Busca el desierto

Mensajes Cristianos

Mensajes Cristianos Lectura Biblica: Marcos 6:31-32Él les dijo: Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco. Porque eran muchos los que iban y venían, de manera que ni aun tenían tiempo para comer. Y se fueron solos en una barca a un lugar desierto.

INTRODUCCIÓN

El Señor Jesús se preocupa por sus discípulos. Estaban trabajando mucho por el crecimiento del reino de los cielos, sanando enfermos, bautizando. Tanto estaban trabajando que apenas se hacían tiempo para comer.

Pero no es sólo la falta de alimento lo que preocupaba a Jesús. Se preocupaba porque sus discípulos no estaban reponiendo el alimento espiritual que estaban brindando a los que venían a ver a Jesús.

Anuncios

Que existe un alimento espiritual nos los dice Cristo. Cuando Él estaba hablando con la samaritana al lado del pozo, vienen sus discípulos que habían ido a buscar algo para comer y le rogaban que lo hiciera. Pero Jesús les dice: “Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.” (Juan 4:32). Y esta comida es hacer la Voluntad de Dios.

Jesús nos muestra muchas veces que es necesario retirarse al desierto

Esta ida al desierto es para encontrarnos a solas con Dios, para la oración profunda. Nunca podremos tener nuestro momento de oración profunda si estamos en medio de la vorágine del activismo.

Ésta es la gran tentación del discipulado. Estar en las cosas de Dios, pero sin estar con Dios. Desgastar nuestro espíritu con misiones, prédicas, obras de misericordia, pero sin volver a la fuente y sentir el amor por el que hacemos estas cosas.

Cristo nos dejó su ejemplo

Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.” (Mateo 14:23)

Anuncios

En muchas ocasiones leemos esto en los Evangelios. Y lo que está en los evangelios no está porque sí, sino que es para edificación de los creyentes.

En este caso, es para indicarnos cómo debemos cultivar la oración con Dios en la soledad. Jesús no oraba al Padre en medio de la actividad. Buscaba un lugar solitario, y muchas veces de noche o muy de madrugada. O sea que también buscaba el silencio y la tranquilidad.

Incluso, en algunos pasajes leemos que estaba toda la noche en oración. “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios.” (Lucas 6:12)

¿Qué otros testimonio necesitamos para comenzar a imitar a Cristo en la búsqueda del desierto?

Si lo hacemos, encontraremos una fuente inmensa de alimento espiritual, que nos hará mejores discípulos y apóstoles del Evangelio. Porque nos estaremos vacíos, sino llenos del diálogo con Dios que tenemos en esos momentos.

Intentemos hacerlo de a poco. Quizás una vez a la semana la primera vez, una media hora. Luego aumentar el tiempo y la frecuencia, hasta que sea un momento cotidiano. Y una vez al mes, intentar un viaje al desierto más profundo, despojados de otra preocupación, de un día entero.

Anuncios

Debemos hacerlo por nosotros y también por los hermanos. Porque si estamos nutridos con la Palabra de Dios e inflamamos nuestra alma con el Espíritu Santo que se acerca a nosotros en la oración, todo será mejor.

Sin embargo, hay que saber que el desierto no es un lugar de puro reposo. No es un lugar de comodidad, si no sería un oasis. Es un desierto, por lo que tiene carencias, tiene condiciones extremas, tiene sufrimiento. ¿Cómo puede ser así si me voy a encontrar con Dios?

Porque en el desierto también nos encontraremos con nosotros mismos, y puede ser que no nos guste lo que encontremos. Hallaremos nuestras miserias, nuestros pecados, nuestra debilidad. Al confrontarnos con la Palabra, veremos todo aquello que está en nuestra vida y nos aleja de poder cumplirla.

Esto también es necesario y bueno. Así logramos el conocimiento de nosotros mismos y nos mantenemos humildes. Al ver nuestras miserias y pecados, no juzgaremos al prójimo, sino que lo comprenderemos. Intentaremos juntos alcanzar la salvación.

Conclusión

Si practicamos ir al desierto con asiduidad, nos encontraremos allí a Jesús, orando con nosotros. En su Palabra nos hablará y dará el alimento que necesitamos. Nos encontraremos con nosotros mismos y seremos más humildes. Nos despojaremos del ruido y escucharemos a Dios. Vayamos seguido al desierto, para poder volver llenos del Espíritu Santo a proclamar el Evangelio.

© Elena Torres. Todos los derechos reservados.

Central de Sermones .. Mensajes Cristianos

>Mensajes de Interés



Acerca Elena Torres

Fiel servidora del Señor. Aunque no soy pastora, me gusta compartir lo que el Señor pone en mi corazón con mis hermanas en Cristo. Espero que estos mensajes te sirvan de bendición.

También Revise

Central de Sermones... Mensajes Cristianos

¡Está en ti, avívalo!

Mensajes Cristianos, el fuego de Dios se apaga dia a dia con tanta maldad que hay en nuestro alrededor. No permitamos que el mal nos apague por completo ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *