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La regla de oro

Romanos 13:9-10 (RVR1960) «Porque: No adulterarás,(B) no matarás,(C) no hurtarás,(D) no dirás falso testimonio,(E) no codiciarás,(F) y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.(G) 10 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor«.

Santiago 2:8 (RVR1960) «Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo,(A) bien hacéis«

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Así que la única forma de poder cumplir está regla de oro es a través del amor, solo el amor nos llevará a hacer cosas buenas por las personas. La Biblia dice que Dios derramó de su amor en nuestros corazones a través de su E.S así que si usted a creído al señor el E.S santo está en usted y por consiguiente esa capacidad de amar. La prueba indiscutible de que en usted y en mi esta operando el E.S no es porque profeticemos, no es porque hablemos en lenguas, no es porque hagamos muchas cosas para el señor si no porque tengamos esa capacidad de amar, lea 1 Corintios 13.

Ahora una pregunta, ¿como sé si tengo amor en mi?

Es muy sencillo, no es porque ame a mis hijos, no es porque ame a mi esposa, no es porque ame a mi mamá o papá, no es porque tengo aprecio mucho aprecio por mis amigos, sino que la prueba real de que tengo amor en mi vida es cuando amo a los que no me han hecho bien, a los que de alguna forma me han herido, a los que han dicho algo de mi, a los que me han calumniado, ahí es cuando se si realmente hay amor, debo primero hacer por otros sin que ellos hayan hecho algo por mi. Debo tomar acción, tomar la iniciativa y debe ser nuestro estilo de vida, ¿cómo sería la vida si todos hiciéramos esta regla?

A veces decimos, has pero como no me saludo yo no lo saludo, has es como no fue ha visitarme yo tampoco lo visito, es que como no me felicitó en mis cumpleaños yo tampoco y así sucesivamente. Noooo es así, tenemos que tomar la iniciativa, accionar, obrar.

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Algo a tener en cuenta.

Nos dice la regla lo que quieras que otros hayan por ti, debemos hacerlo primero por ellos, pero esto no quiere decir que cuando yo hago por alguien porque quiero que el lo haga conmigo es garantía de que esa persona lo va hacer. Podemos hacer mucho por otras personas y no recibir de eso que hemos dado, Jesús dice hagan lo que queremos que nos hagan, pero no promete que nos van hacer de la misma forma.

Quiero que me amen.

Muchos queremos ser amados, queremos que nos estimen. Pero la regla de Dios es si quieres ser amado, ama a los demás.

Juan 13:34 (RVR1960) «Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros;(F) como yo os he amado, que también os améis unos a otros«.

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Cuando queremos demostrar el amor debemos hacerlo no solo de palabras, sino con hechos, con acciones.

1 Juan 3:18 (NTV) «Queridos hijos, que nuestro amor no quede sólo en palabras; mostremos la verdad por medio de nuestras acciones«.

Quiero que se alegren por mis triunfos.

Queremos que se alegren en nuestros triunfos alegrémonos en los logros de los demás. Queremos que se compadezcan y nos consuelen en nuestros sufrimientos, hagamos lo mismo para con los demás.

Romanos 12:15  «Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran«.

Quiero que me valoren y me tomen cuenta.

Valoremos a los demás, todos somos hijos de Dios, todos estamos luchando por nuestra salvación cuando andamos obedientes, Dios nos valora. ¿Si somos importantes para Dios, como no lo voy a ser para mis hermanos?

Romanos 12:16 (NTV) «Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo!«

Quiero que me ayuden, que me sirvan.  Ayuden, sirvan primero.

Gálatas 5:13 (NTV) «Pues ustedes, mis hermanos, han sido llamados a vivir en libertad. Pero no usen esa libertad para satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa. Al contrario, usen la libertad para servirse unos a otros por amor«.

Quiero que sean compasivos, misericordiosos,

En nuestras fallas queremos que sean misericordiosos, compasivos con nosotros, pero cuando los demás se equivocan no somos misericordiosos ni compasivos.

1 Pedro 3:8 (RVR1960) «Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables«.

La misericordia es una cualidad que debemos desarrollar como hijos de Dios.

Lucas 6:36 (RVR1960) «Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso«.

Si queremos que Dios tenga misericordia de nosotros, seamos misericordiosos.

Quiero que sean amigables, cariñosos, amorosos.  Nos gusta que nos traten bonito, que nos demuestren cariño, amor. Pero somos rudos o toscos con nuestros hermanos. Nuestra gentileza debe ser conocida por todos y especialmente entre nuestros hermanos. El cariño, el amor fraternal debe estar presente entre nosotros.

Quiero que me animen, me alienten

Algunos cristianos se desaniman, se acongojan, se entristecen cuando vienen las adversidades, algunos se desaniman muy rápido y fácil, ante cualquier problemita se siente agobiado. En estas circunstancia queremos que nos animen, nos alienten, pero cuando andamos bien, no tenemos ni tiempo, ni palabra, ni ganas de animar a nuestros hermanos.

1 Tesalonicenses 5:11 (RVR1960) «Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis«.

Cuando nos reunimos como iglesia, nos animamos, nos estimulamos a seguir firmes, a no desmayar, a predicar el evangelio, a amarnos unos a otros, etc.

Quiero que me ayuden a llevar, a soportar mis problemas, mis cargas.  Cuando la biblia nos dice que sobrellevemos las cargas unos de los otros, implica que cada uno debemos ayudar, apoyar a nuestros hermanos cuando son tentados o cuando caen en el pecado, tratando de restaurarlo y ayudarlo a seguir adelante.

Gálatas 6:2 (Biblia en Lenguaje Sencillo) «Cuando tengan dificultades, ayúdense unos a otros. Esa es la manera de obedecer la ley de Cristo«.

Quiero que tengan paciencia, me soporten y me perdonen.

Ahora yo tengo muy poca paciencia y casi no soporto algunos hermanos.  Y si me hacen algo: que los perdone Dios, yo ya veré. Si queremos que nuestros hermanos manifiesten estas cualidades para con nosotros, nosotros debemos tenerlas para con nuestros hermanos.

Colosenses 3:13  «soportando y perdonandoos«

No hagamos acepción de personas.  Este es un pecado que no debemos cometer, la regla de oro debemos aplicarla para todos nuestros hermanos no para algunos y para otros no. Con algunos somos cariñosos, con otros no. Con algunos somos pacientes y misericordiosos con otros no. Con algunos estamos dispuestos a ayudarlos y animarlos, con otros no.

Santiago 2:9 (RVR1960) «pero si hacéis acepción de personas, cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores«.

Conclusión:

La regla de oro es muy sencilla: Hagamos con los demás lo que queremos que hagan con nosotros. Quiero que me llamen, me amen, sean pacientes, me visiten, oren por mí, me ayuden, me animen, me apoyen, me perdonen, etc. Hagamos lo mismo para con los demás.

Jesucristo termina diciendo que al hacer esto estamos cumpliendo la ley y los profetas.

© Luis Ortiz. Todos los derechos reservados.

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Acerca Luis Alberto Ortiz Gonzalez

Soy líder de la iglesia Cruzada Cristiana en Villanueva, Casanare, Colombia, actualmente estoy encargado del establecimiento de una nueva iglesia.

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Un comentario

  1. Jorge Vargas Z.

    Muy buena enseñanza. Lo ve del otro lado. No es dejar sino hacer. Yo te perdono y punto. El perdón implica el amor por ende se restablece la relación.

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