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Las dos naturalezas – Parte 2

Estudios Biblicos

Romanos anos 8:6Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz“.

Que pasa cuando una persona insiste y se ocupa de alimentar a este enemigo número 1.

La carne como parte de nosotros tiene que ser alimentada, sustentada y cuidada, no tiene nada de malo en cuidar su cuerpo, mantenerlo limpio, y estar saludable, el problema  radica cuando nos excedemos.

Los creyentes que pasan por tal experiencia, sufren constantes altibajos en su vida diaria. Algunas veces, tal parece que su condición espiritual se encuentra en la cumbre de la montaña, pero otras veces, parecen estar sumidos en un valle profundo.

Esta clase de vida espiritual también es semejante a las olas del mar, algunas veces altas y otras veces bajas. ¡Los creyentes que se hallan en tal condición se desconciertan! ¿Por qué sienten gozo? ¿Y por qué se sienten tristes? ¿Por qué algunas veces somos capaces de amar tanto a cierta persona y podemos soportar las burlas de los demás? ¿Y por qué otras veces estamos tan carentes de amor y nos mostramos impacientes?

Cuando esta persona se encuentra en la cumbre de su condición espiritual, experimenta paz y gozo inefables. Pero cuando está abatida espiritualmente, se llena de tristeza y se siente deprimida.

A qué se debe todo esto: como jóvenes que somos experimentamos altas y bajas pero a veces creo que más bajas que altas, todo se debe a la relación que tu tiene con Dios y a quien estas alimentando más al espíritu o a la carne, en esta ocasión es a nuestra querida y amada carne. La carne desea por ti, la carne piensa por ti, la carne actúa por ti, la carne decide por ti y la carne se manifiesta por ti.

Romanos 7:24!!Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?”

Cuando el Joven siente deseo que van en contra de lo que dice la Biblia allí se está manifestando la carne, cuando decimos un amala palabra o pensamos desmedidamente estamos utilizando el recurso carnal que vive en nosotros.

Ahora como podemos alimentar la carne, sencillo alimentar la carne es tan sencilla y fácil que solo dejando de estudiar y leer la palabra la carne comienza a tomas fuerzas sobre nosotros.

Hay todavía cristianos carnales en nuestras iglesias para vergüenza  lo digo, una cosa son dentro de la Iglesia y otra fuera de ellos. Es lo que habla el Apóstol Santiago; Santiago 4:17 “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado“.

Cuanto de nosotros sabe que mentir es pecado y lo hacemos, cuanto de nosotros sabe que es pecado fornicar y lo hacemos, cuanto de nosotros sabe que es malo adulterar y lo hacemos. Todos lo sabemos pero ¿porque insistimos en hacerlo? Es porque estamos alimentado una fuerza más que la otra.

Romanos 8:5  “Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu“.

El hombre carnal piensa en lo que le gusta, y que más son en ser alguien grande, tener esto y aquello, dinero para cómprame un carro y salir a paseos. Nosotros como hombres pensamos solo en nuestro propio bienestar y comodidad, después que estemos felices lo que pase alrededor de nosotros no importa. Así es que piensa la carne y si estamos pensando ahora mismo de esta manera es la carne la que está actuando en nosotros.

La carne desea todas clases de cosas Pablo escribió en una ocasión así:

1 Corintios 10:23  “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica“.

Porque será que  siempre ponemos la mirada en lo que no nos conviene o nos va hacer mal. Cuando al ser humano se le prohíbe hacer algo, en seguida la antigua naturaleza desea hacerlo. ¿Es verdad o no?

Cuando ya fui un joven adulto me encantaba salir a fiestas de todo tipo, gozarme con mis amigos y vivir una vida en extrema aventura todo me era licito o sea todo lo podía hacer solo me cohibía de hacer cosas extremadamente malas, Matar, robar, drogas.

Estas eran las tres cosas que para mí se veían muy malas, no se podían hacer, por lo demás todo me era lícito ahora que significa la palabra lícito: Que está permitido por la ley o es conforme a la moral. Entonces podemos decir que mientras estaba en el mundo podía hacer todo conforme a la que la ley me permitía y conforme a mi moral la cual estaba por el suelo con mi comportamiento.

