En el principio

En el nuevo testamento también podemos ver el poder de Dios y su palabra, Jesús daba la palabra y los enfermos eran sanados, los paralíticos se levantaban, los ciegos veían. También los muertos se levantaban de sus tumbas en obediencia a su palabra (Juan 11:43), las tempestades se calmaban (Marcos 4:39).

Sabemos que Jesús resucitó, su poder sigue siendo el mismo de ayer, el mismo desde siempre y seguirá siendo el mismo por los siglos de los siglos. Seguirá siendo el mismo aún cuando el tiempo no exista más. Aún cuando lleguemos con Él a la eternidad, su poder seguirá siendo el mismo. 

La creación fue buena

Al finalizar el capítulo uno leemos “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera…” (Génesis 1:31). Toda la creación, desde lo más grande hasta lo más pequeño, todo tiene un propósito en Dios. 

Fuimos hechos a imagen y semejanza de Dios y tenemos un propósito que cumplir en esta tierra, glorificar su nombre. Si hasta las estrellas y los cielos le alaban, si multitud de ángeles en el cielo cantan noche y día, también el ser humano está llamado a glorificar su nombre.

Dios creó todo, únicamente Él es el merecedor del honor. No podemos acercarnos a nada ni a nadie con las mismas características de Dios. No podemos acercarnos a nadie que merezca ser glorificado ni en el cielo ni en la tierra, solamente a Dios. Aunque algunos hombres se hayan desviado y adorado a otros dioses o a sí mismos, la verdad es que nadie merece adoración, solo el Dios Todopoderoso, el Dios Creador. 

Lo que Dios creó es bueno, sin embargo desde que el pecado entró al mundo, el hombre se ha desviado del camino del Señor. Pero Dios quiere estar con el ser humano, Dios buscaba a Adán en el huerto del Edén. Dios continua buscándonos y hablándonos para que nos acerquemos a Él nuevamente y gozar de su presencia. Dios busca que le adoremos, en espíritu y en verdad busca el Señor adoradores.

Vio Dios todo lo que había hecho

Dice Juan 1:13 que no hemos sido creados por voluntad de hombre, sino por voluntad de Dios. Dios nos conoce, sabe cual es el número de nuestros días. Dios nos conoce mejor que nadie y desde la creación nos conoció. 

Desde la creación Dios nos vio, nos conoció y aún así dijo que todo lo que había hecho era bueno. Ante los ojos de Dios somos útiles, aunque hay personas que tienen una baja autoestima, pero en las manos de Dios podemos ser poderosos. En Dios podemos ser valientes y osados, en Dios podemos ser lo que Él quiere que seamos. 

Seamos agradables ante los ojos de Dios, Él sabe el potencial que hay dentro de cada uno de los seres humanos, sabe que si dejamos que Él esté con nosotros nada nos puede detener. Dios quiere ser como un padre amoroso para nosotros, quiere ser un padre para cuidarnos y darnos de sus bendiciones eternas.

Dios no se alejó del ser humano, sino que el hombre se alejó de Dios. él busca restaurar esa relación inicial que tenía con Adán el el huerto del Edén. Dios es nuestro creador y nos busca para estar con nosotros, para bendecirnos y para darnos de su amor que es eterno.

No debemos tener miedo en que Dios restaure esa relación, no debemos escondernos como lo hizo Adán, sino dejar que su luz nos limpie de la mancha de nuestro pecado. Él nos dará nuevas vestiduras y se acercará a nosotros. Entonces veremos su gloria y podremos adorarle con total libertad. 

Entonces cumpliremos nuestro propósito y podremos adorar al Señor en espíritu y en verdad. Podremos adorarle junto con toda la creación, junto con el firmamento, junto con los millares de millares de ángeles en el cielo, junto con todos los santos que ya están gozando de su presencia. Junto a toda la creación que a una sola voz dicen Santo, Santo, Santo es el Señor.

Conclusión

Existe un solo creador de todas las cosas, un solo Dios Todopoderoso, un solo ser que creó todo de donde no existía nada. Ese es Dios, Dios padre, Dios hijo y Dios Espíritu Santo, que desde el principio ha existido y existirá para siempre, cuyo poder no disminuye, un Dios que no cambia. Ese mismo Dios Creador nos conoció desde el principio y nos amó con amor eterno. 

Dios es bueno y todo lo que creo es bueno también. El amor de nuestro Dios es eterno y busca restaurar la relación inicial que tuvo con el hombre en el huerto. Dios nos busca y quiere darnos de su amor y que cumplamos con darle a Él toda la adoración. 

El poder de la palabra de Dios sigue siendo igual, si Dios ordena con su palabra, lo que Él diga es hecho. Si Dios dice mi hijo eres tú, es porque así es. Dios nos ama y su amor no disminuirá ni se transformará. Amemosle también con todo nuestro ser, con todas nuestras fuerzas. 

Al Dios que lo creó todo sea la gloria para siempre.

© Ricardo Hernández. Todos los derechos reservados.

Central de Sermones… Predicas Cristianas Escritas

Acerca Ricardo Hernandez

Servidor de nuestro Señor Jesucristo. Entregue mi vida a Cristo hace más de 20 años, y me gusta compartir los mensajes cristianos que Dios pone en mi corazón.

También Revise

Durmiendo con las cadenas

Durmiendo con las cadenas

Predicas Cristianas. ¿Qué hacer en medio de la crisis? Bueno, hay que recordar que Dios tiene control de cada situación. Detrás de cada crisis hay un poder...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *