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Unicos por las diferencias

Predicas Cristianas – Predicaciones Cristianas

Texto Biblico: Filipenses 4:1-7

INTRODUCCIÓN:

Se cuenta una vez que en una carpintería hubo una extraña asamblea. Fue una reunión de herramientas para arreglar sus diferencias. El martillo ejerció la presidencia, pero la asamblea le notificó que tenía que renunciar. ¿La causa?… Sencillamente “Hacia mucho ruido” y, además, se pasaba todo el tiempo golpeando. El martillo aceptó su culpa, pero pidió que también fuera expulsado el tornillo, -dijo que había que darle muchas vueltas para que sirviera de algo.

Ante el ataque, el tornillo aceptó también, pero a su vez pidió la expulsión de la lija. Hizo ver que era muy áspera en su trato y siempre tenía fricciones con los demás. Y la lija estuvo de acuerdo, con la condición de que fuera expulsado el metro porque siempre se la pasaba midiendo a los demás según su medida, como si fuera el único perfecto. En eso entró el carpintero, se puso el overol e inició su trabajo. Utilizó el martillo, la lija, el metro y el tornillo.

Finalmente, la tosca madera inicial se convirtió en un lindo mueble. Cuando la carpintería quedó nuevamente sola, la asamblea reanudó la deliberación. Fue entonces cuando tomó la palabra el Serrucho y dijo: “Señores, ha quedado demostrado que tenemos defectos, pero el carpintero trabaja con nuestras cualidades. Eso es lo que nos hace valiosos.

Así que no pensemos ya en nuestros puntos malos y concentrémonos en la utilidad de nuestros puntos buenos”. La asamblea encontró entonces que el martillo era fuerte, el tornillo unía y daba fuerza, la lija era especial para afinar y limpiar asperezas y observaron que el metro era preciso y exacto. Se sintieron orgullosos de sus fortalezas y de trabajar juntos.

Evodia y Síntique, aparecen en el mensaje de hoy para decirnos que aun entre los buenos cristianos se dan desacuerdos, pero que somos llamados para no dejar que nuestras diferencias afecten la armonía de la iglesia. El gozo de la obra del Señor puede ser afectado si no se corrigen las actitudes representadas en estas dos siervas del Señor. Veamos cómo es que podemos permanecer unidos a pesar de las diferencias .

I. SOMOS LLAMADOS PARA ELOGIAR LAS VIRTUDES MÁS QUE CRITICAR NUESTROS DEFECTOS

1. El arte de las palabras vers. 1.

Se sabe que las palabras tienen el poder de levantar o el poder de destruir. Pablo pudo enfrentar la situación con estas dos hermanas utilizando el mecanismo del mandato, pero en lugar de eso, utilizó los elogios vers. 1. Este es un texto que está lleno de un profundo afecto y calor cristiano. Vea la construcción de cada palabra. Ellos y ellas eran sus “hermanos”. Esto no debe olvidarse a la hora de abordar una diferencia con otro. No es un inconverso para ser tratado de otra forma. Luego dice “amados”. Esta palabra nos viene de la raíz griega “ágape”, y tiene el mismo sentido cuando el Padre decía: “Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia”.

Como vemos, no es cualquier cosa un creyente. También les dijo “deseados”. Aquí estos deseos están en armonía con todo el contexto. Pablo tenía un gran deseo de ver a sus amados hermanos, incluyendo a Evodia y Síntique, para abrazarlas y animarlas. Y note que Pablo habla del “gozo y corona mía”. ¡Qué manera de ver a sus hermanos! Elogios en lugar de críticas. He aquí la manera mas hermosa para tratarnos. Hay poder en las palabras.

2. El anhelo de las palabras vers. 2.

Notamos en este texto que Pablo aun cuando tiene autoridad para exigirles a las hermanas un mejor comportamiento, se va por la vía de la diplomacia. No comienza señalando sus deficiencias sino reconociendo sus enormes virtudes. El anhelo más grande de su corazón es que ellas sean de “un mismo sentir en el Señor”. En este anhelo de sus palabras, Pablo previamente había puesto en el ejemplo de Cristo cuando dijo “haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús…” (2:5).

El modelo para vivir en unidad y armonía en la iglesia sigue siendo Cristo, la cabeza. Si bien él pudo rechazar la voluntad del Padre, sobre todo cuando le pidió que muriera en la cruz, lo vemos simplemente decir: “No sea como yo quiero sino como tú”. Nuestra naturaleza todavía irredenta nos hace tener fuertes diferencias los unos con los otros, pero por encima de la manera de pensar, el anhelo bíblico es que seamos de un mismo sentir en el Señor. Recordemos que este es un imperativo bíblico. Yo no tengo la opción de no querer ser de un mismo sentir con mi hermano, tengo que hacerlo.