A veces nosotros como jóvenes nos enojamos porque todo es una prohibición, no puedo hacer esto no puedo hacer aquello a la verdad si lo puedes hacer. Mientras estaba en el mundo hacia cuanta cosa se me antojaba, cuando acepte al Señor encontré que todo lo que hacía era malo y estaba prohibido no por la ley del mundo sino por la Biblia, pero entendí que todavía si yo quería podía seguir haciendo todo lo que hacía antes pero no me convenía hacerlo si quería llegar al cielo y ser salvo.

Y es aquí donde yo voy, podemos tomas cerveza la ley terrenal solo te prohíbe no tomar si vas a manejar de allí puedes tomarte contenedores completo de cervezas. Puedes ir a bailes y a discotecas las que tú quieras, solo que no hagas espectáculos. Puedes ir a prostíbulos y lugares de ocasión acostándote con cualquiera que puedas, solo que te cuides de una mala enfermedad y un embarazo, todo esto es lícito  y al hombre y a la mujer se le permite hacer con libertad.

Pero como conocedor de la palabra de Dios y creyente que somos no nos conviene hacerlo y porque: si eres un joven creyente y quieres algún día ver a Jesús cara a cara no creo que haciendo todas esas cosas podrás verlo.

La Biblia no te prohíbe hacerla pero si te dice que haciendo esas cosas puedes perder tu salvación y mucho más puedes irte al infierno. La gente dice por allí que no se meten a la iglesia porque allí no dejan hacer nada, la verdad que ningún pastor le dice al creyente que no puede hacerlo.

Se cuenta que en una comunidad había una pequeña Iglesia y cierta ocasión hicieron una gran campaña y una joven fue esa noche y oyendo el mensaje creyó (esta joven era una bailarina profesional de valet) después que termino todo, fue donde el pastor de aquella iglesia y le comento que ella no podía dejar de bailar porque era su sueño, el pastor solo le dijo sigue bailando pero cuando la joven llego a la casa cuando se estaba alistando para el día siguiente encontró que ya no le interesaba el valet y prefirió ir a la Iglesia.

El Espíritu Santo en la vida de cada creyente es quien hará la labor de restauración no el pastor, no se te obliga a nada uno mismo entiende que no conviene hacer eso si es que realmente queremos ser salvos y ver a Jesús algún día.

Todos, salvos y perdidos, tienen una antigua naturaleza. Es la única naturaleza que el incrédulo tiene. Es heredado de Adán y permanece durante toda la vida. Podemos llamarlo la naturaleza de Adán, la antigua naturaleza o la carne.

David la reconoció con estas palabras: “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre” (Salmos 51:5). Pablo se refirió a ella cuando escribió estas palabras: “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien” (Romanos 7:18). No debemos esperar nada bueno de ella, ni desanimarnos cuando no hallemos nada bueno en ella.

Es serio reconocer que cada uno de nosotros tiene una naturaleza capaz de cualquier tipo de pecado y es tan seria que todavía yo le temo. A la verdad le temo más a mi carne que a la muerte, porque esta carne tengo que crucificarla todos los días leyendo, estudiando la palabra, orando, porque si suelto un poquito estas cosas la carne sale a relucir.

No creas que porque escribo o predico soy el más inmaculado y santo esta carne que tengo encima me hace recordar momentos pasados, me hace pensar, me hace soñar, porque ella no ha muerto está viva, por eso la palabra dice que hay que crucificarla todos los días. Nunca pidas en oración que Dios quite de ti  la carne porque sería decirle “mátame” mientras estemos en este mundo tendremos que lidiar con la carne como una mochila de carga nunca podrás quitártela  a menos que el Señor te llame a su presencia.

La naturaleza de Adán es uno de los tres enemigos del creyente, siendo los otros dos el mundo y el diablo. La antigua naturaleza es el enemigo adentro, el traidor, miembro de la “quinta columna” que simpatiza y colabora con los enemigos. Le encanta alimentarse de lo que no edifica y de lo inmundo.

© Juan Carlos Jimenez. Todos los derechos reservados.

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