo, hoy estás escuchando la voz de Dios, hoy te has hecho acreedor del poder de Dios, entonces, después que Faraón tembló un poco y después de aflojar, de pronto reaccionó y pensó: ¿Cómo hemos dejado ir a esta gente, esta mano de obra tan barata, cómo hemos dejado que estos esclavos se nos escapen de esta manera?

Juntó su ejército, sus carros, sus caballos y se dispuso a perseguirlos; así que salieron detrás del pueblo de Dios, el Faraón se enteró que justo estaban cerca del Mar Rojo y no tenían forma de escapar y dijo: Aquí sí que lo agarramos, entonces el pueblo comenzó a quejarse contra Moisés: ¿Para qué nos sacaste de Egipto, no teníamos sepulturas allá donde ser enterrados que nos harás morir en medio de este desierto?

Esta actitud es similar a la de las personas que después de hacerse creyentes se olvidan que una vez fueron esclavos y dicen: No sé qué me pasa que me siento mal, el diablo me anda persiguiendo, el diablo anda metiendo la cola, el diablo nunca va a dejar de perseguirte, yo dije: Cuando llegue a ser apóstol, ya no me va a perseguir más, me sigue persiguiendo, no creas que por que seas pastor, apóstol o líder de célula, o por alguna otra causa Satanás dejará de perseguirte.

Te perseguirá toda la vida, te quiere amargar toda la vida, te quiere robar la Fe en todo momento, quiere mantenerte impotente y que vivas angustiado toda la vida, pero Dios ha prometido estar contigo toda la vida, Dios nunca dijo que cuando las circunstancias fueran malas no iba a estar contigo. Jesús dijo: He aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. (Mateo 28:20).

Acerca Daniel Tomas

Mi nombre es Daniel Tomas y hace más de 35 años sirvo al Señor. He asumido el compromiso de serle fiel cada día de mi vida y de sembrar mi corazón y ministerio en Su presencia y así llevar mucho fruto. Junto con toda mi familia en enero del año 1994 vinimos a Bariloche a servir en la Iglesia Catedral Familiar, de la Unión de las Asambleas de Dios, ministerio el cual amamos y donde Dios nos trajo para así alcanzar Su sueño, que es ver a esta ciudad y pueblos aledaños rendidos a los pies de Jesús.

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