Los Cuadros de Jesús – Parte XI

Estudios Bíblicos

LOS CUADROS DE JESÚS –   CAPÍTULO 20

TEXTO BIBLICO:  Juan 20:1-18

Jesús, el conquistador de la muerte

La resurrección de Jesús es el corazón y alma de la vida cristiana. Como Pablo lo dijo: “Si Cristo no resucitó vana es nuestra fe”. Lo que hace la diferencia del cristianismo con el resto de las demás religiones, es que mientras los seguidores de aquellas van a la tumba de sus líderes para recordarles, y en algunos casos hasta adorarles, la tumba de Jesús ha quedado vacía por los siglos, para decirnos que él ha sido el único que tuvo el poder sobre la muerte, venciéndola como venció al pecado y a Satanás.

El testimonio poderoso de los apóstoles, así como la expansión del evangelio en el primer siglo, tuvo su origen en la resurrección.

Pedro, quien fue un testigo presencial de la tumba vacía, llegó a escribir lo siguiente: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros…” (1 Pedro 1:3, 4).

Creo que Juan se deleitó en esta última parte de su libro para hablar de varios detalles que otros autores no mencionan sobre la resurrección de Cristo. Las pruebas que él da son contundentes a este respecto.

El primer día de la semana vers. 1.

Jesús no resucitó otro día de la semana. El primer día, equivale a nuestro domingo. Con la resurrección se inauguró la era de la gracia. Con la resurrección se cumplió la ley. Nuestras reuniones el domingo nos recuerdan que Cristo se le levantó de la tumba y con ello dejó a la iglesia la verdad de su resurrección.

María Magdalena fue la primera persona que vio a Jesús después que resucitó. Note que ella fue al lugar “de mañana, siendo aún muy oscuro”. Quien va a Jesús desde muy temprano tiene la seguridad de la iluminación del resto de las demás cosas que haga.

La reacción de María. De acuerdo con el vers. 11

María vino al sepulcro, además de traer especies aromáticas para el cuerpo de Jesús, a llorar. Había sentimientos muy profundos por la obra que Jesús hizo en su vida. En la mente de María, como el de los demás discípulos, no cabía la posibilidad de una resurrección, aunque Jesús cuando habló de su muerte también habló de su resurrección.

Cuando ella vio la piedra removida, se llenó de una gran sorpresa. Lo había visto en la cruz, pero ahora no lo ve en la tumba. ¡Qué consuelo saber que no buscamos a un Cristo muerto, sino al que se levantó de los muertos! Aunque ella no se percató del hecho al principio, ella hizo un gran descubrimiento; a lo mejor comenzó a pensar en la seriedad de la resurrección.

Una reacción humana. No debemos juzgar a María por su reacción. Hay momentos en nuestras vidas, sobre todo en esos días oscuros, donde nos olvidamos de las cosas obvias, como el hecho de ver el sepulcro abierto y vacío. A veces nos olvidamos que la tumba abierta podría ser la más grande consolación para esos momentos como los que vivió la fiel María Magdalena.

Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro…”. Es interesante que solo fueron estos dos discípulos. La forma cómo corrieron nos revela el impacto de la noticia de María. ¿Estarían ellos pensando también que el cuerpo de Jesús se lo habían robado?

Pareciera que quienes están más favorecidos con la influencia de Jesús, son los que más pronto responde a su llamado. ¿Qué nos sugiere que corrieran uno más rápido que otro? Lo interesante es ver que en la vida cristiana, hay momentos, debido a la noticia misma, que tenemos que pasar del caminar al correr.

Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró”. Note que Juan no fue más de lo que la misma María había visto. La primera impresión de Juan es que vio la tumba vacía, pero por seguro vio algo que a lo mejor Maria no vio, “los lienzos puestos allí”.

Al principio Juan llegó hasta la primera parte, sin entrar. Hay que reconocer que el solo hecho de haber descendido es algo de mucha aplicación para la vida cristiana. Quienes desean aprender más acerca del Señor deben estar preparados para descender. La falta de un descenso en esa búsqueda es lo que no has ha hecho descubrir la magnitud del mensaje de la resurrección.

Lo que vio Pedro verss. 6-7

Interesante que Pedro, aunque venía más lento, a lo mejor porque ya estaba más viejo que Juan, pasó de la largo. Así era Pedro. Su ímpetu lo llevaba hasta lo último; por eso se metió en muchos problemas. Y mire lo que vio. Toda la indumentaria del muerto, bien arreglada.

¿Qué nos muestra esto? Que Jesús todo lo hace bien. Al tercer día dejó la cama, pero la dejó arreglada. En esta carrera uno puede apreciar cómo en la vida cristiana son usados los distintos dones. Todos corremos, pero lo hacemos según sean nuestras posibilidades. Por otro lado, el hecho de que unos corran más rápido que otros no es garantía de superioridad.

Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó”. Este texto es revelador. Juan (quien no da su nombre por razones de humildad) termina entrando a la tumba para corroborar los hechos. Al entrar vio lo que Pedro también había visto.

Fue estimulado por el “hermano mayor” para profundizar más allá de donde había llegado al principio. El resultado de aquella visión fue que él “vio, y creyó”. ¿Cuál fue la razón? “Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos”.

Tanto tiempo que Jesús les había dicho lo de la resurrección, sin embargo, tuvo que suceder para que al final creyeran. ¡Qué duros somos muchas veces para creer en la palabra divina! La ignorancia de las Escrituras es una de las grandes fallas de los creyentes.

Pero cuando Juan entró, se dio cuenta que nadie podía haberse llevado el cuerpo de Cristo sin los lienzos. La verdad es que se requiere de una gran imaginación para pensar en unos ladrones que se lleven el cuerpo desnudo, pero a su vez que les de tiempo para dejar todo lo que cubría al muerto de una manera organizada.

¿Qué diferencia vemos entra esta resurrección y la de Lázaro? Que el Señor resucitó para no morir jamás, mientras que, en el caso de Lázaro, con todos los aparejos puestos, volvería a morir.

Y volvieron los discípulos a los suyos”. Note como se dio la noticia de la resurrección. María vio la tumba vacía, pero no entró. Ella se limitó a pensar que se habían robado el cuerpo de Cristo. Dos de ellos corroboraron la veracidad de los hechos.

Había demasiadas pruebas para negar lo contrario. Lo dicho por los fariseos, cuando le pagaron a los soldados para que si alguien preguntara dijeran que los discípulos se habían robado el cuerpo de Cristo (Mateo 28), no tuvo ningún sentido.

Los primeros que supieron de la resurrección de Jesús fueron los soldados. Ahora tenemos a dos de los discípulos publicando la noticia. Vea lo que dice Pablo sobre las apariciones de Jesús (1 Corintios 15:3-8). Desde entonces la noticia se ha divulgado. La historia ha sido otra después de la resurrección de Cristo.

“En 1 Corintios 15, Pablo explica en detalle la importancia de la resurrección de Cristo. Algunos en Corinto no creían en la resurrección de los muertos, y en este capítulo, Pablo da seis consecuencias desastrosas si es que no hubiera resurrección;

  • 1) No tendría sentido el predicar a Cristo (vers. 14)
  • 2) La fe en Cristo sería vana (vers. 14)
  • 3) Todos los testigos y predicadores de la resurrección serían mentirosos (vers. 15)
  • 4) Nadie sería redimido del pecado (vers. 17)
  • 5) Todos los creyentes que nos precedieron, habrían perecido (vers. 18)
  • 6) Los cristianos serían la gente más digna de conmiseración en el mundo (vers. 19).

Pero Cristo sí se levantó de entre los muertos y “primicias de los que durmieron es hecho.” (vers. 20), asegurando que lo seguiremos en la resurrección”. (Tomado de “got questions? Org”)

Acerca Julio Ruiz

Pastor en Virginia en los Estados Unidos, con 42 años de experiencia de los cuales 22 los dedicó en Venezuela, su país de origen. Otros 9 años los dedicó a pastorear en Vancouver, Canadá y los últimos 9 años en Columbia Baptist Church en su ministerio hispano, donde estuvo hasta agosto del (2015). A partir de octubre del mismo año (2015) comenzó una nueva obra que llegó a constituirse en iglesia el 22 de mayo de 2016 bajo el nombre de Iglesia Bautista Ambiente de Gracia en la ciudad de Burke, Virginia. El pastor Julio es Licenciado en Teología y ha estudiado algunas cursos para su maestría en Canadá. Además de haber sido presidente de la convención bautista venezolana en tres ocasiones, también fue profesor del seminario teológico bautista. El pastor Julio por espacio de unos 18 años publica sus sermones y artículos por estos medios. Es casado con Carmen Almera Ruiz y tiene tres hijas y una nieta: Laura, Oly, Sara e Isabella. Si usted quiere comunicarse con el pastor Julio, llámelo al (571) 251-6590.

También Revise

Estudios Biblicos.. Epístola a los Hebreos

Epístola a los Hebreos – Parte I

Estudios Bíblicos.. Inicio del estudio profundo de la Palabra de Dios; la epístola a los Hebreos. Hasta ahora los teólogos y críticos no se han puesto de..

2 Comentarios

  1. Gracias por ser instrumento de bendición, Dios le bendiga pastor. A usted y los suyos.

    Desde Honduras Centro america

  2. Excelente, estoy agradecido por la clara información sobre este tema, bendiciones para ustedes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *