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¡Sal! o de sal

Predicas Cristianas

Isaías 41:8 dice: “Pero tú, Israel, siervo mío, Jacob, a quien he escogido, descendiente de Abraham, mi amigo

Abraham comenzó su vida como adorador de ídolos en Mesopotamia, nace y crece en Ur de los caldeos; así que Abraham no tenía fe en el único Dios omnipotente, omnisciente y omnipresente, por el contrario fue algo inculcado, algo que resulto de un llamado, de una invitación dado que el vivió en Ur de los caldeos, adoraba y creía muchos ídolos al igual que sus padres, hermanos, parientes y antepasados; Pero escucha la voz del único Dios, y le habla en Hechos 7:2b-3El Dios de gloria apareció a nuestro padre Abraham cuando estaba en Mesopotamia, antes que habitara en Harán, 3 y le dijo: “Sal de tu tierra y de tu parentela, y ve a la tierra que yo te mostrare.” Fue el llamamiento de Dios para que Abraham saliera de Ur de los caldeos y fuera a un nuevo lugar a una nueva tierra determinada por Él. Este fue el inicio de la promesa que Dios le había hecho.

Abraham no salió por sí mismo de Ur de los caldeos. En Génesis 11:31, vemos un registro un poco diferente al de Hechos 7.  Dice: “Y Taré tomó a Abram su hijo, a su nieto Lot, hijo de Harán, y a Sarai su nuera, mujer de su hijo Abram; y salieron juntos de Ur de los caldeos, en dirección a la tierra de Canaán; y llegaron hasta Harán, y se establecieron allí.”

Debemos resaltar aquí que Dios llamó a Abraham para salir de Ur de los caldeos con el fin de separarlo de ese lugar de adoración de ídolos, para que fuera a la tierra de la promesa, Canaán. Pero Génesis nos muestra, que fue Taré quien tomó a Abraham y salió con el de Ur. Ellos salieron, y fueron hasta Harán donde permanecieron.

Eso tiene un significado espiritual. A pesar de que Dios le había aparecido a Abraham, en Ur de los caldeos, y de haberlo llamado para que saliera de su tierra y fuera a la tierra que el Señor le mostraría, Abraham no salió. Fue su padre quien lo sacó de allí. A pesar de que Dios había hablado directamente con él, al comienzo Abraham no tuvo fe. Dios tuvo que usar al padre de Abraham para hacerlo salir de Ur de los caldeos. Ellos fueron en dirección a Canaán, pero se quedaron en Harán, el mundo pecaminoso.

Nínive, la capital de Asiria, era un lugar pecaminoso. Harán era una ciudad de Asiria. A pesar de haber salido del mundo religioso, Abraham se quedó en el mundo de pecado. Entonces, Dios mismo vino a Harán para llamarlo de nuevo. Esto está registrado en Génesis 12:1-2: “Y el Señor dijo a Abram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. 2 Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. Abraham partió entonces de Harán cuando tenía setenta y cinco años (vers. 4).

Como símbolo de este cambio dramático, su nombre original Abram, que significa “padre poderoso” en hebreo, necesitaba ser cambiado. La letra hebrea H (ה), que aparece dos veces en el nombre del Señor YHWH (יהוה), es un sello divino que le agregó a Abram (אברם), formando así el nombre de Abraham (אברהם).

En el hebreo original, el nombre Avraham denota la frase *Av Hamon Goyim (אב המון גויים)* que significa “*padre de una multitud*” (Génesis 17:5). Este nuevo nombre es apropiado porque con este viene la continuidad de la promesa que la esposa de Abraham finalmente dará a luz a un hijo. De manera similar, vemos la adición de una sola letra divina en la modificación que hace Dios de los nombres Sarah – שרה (Génesis 17:15) and Joshua – יהושע (Números 13:16).

El amigo de Dios: es un pastor justo llamado Abraham. Él es la primera persona de la Biblia en entrar en la tierra prometida. También es la primera persona de la Biblia que tiene una relación personal con Dios. Por eso, el Señor se referirá para siempre a su pueblo escogido de Israel como “descendientes de mi amigo Abraham” (Isaías 41:8).

Abraham es capacitado y puesto a prueba en su fe, y nace su hijo Isaac, Dios le pide algo sobrenatural algo fuera de toda razón que mate a su propio hijo como un sacrificio a Dios, pero que irracional e injusto suena esto, que clase de bárbaro, cruel y egoísta es Dios, está pidiéndole algo que ya le había entregado, algo que era su promesa hecha realidad, y Dios sabía cuánto amaba Abraham a Isaac, entonces porque quería quitárselo.

La respuesta es algo complicada para entenderla así nada mas, Dios quería poner a prueba el corazón de Abraham para poder darle así la promesa completa, Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

Fue después de la obediencia completa que Dios le entrego todo y aun mas, le entrego su amistad y lo llamaba amigo, tanto que cuando Abraham intercede por Sodoma y Gomorra Dios le da el derecho de salvar a quienes sean hallados justos, y solo puede interceder y salvar a su primo y a sus hijas.

La columna de Sal

Al leer Génesis 19, aprendemos cómo fue la destrucción de Sodoma y Gomorra.

Han escuchado que uno “debe vivir de acuerdo con el momento, así fue como vivió Lot con su esposa, sus hijas y sus yernos, de acuerdo al momento y a las costumbres del lugar en el que vivían, y esto tuvo un alto costo por ello sus yernos se quedaron ahí y ahí mismo murieron, cómo Lot es salvado mientras su esposa es convertida en una estatua de sal. Versículo 26Pero la mujer de Lot, que iba tras él, miró hacia atrás y se convirtió en una columna de sal”.

Tratamos de ver nuestra vida reflejada en esas palabras. Con seguridad, preferiríamos que no fuera así, ya que la conexión es sumamente intensa, real y verídica. Preferiríamos creer que es simplemente una historia, una lección acerca del mal universal que termina por ser removido. ¿Cómo podemos identificarnos con una estatua de sal? Y, sin embargo, lo hacemos y mucho.

La historia es así. Una comunidad malvada está destinada a ser destruida. Dicha comunidad va a ser aniquilada en su totalidad, y Abraham es advertido de la destrucción por adelantado. Él platica con Dios y le ruega que no destruya las ciudades ni a sus habitantes.

Le ruega que los perdone en virtud del mérito de los cincuenta hombres justos. Pero no puede encontrar estos cincuenta justos. Intenta conseguir cuarenta y cinco. Cuarenta. Treinta. Veinte. Diez. Y sin embargo, no los encuentra. La ciudad está totalmente corrompida y, por eso, debe ser destruida.

Solo Lot y su familia serán salvados. Con una condición: no deben mirar atrás. Pero la tentación es muy grande. Y la mujer de Lot mira. Y se convierte en una estatua de sal.

Es por eso que nosotros, también, somos con frecuencia estatuas de sal. Ancladas y petrificadas entre dos sitios, donde deberíamos haber salido, dejado atrás y donde tenemos que ir. Si solo tuviéramos la fuerza para dejar atrás el pasado sin voltear a verlo, sin añorar que regrese, dejar que se vaya.

Debemos intentar razonar. Entender por qué ciertas cosas no son buenas para nosotros. Incluso, intentamos pensar si son buenas para algunas personas, a ellos parece no irles mal, parece que están mucho mejor que yo, entonces porque yo debo dejar todo atrás y alejarme de ese lugar ¿no es cierto?

No, no es así. No hay bondad en ello. No hay nada para rescatar. Debe ser destruido. La relación no puede existir. Lo único que podemos hacer es salvarnos nosotros mismos. Y esto solo lo conseguiremos si no miramos hacia atrás.

Nunca mires hacia atrás. Sin embargo, no puedes evitarlo. Das el primer paso. Dejas el lugar donde nunca deberías haber estado para dirigirte hacia donde debes ir. Si solo pudieras llegar a ese lugar y dejar todo atrás.

Verdaderamente, dejar atrás aquello que intenta disminuirte y destruirte. Si sigues caminando, se habrá ido para siempre. Si puedes soltarlo, perderá el poder para lastimarte. Y, sin embargo, una y otra vez, miras hacia atrás.

Y una vez más, te petrificas como una estatua de sal. Quieres ser y seguir así o quieres cambiar, avanzar no voltear atrás y recibir todas y cada una de las promesas como lo hiciera Abraham que una vez que Dios lo llamo amigo le dio sus promesas continuaron aún cuando llegara a parecer el final como sucedió cuando ya tenía 137 años, y viajar se hacía más difícil; Abraham comenzó a establecerse en algunos lugares muy especiales. Uno de estos sitios es la ciudad sagrada de Hebrón.

El significado de Hebrón: En el capítulo 23 de Génesis, Sara, la amada esposa de Abraham, muere a la avanzada edad de 127 años. Abraham compra un modesto lote de sepultura en la tierra de Canaán en un lugar llamado Kiryat Arba. Esta es la primera propiedad en Canaán adquirida de forma legal por un hebreo. Abraham le cambió el nombre al lugar a Hebrón. El nombre Hebrón (חברון) proviene de la raíz hebrea HBR (חבר), que significa amigo, haver, en hebreo, el título divino de Abraham.

Muchos siglos después, otro humilde pastor llamado David se convertiría en el rey más importante de Israel. ¿Desde dónde cree que David eligió gobernar? Dada su condición sagrada de ciudad fundada por el “amigo de Dios”, Hebrón era la única opción realista.

Ahora Dios te ha establecido en la Zarza Mx, te ha llamado y pedido que dejes atrás el pecado, aquello o quien te lastima y hace daño, aquello que es toxico para ti, que no vuelvas ni a mirar ese lugar, y te entregara la promesa completa, tu restauración y restitución. Que quieres hacer voltear y convertirte en estatua de Sal o tener legítimamente tu tierra prometida.

© José Luis Rábago G. Todos los derechos reservados.

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Acerca José Luis Rábago G.

15 años de servir al Señor y recibir sus misericordias, solo se pueden agradecer amándolo, respetándolo y obedeciendolo

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