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Una mujer muy asustada

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Con un bebé de brazos, una mujer muy asustada llega al consultorio de su ginecóloga y le dice: Doctora: por favor ayúdeme, tengo un problema muy serio. Mi bebé aún no cumple un año y ya estoy de nuevo embarazada. No quiero tener hijos en tan poco tiempo, prefiero un espacio mayor entre uno y otro…

La doctora le preguntó: Muy bien, ¿Qué quiere que yo haga? Ella respondió: Deseo interrumpir mi embarazo y quiero contar con su ayuda.

La doctora se quedó pensando un poco y después de algún tiempo le dice: Creo que tengo un método mejor para solucionar el problema y es menos peligroso para usted. La mujer sonrió, pensando que la doctora aceptaría ayudarla.

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La doctora siguió hablando: Vea señora, para no tener que estar con dos bebés a la vez en tan corto espacio de tiempo, vamos a matar a este niño que está en sus brazos. Así usted tendrá un periodo de descanso hasta que el otro niño nazca. Si vamos a matar, no hay diferencia entre uno y otro de los niños. Y hasta es más fácil sacrificar éste que usted tiene entre sus brazos puesto que usted no correrá ningún riesgo.

La mujer se asustó y dijo: ¡No, doctora! ¡Qué horror! ¡Matar a un niño es un crimen! También pienso lo mismo, señora, pero usted me pareció tan convencida de hacerlo, que por un momento pensé en ayudarla.

La doctora sonrió y después de algunas consideraciones, vio que su lección surtía efecto. Convenció a la madre que no hay la menor diferencia entre matar un niño que ya nació y matar a uno que está por nacer, y que está vivo en el seno materno.

© John Darío Sánchez.

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Acerca John Darío Sánchez

Pastor de la Iglesia Emanuel Medellín (Antioquia/Colombia) Estudios: Licenciado en Teología y Biblia (Seminario Bíblico de Colombia) johndariosanchez@yahoo.es

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