Inicio / Estudios Biblicos / El cristiano y la navidad

El cristiano y la navidad

Estudios Biblicos

INTRODUCCIÓN

La fiesta de Navidad es llamada una fiesta cristiana, lo cual es incorrecto, pues, esta corresponde a una fiesta de idolatría pagana adoptada por la iglesia Católica romana y ahora promovida con mayor intensidad y práctica, por diversas entidades religiosas llamadas cristianas.

Irrefutablemente, la Navidad, no es una fiesta cristiana registrada en la Biblia. La única fiesta cristiana—si se le puede llamar así—autorizada por Dios, es la Cena del Señor—el partimiento del pan—que se celebra el primer día de la semana—día domingo (Hechos 20:7; 1ª Corintios 11:23—34), obediencia que solamente profesan los fieles cristianos en la singular doctrina de Cristo (1ª Timoteo 4:16; 2ª Juan 8—11).  Estimado lector, en el siguiente argumento de este mensaje quedará demostrado, el origen, la falsa doctrina y práctica sobre la Navidad.

HISTORIA DE LA NAVIDAD

Esta fiesta o pascua ahora y cada día modernizada, comenzó en “Mesopotamia”  con la celebración llamada “solsticio hiemal” o de invierno celebrada en Roma, pero, con el nombre de “saturnalia”. Infórmese más ampliamente en el libro 400 Years of Christmas—cuatrocientos años de navidad—escrito por el Dr. Earl W. Count.

Anuncios

Otro aporte de aclaración muy importante, es el expresado por Fausto Salvoni—exsacerdote de la iglesia Católica romana—en su libro “EL CULTO A LOS SANTOS” textualmente dice: “La Navidad celebrada hoy en día por los católicos   no es más que la antigua fiesta pagana del dios sol o “mitra”.

Jesús no nació en invierno, ya que en tal ocasión los pastores palestinos no apacentaban sus ovejas en la región montañosa y no pasaban al aire libre. Pero en el tiempo del nacimiento de Jesús, los ángeles se aparecieron a los pastores que de noche estaban en la montaña (Lucas 2:8). Además el período más propicio para el censo ordenado por Augusto Cesar, ciertamente no era el invierno, estación un poco incómoda para los escasos medios con que se contaba en ese entonces, para trasladarse de un lugar a otro.

Jesús debió nacer por lo tanto en una estación no invernal. Pero el 25 de diciembre, en Roma, se celebraba la fiesta del sol naciente, ya que en tal fecha los días comienzan a largarse, iniciando la victoria del sol sobre las tinieblas antes dominantes. Para los paganos esta fiesta simbolizaba el triunfo de la luz sobre las tinieblas invernales.

De esta forma los católicos pensaron “¿Cómo decirle a esta gente todavía pagana, que no celebre más la fiesta del sol naciente, justo en el momento en que el Emperador Constantino—hacia el siglo cuarto—trata de festejarla con mayor fastuosidad posible?”

Anuncios

Era necesario encontrar una equivalencia: si el sol es el símbolo de la luz y Cristo es la luz del alma, era posible sustituir la fiesta del nacimiento del sol por la fiesta del nacimiento de Jesús. Surgió así la Navidad que desde ese entonces no simbolizó más el sol naciente, sino el nacimiento de Cristo. Es así como una fiesta pagana continua subsistiendo, a través del catolicismo en nuestros días.”

Queda entendible con total claridad por lo expuesto anteriormente, que la Navidad celebrada hasta hoy en día, no es más que una pecaminosa idolatría disfrazada de cristiana. Lo más espiritual y de acuerdo con la santísima voluntad de Dios es atender obedientemente lo revelado en su palabra escrita—la Biblia—contra esta y otras prácticas que atentan contra la verdadera enseñanza y salvación de nuestras almas, la apostólica carta de Pablo declara “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas (ciencias vacías de lo verdadero), según las tradiciones de los hombres (historias o leyendas humanas que van de generación en generación), conforme a los rudimentos (principios o inclinación) del mundo y no según Cristo”. Colosenses 2:8.

La Biblia Latinoamérica, Edición pastoral, es una versión autorizada por la iglesia Católica, expresa un comentario al margen sobre el capítulo siete del libro de Marcos y viene bien acerca del enfoque que abordamos referente a las tradiciones inventadas por los hombres, textualmente leemos “Ningún grupo, ni siquiera la iglesia, puede mantenerse si no tiene sus tradiciones o costumbres.

Pero esas tradiciones por buenas que sean, son cosas de hombres y han de ser cambiadas con el tiempo, como por ejemplo la manera de celebrar la misa, las fiestas, la novena y otras cosas por el estilo…nos aferramos ciegamente a tradiciones anticuadas y malas. ¿Por qué tantos cristianos se escandalizan cuando la iglesia se libera de los ritos anticuados?¿Por qué les viene tanto odio contra los sacerdotes y cristianos que dejan de lado ciertos moldes inútiles?

Jesús nos indica el motivo: se aferran a sus ritos porque son incapaces de creer. Su religión exterior es una sustitución de la fe auténtica que no tienen. Se aferran a sus ideas, a sus posiciones tradicionales en lo político y lo cultural porque es lo único que tienen y, si lo perdieran, incluso Dios no sería nada para ellos. Y en esta misma versión, en la edición revisada 2005, en el comentario al margen del mismo capítulo de Marcos está contenida otra información “Es de lamentar que tantas veces se realicen grandes esfuerzos para mantener costumbres o prácticas que se han vuelto inútiles o nocivas, mientras se olvida el profundizar la palabra de Dios. ” 

Anuncios

En el siguiente texto bíblico del libro de Mateo evidencia que ofrecer culto a Cristo la luz del mundo (Juan 8.12), aunque sea de todo corazón, pero bajo doctrinas de hombres, es un culto hipócrita—falso, impostor, postizo—aparente de lo que no es e inútil “Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo: Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mi. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.Mateo 15:7—9.

Acerca Roberto de Yoro

También Revise

Estudios Biblicos - ¿Qué dice la Biblia sobre la homosexualidad?

Discipulado Nº 51. Un solo talento

Estudios Biblicos.. No escondamos el talento que nos dio el Señor, aunque nos parezca que es insignificante, pongámoslo a producir. El talento que nos dio el..

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *