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La pasión de Cristo

Estudios Biblicos – Predicas Cristianas

Tres días después de su estreno en los cines de los Estados Unidos, la película del director Mel Gibson contaba con el interés de un público sediento de ver lo que desde hacía días se conocía como la más controversial de todas las películas de Jesús que se hayan filmado jamás.

Para los judíos, la película fortalecerá el sentimiento antisemita que se viene dando desde años atrás; para los cristianos y estudiosos de la Biblia, muestra la realidad de lo que sucedió, no solo por que está fundamentada fielmente en los escritos evangélicos, sino por que está basada en la historia real expuesta en los escritos no solo bíblicos sino de aquella época.

La Biblia cuenta con los hechos tal y como sucedieron, en ningún momento acusa a Judíos o Romanos de lo acontecido, la razón de su muerte fue dar su vida por todos nosotros, de ahí que , charlando con Nicodemo, Jesús le afirma que:” tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo unigénito para que todo aquel que en él crea no se pierda más tenga vida eterna. Juan 3:16.

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Él murió porque a eso vino, para dar su vida en rescate de todos, por cuanto todos habíamos pecado y estábamos destituidos de la gloria de Dios, Romanos 3:23. El vino a salvar tanto a judíos como a griegos, o cuanto todos necesitaban de su salvación, Romanos 1:16-17, 10:12-13.

Cierto es que los judíos, ignorando la profecía de Isaías en el capítulo 53, esperaban un libertador, alguien que no solo les liberará del yugo romano, sino que les protegiera para siempre; pero su mayor problema no era Roma, ni sus pasados o futuros imperios enemigos, su gran angustia consistía en el pecado que, tanto a ellos, como al mundo entero, aflige, ata, domina y aleja de Dios por toda la eternidad.

El hombre fue alejado de la presencia de Dios cuando desobedeció en el huerto del Edén, Génesis 3:23-24; al comer del árbol prohibido, la Biblia dice que la primera pareja coció hojas de higuera y se hicieron delantales; pero eso no cubría la falta de su pecado; Dios, por su parte hizo túnicas de pieles y los cubrió, Génesis 3:21, sacrificando el primer animal y mostrándoles la forma cómo serían perdonados en el futuro. De la misma forma Jesús como cordero de Dios fue a la cruz por nosotros y cubrió nuestros pecados ante Dios y fuimos, de esa forma reconciliados con él.

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Isaías 53:7

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Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación,
2 Corintios 5:18.

Hay otra pista para entender que Dios buscaba el sacrificio perfecto para nosotros, aún antes de nuestra liberación política o económica y la encontramos en Génesis 4:1-2, donde nos habla de dos hermanos: Caín y Abel, el primero fue labrador de la tierra, Abel fue pastor de ovejas.

Cada uno se propuso traer un sacrificio a Dios, cada uno trajo de lo que tenía, pero Jehová miró con agrado la ofrenda de Abel, v.4; de allí surge el odio de Caín por su hermano a tal punto de llevarle a cometer el primer asesinato de la historia de la humanidad, Génesis 4:8; pero la enseñanza primordial de todo esto es que Dios se agradó del sacrificio de Abel por cuanto él ofreció un cordero en el altar y esto era el acto perfecto para buscar el perdón de Dios.

Más adelante, Abraham, el padre de la fe; recibe el mandato de sacrificar a su hijo; así que se dirige tempranito con él hacia el lugar que Dios le mandó; cuando llegó dejó a sus criados y les pidió que esperaran. Génesis 22:6 dice que Abraham tomó la leña del holocausto y la colocó sobre su hijo Isaac y se fueron.

Cuando Isaac preguntó por el cordero, Abraham profirió unas palabras proféticas:” Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío”. Génesis 22:8. La historia nos dice que Dios impidió el sacrificio y cuando Abraham alzó sus ojos y miró, a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos y tomándolo, lo ofreció en sacrificio. Génesis 22:13.

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Nuevamente, en el versículo 14, la frase de Abraham: ” Jehová proveerá”; señala el destino de alguien que sería sacrificado, tomando el lugar de la humanidad, con una cruz a sus espaldas, dirigiéndose al Gólgota, para dar su vida.

El pueblo de Israel espera su Mesías, sin darse cuenta que el Mesías ya vino; es Juan en su evangelio en el capítulo 1:11 quien afirmó: ” A los suyos vino y los suyos no le recibieron”.

Todos dudaron de su identidad, y aunque por momentos pensaron que el escogido de Dios, también dudaron de él y le cuestionaron:

Juan el Bautista en momentos difíciles de prueba.

“Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?” Mateo 11:18-19.

La samaritana, luego de conversar con él, y haber oído de sus propios labios que era el Mesías, se fue corriendo y preguntando: “No será este el Cristo”. Juan 4:29.

Cuando Felipe le habló a Natanael de Jesús, este exclamó: ” ¿De Nazaret puede salir algo de bueno?” Juan 1:46.

Los apóstoles, luego de su muerte, dudaban y se afligían, sin entender que él resucitaría, tal y como lo había prometido. Lucas 24:13-35.

Aunque el yugo de Roma siguió afligiendo a Judíos y a pueblos enteros; Jesús a solucionar el mayor problema del hombre, dando su vida por el pecado. De esto habló el profeta Isaías:

¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. 9Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.” Isaías 53:1-9.

En esta escritura, el profeta Isaías nos muestra un cuadro del Mesías sufrido que entrega cual cordero su vida por nosotros. Tal es el castigo que sufrirá que no se le parece al hombre que era, perderá toda su hermosura, todo atractivo ha sido arrancado de él; no es el hombre esperado por todos, al contrario, será despreciado y desechado, enfrentará dolores, quebranto y no será valorado ni estimado.

Pero llevará nuestras enfermedades, sufrirá nuestros dolores; y aunque se le tenga por un mártir, en realidad lleva nuestras rebeliones y será molido por nuestros pecados, sufrirá el castigo de nuestra paz y por su llaga fuimos curados.

El cargó con nuestra rebelión, esa rebelión que nos alejó de Dios; el profeta proclamó que sería llevado al matadero y como una oveja no se defenderá, ni abriría sus labios, sin embargo, vería linaje y la generación de los que le sigan constituiría un pueblo glorioso.

Pero si esto no basta para creer, podemos revisar su persona y compararla con el Mesías prometido para darnos cuenta de que en el se cumplieron todas las profecías de los profetas antiguos.

Solo daremos algunas de las tantas profecías señaladas en el tiempo del Antiguo Testamento, para comprobar que en él se cumplió todo aquello que se esperaba del Mesías:

Profecía
Texto bíblico
Cumplimiento.

Nacería de la simiente de la mujer.

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Génesis 3:15.

Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS. 32 Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; 33 y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. 34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. 35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Lucas 1:31-35.

Nacería de una virgen

Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Isaías 7:14.

El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. 19 José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. 20 Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. 21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. 22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: 23 He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. 24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. 25 Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre JESÚS. Mateo 1:18-25.

Una estrella anunciaría su nacimiento y reyes vendrían a adorarle.

Lo veré, mas no ahora; Lo miraré, mas no de cerca; Saldrá ESTRELLA de Jacob, Y se levantará cetro de Israel, Y herirá las sienes de Moab, Y destruirá a todos los hijos de Set. Números 24:17.

Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento. Isaías 60:3.

¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.  Mateo 2:2.

Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 10Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Mateo 2:9-10.

De la descendencia de David.

Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa. Isaías 11:10 23

Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años, hijo, según se creía, de José, hijo de Elí. Lucas 3:23,

Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. Mateo 1:1.

Isaí engendró al rey David. Mateo 1:6

Descendiente de Belén

Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel. Miqueas 5:2.

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos. Mateo 2:1.

Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; 5para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. 6Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Lucas 2:4-7.

Su nombre será Emanuel

Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Isaías 7:14.

He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros. Mateo 1:23

Sobre él reposará el Espíritu Santo.

Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Isaías 11:2.

El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.  Isaías 61:1

Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. 17Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. Mateo 3:16-17.

Llamado de Egipto.

Y se congregarán los hijos de Judá y de Israel, y nombrarán un solo jefe, y subirán de la tierra; porque el día de Jezreel será grande. Oseas 1:11.

y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo. Mateo 2:15.

Zabulón y Neftalí serán visitadas con un avivamiento.

Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. 2El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. Isaías 9:1

Posará en su templo

Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. 9La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos. Hageo 2:8.

He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos. Malaquías 3:1

Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas. Mateo 21:12.

Entrará a su pueblo cabalgando sobre un burro

Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.  Zacarías 9:9.

Y los discípulos fueron, e hicieron como Jesús les mandó; 7y trajeron el asna y el pollino, y pusieron sobre ellos sus mantos; y él se sentó encima. 8Y la multitud, que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino. 9Y la gente que iba delante y la que iba detrás aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas! 10Cuando entró él en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, diciendo: ¿Quién es éste? 11Y la gente decía: Este es Jesús el profeta, de Nazaret de Galilea. Mateo 21:6-11.

Sería vendido por 30 piezas de plata.

Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Zacarías 11:12.

y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata.
Mateo 26:15

Sería afligido y no abriría su boca. Isaías 53:7

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Isaías 53:7

Pilato entonces le dijo: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti? 14Pero Jesús no le respondió ni una palabra; de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho. Mateo 27:12-13.

Sería castigado y herido

Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:5

Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado.  Mateo 27:26

Sería escupido y golpeado.

Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos. Isaías 50:6

Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban. Mateo 26:67

Lastimarían sus manos y pies.

Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. Salmo 22:16.

Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí. Lucas 23:33.

Echarían suertes sobre su ropa.

Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Salmo 22:18.

Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. Mateo 27:35.

Se acostumbraría a quebrar los huesos de los que eran crucificados. Pero en cuanto a
Jesús, ningún hueso le fue quebrado.

Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. Juan 19:33.

Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo. Juan 19:36.

Oraría por los pecadores

Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores. Isaías 53:12.

Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. Lucas 23:34.

La forma como moriría el que le traicionaría, el cual sería reemplazado

Sean sus días pocos; Tome otro su oficio. Salmo 109:8.

Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. 19Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre. 20Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, Y no haya quien more en ella; y: Tome otro su oficio. Hechos 1:18-19.

Le darían a beber hiel y vinagre.

Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre. Salmo 69:21.

le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo. Mateo 27:34.

Sepultado con los ricos

Se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Isaías 53:9.

Había un varón llamado José, de Arimatea, ciudad de Judea, el cual era miembro del concilio, varón bueno y justo. 51Este, que también esperaba el reino de Dios, y no había consentido en el acuerdo ni en los hechos de ellos, 52fue a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús. 53Y quitándolo, lo envolvió en una sábana, y lo puso en un sepulcro abierto en una peña, en el cual aún no se había puesto a nadie. 54Era día de la preparación, y estaba para comenzar el día de reposo. Mateo 23:50-54.

Jesús mismo apeló a las palabras dichas por los antiguos para que entendiéramos quien era él

El vino a cumplir la ley:

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.” Mateo 5:17.

Las escrituras son las que dan testimonio de él.

“Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”. Juan 5:39.

Con respecto a Juan el Bautista, Jesús afirmó que cumplía las palabras del Profeta Isaías:

“Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti.” Mateo 11:10.

En sus actos y palabras encontramos frases que nos señalan el cumplimiento de la profecía o de las palabras dicha por los antiguos, entre ellas: para dar cumplimiento de lo dicho por los profetas, para cumplir lo escrito, en cumplimiento de lo dicho por los antiguos, etc.

Que él había prometido antes por sus profetas en las Santas Escrituras. Romanos 1:2.

Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 6Por lo cual también contiene la Escritura:

He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado. 1 Pedro 2:5-6.

“De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.” Hechos 10:43.

“Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo* discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.” Hechos 17:2 y 3.

Acerca Geovanny A. Barrantes

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