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La infertilidad

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La Biblia no esquiva el tema de la infertilidad. De hecho, las Escrituras dan más espacio a las luchas de Abraham y Sara por no tener hijos que a la creación. También tiene un papel serio en las vidas de otros personajes bíblicos prominentes. El no poder tener hijos era una carga pesada que llevar en tiempos antiguos, tal como lo es hoy.

Pero en todo relato, Dios dirige a la misma respuesta que pide de nosotros hoy. Nos pide que confiemos en Él en los días inciertos, de espera y de desilusión en nuestras vidas tanto como nos pide que confiemos durante los días de bendición. Con o sin hijos, nos llama a una vida de fe.

Cuando Dios incluye la infertilidad en Su Palabra inspirada, presenta a parejas infértiles en relatos principales en la narración bíblica:

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  • Abraham y Sara, Génesis 15:2–6
  • Isaac y Rebeca, Génesis 25:21
  • Jacob y Raquel, Génesis 29:3130:22
  • Manoa y su esposa (padres de Sansón), Jueces 13
  • Elcana y Ana, 1 Samuel 1
  •  Zacarías y Elisabet, Lucas 1:7

Descripciones Bíblicas de Problemas que Resultan de la Infertilidad:

La Biblia presenta relatos honestos de algunas de las consecuencias que a menudo resultan de no tener hijos.

a. Abraham y Sara (Génesis 16).

Perdiendo la paciencia y frustrados por no tener hijos, Sara y Abraham toman el asunto en sus propias manos. Abraham se acuesta con la criada de Sara, Agar, la cual tiene a Ismael. El resultado es conflicto. Enojada, Sara le echa la culpa a Abraham (vers. 5). Abraham apacigua a Sara dándole permiso para que maltrate a Agar (vers. 6). Agar sufre la ira de Sara (vers. 6). Las consecuencias de largo alcance incluyen el conflicto árabe/israelí que continúa hasta hoy.

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b. Jacob y Raquel (Génesis 30:1–2)

Raquel siente celos de su hermana Lea (vers. 1), que da a luz a cuatro hijos. La infertilidad puede producir increíble celos de otros que pueden tener hijos, especialmente si son seres queridos. Estos celos socavan la relación personal.

c. Elcana y Ana (1 Samuel 1)

A Elcana, aunque ama a su esposa Ana (vers. 5), le falta sensibilidad al dolor de su esposa. Permite que su otra esposa, Penina, provoque a Ana y se burle de ella por no tener hijos (verss. 6–7). Elcana también mostró una falta de comprensión cuando le dijo a Ana: “¿Por qué lloras? ¿Por qué no comes? ¿Por qué está afligido tu corazón?” (vers. 8).

Dios Redime la Muerte de los Sueños

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La bondad de Dios y Su soberanía no niega el dolor de la infertilidad. Pero la promesa esperanzadora de las Escrituras es que Dios se especializa en producir vida en los sueños que han muerto. Él transforma las tumbas en huertos de belleza fragante. Su plan a la larga puede incluir un hijo para la pareja infértil, o tal vez no; pero siempre incluye la oportunidad de gracia, sanidad y ministerio.

En casi todo relato bíblico de infertilidad, el hijo que a la larga nace desempeña un papel significativo en la redención. Dios presenta a la infertilidad como preludio de algo maravilloso. Él redime con llanura los brazos vacíos.

De la desesperanza Él produce esperanza; de la esterilidad Él produce fruto para Su reino.

  • Abraham y Sara tienen a Isaac, el hijo de la promesa.
  • Isaac y Rebeca tienen a Jacob, el padre de la nación de Israel.
  • Jacob y Raquel tienen a José, que libró a su tribu de la hambruna.
  • Manoa y su esposa tienen a Sansón, el gran libertador de la opresión filistea.
  • Elcana y Ana tienen a Samuel, juez y sacerdote que ungió a David.
  • Zacarías y Elisabet tienen a Juan, precursor de Jesús.

Esté alerta por la trampa de la autocompasión.

“El sentir lástima de uno mismo es la niebla tóxica que contamina y oscurece la luz del Hijo de Dios. Mientras más se hunde uno en ella, más duele. Mientras más lágrimas derramen los ojos de uno, mayor es el aguijón de la soledad.”

Estímulo Bíblico para Tiempos de Desaliento

Lucas 1:6–7 — Se describe que tanto Zacarías como Elisabet eran justos ante los ojos de Dios. Andaban con Dios y le amaban de todo corazón; y sin embargo, no tenían hijos. La infertilidad no tiene nada que ver con el nivel de espiritualidad de uno.

Juan 9:1–3 — A menudo las circunstancias difíciles no tienen nada que ver con el pecado, sino que más bien con el deseo de Dios de hacer una gran obra en nuestras vidas.

Génesis 16:7–13 — El Dios que oyó a Agar es el Dios que ve (vers. 13) y el Dios que se interesa y que oye nuestros clamores.

Salmo 34:18 — El Señor promete estar cerca de aquellos a quienes oprime el dolor de no tener hijos.

Isaías 53:8 — Incluso desde la profecía, sabemos que Jesús entendería el aguijonazo de no tener hijos propios, aunque por cierto amaba a los niños.

Hebreos 2:10–13 — Aunque Jesús no tuvo hijos biológicos propios, tienen muchos hijos que Dios le ha dado por nacimiento espiritual. De la misma manera en principio, Dios bendice a los que no tienen hijos con oportunidades para impactar espiritualmente a otras personas.

Mateo 7:9–11 — Dios da buenos dones. Él retiene sólo lo que Él sabe que no es lo mejor o que no está listo para darles en ese momento. Actúa sólo conforme a Su amor por nosotros, obrando para nuestro bien. Dios no usa la infertilidad para castigar a Sus hijos.

Tal vez no entendamos Sus razones para permitir que una pareja sea infértil, pero sí sabemos que Él está cerca de esa pareja en su aflicción y que se puede confiar en Él cualquiera que sea el resultado.

Habacuc 3:17–19 —Habacuc pinta un cuadro desolado, en donde falta fruto y vida. Sin embargo el profeta se regocija, no debido a lo que Dios ha dado, sino debido a quién es Dios. El resultado es la capacidad de superar obstáculos gigantescos, incluso el terreno parecido a una cordillera de vivir con la infertilidad.

2 Corintios 12:7–10 — Cuando la oración parece quedar sin contestación, dirija a su aconsejado a comprender que las respuestas de “no” de Dios siempre van acompañadas por Su gracia y poder. Satanás quiere atormentarlos, e incapacitar su confianza. Dios quiere usar sus vidas como un estandarte para Su gloria.

Salmo 13, 22, 38, 73, 86, 143 — Recomiende estos pasajes bíblicos a sus aconsejados que están luchando con el sufrimiento.

Acerca Salvador Cruz

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