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De lo pequeño a lo grande

Predicas Cristianas – Predicaciones Cristianas

Texto: Jeremías 1:11-12

Introducción: Las cosas son tan pequeñas o grandes como decidamos verlas.

1. Honrando lo pequeño

a) Las cosas pequeñas que tenemos pueden llegar a ser grandes, dependiendo de la visión que tenemos de las cosas, por ejemplo, nosotros decidimos si la semilla que tenemos en nuestras manos es solo una simple semilla o tiene un potencial encerrado, nosotros decidimos si en una semilla vemos un fruto o un árbol, si vemos un árbol o si podemos ver un bosque.

b) De la misma semilla va a salir todo, las cosas son tan pequeñas o grandes como decidamos verlas, el éxito está en convertir las cosas pequeñas en grandes. (Jeremías 1:11-12) La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.

c) Por medio de esta palabra podemos ver a un Dios que le interesa saber como vemos las cosas, porque según como las veamos, será la capacidad de comprensión y acción que tendremos, reciba esto: Muchos ven las cosas de una manera totalmente diferentes a otras personas, la manera de saber quién tiene razón lo demuestran los frutos.

d) Vea usted una cosa, en la misma reunión, la misma palabra, la misma unción, sin embargo la gente al salir del servicio, unos siguen igual y otros fueron tocados y cambiados, esto sucede simplemente por la manera de como se ven las cosas, uno solo vio su situación, otro vio la posibilidad de poder adorar a Dios.

e) Uno se fue igual, pero el otro se fue lleno, la pregunta que Dios le hizo a Jeremías es la misma que nos hace a nosotros hoy ¿Qué ves? Porque eso será tu pequeñez o tu grandeza, hay una aceleramiento de Su palabra en estos tiempos, tanto para lo bueno como para lo malo, el cumplimiento de la palabra es una realidad.

f) Tienes que ser de los que creen y espera, no de los que piensan que la palabra no se cumplirá más y se enfrían y se quedan, no eches a perder todo lo bueno que Dios estableció en la eternidad para ti por causa de ver lo incorrecto, vea algunos límites que nos impiden salir de lo pequeño para pasar a lo grande.

g) 1° La incredulidad: (Hebreos 3:12) dice, Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo. La incredulidad es unos de los límites mayores que tenemos que no nos deja pasar de lo pequeño a lo grande.

h) La incredulidad te siega la visión, se convierte en una muralla que te encierra en lo que estás viviendo, sofoca tu Fe. Dice (Romanos 11:23) Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar. En otras palabras, Dios quiere volver a ponerte en tu originalidad, Dios quiere meterte en el Árbol verdadero, para que puedas dar verdaderos frutos.

i) 2° La falta de obras de Fe: Si bien lo podemos relacionar con la incredulidad, lo que quiero decir es que nos faltan acciones que demuestren lo que creemos, cuando llega una palabra a nosotros que nos toca, cuando Dios nos confirma algo, cuando Dios restaura algún área de nuestras vidas, nos faltan acciones de Fe, (Santiago 2:18) (PDT) nos confronta y nos debería hacer pensar, dice: Pero alguien puede decir: Tú tienes Fe, y yo tengo hechos. Demuéstrame tu Fe sin hechos y yo te demuestro mi fe con mis hechos.

j) Nos faltan acciones que demuestren nuestra Fe, no solo puedo decir que la tengo, sino que también debo hacer cosas para confrontar la incredulidad y confirmar que estoy creyendo lo que he recibido.

k) 3° La falta de Santidad: Podría resumir la falta de santidad así, La falta de entendimiento de que fui apartado para Él, para cumplir un propósito, que desarrollara mi visión en la tierra, para bendecir a las generaciones que saldrán de mi. La falta de santidad es muy limitante.

L) Vivir en santidad, te lleva a sentir una responsabilidad constante, no un peso, no una carga, como nos enseño el legalismo, sino mas bien la responsabilidad de que Dios me aparto para ser un instrumento y por causa de la santidad llegare a ser grande para impartir a miles la Gloria, el Poder, la Salvación y la Autoridad del Reino.

Ll) Santidad tiene más que ver con entender el Llamado, que con mi manera de vestir, tiene que ver con un compromiso absoluto, cuando Dios dice: Sean santos porque Yo soy santo… Podríamos tomarlo así: Comprométanse conmigo absolutamente, porque Yo estoy comprometidos con ustedes absolutamente. Las puertas están abiertas, no maldigas lo pequeño, porque eso te llevara a lo grande.

2. A los justos les irá mejor

a) Recordemos la parábola que nos habla del dueño de una viña que contrató obreros (Mateo 20: 1-15). A los primeros que envió a trabajar desde el inicio de la jornada, les pagó según lo pactado y a quienes contrató cuando ya solamente quedaba una hora de trabajo, les dijo que recibirían lo justo, aunque no sabían cuánto, estos últimos confiaron en el y no exigieron ningún contrato, como los primeros.

b) Muchas veces queremos hacer negociaciones con Dios y lo condicionamos, diciéndole que le serviremos pero pedimos algo a cambio, esa actitud no es la correcta ya que debemos servirle sin esperar nada porque estamos seguro que Él nos dará lo justo, Dios siempre prueba las intenciones de nuestro corazón.

c) En esta historia, el señor de la viña probó a los últimos trabajadores cuando los contrató diciendo que pagaría lo justo y ellos aceptaron, confiando en él, agradecidos por la oportunidad de trabajar, seguramente fue a ellos a quienes contrató para el siguiente día y si les pagó un denario por hora de trabajo, les pagaría doce denarios por doce horas. ¡Así es la justicia del Señor que nos da más de lo que imaginamos!

d) Aprendamos de ellos y aprovechemos las oportunidades, por pequeñas que parezcan porque seguramente son las correctas en ese momento de tu vida, a veces actuamos con arrogancia, esperando solamente grandes oportunidades, pero sólo quien demuestra valor en lo poco será puesto en mucho, lo pequeño abre las puertas a lo grande. ¡Aprovecha todo lo que venga!

e) Entonces, a quienes contrató de primero, los probó de último, en el momento de la paga y no superaron la prueba porque actuaron con rebeldía, criticando sin agradecimiento, somos hijos de Dios, más que pertenecer a una religión, somos Sus herederos por eso debemos acercarnos a Él confiando en Su amor y ofreciéndole actos de justicia.

f) Si has servido desinteresadamente al Señor y has confiado plenamente en Su justicia, te aseguro que está por venir el segundo día de trabajo, ese cuando te pagará más de lo que imaginas, te dará doce veces más, te bendecirá en abundancia, no lo dudes, no le pongas condiciones a Dios para servirle. ¡Debes romper los contratos espirituales! Dile: Señor, te firmo un documento en blanco, te serviré sin condiciones y sé que me darás lo que es justo, no lo limites, déjale hacer conforme a Su justicia.

g) Todos, justos e injustos reciben fruto de su trabajo, les irá bien a quien hace lo correcto porque trabaja y se esfuerza, de igual forma, le irá mal a quien no obra con justicia y desperdicia las oportunidades, amado, esfuérzate haciendo el trabajo que te corresponde y Dios te bendecirá.

h) Además, Dios llena hasta rebalsar los graneros de los justos que le honran con las primicias de sus cosechas, la economía bíblica no está ligada a la misericordia sino a la justicia, al hacer lo correcto, Dios, justamente, nos da lo que merecemos, otra evidencia de la justicia de Dios son Sus mandamientos, si los cumples, recibes bendición, fruto de tus buenas obras.

i) Obediencia y honra son dos cosas diferentes, puedes obedecer sin honrar, pero jamás honrar sin obedecer, el Señor es bueno y con Sus mandamientos nos recuerda que obrando con justicia recibiremos bendición, dale gracias y entrégale tu corazón para que Sus leyes justas y llenas de misericordia gobiernen tu vida, porque a los que son justos les irá mejor cada día.

Acerca Daniel Tomas

Mi nombre es Daniel Tomas y hace más de 35 años sirvo al Señor. He asumido el compromiso de serle fiel cada día de mi vida y de sembrar mi corazón y ministerio en Su presencia y así llevar mucho fruto. Junto con toda mi familia en enero del año 1994 vinimos a Bariloche a servir en la Iglesia Catedral Familiar, de la Unión de las Asambleas de Dios, ministerio el cual amamos y donde Dios nos trajo para así alcanzar Su sueño, que es ver a esta ciudad y pueblos aledaños rendidos a los pies de Jesús.

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