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En la constancia esta la diferencia

Predicas Cristianas

Mantener las mismas ganas y empeño hasta el final es lo que marca la diferencia con el mundo ya que la mayoría de las personas del mundo no logran esto en su vida, comienzan con un nivel elevado de compromiso pero después decaen a causa de que sus principios están equivocados puesto que quitan a Dios de sus prioridades.

Mientras el mundo se afana por el dinero y los placeres, o algunos cristianos tal vez no es que abandonan la obra, pero sí disminuyen su nivel de entrega y esto hace que no puedan marcar una verdadera diferencia, el Señor les dice a sus hijos lo mismo que a Josué:

“Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien” Josué 1:7-8.

Leamos la palabra de Dios en Mateo 25:13-30 “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir. Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”.

Para concretar plenamente las cosas en Dios se necesitan pasión y dirección, donde la pasión está referida al llamado del Señor que deseamos alcanzar en la vida terrenal y así:

“prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” Filipenses 3:14

Esto se debe alimentar permanentemente con la oración, lectura, y estudio de la Palabra, estímulos necesarios para que resulte más fácil nuestra vida cristiana al ver los avances que se van logrando, pero teniendo en mente el resultado final.

Y la dirección está vinculada con las cosas que hacemos en lo diario a través de un comportamiento concreto, esto es lo que nos sirve para marchar y no solo declarar lo que anhelamos alcanzar, ya que sin esta dirección habitual se da lugar a la dispersión que nos impide lograr desarrollarnos a pleno.

El gran desafío del cristiano es mantener la misma fortaleza y el mismo empeño hasta el final para que nuestra esperanza se pueda concretar, de manera que la constancia es fundamental en la vida puesto que es clave para poder realizarnos plenamente al servirnos para todas las áreas de la vida.

Como tarde o temprano, y hagamos lo que hagamos, llegará el tiempo de la rendición de cuentas, por lo que necesitamos entender que esto es inevitable, y que antes o después, seremos puestos sobre más, o nos quedaremos sin nada, es que debemos mantener una evaluación continua de nuestra relación con Dios, y esto no es para preocuparse sino para ocuparse de multiplicar nuestros talentos y de ayudar para que la obra multiplique, recordando que:

“después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos” Mateo 25:19.

De esta forma no solo seremos bendecidos nosotros sino que seremos de bendición a los que nos rodean, y para esto debemos darle gloria de Dios honrándolo a Él de la manera con lo que Él nos dio, aprovechando lo que hemos recibido y también bendiciendo a los demás con lo que de gracia hemos recibido “porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado” Mateo 25:29, no olvidando que no solo hay que hacer lo correcto sino que debemos hacerlo cuanto antes para poder ser bendecidos y ser de bendición a los demás.

Depende de nosotros de qué lado nos ubicamos para en el futuro ser de los que tengan más o de los que se queden sin nada, si de los dos primeros siervos que multiplicaron sus talentos, o del tercero que lo escondió; si la parábola da dos ejemplos positivos y uno negativos, y ambos dependían del mismo señor, significa que el problema no era el señor sino cómo actuaron los siervos, ya que a los dos primeros les fue bien y al tercero no.

Ha llegado el tiempo en el que debemos terminar con la tibieza espiritual ya que en ella no hay términos medios, o estás de un lado o del otro, por lo tanto:

“el que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas” Apocalipsis 3:13-18.

Se dice que hoy manda el mundo, 20 pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna. 19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” 1 Juan 5:20-19, por la realidad es que lo que manda es el talento que Dios ha puesto en nuestras vidas y al cual el mundo está dispuesto a destruir.

Y es por eso que los que hacen valer sus talentos imponen sus condiciones cristianas, sea cual sea su lugar en la obra; la gente está dispuesta a pagar lo que sea por un buen producto tecnológico y también a hacer cola en la calle para comer en un buen restaurante, y lo que tienen en común estos dos ejemplos es el talento tanto en la tecnología como en la gastronomía, y cuanto más si esos talentos están al servicio de Dios.

El Señor valora los resultados concretos, no las buenas intenciones, ya que de nada sirve el talento si no produce verdaderos aportes a la obra; gran parte de los cristianos están capacitados, tiene buenos talentos, pero no muestran resultados que concuerden con lo que poseen, pues para servir hay que salir a servir y esto debe ser prioritario a la hora de actuar, debemos ganar un alma para Cristo y no solo ofrecer el evangelio, sabiendo aprovechar los contactos y no solo tenerlos, actuando conforme a las promesas de Dios y no solo conociéndolas.

Puedes ser excelente como persona, como cristiano, y profesional en tu talento, pero si no sirves en la obra como el Señor lo desea no te servirá de mucho para crecer en lo espiritual, entonces dedícate a convertir las probabilidades en resultados concretos, y recuerda que lo que jerarquiza y te da una posición en la obra de Dios es el talento desarrollado y no el decir que lo tienes guardado por si el Señor viene a pedírtelo.

Es tiempo de pasar del desarrollo espiritual a la productividad en la obra del Señor utilizando tu talento y produciendo resultados concretos, “y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos” Mateo 25:16-17, donde negociar significa dejar el ocio, disponerse a trabajar con lo que se tiene y no hacer del no hacer nada para el Señor un estilo de vida.

Y si bien muchos cristianos trabajan para el Señor y cumplen con lo que les pide como a ellos les parece, no tienen la productividad como el objetivo principal en su trabajo en la obra de Dios, a lo que el Señor nos dice:

“Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer” Juan 15:4-5.

Son cristianos que trabajan para el Señor pero no recorren la distancia extra; quieren ser maestros pero no dominan verdaderamente lo que hacen por lo que no se convirtieron en referentes.

No han desarrollado hábitos de productividad para la obra sino que han apuntado a pasarla bien en vez de a crecer, conformándose con trabajar alguna vez en lugar de crecer y progresar en la labor que el Señor les ha dado en la congregación.

Eso les hace desentenderse de las cosas de Dios y se ha vuelto bastante habitual en este tiempo, la mayoría de los cristianos no se hacen cargo de sus talentos, dones, y ministerios, por lo que vemos cristianos que actúan sin comprometerse con lo que tendrían que hacer; no son responsables tanto cuando les corresponde hacerlo como yendo un poco más allá de su función, por lo que si el Señor viene a buscarlos solo les queda decir:

“Escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo” Mateo 25:25.

Piensa que cuando tienes un talento y lo escondes es peor que si no lo tuvieras, porque a pesar de tenerlo no lo aprovechas para el desarrollo de tu vida cristiana; no escondas lo que el Señor te dio, úsalo como una forma de honrarlo a Él, de desarrollar tu propia vida y de bendecir a los demás con lo que tienes, por lo tanto, no privilegies la comodidad ante el desarrollo espiritual, y no te olvides que para cosechar primero hay que sembrar, tanto en lo que hoy tenemos como caminando la milla extra para poder ser puestos sobre más.

Oro para que en este tiempo multipliquen sus talentos y con la bendición de Dios puedan ser puesto sobre más y nunca quedarse sin nada, pero analicemos si en este tiempo hemos desarrollado y multiplicado los talentos que el Señor nos entregó o tuvimos un comportamiento ocioso en algún área de nuestra vida que debemos sacar cuanto antes para desarrollar nuestra vida espiritual y familiar, en el cuidado del dinero y en el desarrollo del ministerio, recordemos que “por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa” Eclesiastés 10:18.

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Acerca Luis Coria

Mi nombre es Luis Alberto Coria, estoy casado con Nora Griselda Correa y tenemos cuatro hijos; llegué a los pies de Cristo en el año 1996.

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