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Cuanto Sabes de la Tentacion Parte 1

Estudios Biblicos… Predicaciones Cristianas

¿Cuánto sabes de la tentación?

Parte 1

Santiago 1:12 “…Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que les aman…”

La tentación viene de nuestros malos deseos no de parte de Dios, empieza con malos pensamientos y se vuelve pecado cuando le damos lugar, y permitimos que se conviertan en acción. A menudo las personas que viven para Dios se preguntan por qué todavía  tienen que soportar las tentaciones. Podemos soportar las tentaciones del pecado si le pedimos a Dios fortaleza y decidimos actuar en obediencia a su palabra.

Génesis 3:1-6  “…Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella…”

La serpiente (Satanás) tentó a Eva haciéndola dudar de la bondad de Dios. El sugirió que Dios era estricto, mísero y egoísta ya que no quería que Eva tuviese como el  conocimiento del bien y del mal. Satanás hizo que Eva se olvidara de todo lo que Dios le había dado y que centrara su atención en la única cosa que no podía tener.

También nosotros nos metemos en problemas cuando insistimos en prestar atención a las pocas cosas que no tenemos en lugar de mirar lo mucho que nos ha dado Dios. Satanás utilizo un motivo sincero para tentar a Eva “llegaras a ser como Dios”. No estaba mal que Eva quisiese ser como Dios. Parecerse más a Dios es la meta suprema de la humanidad. Es lo que se supone que debemos hacer.

Pero satanás engañó a Eva en lo que respecta al modo apropiado de lograr este objetivo. Le dijo que ella podría parecerse más a Dios al desafiar su autoridad tomando su lugar y decidiendo por si misma lo que era mejor para su vida. Cuantas veces Satanás nos ha llenado la mente de que podemos hacer lo que nos venga en gana que a nadie tenemos que rendirle cuenta. Siempre digamos como el salmista Salmos 51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

COMO OPERA LA  TENTACIÓN

Nos ayuda saber que Satanás es completamente predecible. Él ha usado la misma estrategia y las viejas artimañas desde la creación. Todas las tentaciones siguen el mismo modelo. Por eso el apóstol Pablo dijo “No ignoramos sus artimañas” (1 Corintios 2:11).

En el primer paso, Satanás identifica un deseo dentro de ti. Puede ser un deseo pecaminoso, como el de venganza, como el deseo de ser amado y valorado o de sentir placer. La tentación empieza cuando Satanás te sugiere (con un pensamiento)  que cedas a un deseo malo o que se cumpla un deseo legítimo de manera equivocada o en el momento errado.

Ten siempre cuidado con los atajos. A menudo son tentaciones! Satanás susurra!  Te lo mereces! ¡Debes hacerlo ahora! Será emocionante es Reconfortante… o te hará sentir mejor. Pensamos que la tentación esta alrededor de nosotros, pero Dios dice que empieza dentro de nosotros. Si no tuvieras ningún deseo interno, no podría atraerte. La tentación siempre empieza en tu mente, no en las circunstancias. (Mateo 7:21-23). Santiago nos dice que hay Un ejército de malos deseos dentro de nosotros! (Santiago 4:1).

El segundo paso es la duda. Satanás trata de conseguir que dudes de lo que Dios ha dicho sobre el pecado: ¿es realmente malo? ¿Es verdad que Dios dijo que no lo  hagas? ¿No será que Dios dio esta prohibición para otra persona o para otra época? ¿Acaso Dios no quiere que yo sea feliz?  (Hebreos 3:12).

El tercero es el engaño. Satanás es incapaz de decir la verdad; la Biblia lo llama [el Padre de mentiras!  Cualquier cosa que te diga será falsa  o simplemente  una verdad a medias. Satanás ofrece su mentira para remplazar lo que Dios ya ha dicho en su palabra. Satanás dice: “No morirás. Serás tan sabio, como Dios. Puedes salirte con la tuya. Nadie lo sabrá. Resolverás tus problemas. Además,  todos lo hacen. Solo es un pecado pequeño”.  Pero un pecado pequeño  es como estar “un poco embarazada”: finalmente quedara en evidencia.

El cuarto paso es la desobediencia. Al final  te comportaras de acuerdo con lo que estuviste maquinando  en tu mente. Lo que comenzó como una idea al fin  sale a la luz en la conducta. Cedes ante lo que capte tu atención. Crees la mentiras de Satanás y caes en la trampa de la que te advierte Santiago 1:14-16).

Satanás no tiene que tentar a los que están haciendo su mala voluntad; ya son de él; la tentación es una señal de que Satanás te odia, no de tu debilidad o modalidad. No te sorprendas ni te asustes o descorazones por ser tentado. La tentación solo se convierte en pecado cuando cedes ante ella. Martín Lutero dijo: “usted no puede impedir que los pájaros vuelen encima de su cabeza, pero puede impedir que hagan nido en su pelo”

Muchas personas no distinguen la diferencia que hay entre la atracción física  o la excitación sexual y la lujuria. No son lo mismo. Dios nos creó como seres sexuales, y esos es bueno. La atracción y la excitación son respuestas naturales, espontáneas y dadas por Dios a la belleza física,  mientras que la lujuria es un acto deliberado de la voluntad. La lujuria es la opción de cometer en tu mente lo que te gustaría hacer con tu cuerpo. Puedes sentirte atraído o incluso excitado y, sin embargo, decidir no pecar por lujuria.

Muchas personas, sobre todo varones cristianos, se sienten culpables porque las hormonas que Dios les dio se les alborotan. Cuando automáticamente  una mujer atractiva les llama la atención, suponen que es lujuria y se sienten avergonzados y condenados. Pero la atracción no es lujuria hasta que se le dé cabida.

Realmente  cuanto más te acercas a Dios, tanto más Satanás tratara de tentarte. En cuanto llegaste hacer un hijo de Dios, Satanás como un mafioso que contrata asesinos  a sueldo, “puso precio a tu cabeza”. Eres su enemigo, y  él está tramado tu caída.

La Biblia garantiza que nuestro clamor por ayuda  será oído porque Jesús se solidariza con nuestras luchas. El enfrentó las mismas tentaciones que nosotros (Hebreos 4:15). Si Dios está esperando para ayudarnos a derrotar la tentación, ¿Por qué no nos volvemos al más a menudo?

A decir verdad, a veces no queremos que nos ayude! Preferimos  ceder a la tentación aunque sabemos que es malo. En lugar de ceder o rendirte, mira a Dios, espera que él te ayude, y recuerda la recompensa que te espera: (Santiago 1:12).

A veces sentimos que Dios no nos va a poder ayudar eso es lo que satanás quiere que pienses que es un problema muy vergonzoso y que Dios no escucha esa clase de problemas pues satanás como siempre sigue siendo un gran mentiroso Dios esta tan preocupados por nosotros que cuando tú le hablas de tus problemas el inmediatamente busca la forma de ayudarte sea como sea si eres un cristiano fiel el no fallará en mandarte su ayuda en momentos difíciles , acuérdate de esta promesa Salmos 50:15 “…E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás…”

Recuerda.  Cuando huyas de la tentación, cerciórate de no dejarle tu nueva dirección.

Crecimiento través de la tentación

“…Bienaventurado el hombre que soporta la tentación; porque  cuando haya resistido la prueba,  recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido  a los que le aman…” Santiago  1:12

Cada tentación es una oportunidad de hacer el bien. En el caminas hacia la madurez espiritual, hasta la tentación llega a ser un escalón más que una piedra de tropiezo cuando comprendes que puede ser tanto una ocasión para hacer lo correcto como para  hacer lo incorrecto. La tentación solamente proporciona  una elección.

Aunque es el arma principal de Satanás para destruirte, Dios quiere usarla para tu desarrollo. Cada vez que escojas hacer lo bueno en lugar de pecar, estas madurando en el carácter de cristo. Para entender esto, primero debes identificar las casualidades del carácter de Jesús. Una de las descripciones más concisas de su carácter es el fruto  del Espíritu. Estas nueve cualidades son una aplicación del Gran mandamiento y describen un hermoso retrato de Jesucristo.

Él es perfecto amor, gozo, paz, paciencia, y todos los otros frutos incorporados en una sola persona.  Tener el fruto  del Espíritu es ser como Cristo. Por ejemplo, Dios nos enseña a amar poniéndonos personas desagradables a nuestro alrededor. No requieres fuerza  de voluntad para amar a las personas que son encantadoras y amorosas contigo.

Dios nos enseña el verdadero gozo en medio de la tristeza, cuando nos volvemos a él La felicidad  depende de las circunstancias externas, pero el gozo está basado en tu relación con Dios. Dios utiliza la situación de cada fruto para que tengamos la posibilidad de elegir. No puedes decir que eres bueno si nunca has sido tentado a ser malo.

No puedes decir que eres fiel  si nunca has tenido la oportunidad de ser infiel  La integridad se construye derrotando la tentación a ser deshonestos; la humildad crece cuando nos negamos hacer orgullosos; y desarrollas la paciencia cada vez que rechazas la tentación de rendirte.

Cada vez que derrotas una tentación te pareces más a Jesús! Nadie puede decir yo soy más cristiano o soy más fuerte Pablo decía el que piense estar firme mire que no caiga, (1 Corintio 10:12) esto es una gran realidad, no podrás ser un creyente maduro si nunca has sido tentado es como decir yo soy vaquero y no tengo vacas.

En mi vida como Joven estando en el mundo esta palabra no existe en el idioma, la tentación en el mundo se trata como una oportunidad que te brinda la vida de tener relaciones sexuales y es ser dichoso y hombría, así que esta palabra no tiene repercusiones en la vida mundanal, ya que estas bajo la ley del príncipe de este mundo por lo tanto está bien lo que haces.

Pero en la vida cristiana es totalmente diferente mientras fui trapeador de satanás y viví en sus brazos todo esto era normal no existía la tentación ni el adulterio, ni la fornicación porque era totalmente normal  así que si hacia todo esto estaba bien, cuando me dispuse a ir a la Iglesia tuve un tiempo que iba a los cultos pero no estaba del todo convencido la naturaleza mundanal todavía tenía poder sobre mí, comenzó a llamarme una muchacha por teléfono la cual deseche porque estaba comenzando a ir a la Iglesia, pero luego entre a trabajar en un proyecto pero ese trabajo me quitaba mucho tiempo para las cosas del Señor, lentamente fui apartándome de los caminos del Señor hasta que llegó un día que no fui más, después de unos meses Satanás me presentó la misma muchacha a la cual había dicho no, pero esta vez sí accedí a ella.

© Juan Carlos Jimenez

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Un comentario

  1. elizabeth contreras

    gracias equipo de central de sermones, por sus predicas, que Dios les siga dando sabiduria para cada dia. Bendiciones

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