II. DEBEMOS TRABAJAR CON SENSIBILIDAD EN LOS DESACUERDOS SIN DEJAR QUE ELLOS NOS SEPAREN

1. Choques de temperamento vers. 2.

De acuerdo a lo que Pablo dice, la iglesia de los filipenses era su corona, pero cuando habla de la visible divergencia que se dio entre estas dos hermanas, auténticas siervas del Señor, parece que encontró algunas “espinas” en esa corona. Un pastor anhela que en la iglesia no haya desacuerdos entre los miembros. Pero no debe sorprendernos que aun entre los buenos creyentes tales cosas sucedan. Alguien ha dicho que “donde hay luces habrá insectos y donde hay perros habrá pulgas”.

Es interesante pensar por qué Pablo mencione a estas dos hermanas de una manera público. ¿Por qué lo presentó en la llamada “carta del gozo?”. ¿Tendría a Evodia y a Síntique en mente cuando escribió Filipenses 2:3,4? ¿Qué representa Evodia y Síntique en la iglesia del Señor? Representan las dos maneras cómo se hace el trabajo del Señor. Tengo la impresión que estas hermanas tenían un temperamento colérico-sanguíneo, que por querer hacer las cosas bien hechas, chocaban. Pero mis hermanos esto es lo que enriquece la obra del Señor. Hay que ser sensibles y aceptarnos como somos.

2. El gran ruego por amor a la obra vers. 2b.

Pablo comienza con la frase “ruego a Evodia y a Síntique”. ¿Cuál es su ruego? ¿Qué importancia tenia que ellas fueran de un mismo sentir en el Señor? El nombre “Síntique” puede traducirse como “afortunada” y “afable”. Mientras que “Evodia” puede significar “próspera” y de “agradable aroma”. Pero lo cierto es que en ese momento ni la una estaba siendo afable ni la otra estaba despidiendo agradable aroma. Ambas, muy a pesar de sus altas virtudes y su indiscutible trabajo en la obra, estaban a punto de irse a la ruina espiritual.

Lamentablemente la iglesia estaba siendo testigo de una confrontación entre dos excelentes hermanas, que al parecer no se sabe por qué estaban disgustadas, pero que tal situación podía contaminar la buena marcha de la iglesia. La palabra “ruego” acá tiene que ver con la idea de poner a un lado algo; en este caso, poner al lado las diferencias. No sabemos quién inició el desacuerdo entre las dos. No tenemos idea quién tuvo más culpa, pero lo que si es cierto es que hay que llegar a un acuerdo. En esto hay que ser firme y enfrentar el problema.

III. DEBEMOS DEJAR QUE LA GENTILEZA SE IMPONGA SOBRE NUESTRAS DIFERENCIAS

1. La riqueza de la gentileza vers. 5.

Esta es una palabra muy rica. Algunos llaman a la gentileza la “flexibilidad razonable”. La idea es no ser tan estrictos donde no se comprometan los principios. Que no nos pongamos mal si algo no se hace como yo digo. Otra la llaman la “mansedumbre templada”. Esto corresponde a las palabras suaves. Alguien que no levanta la voz porque posee un control de si mismo. Es la persona que no deja que el sol se ponga sobre su enojo. Que no lo devore. Esta palabra también tiene que ver con la “tolerante paciencia”. Al hombre de Dios se le dice que no debe ser “pendenciero” o busca pleitos.

Acerca Julio Ruiz

Pastor en Virginia en los Estados Unidos, con 42 años de experiencia de los cuales 22 los dedicó en Venezuela, su país de origen. Otros 9 años los dedicó a pastorear en Vancouver, Canadá y los últimos 9 años en Columbia Baptist Church en su ministerio hispano, donde estuvo hasta agosto del (2015). A partir de octubre del mismo año (2015) comenzó una nueva obra que llegó a constituirse en iglesia el 22 de mayo de 2016 bajo el nombre de Iglesia Bautista Ambiente de Gracia en la ciudad de Burke, Virginia. El pastor Julio es Licenciado en Teología y ha estudiado algunas cursos para su maestría en Canadá. Además de haber sido presidente de la convención bautista venezolana en tres ocasiones, también fue profesor del seminario teológico bautista. El pastor Julio por espacio de unos 18 años publica sus sermones y artículos por estos medios. Es casado con Carmen Almera Ruiz y tiene tres hijas y una nieta: Laura, Oly, Sara e Isabella. Si usted quiere comunicarse con el pastor Julio, llámelo al (571) 251-6590.

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