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Comprendiendo el equilibrio

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COMPRENDIENDO EL EQUILIBRO ENTRE EL BIEN Y EL MAL.

No sabría definir desde que tiempo se viene definiendo erróneamente la frase: “la lucha del bien contra el mal”, la cual está muy alejada de la realidad.

Dice Dios en su Palabra, en el libro de Isaías 45:5-7:

5 Yo soy el Señor, y no hay otro; fuera de mí no hay ningún Dios. Aunque tú no me conoces, te fortaleceré, 6 para que sepan de oriente a occidente que no hay ningún otro fuera de mí. Yo soy el Señor, y no hay ningún otro. 7 Yo formo la luz y creo las tinieblas, traigo bienestar (BIEN) y creo calamidad (MAL); Yo, el Señor, hago todas estas cosas.

¿Acaso el Creador es malo? En ninguna manera, comparemos esta Escritura con el libro de 1ª Corintios 10:13Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.”

La palabra “MAL” en hebreo  רַע rah (H7451 de la concordancia Strong) se traduce natural o moral como “mal, adversidad, aflicción, agravio, calamidad, castigo, desastre, difícil, doloroso, duro, etc.

La palabra “BIEN” en hebreo  שָׁלֹם  o שָׁלוֹם shalóm (H7965 de la concordancia Strong) se traduce seguro, bien, feliz, amistoso, bienestar, salud, prosperidad, paz.

Así que no se trata de “la lucha del bien contra el mal”, puesto que ambas fueron creadas por el mismo Dios, comprendemos de esta manera que cuando vienen calamidades, adversidades, aflicciones a nuestra vida, es porque tenemos que ser purgados, cernidos, limpiados de aquello que nos hace daño, el oro para que sea fino tiene que ser pasado a fuego.

En el caso de los hijos de Dios el mal es usado para equilibrar nuestra vida, la soberbia, el orgullo muchas veces nos hace olvidar la gran necesidad que tenemos de entrar a la Presencia de Dios en forma humilde, y entramos a su iglesia o ante nuestros hermanos como grandes hijos de Dios que ni el suelo nos merece; es entonces cuando el Creador nos pasa por fuego, vienen pruebas y adversidades que con toda certeza nos harán doblar la cerviz y pedir misericordia.

¡Cuán importante es amar a Dios por sobre todas las cosas!

Romanos 8:28  “Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, a los que conforme al propósito son llamados.”

No importa cuanta aflicción tengas, ni cuanto te hayas equivocado, el simple hecho de AMAR A DIOS, hará que TODAS LAS COSAS (buenas y malas) NOS AYUDEN A UN BIENESTAR para cumplir EL PROPÓSITO AL CUAL FUIMOS LLAMADOS.

Hace algunos años una hermana en Cristo iba bajando de una loma, al llegar a la carretera le hizo la parada a una combi y ésta en lugar de detenerse se siguió unos metros adelante y subió a una jovencita en la parte delantera, la hermana desde luego se enojó (¿Cuántos nos enojamos cuando no comprendemos el BIEN de Dios para con nosotros?), pasaron 2 minutos, por fin una combi se detuvo y la subió igual en la parte delantera, al pasar unos kilómetros se encontraron con un accidente, la jovencita que tomó su lugar en la combi anterior, murió al ser atravesada por unos fierros, ya que la combi se estrelló en la parte trasera de un tráiler que transportaba varillas.

Muchas veces no comprendemos “el por qué” de las cosas, somos dados a quejarnos, a criticar y señalar con el dedo cuando las cosas no salen como nosotros las planeamos “en el Nombre de Dios”, más nuestro Creador en su infinita omnisciencia, sabe perfectamente el BIEN y el MAL que necesita nuestra vida para estar equilibrados.

Volviendo al tema de “la lucha del bien contra el mal”, el termino correcto en el ámbito espiritual es “la lucha de lucifer contra Dios”, en el ámbito físico es “la lucha del bueno contra el malo” o “la lucha del uno contra el otro”.

En cualquiera de los casos en el ámbito material estaríamos describiendo “la lucha contra carne y sangre” y según el Apóstol Pablo, nuestra lucha no es material, Efesios 6:12  “Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.”

En el libro de Ezequiel 28:13-15 encontramos el inicio de la maldad (nada que ver con el mal):

13  En Edén, en el huerto de Dios estuviste: toda piedra preciosa fue tu vestidura; el sardio, topacio, diamante, crisólito, ónique, y berilo, el zafiro, carbunclo, y esmeralda, y oro, los primores de tus tamboriles y pífanos estuvieron apercibidos para ti en el día de tu creación. 14  Tú, querubín grande, cubridor: y yo te puse; en el santo monte de Dios estuviste; en medio de piedras de fuego has andado. 15  Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste criado, hasta que se halló en ti maldad.”

La palabra “MALDAD” proviene de la raíz en el original hebreo  עָוַל.  Avál (H5765 en la concordancia Strong) se traduce distorsionar (moralmente), perverso, iniquidad, también puede significar (ével-H5766) impío, inicuo, injustamente, maldad, malo.

Así que comprendemos que la lucha es espiritual de Dios y sus ángeles contra Lucifer y sus demonios, y es por el alma del hombre.

También comprendemos que el significado de MAL es muy diferente al de MALDAD, por lo tanto DIOS NO ES MALO, ES JUSTO porque nos da la dosis exacta de MAL  y BIEN que necesitamos.

¿Quieres mirar las bendiciones de Dios en tu vida?

Haz memoria de “todos los bienes” que han venido a tu vida a través de “todos los males” y da gracias. Bendiciones pueblo de DIOS.

© Angel Protector

Acerca Angel Protector

Como humanos tendemos a errar continuamente, sin embargo, Dios en su misericordia envió a su único Hijo Jesucristo, para mostrarnos el camino de regreso a casa. Se tienen menos paradas cuando se camina por convicción y no por sentir.

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