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¿Debe la iglesia cristiana enseñar el diezmo? – Capítulo 12

Nehemías

El Contexto de Malaquías

Nehemías: El contexto de la declaración de Malaquías sobre el diezmo.

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Aunque muchos lectores quieren abrir este libro directamente en Malaquías y comenzar a evaluar mis comentarios sobre Malaquías 3:8-10, he tratado de encontrar una manera de animar a los lectores promedios para que primero se familiaricen con su contexto en el libro de Nehemías. Aunque Malaquías sólo contiene la palabra diezmo una sola vez, Nehemías usa la palabra o se refiere a ella siete (7) veces en tres capítulos (10:37, 38; 12:44, 47; 13:5, 10, 12). En consecuencia, el diezmo en Nehemías debería ser el estudio requerido para el contexto del diezmo en Malaquías. Insto al lector a que lea cuidadosamente todos mis comentarios desde Nehemías hasta Malaquías 3:7 antes de arribar a cualesquiera conclusiones sobre el significado de Malaquías 3:8-10.

Esdras, Nehemías, Hageo, Zacarías, y Malaquías abarcan desde el 536 a. C. hasta aproximadamente 400 a. C. y deberían leerse juntos. Los setenta años de cautiverio habían durado desde el 606 hasta el 536 a. C. Bajo Zorobabel y el profeta Hageo, el templo había sido reconstruido para el año 519 a. C., y bajo Nehemías el muro de Jerusalén fue terminado en el 445 a. C., lo cual nos lleva al capítulo diez, donde el diezmo se menciona pr primera vez (54).

Con excepción de los que se ofrecieron como voluntarios para vivir en la Jerusalén llena de escombros, y los que formaban el grupo del cual uno de cada diez fue obligado por sorteo a vivir allí, según el capítulo once de Nehemías, tenemos que reconocer que ¡NUNCA se supuso que Jerusalén fuese la residencia permanente de ninguno de los sacerdotes o levitas!

Cómo afectan la ley del diezmo las ciudades levitas y los 24 grupos.

Estos turnos ya fueron presentados en el último capítulo de 2 Crónicas 31. Al estudiar Nehemías, es muy importante seguir el contexto del trasfondo de las ciudades levitas y los 24 grupos de sacerdotes y levitas. Usted preguntará: “¿Por qué son importantes estos dos temas en un estudio del diezmo?” La respuesta sorprenderá a muchos creyentes sinceros. A causa del propósito y la ubicación de las ciudades levitas, es imposible que las palabras de Malaquías 3:10 “traigan todos los diezmos al alfolí” signifiquen lo que la mayoría de los que enseñan el diezmo dicen que significan.

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Neh. 10:29 “Se reunieron con sus hermanos y sus principales, para PROTESTAR y jurar que andarían en la LEY de Dios, que fue dada por Moisés siervo de Dios, y que guardarían y cumplirían todos los mandamientos, decretos y estatutos de Jehová nuestro Señor”.

Nehemías y Malaquías fueron escritos para el mismo pueblo. Las cuatro maldiciones de Malaquías son estas maldiciones autoimpuestas del Antiguo Testamento, o la ley mosaica, cuando juntos reafirmaron el pacto con un juramento.

Neh. 10:32-33 “Nos impusimos además por ley, el cargo de contribuir cada año con la tercera parte de un siclo para la obra de la casa de nuestro Dios; para el pan de la proposición y para la ofrenda continua, para el holocausto continuo, los días de reposo, las nuevas lunas, las festividades, y para las cosas santificadas y los sacrificios de expiación por el pecado d Israel, y para todo el servicio de la casa de nuestro Dios”.

Según Edersheim, este siclo del templo, no el diezmo, era con mucho la principal fuente de ingreso del templo. Todo hebreo y todo siervo circuncidado y todo prosélito estaba obligado a pagar el siclo del santuario. Después de comprar los animales del sacrificio para todas las fiestas, lunas nuevas, y días de reposo, todavía quedaba dinero para las necesidades civiles, como la reparación del muro y los caminos. En palabras sencillas, el pueblo estaba de acuerdo en pagar impuestos para sufragar las necesidades del templo.

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Neh. 10:34 “Echamos también suertes los sacerdotes, los levitas y el pueblo, acerca de la ofrenda de la leña, para traerla a la casa de nuestro Dios, según las casas de nuestros padres, en los tiempos determinados cada año, para quemar sobre el altar de Jehová nuestro Dios, como está escrito en la ley”.

Este sencillo texto ilustra que los sacerdotes y levitas también estaban incluidos en la labor manual de traer leña al templo. Se turnaban de acuerdo con el sorteo para los “grupos” asignados. Para los sacerdotes y levitas, esto significaba una semana de cada 24 cuando les tocaba ministrar en el templo (2 Crón. 23:8).

Neh. 10:35-37a “Y que cada año traeríamos a la CASA DE JEHOVÁ las PRIMICIAS de nuestra tierra, y las primicias del fruto de todo árbol. Asimismo los primogénitos de nuestros hijos y de nuestros ganados, como está escrito en la ley; y que traeríamos los primogénitos de nuestras vacas y de nuestras ovejas a la casa de nuestro Dios, a los sacerdotes que ministran en la casa de nuestro Dios; que traeríamos también las primicias de nuestras masas, y nuestras ofrendas, y del fruto de todo árbol, y del vino y del aceite, PARA LOS SACERDOTES, A LAS CÁMARAS DE LA CASA DE NUESTRO DIOS …”

Esta lista concuerda con la lista que se encuentra en la ordenanza de Números 18. Además de su porción del diezmo, los sacerdotes que asumían su turno de una semana ministrando en el templo tenían abundante comida de las primicias y ofrendas de los primogénitos que era obligación llevar al templo en Jerusalén. A esta lista se añadían muchos más alimentos provenientes de los sacrificios y ofrendas voluntarias. Sin embargo, ninguno de estos artículos debía darse a sus sirvientes levitas que ministraban junto a ellos como ayudantes, guardias del templo, cantores, etc.

Neh. 10:37b “… y el DIEZMO de nuestra tierra para los levitas; y que los levitas recibirían las DÉCIMAS de nuestras labores en todas las ciudades”. [Compárese con Núm. 18:21 Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión].

En toda la Biblia, este texto es posiblemente el que más perjudica a los que creen que los diezmos deben ser llevados sólo al alfolí del templo (¿de la iglesia?). Esta sola declaración arroja mucha luz sobre el verdadero significado de Malaquías 3:10: “traigan todos los diezmos al alfolí”. Puesto que la Palabra de Dios es exacta, entonces o Nehemías 10:37b o Malaquías 3:10 ha sido “sacado de contexto” drásticamente. La NKJV dice “comunidades agrícolas”, y la NAS y la RSV dicen “aldeas rurales”.

¡ESTO ES MUY IMPORTANTE! Aunque los versículos 35-37b dicen que las primicias y los primogénitos eran llevados “a los sacerdotes” en la “casa de Jehová” en Jerusalén, el versículo 37b dice claramente que ¡el DIEZMO pertenecía a los levitas en sus campos! Así, pues, en estricta obediencia a la ley, los judíos bajo Nehemías llevaban las primicias y los primogénitos al templo para los sacerdotes que estaban de turno ministrando (Neh. 10:35-37a), PERO llevaban los diezmos a los levitas para que fuesen repartidos al resto de los sacerdotes en las ciudades levitas (Neh. 10:29, 37b).

Las muy importantes ciudades levitas de Nehemías 10:37

“Manda a los hijos de Israel que den a los levitas, de la posesión de su heredad, ciudades en que habiten; también daréis a los levitas los alrededores de esas ciudades alrededor de ellas. Y tendrán ellos las ciudades para habitar, y los alrededores de ellas serán para sus animales, para sus ganados y para todas sus bestias” (Números 35: 2-3).

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Por razones obvias, esta es la tercera vez que este texto es citado en este libro. Números 35, Josué 20, 21, 1 Crónicas 6:48-81; 2 Crónicas 31:15-19, y Nehemías 10:37; 11:29; y 13:10, todos dan evidencia de que los sacerdotes y levitas no vivían permanentemente en Jerusalén. Aunque no podían heredar tierras, vvían originalmente, trabajaban la tierra, y pastoreaban ganado en 48 ciudades dispersas en toda la nación. Estas 48 ciudades se nombran en Josué 20, 21 y 1 Crónicas 6. Después de que la guerra civil dividió a la nación a la muerte de Salomón, la mayor parte de las ciudades levitas dejó de existir y los levitas se trasladaron a Judá, que tenía 13 ciudades sacerdotales (Josué 21:9-12) (2 Crón. 11:13-14; 13:10-12). Aunque no se conocen los detalles exactos, los levitas (incluyendo los sacerdotes) ocupaban tierras no heredables (que habían sido proporcionadas) alrededor de la ciudad misma (que todavía pertenecía a la tribu en la cual estaba situada). Uno puede sólo especular que: (1) o las 13 ciudades sacerdotales fueron ampliadas grandemente para hacer lugar para los levitas no sacerdotes procedentes de las otras 35 ciudades, o (2) los levitas no sacerdotes les fueron dadas otras ciudades en Judá y Benjamín para reemplazar las que habían perdido.

Digno de notarse en estos textos es el hecho de que los sacerdotes y levitas no pasaban todo su tiempo ministrando. También trabajaban la tierra y pastoreaban animales en sus tierras “prestadas” alrededor de las ciudades levitas. Así pues, ¡la comparación común de que los que reciben los diezmos, los actuales ministros de tiempo completo, deben estar obedeciendo un principio establecido en el modelo del antiguo pacto simplemente no es verdad! Los hechos bíblicos sobre las ciudades levitas prueban más allá de toda discusión que nunca fue el propósito de que los sacerdotes y levitas fueran residentes permanentes de Jerusalén y los alrededores del templo. Aunque ciudades notables como Hebrón y Jericó eran ciudades levitas, ¡Jerusalén no lo era! La abrumadora mayoría vivía en ciudades levitas fuera de Jerusalén.

Neh. 10:38 “Y que estaría el sacerdote hijo de Aarón con los levitas, cuando los levitas recibiesen el DIEZMO; y que los levitas llevarían el DIEZMO DE LOS DIEZMOS A LA CASA DE NUESTRO DIOS, a las cámaras de la casa del tesoro”. [Compárese con Núm. 18:26 “Así hablarás a los levitas y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos”].

Primero, ¡se suponía que los sacerdotes recibirían los diezmos del pueblo, no en el templo, sino en las ciudades levitas! Para entender Malaquías 3:10, vale la pena repetir esto. ¡Se suponía que los sacerdotes recibirían los diezmos del pueblo, no en el templo, sino en las ciudades levitas! En realidad, se suponía que los recibirían de los LEVITAS, no directamente del pueblo. Cuando los diezmos eran recibidos en las ciudades levitas, los sacerdotes separaban su parte, el diezmo del diezmo, del resto, o la porción de los levitas, el 90%. Los levitas eran entonces responsables de llevar el diezmo del diezmo, la porción de los sacerdotes, al templo en Jerusalén (y seguramente los sacerdotes les acompañaban). ¡Esto no es lo que enseñan los expositores de Malaquías 3:10!

Segundo, este versículo afirma claramente que ¡sólo “el diezmo del diezmo”, la “porción” de los sacerdotes, en la ley en Números 18:26, pertenece propiamente al alfolí del templo! Aunque la sincronización y los detalles exactos seguirán, este versículo exige que Malaquías 3:10 debe entenderse como sólo una orden para que los sacerdotes deshonestos “traigan al alfolí todas ‘LAS NECESARIAS PORCIONES DE LOS SACERDOTES’ del diezmo del diezmo”.

En consecuencia, en vez de ordenársele que lleve el diezmo al templo, al ciudadano ordinario se le ordenaba llevar los diezmos a las ciudades levitas. Además, en vez de ordenársele llevar los diezmos a los sacerdotes, al ciudadano ordinario se le ordenaba llevar los diezmos a los levitas. A su vez, los levitas daban su parte a los sacerdotes y ellos (no el pueblo) eran responsables de llevarla al templo. Nuevamente, esto prueba que la interpretación normal de Malaquías es errónea.

Por lo tanto, PUESTO que Malaquías 3:10 no se refiere al 90% (o más) del diezmo que permanecía en las ciudades levitas para los levitas (y otros sacerdotes que no ministraban), ENTONCES Malaquías 3:10 no debería usarse en manera alguna, en absoluto, para ordenar a los cristianos que lleven su llamado “diezmo” al llamado “alfolí” de la iglesia. (Revísese la discusión en 2 Crónicas 31:15-19).

Neh. 10:39 “Porque a las cámaras del tesoro han de llevar los hijos de Israel y los hijos de Leví la ofrenda del grano, del vino y del aceite; y allí estarán los utensilios del santuario, y los SACERDOTES que ministran, los porteros [LEVITAS] y los cantores; y no abandonaremos la casa de nuestro Dios”.

Recordando los versículos 35-38, la “ofrenda” de los “hijos de Israel” eran las primicias, mientras que la “ofrenda” de “los hijos de Leví” es “el décimo del diezmo” para los sacerdotes y el “diezmo” para los levitas que estaban ministrando. De acuerdo con 2 Crónicas 31:15-19, las porciones de los levitas eran porciones diarias.

Neh. 11:1, 3 “Habitaron los jefes del pueblo en Jerusalén; mas el resto del pueblo echó suertes para traer uno de cada diez para que morase en Jerusalén, ciudad santa, y las otras nueve partes en las otras ciudades”… “pero en las ciudades de Judá habitaron cada uno en su posesión, en sus ciudades; los israelitas, los sacerdotes y levitas, los sirvientes del templo y los hijos de los siervos de Salomón”.

Neh. 11:20-21 “Y el resto de Israel, de los sacerdotes y de los levitas, en todas las ciudades de Judá, cada uno en su heredad. Pero los sirvientes del templo habitaban en Ofel; y Ziha y Gispa tenían autoridad sobre los sirvientes del templo”.

Los cristianos que enseñan el diezmo no quieren que usted lea los versículos que anteceden. Quieren que usted crea que los sacerdotes y levitas pasaban todo su tiempo ministrando en el templo. En realidad, pasaban la mayor parte de su tiempo atendiendo sus animales y trabajando en sus campos. Jerusalén estaba todavía en ruinas después de noventa años después de haber sido recuperada. Simplemente, no hay una manera lógica de comparar a los sacerdotes del Nuevo Testamento con los predicadores del nuevo pacto. Nuevamente, sería tonto enviar alimentos de los diezmos a un lugar diferente de donde vivía la gente. Sólo sus dirigentes y obreros especiales vivían permanentemente en Jerusalén (11:4-17).

Neh. 11:23, 36 “Porque había mandamiento del rey acerca de ellos [los cantores levitas del versículo 22], y distribución para los cantores para cada día”. … Neh. 11:36 “Y algunos de los levitas, en los repartimientos de Judá y Benjamín”.

Como veremos también en los textos siguientes, una pequeña porción del diezmo de los levitas era llevad desde sus ciudades y usada día tras día para alimentar a los cantores que estaban de turno durante su rotación de grupo semanal. Nuevamente, se nos recuerda que los levitas vivían tanto en Judá como en Benjamín. ¡Esto es muy diferente de decir que todo el diezmo se guardaba en el templo todo el tiempo! ¿Cuáles eran las “divisiones” de los levitas?

Los muy importantes 24 grupos de sacerdotes y levitas.

Estrechamente relacionado con las ciudades levitas está el hecho de que tanto sacerdotes como levitas habían sido divididos por el rey David en 24 grupos, que consistían de varias casas, o familias, por grupo. Véase 1 Crónicas 24 sobre los sacerdotes y los capítulos 25 y 26 sobre los levitas. Cada grupo ministraba en el templo sólo una semana de cada veinticuatro (1 de 24), y dependiendo de cuántas familias había en cada grupo, cada familia sólo ministraba en el templo dos o tres días durante la semana de ministerio de su grupo. Véase también Esdras 6:18; 1 Crónicas 28:13, 21; 2 Crónicas 8:14; 23:8; 31:2, 15-19; 35:4, 5, 10; Neh. 11:30; 12:24.

Los hechos bíblicos sobre la división de los sacerdotes y levitas en 24 grupos demuestran que ellos no servían tiempo completo en el templo. Además, sólo los sacerdotes que tenían más de treinta años de edad y los levitas de más de veinte años de edad eran aptos para servir. En consecuencia, sería impráctico mudar el resto de la familia a Jerusalén por sólo una semana. Así, pues, la mayoría de la familia, incluyendo a las mujeres y a los sirvientes, permanecían en las ciudades levitas.

Nuevamente, puesto que la abrumadora mayoría de los sacerdotes y levitas vivía fuera de Jerusalén en las ciudades levitas (23 de los 24 grupos, más las mujeres, los niños, y los sirvientes), y puesto que el propósito era que el DIEZMO fuese fuente principal de su ALIMENTO, ¡el sentido común nos indica que el diezmo básico PERMANECÍA en las ciudades levitas donde vivían los sacerdotes y levitas!

Neh. 12:27-29 “Para la dedicación del muro de Jerusalén, buscaron a los levitas de todos sus lugares para traerlos a Jerusalén … tanto de la región alrededor de Jerusalén como de las aldeas de los netofatitas; y de la casa de Gilgal, y de los campos de Geba y de Azmavet; porque los cantores se habían edificado aldeas alrededor de Jerusalén”.

¿Qué otra prueba necesitamos de que los levitas no vivían en Jerusalén?

Neh. 12:44,47 “En aquel día fueron puestos varones sobre las cámaras de los TESOROS, de las OFRENDAS, de las PRIMICIAS y de los DIEZMOS, para recoger en ellas, de los suburbios de las ciudades, las PORCIONES LEGALES para los sacerdotes y levitas; porque era grande el gozo de Judá con respecto a los sacerdotes y levitas QUE SERVÍAN”.

Acerca Dr. Russell Earl Kelly

Cristiano teólogo, apologista, autor, orador y blogger. Teólogo, apologista, autor, orador y blogger. Escritor de libros teológicos. Dr. Russell es más conocido por la evangelización y el debate de porqué el diezmo de 10% a la iglesia no es una obligación cristiana.

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