La prueba de Abraham

La expresión “fueron ambos juntos” significa literalmente “ambos fueron de acuerdo”, lo que implica que Isaac era consciente de lo que iba a hacer su padre y estaba de acuerdo en ello.

Abraham probablemente trataba de no razonar acerca de cómo podrían suceder las cosas y enfocarse directamente en el contenido del mandato de Dios.

«Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?» (vers. 7)

¿Sabría Isaac que él era la victima sacrificial? Sería un tanto extraño que su padre cargara leña durante tres días de camino, pues no debía de ser tan difícil de obtener en el camino. Y si era necesaria un cordero, ¿por qué su padre no lo había tomado de su propio rebaño?

La respuesta de Abraham

«Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.» (vers. 8)

La respuesta de Abraham sugiere que de alguna forma sabía que un cordero iba a ser provisto para tal fin. Pero a nuestros ojos naturales es extraño que un cordero se encuentre solo en la cumbre de una agreste montaña. Tal vez Abraham veía con los ojos de la fe.

Nuevamente la expresión “E iban juntos.” Denota que iban de acuerdo en lo que hacían.

La esperanza de Abraham en que un cordero iba a ser provisto no le impide seguir ejecutando lo que Dios le había encomendado. Por decirlo de alguna forma, Abraham sigue su camino trazado sin cuestionar ni quejarse y deja a Dios seguir el suyo.

Las palabras de Abraham son proféticas, no sólo para su tiempo sino para todos los tiempos. Jesucristo es el cordero provisto por Dios para la redención.

En estos diálogos parece traslucirse una notable ingenuidad por parte de Isaac. Siendo esta escena una sombra del sacrificio que iba a tener lugar con Cristo, encaja bastante bien pues Cristo era una víctima inocente y no había delito en Él.

Abraham se muestra muy resuelto

«Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña.» (vers. 9)

Abraham se muestra muy resuelto a cumplir lo encomendado. No se queja, no cuestiona, ni trata de negociar con Dios buscando clemencia.

Llama la atención que Isaac no ponga ninguna resistencia para su sacrificio, cuando su padre dispone la leña y empuña un cuchillo. Isaac ya no es un niño y es un joven fuerte, y seguro podría haber evitado el sacrificio. Pero no lo hace, y acepta su destino sin oponer resistencia.

Abraham ata a Isaac, un joven fuerte que ya habría captado que la víctima iba a ser él mismo. Muchos comentaristas consideran que la edad de Isaac era en torno a 30 años.

Un versículo paralelo a este del sacrificio de Cristo podría ser Mateo 26:39 “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú.”

Cumbre de la fe de Abraham

«Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo.» (vers. 10)

Acerca Reenier Prado

Amante de la palabra de Dios y nuestro Señor Jesucristo. Mi pasión es redactar mensajes cristianos para evangelizar a las naciones.

También Revise

Estudios Biblicos.. Epístola a los Hebreos

Epístola a los Hebreos – Parte VIII

Estudios Bíblicos. El mediador de un Nuevo Pacto; conclusión a tan fascinante tema, lo comienza acá diciéndonos, que Jesucristo, nuestro gran sumo sacerdote ..

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *