¡El fin se acerca!

Mateo 24:4-51

Hoy es el último sermón que comparto con ustedes, hemos llegado al final de esta hermosa campaña. Todo lo que principia, tiene su fin, nada es permanente. Este fin de semana, celebramos el aniversario del principio de este ministerio. Pero hoy, no voy a hablar del principio de la iglesia sino de su final.

Dice la Biblia que el ministerio de la Iglesia Cristiana llegará a su fin cuando menos lo esperamos. Cuando mas confiados estemos. El final llegara sorpresivamente, como cuando un ladrón, nos sorprende de noche (I Tesalonicenses 5:2) Jesús le dijo a sus discípulos que se acercaba el día cuando ya no estaría entre ellos, que subiría al Padre. Sus discípulos le pidieron que se los llevara con El pero Jesús les contestó que a donde El iba, ellos no podían seguirle, pero les aclaro que se iba a preparar un lugar para todos nosotros. (Juan 14. 2 6) Para que donde El este, nosotros también estemos.

Jesús dijo: «me iré, pero volveré.» Dos milenios han pasado desde que los apóstoles presenciaron la ascensión de Jesús y hasta hoy, todavía no ha vuelto. Pero Pedro dice que no nos impacientemos, ni pensemos que el Señor se esta tardando. (II Pedro 13.8 14) porque El volverá a su debido tiempo. Recuerden que nuestro tiempo no es el tiempo del Señor. Dice la Biblia que: «mil años es como un día delante de Dios.» (II Pedro 3:8) Jesús volverá pronto y de acuerdo a las profecías, el fin de la historia humana, se acerca. Todos los acontecimientos de actualidad señalan hacia la Parusia.

Desgraciadamente muchas iglesias ya no predican la doctrina de la segunda venida. Parece como si nadie desea el regreso del Señor. Ya casi nadie está a la expectativa de Jesús. Ya casi nadie grita: «Maranatha,» Juan el Apóstol al final de su Apocalipsis grito desde lo más profundo de su corazón; ¡sí!, ¡ven Señor Jesús!

El regreso del Señor implica dos cosas: la glorificación de los fieles y el juicio y condenación de los malos. Porque esta claro que Cristo volverá para destruir a los enemigos de Dios y seguidores del diablo, esa serpiente antigua llamada Satanás, o lucifer.

El problema de la iglesia es que hoy, después de dos mil años, nos hemos casi olvidado de que debemos vivir a la expectativa del retorno de Jesús, pero parece como si ya no nos interesara. Vivimos muy cómodos en nuestros hogares. Nos hemos conformamos a las costumbres de este siglo, (Romanos 12:2) hemos asimilado la cultura dominante y hemos abandonado la vida de santidad.

El mensaje de hoy nos exhorta que la iglesia debe luchar por los ideales del cristianismo. Que debemos vivir siempre alertas, al pendiente del regreso de Jesucristo. Que su llegada no nos sorprenda perdiendo el tiempo en nuestros intereses egoístas. El énfasis de este mensaje es que recordemos que Jesucristo volverá. Que estemos preparados para el regreso repentino del nuestro Señor. Porque el Señor volverá en un abrir y cerrar de ojos, al sonido de la trompeta. Ese día, el plan sempiterno de salvación se consumará y llegará el temido «fin del mundo.»

Al estudiar las Escrituras me doy cuenta de que, estamos viviendo los últimos días de este presente siglo malo. El regreso de Jesucristo se acerca y con su llegada, el juicio de las naciones. Hay de aquellos que estén desprevenidos, que no estén preparados para recibirle porque su fin será desastroso. Dice la Biblia que en aquel día, «será el llanto y crujir de dientes.»

Los discípulos le preguntaron; ¿Señor, cuando será el tiempo de tu regreso? Jesús les contesto que: cuando vieran las señales.  Nadie sabe cuando volverá el Señor. Ni Jesús mismo quiso saberlo. Ni aun los Ángeles saben el día ni la hora. Solamente Dios en su infinita omnisciencia, sabe el tiempo del fin. Jesús nos advirtió que cuando veamos las señales, tengamos el suficiente sentido común para reflexionar y arrepentirnos de nuestros pecados antes de que sea muy tarde. No cometamos el mismo error de las cinco vírgenes insensatas, que a última hora andaban buscando aceite para sus lámparas. Y cuando llego el Señor, no estaban allí para recibirle y se cerró la puerta y se quedaron fuera. (Mateo 25:1-13) Hermanos, el regreso del Señor se acerca y la iglesia debe aprender a leer «la escritura en la pared» aprendamos a interpretar las señales proféticas de la Biblia:

Habrá señales en el cielo, en el mar, la luna y las estrellas nos anunciaran que ¡el fin se acerca! (Lucas 21:25)

Cuando se hable de paz y lo único que tengamos sean guerras, ¡El fin se acerca! (Apocalipsis 6:4)

Cuando la humanidad llegue a su limite de corrupción moral y espiritual, ¡el fin se acerca!

Cuando las gentes maravilladas, se vayan engañadas tras la brujería, la hechicería, y la adivinación, ¡el fin se acerca!

Cuando la voz del anticristo se escuche por todo el mundo, con más fuerza que la de la iglesia, ¡el fin esta cerca!

Cuando la inmoralidad de la humanidad llegue a su máxima expresión y el hombre pierda sus valores morales y espirituales, abandonando sus géneros naturales de hombre y mujer y se entreguen a la homosexualidad, entonces ¡el fin esta cerca!

Cuando la abominación entre por las puertas de la iglesia y como consecuencia, se enfríe y pierda su autoridad sobre las gentes, ¡El fin esta cerca!

Cuando la mayoría de los cristianos apostaten de su fe y la herejía sea parte del movimiento cristiano, cuidado porque ¡el fin esta cerca!

Cuando veamos que en las naciones del mundo, se establecen leyes que no honran ni respetan a Dios, ¡el fin esta cerca!

El Apóstol Pablo dice en Romanos 8.21 que la naturaleza gime con gritos ensordecedores, pidiendo ser liberada de la maldición que sufre desde que Adán peco. Según el Libro de Apocalipsis, cuando veamos terremotos al derredor del mundo, huracanes como los del año pasado, explosiones volcánicas, el mar que vomita sus muertos, inundaciones, cambios climatológicos drásticos, ¡el fin esta cerca!

Las escrituras nos enseñan que cuando todo esto suceda, es como una advertencia de que el Señor esta a la puerta, y debemos arrepentirnos. Debemos buscar el perdón de Dios y dejar que Cristo tome control de nuestras vidas. Que nos proteja de la ira venidera. Asegurémonos de que nuestro nombre este escrito en el libro de la vida.

Jesús les dijo a sus discípulos que las señales antes del fin son claras, como cuando la higuera retoña, sabemos que el verano se acerca. Así como cuando los árboles pierden sus hojas, sabemos que el otoño se acerca. De la misma manera, cuando vemos todas estas cosas que están sucediendo a nuestro alrededor, podemos tener la seguridad de que el fin se acerca.

¡La iglesia debe estar preparada! Tenemos que estar prevenidos, no sea que nos quedemos fuera del Reino de los Cielos. Francamente, muchas iglesias estamos desprevenidas, no estamos preparadas para la llegada del Señor. Nos falta mucho para poder soportar la gran tribulación que caerá sobre la tierra. El Apocalipsis menciona que vendrán tribulaciones sobre la humanidad para atormentarla y hacerla apostatar de su fe antes del fin.

Cuando veamos todo esto, Y si no estamos preparados espiritualmente, ni tenemos a Cristo en nuestros corazones, cuidado. Porque el castigo del Juez Justo esta a la puerta. Ese día, muchos preferirían morir o que se los tragara la tierra. Para los pecadores, mejor seria colgarse una piedra de molino en el cuello y lanzarse al fondo del mar. Querrán que los parta un rayo, que caer en manos del Dios vivo. Ese día, la gente tratara de huir de la presencia de Dios pero será imposible, será muy tarde para arrepentirse y pedir perdón.

La historia de la salvación tuvo su principio y tendrá su fin. Así como también el reinado del Mesías tuvo su principio y tendrá su fin. La Biblia nos ayuda a estudiar las profecías que apuntan hacia el fin de la historia de la salvación. La epístola a los Hebreos dice que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, murió por nuestros pecados y ascendió al cielo para interceder por nosotros con su sangre en sus manos como ofrenda grata a Dios. Jesús fue coronado por Dios y le dio el titulo de Señor, Juez Justo, Rey de Reyes y única autoridad sobre el universo. Dice la Biblia que: «no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres en quien podamos ser salvos.» (Hechos 4:12)

Conclusión:

En Cristo, hemos logrado vida eterna. El reinado de Cristo se estableció con su nacimiento, muerte y resurrección. La consumación de su reinado será el día de su regreso. Tiene que concluir bajo el control absoluto del Señor. El Hijo del Hombre tiene que destruir al enemigo de Dios, a la Bestia, el Anticristo. Tiene que quitarle todo control al diablo y lanzarlo al lago de fuego donde será su destino final. Ese día, Jesús juzgara a todos los que siguieron al maligno.

Es mi oración que hoy, estemos preparados, alertas, concientes de que todas las señales ya nos están advirtiendo que la venida del Señor esta mas cerca de lo que nos imaginamos. Que cuando el Señor vuelva no nos sorprenda, porque estamos viviendo cada día como si hoy fuese su aparición. Siempre a la expectativa de su regreso. Esperando al Señor no con temor sino con alegría, y con la confianza ver su rostro y gozarnos en su presencia. Es mi oración que digamos de todo corazón: Si, ¡ven Señor Jesús!

Acerca Marco A. García

También Revise

Predica de Hoy: El Pastor y Su Oveja Perdida

Oveja perdida

Predicas Cristianas. ¿Estás tú rindiéndote a su amor que te busca, o estás alejándote más y más de él? Él ha venido a buscarte; no lo dejes buscar en vano..

Un comentario

  1. daniel lopez barco

    Gracias hno porque despierta a la iglesia una mirada permanente a la venida del Señor

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.