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Lo asombroso del tiempo

Predicas Cristianas

Gálatas 4:4

INTRODUCCIÓN:

El tiempo es el asunto más asombroso que nos permite archivar todo lo pasado. Todo se mueve dentro del tiempo. Trabajamos, estudiamos y planificamos en función del tiempo. Mientras estoy escribiendo este mensaje estoy consciente del tiempo.

Cuando predico este mensaje sé que tengo un tiempo para traerlo. Los años de nuestra vida están marcado por el tiempo (Sal. 90:10). Y sabiamente Dios nos ha dicho: Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora (Ecl. 3:1). Por ejemplo, cuánto tiempo falta para Navidad. Piense un poco en eso.

A partir de ahora solo faltan 30 días, 720 horas, 1440 minutos y 86.400 segundos. Esto quiere decir que durante este tiempo usted estará planificando todo en función de la época, incluyendo la compra de regalos, la cena, las visitas y las actividades de la iglesia.

Cuando pensamos en los Hechos Asombrosos de la Navidad tenemos que comenzar con el tiempo cuando esto ocurrió. Si bien es cierto que los biógrafos de Jesús, tales como Mateo y Lucas, nos hablan de varios escenarios que tuvieron que ver con el tiempo del nacimiento de Jesús, fue Juan y Pablo quienes abordaron el elemento teológico del nacimiento de Jesús.

En Gálatas 4:4 encontramos uno de los textos más reveladores de las Escrituras. Cristo no nació ni antes ni después que se cumplieron las profecías. Fue en el tiempo exacto de Dios. Nadie sabe cuando Dios creo al mundo, pero todo el mundo sabe que hay una Navidad.

Es cierto que hoy se difiere respecto al mes cuando Jesús nació. Sin embargo, fue este hecho que dividió la historia en el antes y el después. Lo que pasó en Belén fue la confirmación de las profecías. Aquel momento tuvo que ver con el reloj divino.

Si bien es cierto que los hombres hablaron de ese tiempo, el tiempo del cielo fue preciso en la primera venida y lo será en la segunda. Por qué es asombroso el tiempo cuando Cristo nació. Cuál es la importancia para nosotros ese tiempo.

I. ÉL VINO EN EL TIEMPO CORRECTO

1. “Cuando llegó el cumplimiento del tiempo…”.

Eso tiene que ver con la “consumación”. Así, pues, cumplimiento significa “consumación”. En el contexto del pasaje, la consumación de los tiempos significa que el tiempo se ha llenado y ha servido al eterno propósito de Dios.

Pero ¿qué pasó antes del cumplimiento de ese tiempo? Antes que llegara aquel tiempo intervino el tiempo de la promesa. Dios había prometido a su pueblo un salvador, un rey que vendría del linaje de David. Tales promesas tenían la seguridad de su cumplimiento porque de acuerdo con lo que dice la Biblia “todas las promesas de Dios son Sí y Amén”.

Esto nos revela que el cumplimiento del tiempo tuvo que ver con la profecía, y luego vino el resumen y cumplimiento de todas ellas en la Persona de Cristo.

Esta declaración de la Biblia nos dice que hubo un tiempo que pasó como ignorado, pero después vino el tiempo de la sustancia. Hubo un tiempo de expectativa en todo el pueblo de Dios que pasó por el levantamiento de algunos “mesías” hasta que llegó finalmente el tiempo de la gloria de Dios que llenó el templo, de acuerdo con la profecía, teniendo el templo una gloria mayor (Hag. 2:9).

2. “Cuando llegó el cumplimiento del tiempo…”.

Muchos no lo vieron y hasta lo rechazaron lo cual nos muestra que la mayoría de las personas se perdió el milagro del momento. Para muchos, Jesús fue un niño más que nació en Belén. La gente estuvo muy ocupada para reconocer aquel “cumplimiento del tiempo”.

Otros como Herodes se interesó sobremanera, pero no para reconocer lo que del niño se decía, sino porque su reinado se estremeció al pensar que un recién nacido podía usurpar el poder que él ostentaba en aquel momento.

Un estudio de los evangelios nos mostrará que fueron muy pocos los que se interesaron en el nacimiento de Jesús. Observe lo siguiente. No hubo muchos sacerdotes que lo reconocieron. No hubo muchos profetas que vieron su cumplimiento. Solo dos ancianos lo reconocieron en el templo. Solo un ángel vino para dar el anunciamiento.

El coro que cantó en los cielos, solo los que estaban con el niño lo escucharían. El pueblo que le esperaba no le reconoció. Más adelante el mismo Jesús diría: “A los suyo vino y los suyos no le recibieron” (Jn. 1:112).

¿Ha cambiado la humanidad sobre esto? ¡No! El más olvidado de la Navidad sigue siendo Jesús, aun para los creyentes. Pregúntele al comercio si Cristo es la razón de la Navidad.

3. “Cuando llegó el cumplimiento del tiempo…”.

El momento justo en la historia. Como dijimos en la introducción, Jesús no nació ni antes ni después. El reloj divino marcó la hora exacta. La venida de Cristo al mundo no fue una casualidad o una coincidencia. Su llegada no vino como resultado de la caída del hombre en el Edén.

A Dios no le tomó por sorpresa la desobediencia de Adán y Eva. La Biblia categóricamente nos dice que su venida fue parte del plan divino mucho antes de la fundación del mundo (Apc. 13:8). Curiosamente hemos sabido que para ese tiempo el mundo romano tenía una gran expectativa, porque esperaba a un libertador cuando Jesús nació.

Se nos dice también que las antiguas religiones estaban muriendo. Las viejas filosofías estaban vacías e impotentes para cambiar la vida de los hombres. Nuevas religiones extrañas y misteriosas estaban invadiendo el Imperio.

La bancarrota religiosa y el hambre espiritual estaban en todas partes. Dios estaba preparando al mundo para la llegada de su Hijo. (Warren Wiersbe, Be Free, p. 90). Jesús nació en Belén de Judá porque allí Dios cumpliría su tiempo profético. Todo se cumplió cuando Cristo vino.

II. ÉL VINO EN EL TIEMPO DEL CIELO

1. “Dios envió a su Hijo…”.

La obra de Dios al enviar a su Hijo. Esta oración es simplemente sencilla y profundamente asombrosa. Ha sido objeto de los más grandes debates y de las más acaloradas discusiones teológicas. Es la declaración que ha dado origen a sectas que niegan la divina del Mesías. Ya sabemos de los tantos atributos divinos.

Acerca Julio Ruiz

Pastor en Virginia en los Estados Unidos, con 42 años de experiencia de los cuales 22 los dedicó en Venezuela, su país de origen. Otros 9 años los dedicó a pastorear en Vancouver, Canadá y los últimos 9 años en Columbia Baptist Church en su ministerio hispano, donde estuvo hasta agosto del (2015). A partir de octubre del mismo año (2015) comenzó una nueva obra que llegó a constituirse en iglesia el 22 de mayo de 2016 bajo el nombre de Iglesia Bautista Ambiente de Gracia en la ciudad de Burke, Virginia. El pastor Julio es Licenciado en Teología y ha estudiado algunas cursos para su maestría en Canadá. Además de haber sido presidente de la convención bautista venezolana en tres ocasiones, también fue profesor del seminario teológico bautista. El pastor Julio por espacio de unos 18 años publica sus sermones y artículos por estos medios. Es casado con Carmen Almera Ruiz y tiene tres hijas y una nieta: Laura, Oly, Sara e Isabella. Si usted quiere comunicarse con el pastor Julio, llámelo al (571) 251-6590.

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