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Que tienes para dar

Predicas Cristianas

Texto Biblico: Hechos 3:1-10

Imagínese por un momento la tragedia de este hombre, paralítico de nacimiento, no podía hacer nada más que, pedir. A este hombre lo podemos comparar con el estado actual del hombre sin Cristo, paralizado emocional y espiritualmente. Ante esta realidad, ¿Qué es lo que tenemos para dar?

Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración

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La hora novena son las 3 de la tarde, los judíos tenían la costumbre de orar 3 veces al día: a la hora tercera es decir las nueve de la mañana, la hora novena que es las tres de la tarde y a la puesta del sol que es las seis de la tarde. La principal hora de oración era la hora novena porque era la hora del sacrificio en el Templo.

Podemos tomar algunas enseñanzas de este versículo para nuestra vida

Pedro y Juan iban al templo con un propósito bien definido: a orar, y nosotros ¿qué propósito tenemos cuando venimos a Dios? Los discípulos y los judíos tenían una vida de oración bien establecida ¿tenemos nosotros una vida de oración ya establecida en nuestra agenda diaria?

Hechos 3:2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo“.

En estas puertas comentan los historiadores judíos, se agolpaban cientos de personas ciegas, paraliticas, a pedir limosna a las personas que venían a orar al templo. Los cojos los, ciegos, los paralitico no podían entrar al atrio interior del templo, es por eso que al paralitico lo traían para que se quedase en la puerta del templo.

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En nuestras vidas vamos a encontrar cosas que nos van a impedir acercarnos a Dios, al igual que este cojo era su incapacidad. ¿Qué cosa o que cosas están impidiendo que usted se acerque a Dios? ¿Qué impide que usted busque de Dios como lo estaba haciendo Pedro y Juan?

Lo que impide en la mayoría de personas es la falta de fe, tú tienes que creer para poder acercarte al Señor.

Hebreos 11:6 dice que el que se acerca a Dios debe creer que el existe y que es galardonador de los que le buscan.

Hechos 3:3-5Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. 4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: míranos. 5  entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo“.

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Ese hombre cojo había aprendido a depender de la gente que venía al templo y no de Dios que es a quien la gente venía a adorar al templo.  Al igual que este hombre cojo, son muchas las personas que se acostumbran a pedir, solo esperan que se les de algo y ven a las personas y están esperando siempre recibir algo.

Siempre están necesitando, siempre están pidiendo, estas personas toman esta actitud de pedir y creen que nunca tienen algo para dar, solo se pueden ver a sí mismos como necesitados. No puede ser así, no importa como estés, no importa las necesidades que tengas, tú debes saber que hay algo que puedes dar a alguien.

Hechos 3:6más Pedro dijo: no tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda“.

Imagínese la cara del hombre cuando Pedro le dice no tengo plata ni oro, se quedó sin esperanzas, era lo que él estaba esperando recibir de ellos y es lo que Pedro le dice que no tiene.

Pero este hombre recibió lo que él realmente necesitaba en ese momento.

Muchas veces nosotros creemos que lo que necesitamos es x o y cosa, pero que bueno que el Señor nos da y nos quiere dar lo que nosotros realmente necesitamos no lo que nos parece a nosotros que necesitamos.

Había algo que este hombre necesitaba realmente y era más costoso de recuperar que cualquier cosa, era imposible de pagar por aquello que el necesitaba. Aquí vemos un gran contraste entre una persona que no tiene, a su parecer nada que dar como lo era el cojo y una persona que sabe que tiene algo para dar.

Pedro sabía que él tenía algo para dar y que eso que tenía era suficiente para satisfacer la necesidad que tenía este hombre cojo. Usted y yo debemos tener esta misma actitud de Pedro, de saber que podemos dar algo para alguien, de saber que podemos satisfacer la necesidad de alguien, de tener presente que podemos dar algo, no como se veía el cojo, que se veía como alguien que necesitaba que le dieran sino como Pedro que sabía que podía dar algo.

En la respuesta de Pedro podemos ver que tenía una necesidad material, si él dijo que no tenía plata ni oro es porque no tenía, porque había esa necesidad en su vida, pero no veía en esa falencia la excusa para no darle algo a este cojo, sabía que lo que tenía era la más grande riqueza que un hombre pueda tener y es el poder de Dios a su favor, es la mano de Dios sobre su vida.

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Era lo único que tenía Pedro pero es lo más valioso que alguien pueda tener

No importa que tanto tienes, lo importante es que tengamos una actitud de dar algo, de querer ayudar a alguien. Jesus dijo: “más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35).

Hechos 3:7-8 “…y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; 8  y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios…”

Podemos ver como en este milagro no solamente obro según la fe de Pedro y de Juan, sino también la fe del paralitico, Pedro le tomo de la mano derecha para levantarlo, en ese momento el paralitico pudo haber dudado, pudo haberse rehusado a que lo levantaran, pero el creyó, y se puso de pie, y al momento que él se puso de pie, al momento que puso su fe en acción se le afirmaron los pies y los tobillos.

No solo aprendió a caminar en ese mismo día sino que saltaba, entro en el templo dando saltos de alegría alabando a Dios. El hombre cojo tuvo dos cosas buenas aquí, una de ellas es que coopero en la sanidad, creyó también,

La otra es la forma como alababa al Señor, lo hacía con todo su ser, sin reservarse nada, sin pensar si lo iban a criticar y en efecto eso fue lo que paso.

Conclusión 

Hechos 3:9-10y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. 10  y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido“.

Todos pudieron ver el milagro que el Señor hizo en ese hombre, dejo de ser un mendigo y se convirtió en instrumento para la gloria y honra de Dios. Debemos tener presente que nuestras vidas sea la situación que sea, sirven para hacer que otras personas crean en el Señor.

Dios quiere hacer algo con nosotros para que a través de esa obra maravillosa otros crean en él y también para que mi fe también se afirme.

© Luis Ortiz. Todos los derechos reservados.

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Acerca Luis Ortiz

Soy líder de la iglesia Cruzada Cristiana en Villanueva, Casanare, Colombia, actualmente estoy encargado del establecimiento de una nueva iglesia.

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4 comentarios

  1. Gracias hno. Hermoso mensaje de fortaleza y motivacion a nuestro corazón para dar y compartir no solo lo material, sino lo espiritual. Bendiciones y saludos.

  2. Una hermosa enseñanza Hno.Ortiz, He aprendido a darle honor a quien honor merece, siempre antes dándole la gloria a Dios!
    Dios te bendiga siempre siervo del Altísimo!

    • Amén, gracias hermano, que bueno saber que de alguna forma Dios nos usa para bendecir a personas que aunque no conocemos compartimos la misma fe y esperanza. Bendiciones.

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