El bien y el mal

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas Texto Biblico: Marcos 7:14-23

Predica de Hoy – El bien y el mal – Introducción

La desobediencia, por su capacidad de elegir es parte del hombre natural, y aunque parece una locura, a muchos creyentes hasta les parece que su desobediencia estaba en el plan de Dios, porque al ser expulsado del Edén el hombre es capaz de hacer su propia historia, de desarrollar sus potenciales humanos y de alcanzar una nueva relación con Dios como individuo plenamente desarrollado.

El concepto mesiánico de los profetas marca que el hombre está corrompido, y que solo puede salvarse mediante la gracia de Dios.

Pero esa capacidad para el bien no implica que prevalezca necesariamente, pues si el hombre hace el mal, se hace más malo, y es por eso que el corazón de faraón “se endurece”, es porque persiste en hacer el mal; y se endurece hasta un punto en que no es posible el cambio ni el arrepentimiento, y esto también le sucede a los creyentes cuando deciden pecar a sabiendas de que eso no le agrada al Señor.

El hombre tiene las dos capacidades

La posición del Antiguo Testamento es que el hombre tiene las dos capacidades, la del bien y la del mal, y que tiene que elegir entre ellos, entre la vida y la muerte, entre el cielo y el infierno, y lo importante es que Dios no interviene en su elección.

El Señor ayuda al hombre enviando sus mensajeros, los profetas, a enseñar la conducta que debe mantener un hijo de Dios, a identificar el mal, a amonestar y a exhortar.

Pero de hecho que el hombre queda solo con sus “dos fuerzas”, la fuerza para el bien y la fuerza para el mal, y la decisión es únicamente suya. Y la desobediencia de Adán es considerada un pecado tan grave que corrompió su naturaleza y con ella la de todos sus descendientes, de manera el hombre no podría nunca, por su propio esfuerzo, librarse de la corrupción, y sólo la gracia de Dios, la aparición de Cristo, que murió por el hombre, podría destruir la corrupción humana y ofrecer la salvación a quienes reconocen a Cristo como su Salvador personal.

El corazón del hombre

El Señor describe en este pasaje lo que es realmente el corazón del hombre, pues Él conoce los pensamientos de todos, y el corazón humano es en general una fuente de corrupción y de impureza delante de Dios, ni el ser mejores personas, ni más religiosos, dependen de lavarse o no las manos o todo el cuerpo; tampoco depende de comer o no algunos alimentos, como tampoco estas cosas lo pueden contaminar al hombre.

Todas las maldades que el Señor menciona están escondidos en el corazón de cada persona ya que todos tenemos la raíz del pecado (Romanos 3:23). Pero gracias a Dios podemos tener limpieza del corazón con la sangre que derramó Jesucristo en el Calvario (1 Juan 1:7).

Cuando cambia nuestro corazón “volverán allá, y quitarán de ella todas sus idolatrías y todas sus abominaciones. Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios Ezequiel 11:18-20.

La soberbia y la hipocresía envenenan el corazón

La soberbia y la hipocresía envenenan el corazón del hombre y lo convierte en un pecador, no solo ante los ojos de Dios, sino también a los ojos de los demás.

Cuando pasan los años vemos con tristeza lo que les ha sucedido a aquellos creyentes que tenían actitudes ambiguas, algunos ya no están en la iglesia y otros se encuentran encarcelados espiritualmente por los pecados que cometieron. Cosecharon lo que sembraron, y a causa de su soberbia hoy se ven sometidos y oprimidos por sus propias iniquidades.

Esto sucede porque cuando la soberbia domina al hombre lo transforma hasta llevarlo a una deformación completa de su ser al haber envenenado su corazón.

La soberbia se convierte en aquel fuego devorador de la perfecta voluntad del Señor. Pero además se convierte en el ácido que desintegra el amor, no sólo de sí mismo, sino de la familia.

Y finalmente, la soberbia nos impide tenderle la mano a los que caen al suelo sin fuerzas, esperando la ayuda, y por el contrario, tienden a hacerles caer más, sin recordar que la humildad es fuerza, y la soberbia, debilidad.

La necesidad de arrepentirse y convertir el corazón

Desde el Antiguo Testamento, Dios muestra al hombre la necesidad de arrepentirse y convertir el corazón, marcando que se necesita un corazón nuevo pata hacer la voluntad del Señor.

Cuando así lo hagamos, dice el Señor: “Les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplanEzequiel 11:19-20.

Y sabemos que debemos convertirnos ya el corazón del hombre es contrario al corazón de Dios pues es soberbio, duro, rebelde, egoísta y engañoso, mientras que el de Dios, es un corazón manso y humilde.

Por eso Dios, a través de los profetas, guiaba a Israel para que se volvieran de sus malos caminos y de su malo corazón, pero ellos se marchaban tras sus ídolos, y cometiendo toda clase de pecados, como muchos creyentes hacen actualmente pensando que el Señor no ve, ni escucha su corazón y sus acciones.

El Señor dice: “Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos” Hechos 7:51

El corazón incircunciso es el corazón no convertido, el que aún no ha experimentado el nuevo nacimiento. Si el Espíritu Santo redarguye de pecado trayendo al convencimiento del pecado a los hombres que han vivido lejos de Dios, y el hombre sigue pecando, es porque no ha convertido su corazón.

Acerca Ricardo Hernandez

Servidor de nuestro Señor Jesucristo. Entregue mi vida a Cristo hace más de 20 años, y me gusta compartir los mensajes cristianos que Dios pone en mi corazón.

También Revise

Predicas Cristianas.. Mirando el buen orden

Los hermanos Tíquicos

Hoy iniciamos una serie acerca de los hermanos que están detrás de la escena. Hablaremos de Tíquico, uno de los más cercanos colaboradores de Pablo que es..

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.