Inicio / Estudios Biblicos / Pautas para la interpretación de parábolas y alegorías

Pautas para la interpretación de parábolas y alegorías

Después de haber explicado y puntualizado todos estos principios sobre la interpretación de parábolas y alegorías, es muy importante hacer algunas consideraciones sobre lo expuesto anteriormente. (1) Considerando las diferentes ocasiones que dieron lugar a las parábolas y características que ellas hay, debemos señalar que no todas las parábolas de Jesús tienen la misma forma de interpretación ya que la del Sembrador como la de la Cizaña y el trigo tienen una interpretación alegórica que nos fue entregada por nuestro Señor, estos son algunos casos excepcionales (2) Considerando que existe mucha conexión entre las parábolas y que hay mucha similitud entre algunas de ellas, es recomendable que el lector haga un análisis paralelo entre ellas para ayudar a un mejor entendimiento de las mismas. p. ej la parábola de los diez talentos con las diez minas, la parábola del tesoro escondido con la perla de gran precio, entre otras. (3) Considerando que tanto las parábolas como las alegorías nos imparten enseñanzas morales y espirituales, cada interpretación debe ser comparada a la luz de la doctrina general de la Biblia, si alguna interpretación contradice este principio, inmediatamente deberá ser rechazada. (4) Considerando que existen algunas parábolas extensas que abundan en detalles y analogías como la del sembrador o la que comúnmente llamamos parábola del hijo pródigo no debemos suponer que por eso contienen toda la verdad del evangelio y del cristianismo. En otras palabras, no existe una sola parábola o alegoría en la Biblia que contengan toda la verdad del evangelio.

“Es en torno a estos puntos que debe girar la interpretación de las parábolas. No debemos suponer que hemos de encontrar todo el contenido del evangelio en una sola parábola: “Por ejemplo, es erróneo decir que la parábola del hijo pródigo contiene ‘el evangelio dentro de los evangelios’, y deducir de ella que la doctrina de la expiación no es vital para el cristianismo; o suponer, sobre la base del relato del buen samaritano, que el servicio práctico a nuestro prójimo es tanto el todo como el fin último del cristianismo”.26

Anuncios

Todas estas aclaraciones son muy pertinentes para el lector que desea conocer su Biblia y que tiembla ante la Palabra del Dios Santo.

Conclusión.

Después de todo las pautas y consejos para una mejor comprensión de las parábolas y alegorías que han sido expuestas en estas cortas líneas, quisiera animar al lector a continuar con el aprendizaje, con la humildad, con el amor y respeto a las Sagradas Escrituras. Esto no termina aquí la labor es ardua y como alguien dijo, “hay mucho pan que rebanar” y muchas veces el tiempo no alcanza en nuestras abarrotadas vidas para dedicarse de lleno al estudio de la Palabra de Dios. Lamentablemente vivimos en una generación que disfruta de su analfabetismo bíblico y muchas veces nosotros los ministros, somos los responsables de toda esta apatía espiritual. Aún los predicadores, los llamados al púlpito, nos conformamos con lo que sabemos y tenemos y no cultivamos un espíritu analítico e investigador. Por otro lado, resta decir que tanto las parábolas como las alegorías, necesitan ser tratadas mejor durante nuestros sermones y enseñanzas, por tal razón, conviene un estudio hermenéutico riguroso, sano y profundo. Asimismo en mención de lo que hemos expuesto en este escrito, esperamos que haya servido de ayuda para dar el primer paso de algunos lectores en el campo de la interpretación bíblica y que a manera de trampolín le pueda servir de impulso en el salto a las profundas y mansas aguas de la doctrina bíblica. Si esto sucede en la vida de mis lectores, algo habré logrado.

Notas:

Anuncios

1. Roberto Fricke S. Las parábolas de Jesús, una aplicación para hoy. (El Paso, Texas: Estados Unidos, Mundo Hispano. 2006), p. 25 (las cursivas son suyas)

2. Alexander B. Bruce, Tres años con Jesús, la capacitación de los doce (vol. I.)(Moravia, San José: Costa Rica, D.C.I., 2005), p. 57

3. M. S. Terry. Hermenéutica. (Terrassa: Barcelona, Clie, 2003) p. 115.

4. Joselito Orellana. Hermenéutica Bíblica, en: www.joselitoorellana.blogspot.com (énfasis añadido)

5. Archibald T. Robertson, Imágenes verbales en el Nuevo Testamento, (tomo 5). (Terrassa: Barcelona, 1990), p. 201.(las cursivas son suyas)

Anuncios

6. M. S. Terry, Op. cit. p. 139 (las cursivas son suyas)

7. George E. Ladd, Teología del Nuevo Testamento. (Terrassa: Barcelona, Clie, 2003), p. 130

8. M. S. Terry, Op cit., p. 116

9. Parábolas y alegorías, en: www.amen-amen.net

10. Para ayudar un poco al lector, a comprender mejor lo que venimos diciendo, voy a explicar a la brevedad posible lo que acertadamente dice el doctor Terry en su libro, Hermenéutica, sobre dos figuras del leguaje, el símil y la metáfora. Sobre el primero dice: “Cuando se hace una comparación formal entre dos objetos, buscando impresionar la mente con algún parecido o semejanza, la figura se llama “símil”. En Isaías 55: 10-11, hallamos un hermoso ejemplo de esto…” p. 99. En cuanto a la segunda dice: “La metáfora es una comparación implicada y en todos los idiomas ocurre con mucha mayor frecuencia que el símil. Se diferencia de este en ser una forma de expresión más breve y más contundente y en que transforma las palabras, de su significado literal a otro nuevo y notable. El pasaje que se halla en Oseas 13:8: “Los devoraré como león”, es un símil o sea una comparación formal; pero Gén. 49:9: “Cachorro de león es Judá”, es una metáfora” p. 102.

Ahora bien, el lector notará que en una parábola se usa el símil o comparación, pero mayormente en las alegorías predomina el uso de la metáfora. No es lo mismo decir: “vosotros sois la sal de tierra” (metáfora) que decir, “vosotros sois como la sal de la tierra” (símil).

11. Terry, Op. cit., pp. 139, 140

12. Manuel Cadenas Mujica, ¿Cómo interpretas las parábolas de Jesús? en: http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/140618

13. A. B. Bruce, Op. cit., p.54 (Nota: El mismo Bruce considera que el número treinta es aproximado, ya que como dice él: “distintos autores difieren en la cantidad de parábolas…” véase la nota de pié nº 2 en la p. 61)

14. (nuestra RV60 presenta a mi juicio equivocadamente, como título: “La parábola del redil” cuando vemos que el v. 6 despeja toda duda)

Acerca Edinson León Esquivel

Revise también

Mensajes Cristianos Discipulado Nº9 Una siega sobreabundante

Discipulado Nº 9. Una siega sobreabundante

Mensajes Cristianos... Dios quiere que seas un cristiano apasionado, con pasión por Dios. Que seas una rama fructífera que florece y da fruto a su máxima potencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *