No manches tus vestiduras

El entorno que nos rodea puede ser fatal

El entorno que nos rodea puede ser fatal para nuestro traje por lo que no podemos estar descuidados, tenemos que cuidar donde vamos a sentarnos, donde vamos a apoyarnos y quien no va a tocar.

Todo lo antes expresado nos da una medida del gran cuidado que el discípulo de Cristo tiene que tener para cuidar no sea manchado sus vestiduras, debemos cuidar la santidad, en este mundo tan plagado de maldad que nos ha tocado vivir, y esto no quiere decir que vamos a encerrarnos en una burbuja de cristal el Señor cuando oro al Padre decía:

«No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.» Juan 17:15

Que nos pide el Señor que andemos como es digno de andar, que permanezcamos en él, que andemos como el anduvo, es decir solo a nosotros nos corresponde mantener esa santidad con la ayuda del Señor sin la cual dice la palabra nadie le vera. Tenemos que vestirnos de lino fino con nuestras acciones, no que seamos salvos por obras, sino que la fe sin obras es muerta.

Así como Sardis estaba muerta, también partes de nuestras vidas las cuales hemos descuidado quizás sean la causa en esta noche de ocasionar muerte espiritual en nosotros.

Sí, no te resulte extraño anteriormente te expresaba que cuando somos vestidos con las vestiduras de santidad estas se pueden manchar con facilidad y quizás estén manchadas tus vestiduras sin que lo hallas notado y cómo es esto pues sencillo:

Cuando murmuramos de alguien, cuando afirmamos alguna cosa sin que esta tenga una base sólida estamos siendo coparticipes de lo malo y levantando calumnia contra el prójimo.

Cuando mentimos para nuestro beneficio o para el de alguien causamos una mancha a nuestra vestidura.

Al inmiscuirnos en los negocios de este mundo de los cuales ya no somos parte afectamos nuestro traje.

Cuando nos duele prestar la mano hermana porque nada podremos obtener a cambio.

Al juzgar a otros sin el debido amor y pruebas del hecho (Somos jueces por excelencia) sin embargo nuestro juez es Dios no nosotros.

Cuando le prestamos más atención a las cosas de este mundo que a las cosas espirituales manchamos nuestras vestiduras

Cuando venimos a la presencia de Dios con quejas y devaluando el poder de Dios le hacemos menos.

Cuando no practicamos sus mandamientos ni los guardamos, dando por pequeño o nulo su sacrificio enlodamos nuestro atuendo.

Cuando nuestra Fe desfallece y consigo le damos por muerto los milagros de Jesús empañamos nuestras vestiduras.

Cuando permitimos el pecado damos el primer paso para que la iglesia comience a morir

Sardis estaba muerta porque comenzó a llenarse del mundo y un espíritu de religiosidad la invadió, pero no todo está perdido aun así como en Sardis había un remanente fiel que no había manchado sus vestiduras así como aquellos hermanos dispusieron en su corazón no manchar su atuendo espiritual también podemos evitar ensuciar nuestras vestiduras.

Evita toda platica mal intencionada, todo chiste con doble sentido, toda compañía que más que ser edificante para tu vida sea el lastre que te hunde en este mundo, no contristes al Espíritu Santo con una conducta errada somos vasijas diseñadas para honra de Dios.

Nosotros únicamente somos los conductos por donde pasa el agua, pero no somos el agua. El agua es el Espíritu que pasa a través nuestro para su servicio. No somos nuestros, somos de Él.

Acerca Osmany Ramón Morales Aguila

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4 Comentarios

  1. Gonzalo Orozco

    Dios te bendiga Osmany, Gracias por tomarte el tiempo para redactar esta predica, me hace reflexionar de como estoy llevando mi vida espiritual.

  2. Muy hermosa reflexión, creo que todo anhelamos las vestiduras blancas.
    Para un día no muy lejano Dios nos levante…

  3. Muy buena reflexión nos lleva a pensar cómo debemos conducirnos en nuestro día a día con el Señor

  4. Precioso muy buenos bendiciones.

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