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Crecimiento – Parte II – Estudios Biblicos

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Estudio Nº 5

PROPÓSITOS:

1. Que el líder sepa cómo responder a las oposiciones internas.
2. Que el líder vea cada problema como un desafío que prueba su fe, paciencia y prioridades.

TEXTO CENTRAL: Nehemías 5:1-19

INTRODUCCIÓN:

Los judíos no estaban clamando, en esta ocasión, contra de sus enemigos, sino ¡en contra de sus propios compatriotas! Los ricos, los nobles y los gobernantes estaban oprimiendo a los pobres al hacer que ellos hipotecaran su propiedad y pidieran dinero prestado para comprar alimentos. En algunos casos a los pobres se les obligaba a entregar a sus hijos como esclavos para no morirse de hambre (Neh. 5:1-5). Estos acaudalados hombres de negocios usaban su poder para robar a algunos y esclavizar a otros. La codicia fue uno de los pecados que los profetas habían denunciado antes de la cautividad babilónica (Is. 56:9-12; Am. 2:6,7 ; 5:11,12). Dios tenía un interés especial en los pobres y no tendría por inocentes a los que se aprovechaban de ellos.

A continuación estudiaremos la respuesta de Nehemías ante las oposiciones internas a la obra de Dios.

I. La respuesta de Nehemías ante el problema (Nehemías 5:6-13)

A. Nehemías demostró verdadero liderazgo en sus respuestas a este problema.

1. Enojo (Neh. 5:6) Nehemías expresó una indignación justa por la manera en que los ricos y negociantes estaban oprimiendo a sus hermanos de raza.

Nehemías no supo antes acerca de este escandaloso problema económico probablemente porque estaba tan inmerso en la reconstrucción de los muros que no tuvo tiempo para involucrarse en los asuntos internos de la comunidad. Además, Nehemías no había estado en la ciudad el tiempo suficiente como para enterarse de lo que estaba sucediendo.

2. Meditación (Neh. 5:7) . Nehemías consideró el problema y buscó la dirección de Dios.

Controló sus sentimientos y pensamientos de forma que pudiera darle un liderazgo constructivo a su pueblo Nehemías decidió convocar a una gran asamblea y confrontó públicamente a los que habían creado con su egoísmo aquella situación difícil y dolorosa. Su pecado había causado un grave daño al pueblo alcanzando a toda la nación; exigía, por lo tanto, una reprensión y arrepentimiento público.

3. Reprensión (Neh. 5:7-11). La reprensión de Nehemías a estos explotadores se basó en seis apelaciones:

a. Apeló a su amor, recordándoles que estaban robando a sus propios compatriotas (Neh. 5:7) .

b. Apeló basándose en la Palabra de Dios , porque la ley de Moisés prohibía que los judíos cobraran interés por préstamos hechos entre ellos (Dt. 23:19,20).

c. Les recordó el propósito redentor de Dios para Israel (Neh. 5:8). Los negociantes judíos, motivados por la codicia, ignoraban la Palabra de Dios. Su egoísmo les sometía a ellos y a sus deudores a la esclavitud.

d. El testimonio de Israel a sus vecinos gentiles (Neh. 5:9). Dios había llamado a Israel a ser “luz de las naciones” (Is. 42:6; 49:6), pero su conducta era cualquier cosa menos un testimonio a sus vecinos paganos.

e. Apeló a su propia práctica personal (Neh. 5:10, 11). Él estaba prestando dinero a los necesitados, pero no les estaba cobrando interés o privándoles de sus propiedades y seguridad (Éx. 22:25).
f. Les recordó el juicio de Dios (Neh. 5:12, 13). Los prestamistas prometieron obedecer, de forma que Nehemías les pidió jurarlo en presencia de los sacerdotes y de otros oficiales de la ciudad. Esto quiere decir que su promesa no era solo entre ellos y sus vecinos, sino también entre ellos y el Señor; y esto era algo serio.

B. Ilustración: Un gran ejemplo (Neh. 5:14-19) En nuestro tiempo de tanto escándalo público en casi todas las áreas de la vida, especialmente en la política, es renovador encontrarse con un hombre como Nehemías que puso el servir a las personas por encima de su propio interés personal.

Nehemías nunca leyó Filipenses 2:3-5, pero ciertamente lo practicó. Durante su primer período de doce años como gobernador y luego durante su segundo período en el cargo (Neh. 13:6, 7), usó sus privilegios para ayudar a las personas; no usó a las personas para edificar un reino para él. En aquellos días, la mayoría de los funcionarios ejercían su autoridad para promoverse a sí mismos y proteger sus intereses personales. Tenían muy poca preocupación por las necesidades del pueblo.

C. Aplicación: Como hijos de Dios, nuestro ejemplo es Cristo Jesús y no los líderes de este mundo (Lc. 22:24-27).

II. Lecciones importantes para el liderazgo (Nehemías 5)

Este capítulo tiene lecciones importantes para aquellos que se encuentran en una posición de liderazgo espiritual.

1. Espera que surjan problemas entre tu propio pueblo. Allí donde hay personas, existe la potencialidad para los problemas. En donde prospere la obra de Dios, el enemigo va a esforzarse para que empiecen los problemas. No te sorprendas cuando tu gente no puede llevarse siempre bien entre ellos.

2. Enfrenta los problemas con valor. Todo problema que ignores quedará oculto, desarrollará raíces más profundas y dará frutos amargos. Ora al Señor pidiendo su ayuda para confrontar el problema tan pronto como sea posible.

3. Asegúrate de que tu propia integridad está intacta. Una conciencia culpable te privará de la autoridad espiritual que necesitas para ejercer un liderazgo apropiado, pero todo sacrificio que hayas hecho te dará la fortaleza extra que necesitas para derrotar al enemigo.

4. Trata de ver en cada problema una oportunidad para que el Señor obre. El hacer frente a los problemas en el ministerio no es un ejercicio intelectual, sino una experiencia espiritual. Si dependemos de la sabiduría del mundo, conseguiremos lo que el mundo tiene para ofrecer; pero si dependemos de la sabiduría de Dios, conseguiremos lo que Dios puede hacer. Todo lo que decimos y hacemos debe estar motivado por el amor, controlado por la verdad y hecho para la gloria de Dios.

CONCLUSIÓN:

Es importante notar que la reconstrucción de los muros no creó este problema; sino que lo reveló. Cuando una iglesia se mete en un programa de edificación o en un proyecto de cualquier índole, sucede a menudo que empieza a salir a la luz toda clase de problemas que los miembros ni siquiera se habían dado cuenta que existían.

Cualquiera sea la visión que el Señor nos haya dado, el realizarla es un desafío que prueba nuestra fe, nuestra paciencia y nuestras prioridades; y mientras hace que salga lo mejor en algunas personas, puede también hacer que surja lo peor en otras.

Cuestionario Nº 5

1. ¿Cuál fue el problema que se presentó en Nehemías 5:1-5?

2. ¿Por qué este proceder de los gobernantes fue una de las causas del cautiverio babilónico? (Is. 56:9-12; Am. 2:6, 7; 5:11, 12)

3. ¿Crées que este es el problema actual de nuestro país? ¿Por qué?

4. Basándonos en la respuesta de Nehemías frente a este problema, ¿cuál crees podría ser nuestra postura como iglesia frente a este pecado? (Neh. 5:6-11)

5. ¿Qué lecciones importantes para tu liderazgo haz aprendido de este capítulo?

Acerca Leandro Berardinetti

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