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Felices fiestas

Predicas Cristianas

Felices fiestas, palabras de uso corriente en estos día en que celebramos el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo y el comienzo de un nuevo año; pero….. ¿Sabemos realmente la magnitud que tiene semejante evento para nuestras vidas?.

Leamos la Palabra de Dios en Mateo 2:1-11Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y vinimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta….”.

Felices fiestas, hermosas palabras cuando brotan del corazón de las personas para desear sinceramente lo mejor, hoy hablaremos de varias cosas que podemos vincular con estos días que transcurren; de hecho que ya pasó la Navidad y cada uno de nosotros sabe lo que sucedió en su vida el 24 y 25 de Diciembre.

Para algunos significó una reunión familiar donde pudieron compartir con algún familiar que estaba distanciado o enemistado; para otros una oportunidad para dar rienda suelta a la glotonería y a la embriaguez.

Para muchos transformarse en armas potenciales de Satanás buscando a quién destruir manejando sus vehículos a alta velocidad y con un torrente de alcohol en la sangre, aún peligrando de ser ellos su propia víctima.

También están aquellos que hacen de estas fiestas un excelente negocio, a éstos nada le importa de los problemas económicos del país o de la gente, no les importa en absoluto que haya niños muriendo por la desnutrición, no les importan los abuelos que sin tener a nadie en este mundo tampoco tienen qué comer o con quién estar.

A ellos solamente les importa su bolsillo, los que venden alimentos aumentan los precios solo por que saben que deben comprarles para alimentarse y los que venden juguetes aprovechan las tradiciones mundanas para que los niños comprometan a sus padres a comprarles sin importar si hay o no dinero en la casa; resulta evidente que todos estos no tienen la menor idea del contenido espiritual de la fecha, no tienen idea de la importancia de la conmemoración, no saben de qué se trata pues aún no ha sido quitada la venda de sus ojos.

Pero para otros, para los Hijos de Dios que hacen viva su Palabra en cada acto de sus vidas han tomado estos días con regocijo por el nacimiento de Jesús, de ese ser maravilloso que sacrificó su vida para que sean perdonados nuestros pecados y a través de su muerte tengamos vida eterna.

Un regocijo lleno de meditación en lo que el Señor hizo por nosotros, en cuanto le respondimos conforme a su Palabra y cuantas veces le fallamos; con alegría pero recapacitando sobre nuestra entrega a su obra y si realmente nuestro caminar esta puesto en la dirección de los propósitos de Dios para nuestras vidas.

Como creyentes, podríamos comparar el nacimiento de Jesús que festejamos con tanta alegría, con el nacimiento de la libertad del pueblo de Dios que estaba bajo el yugo o esclavitud de Egipto, “Este mes os será principio de los meses; para vosotros será este el primero de los meses del año” (Éxodo 12:2)

Con nuestro propio nacimiento en Cristo donde somos libertados de la esclavitud del pecado, es este el comienzo de una nueva forma de vida, la humanidad entera reconoce en Cristo un hito del tiempo y por ello se habla de un antes y un después de Él, el comienzo de un nuevo tiempo que para aquellos que confían en el Señor será de bendición y prosperidad.

En periódicos y noticieros hacen una reseña de los sucedido en el 2018, resaltando los desastres que Satanás causó en todo el mundo y aún cuando desean un año venidero mejor, en sus mentes cegadas están pensando que esto es imposible, el año próximo habrá elecciones pero no hay nuevas esperanzas, desde ya confiesan que los nuevos gobernantes serán igual o peor que los actuales o anteriores, confiesan con sus labios que siempre lo pasado es mejor desconociendo el poder de sus confesiones,

Cuando el pueblo de Israel salía de Egipto con Moisés a la cabeza, seguramente había quienes sostenían en la mente un futuro incierto, no sabían que sería de sus vidas, el panorama que se les presentaba no era al que estaban acostumbrado, querían escapar del yugo pero no sabían por qué lo estaban cambiando.

Pero para otros el pensamiento era distinto, veían un futuro de libertad y de bendición, ya avizoraban en sus mentes la tierra prometida, tenían claridad en lo que estaban haciendo y hacia dónde iban, “A Jehová he puesto siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido” (Salmo 16:8)

Los Hijos de Dios, aquellos que hemos aprendido a confiar en Dios con todo nuestro corazón, sabemos que será un año de lucha espiritual, sabemos que tendremos pruebas y dificultades, pero por sobre todas las cosas sabemos en quién hemos confiado, sabemos que nuestra confianza es Jesucristo el Señor.

Como Hijos de Dios hemos establecido en nuestros corazones la seguridad de que la diestra de poder del Señor nos sustentará a cada instante de la vida, la venda nos ha sido quitada y vemos un futuro promisorio, lleno de las bendiciones del Señor, con grandes victorias espirituales.

Aquellos que hemos confiado la vida al Señor Jesucristo podemos decir con absoluta seguridad que el entrante 2019 será un año donde la gloria de Dios se manifestará en todos los confines de la tierra, un año maravilloso y lleno de las manifestaciones de poder de Dios en el cual sus prodigios y milagros darán testimonio a toda la creación, cada criatura de la tierra verá la obra de Dios y podrá ser lleno del Espíritu Santo, “Tú coronas el año con tus bienes, Y tus nubes destilan grosura” (Salmo 65:11); el mundo entero sabrá que solo hay un Dios sobre la tierra y que fuera de Él no hay nada que se le pueda comparar.

Demos gracias al Señor por permitirnos compartir este tiempo en su casa, demos gracias por permitirnos llevar su Palabra a nuestra familia aún cuando no estén con nosotros por el momento, en nuestro corazón está la seguridad que la Palabra no volverá vacía sino llena de fruto, demos gracias porque sabemos que creyendo nosotros el Señor atraerá nuestra familia a fin de que toda nuestra casa sea salva.

Demos gracias al Señor por nuestros hermanos y por nuestros pastores a pesar de sus fallas; demos gracias al Señor por las pruebas que hemos tenido en este 2018 porque a través de ellas nos fortalecimos en la fe y aprendimos a confiar plenamente en Él, dejando de lado toda sabiduría humana; ¡¡Gracias Señor!!, gracias por lo mucho que nos diste y muchas gracias por lo que nos quitaste pues entendemos que nos era bueno para nosotros, Gracias Señor porque tu mirada siempre está puesta en nosotros.

Acerca Luis Coria

Mi nombre es Luis Alberto Coria, estoy casado con Nora Griselda Correa y tenemos cuatro hijos; llegué a los pies de Cristo en el año 1996.

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