Inicio / Predicas Cristianas / Sobre la guerra espiritual

Sobre la guerra espiritual

Predicas Cristianas… Predicaciones Cristianas

Efesios 6: 11-18

En cualquier ejército del mundo los soldados son entrenados a través de una práctica continua y cada vez más extrema, cada soldado es forjado a través de la disciplina, la constancia y el amor por su país. Cada soldado que termina el entrenamiento, no solo es seleccionado para defender a su patria, sino también es digno portador del uniforme que usará a partir de ese momento, se lo ha ganado, no solo por haber llegado al final del entrenamiento, sino por el aprendizaje que tuvo en el manejo de las armas, tácticas y estrategias para combatir a cualquier enemigo, estar siempre alerta.

Con mayor razón el hombre espiritual debe de estar capacitado para luchar en los ámbitos espirituales, puesto que es ahí donde se desarrolla la verdadera guerra. Cada hijo de Dios debe de estar consciente que es un soldado espiritual y del gran honor y privilegio que goza al ser parte del ejército de Dios.

Anuncios

Sin embargo, muchas veces ignoramos esto, el adversario NO, sabe que hay hijos de Dios que andan con media armadura, a veces sin sandalias, sin coraza, sin cota o peor aún: sin espada.

Efesios 6:11 nos invita a vestirnos DE TODA la armadura de Dios para poder permanecer firmes, en otras palabras, estar protegidos contra los ataques del adversario.

Por eso, antes de ir a la guerra es necesario el entrenamiento, la práctica, la constancia, pero sobre todo aprender a usar con dignidad nuestra armadura.

En cualquier guerra hay estrategias y tácticas que se estudian y evalúan para poder vencer al adversario, nosotros tenemos que comprender la guerra espiritual es real, existe, que la ignoremos es otra cosa.

Debemos prepararnos para ser verdaderos vencedores (Romanos 8:30-39), Cristo es nuestro capitán más ¿Cómo vamos a ser más que vencedores sino estamos preparados y pensamos que todo lo tiene que hacer Él? Tenemos que hacer nuestra parte.

Anuncios

En Efesios 6:12 nos indica claramente que la lucha no es contra carne y sangre, es decir, no es contra nuestro prójimo, contra ningún mortal, el diablo nuestro adversario lo sabe y lo usa para vencernos continuamente.

La guerra espiritual se libra en nuestra mente, es a través de pensamientos negativos y contrarios a nuestra fe que somos atacados, por eso es muy importante no dejar de orar continuamente, tener presente que nuestro adversario no descansa ni un instante, su objetivo es llevarse todas aquellas almas que estén indefensas o desvalidas a la perdición.

Como soldados en Cristo, tenemos la obligación y deber de aprender a portar nuestra armadura completa y con dignidad, no solo para defender sino también para atacar. Somos llamados a ser victoriosos en Cristo. Nuestra mente es presa fácil porque dejamos que nuestra mente carnal nos gobierne con sus temores, deseos y pasiones; sin embargo, ahora que sabemos que la lucha no es carnal sino espiritual podremos sujetarla llevándola cautiva a la cruz del calvario, para ser cubierta con esa Sangre viva y poderosa. Efesios 4:23 nos invita a renovarnos en el espíritu de nuestra mente.

La guerra espiritual se libra y se gana en la mente, por lo tanto el apóstol Pablo nos invita en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo a hablar todos una misma cosa, sin disensiones, unidos en una misma mente y un mismo parecer 1ª Corintios 1:10.

Es tan fácil enojarse, molestarse, murmurar, criticar, quejarse o lamentarse, el pueblo de Israel lo hizo muy bien en el desierto, por eso dieron vueltas durante 40 años, toda una generación rebelde a la Voz de Dios, hasta que toda esa generación murió, fue cuando Dios levantó a 2 hombre que creyeron en Él: Caleb y Josué.

Anuncios

No importa que tan poderoso sea nuestro adversario, ni que tan imposible parezca vencer, lo cierto es que Cristo ya nos dio la victoria a través de su Sangre.

Solo tenemos que aprender a luchar, a usar las armas de Dios que son poderosas cuando se usan con gratitud, sinceridad y entrega.

Otra cosa importante que tienes que saber es que en esta guerra no aplican las frases “no puedo”, “el enemigo es más fuerte que yo”, “me siento débil”, “más adelante, por ahora no”, etc.

En 1ª Corintios 10: 12 y 13, el apóstol Pablo nos invita a no confiarnos, a no dejarnos llevar por el orgullo creyendo que no caeremos, el exceso de confianza siempre es parte fundamental del fracaso, toda tentación o prueba es a nuestra medida, jamás vendrán pruebas superiores a nuestras fuerzas, sino ¿Dónde estaría la justicia de Dios?

Debemos de entender esto, no hay excusa alguna para justificarnos y mucho menos para lamentarnos o quejarnos, debemos de levantarnos agradecidos de que hubo un hombre Santo y Puro que pago el precio por nuestros pecados, un precio que ningún mortal podría pagar.

Simplemente el recuerdo de su sacrificio es motivo suficiente para estar agradecidos y sacar fuerzas para perseverar, para dar más de sí y triunfar, como dice su Palabra en Romanos 8:38-39: “…Por lo cual estoy cierto que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados, ni potestades, ni lo presente ni lo futuro, ni lo alto ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrán separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro…”

Mi amado hermano, las armas más poderosas del universo están a nuestra disposición y no las usamos: el Amor de Dios, La Sangre viva y victoriosa de nuestro Señor Jesucristo, Su Nombre que es sobre todo nombre y Su Santo Espíritu que además nos da dones. ¿Qué más necesitamos para vencer?

No hay excusa, la lucha es espiritual no carnal, si mi hermano me ofende, si mi prójimo me ofende, si “es injusto esto o lo otro”, mi hermano, antes de enojarte y dar lugar a los pensamientos pecaminosos disfrazados de “justicia”, recuerda: Cristo murió por ti y también por aquél que te está ofendiendo, antepón el amor de Dios por sobre todas las cosas, deja que Cristo sea en ti y no tu carne antes que Él.

Es fácil decirlo, desde luego, por eso es una guerra, nadie dijo que fuera fácil, desde luego en la carne no lo es, más en el espíritu SI lo es.

Debemos estar siempre alertas, no se trata solo de vestir la armadura de Dios, sino también de entender a usarla correctamente.

Dios te bendiga mi amado hermano, pido a nuestro Señor Jesucristo que ilumine nuestras mentes espirituales con su Santo Espíritu y nos guíe siempre en el camino que debemos tomar, fortaleciendo nuestra fe, nuestra obediencia pero sobre, nuestro amor y gratitud por Él.  Amén.

© 2016. Angel Protector

Acerca Angel Protector

Como humanos tendemos a errar continuamente, sin embargo, Dios en su misericordia envió a su único Hijo Jesucristo, para mostrarnos el camino de regreso a casa. Se tienen menos paradas cuando se camina por convicción y no por sentir.

Revise también

Predicas Cristianas... Más allá de lo que ves

Más allá de lo que ves

Predicas Cristianas.. ¿Qué sucede cuando vivimos las circunstancias desde nuestro espíritu? Mares se abren en dos para que pasemos intacto. Una columna de fuego..

4 comentarios

  1. Las predicas son edificantes, sabemos que vienen del corazón de Dios, muchas gracias siervo de Dios…

  2. Francisco San Clemente

    Gracias por tan bella predicación Ya que es palabra de Dios y con Él somos más que vencedores en el Poderoso Nombre del Señor Jesucristo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *