Inicio / Estudios Biblicos / ¿Preferencias sexuales o vida pecaminosa?

¿Preferencias sexuales o vida pecaminosa?

Estudios Biblicos

Con un nuevo vestuario se ha querido arropar al HOMOSEXUALISO. Por todas las vías posibles se escucha el término repetido una y otra vez, como para grabarlo en el alma de los que lo escuchen, de manera que no resulte aterrador y perjudicial para la vida espiritual de las personas.

Recuerdo cuando joven como muchos homosexuales eran encarcelados en Cuba por lo que hoy, algunos de los más vehementes defensores de la individualidad llaman “preferencias sexuales”, era usual que no se le permitiera el acceso a determinadas actividades sociales, y en muchos casos eran llevados lo que prácticamente eran campos de concentración.

Todo eso me pareció entonces marginador y excluyente, y me convertí en uno de sus más vehementes críticos, pero ante el fenómeno de aceptación que se da hoy, no puedo aplaudir, ni mirar con buenos ojos el que se quiera presentar el flagelo del homosexualismo como una práctica inocente que debe ser aceptada por todos como algo usual y de lo más avanzado del pensamiento del siglo XXI.

Por todo ello, no puedo cerrar filas con el criterio generalizado en algunos medios de ver como algo normal, lo que a los ojos de cualquier persona no es más que una aberración sexual. Como redimido por la sangre de nuestro común Señor y Salvador Jesucristo reconozco que Las Escrituras hacen alusión al tema del homosexualismo una y otra vez, refiriéndose a él como una práctica condenada por Dios desde el Antiguo Testamento.

Una no muy extensa ojeada a Las Escrituras bastaría para darnos cuenta de lo que piensa nuestro Hacedor con relación al tema que nos ocupa, veamos algunos versículos que hacen referencia al homosexualismo:

Levíticos 18:22No te echarás con varón como con mujer; es abominación“.

Levíticos 20:13Si alguno se ayuntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre“.

1 Corintios 6:9¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones“.

1 Timoteo 1:9-10 conociendo esto, que la ley no fue dada para el justo, sino para los transgresores y desobedientes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, para los fornicarios, para los sodomitas, para los secuestradores, para los mentirosos y perjuros, y para cuanto se oponga a la sana doctrina.

Pero si todo esto fuera poco, bastaría hacer uso de nuestro sentido común, para darnos cuenta de que si El Creador hubiera visto como normal la homosexualidad, al buscar una ayuda idónea para Adán, le hubiera proporcionado a Evaristo y no a Eva.

Por tanto solo hay una ayuda idónea y un complemento para la vida armoniosa del hombre en todas las esferas, en la que se incluye la sexual y esa ayuda no es otra que la mujer. Otra práctica es antinatural, anti bíblica y está condenada al rechazo por cualquier persona sensata y eso no puede ser tildado ni mucho menos como conducta homofóbica.

No hay duda alguna con respecto a que Dios condena el pecado de la homosexualidad, lo que demostró a través de la narración bíblica de una manera fehaciente cuando destruyó las ciudades de Sodoma y Gomorra, donde el homosexualismo y sus prácticas encendieron la ira del Señor, lo que ocasionó el justo juicio que vino sobre ellas.

Querer demostrar otra cosa, no es más que contender contra Aquel ante el cual un día todos tendrán que comparecer para dar cuenta de sus actos buenos o malos que hallan cometido durante su estancia sobre esta Tierra.

Hebreos 9:27Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio“.

Los homosexuales pagan un alto precio por su estilo de vida inmoral y apartado de los más elementales principios divinos. En la epístola del apóstol Pablo a los romanos se puede leer: “y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío“. Romanos 1:27

Esta retribución debida a su extravío de que nos habla la Biblia, incluye enfermedades venéreas (de transmisión sexual), pneumocitis, Sarcoma de Kaposi (una forma de cáncer) y SIDA.

Además de todo esto, los homosexuales viven con un sentimiento obsesivo de culpabilidad, desordenes mentales, emocionales y cambios anormales de la personalidad como consecuencia de esas prácticas aberrantes, que hoy queremos denominar de una manera “elegante” como para minimizar el rechazo que los seres humanos, con actitudes que consideran lógicas, tienen por estas personas.

Algunos en el paroxismo de la idiotez, culpan a Dios de haber nacido con esta tendencia, pero la culpa no es de Dios, sino del pecado que mora en el ser humano. Con la caída del hombre en el huerto del Edén, cada hijo caído de Adán, viene al mundo con tendencias malévolas, unos en un área y otros en otras. El pecado no es ser tentado, sino rendirse a la tentación que es lo que ocurre con el homosexual..

Pero hay una buena noticia, existe la posibilidad ser liberados de las cadenas de la homosexualidad, del lesbianismo o de cualquier otra concupiscencia. De hecho, durante siglos Dios ha venido trabajando en la vida de hombres y mujeres que han decidido decir NO al pecado, y que han visto sus vidas transformadas gracias al sacrificio que un día en la Cruz del Calvario ofreciera nuestro Señor Jesucristo.

Por tanto, te tengo una buena noticia amigo(a) que lees este artículo y que has sido atrapado en las redes del homosexualismo. Como cualquier otro pecador, el homosexual o la lesbiana pueden ser salvos de la Ira venidera que ha de visitar a todos aquellos que han lapidado sus oídos para no oír la voz del Señor.

La fórmula es la misma desde el sacrificio de Jesucristo, basta con arrepentirse de sus pecados y recibir a nuestro Jesús como Salvador personal. Dios ama al homosexual y a la lesbiana aunque odia su pecado, y de la misma manera que abrió la puerta del arca para que entraran los escogidos de entonces y que no murieran anegados en agua, hoy te abre las puertas de su corazón y te dice: “Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia“. (Jeremías 32:3)

Pero para aquellos que persisten en dar rienda suelta a sus instintos más bajos, ese mismo Dios de Amor ha de cerrar las puertas a todos aquellos que disfrutan en llamar a lo malo bueno y a lo bueno malo, tal como en los tiempos del justo Noé, cerró la puerta del arca en la que serían salvados él y su familia, para que toda una generación de hombres y mujeres que le viraron el rostro pereciera en el Diluvio.

¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!Isaías 5:20

© Francisco Medina. Todos los derechos reservados.

Central de Sermones… Estudios Biblicos

Acerca Francisco Medina

Conocí al señor en el año 1986. Soy miembro de la Iglesia Liga Evangélica de Cuba, donde me desempeño como Decano Nacional del Instituto bíblico de dicha denominación. He sido pastor terrirorial , Presidente del departamento de caballeros de la Iglesia. Soy graduado del MINTS (Miami International seminary) como Master en teología y Master en educación Cristiana. Graduado como Doctor en Divinidades en teological university. Miami florida. H e escrito libros y soy escritor de árticulos que son publicados en una revista de circulación nacional. Maestro conferencista y miembro fundador de la Agencia Cubana de estudios teológicos.

Revise también

Predicas Cristianas - Dadme un hombre

Portaos varonilmente

Estudios Biblicos - Tu iglesia te necesita. Ya basta de hombres que no quieran estar al frente de la iglesia. El enemigo nos está ganando. El reto es Portaos varonilmente.

Un comentario

  1. Gloria a Dios! Tremendo pensamiento! !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *