La avaricia

Predicas Cristianas

Introducción

El Señor nos ha hablado respecto de qué son las bendiciones, y pudimos ver que no solo se trata de cosas materiales sino que hay bendiciones mucho más importantes, y son espirituales, y también debemos recordar cual es el sentido de la vida en cuanto al vivir con prosperidad, canalizando las bendiciones a través del servir en la obra del Señor, bajo la ley establecida por este al decir que “Más bienaventurado es dar que recibirHechos 20:35.

Es así que cada vez  que vamos limando las asperezas de la personalidad que nos ha impuesto la vida en un mundo egoísta y consumista, nuestro espíritu brilla más, y es por eso que necesitamos descubrir el comportamiento de los pecados en el ser humano y en la sociedad, y uno de estos pecados que debemos conocer es la avaricia, ya que debemos entender lo que nos puede suceder, o sucede, en la vida diaria con este comportamiento equivocado respecto de la prosperidad o bendiciones de Dios, sean materiales o espirituales.

El pecado de la avaricia se relaciona con una obsesión en la forma vivir respecto de la prosperidad que el Señor puede darnos, por lo que la avaricia sería la formación y sostén de la idea equivocada de uno mismo, considerando que nuestro mundo funciona a través de los logros tangibles y palpables, pero propios, que llevan a la confusión y desequilibrio de los seres humanos, de manera que si no se dan cuenta que existe otro sentido de la prosperidad en Dios, se quedan atrapados en el mundo, aunque asistan a la iglesia, creyendo que este es el sentido de la vida de prosperidad que el Señor desea para sus hijos.

Predicas Cristianas.. Texto de la Predicación 

1 Timoteo 6:6-12Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos”.

Una de las enseñanzas básicas del cristianismo, son los valores cristianos, y se podría decir que son universales, como son las leyes universales de lo bueno y lo malo; como hijos de Dios, algo que debemos tener presente al ir construyendo nuestra vida de valores cristianos como son la verdad, la integridad, la honestidad, el amor y la fe, por nombrar algunos.

Y sabiendo además, que sin la base de los valores cristianos se crea un desequilibrio que nos impediría vivir en comunidad con los demás creyentes, y es por esta razón que desde niños debemos enseñar a nuestros hijos ciertos valores y principios, sabiendo que no se puede predicar aquello que no se practica, ya que:

Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezasMateo 6:24.

En la Biblia encontramos valores y principios, y los antivalores o pecados, como es la avaricia, que es muy grave porque a través de ella se cometen muchos otros pecados, ya que es un pecado que puede ser origen u ocasión de otros como la desobediencia, el egoísmo, la envidia, el engaño, llegando hasta la traición de los personas más cercanas, y basta como ejemplo el caso de Judas que entregó a Jesús por una monedas, entonces:

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazónMateo 6:19-21.

La avaricia es el deseo desordenado y excesivo por la riqueza, y su especial malicia está en conseguir dinero, propiedades, y demás, con el solo propósito de vivir para eso, no entendiendo que estas cosas son sólo los instrumentos que el Señor emplea para evaluar la conducta de una vida, debido a la condición especial en la que cada uno es colocado al recibir a Cristo en el corazón, resultando que a menudo esa avaricia se muestre como una virtud bajo el pretexto de ahorrar para el futuro, mientras que “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se veHebreos 11:1, y “sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscanHebreos 11:6, esto significa que si tu no haces cosas por fe, no puedes agradar a Dios, y lo único que necesitas para que te vaya bien en todo, es mantener a tu Dios “agradado” y para eso debes moverte en fe.

La avaricia podría describirse como la necesidad constante de adquirir posesiones, especialmente las de tipo material, pero que también se puede manifestar en lo espiritual al no compartir lo que el Señor nos da en lo espiritual, aun cuando la Biblia nos dice: “Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de graciaMateo 10:8.

La avaricia no presenta ningún lado positivo, como sí podría haberlo en la ambición, pues se relaciona con un deseo obsesivo sobre el objetivo que se ha dispuesto, siendo señalada como una de las características típicas de las sociedades capitalistas en las que el progreso social está marcado a partir de la riqueza y de los logros materiales, dejándose de lado el aspecto espiritual que tienen las bendiciones del Señor, pudiendo incluso estar dirigida a la obtención de poder y de lugares de jerarquía desde los cuales hacer las cosas a su gusto y sin límites.

Existe avaricia por el dinero cuando lo anhelamos con propósitos personales, y no para cubrir nuestras necesidades, es por esto que muchos quieren dinero para ganar prestigio social, altas posiciones, etc, entonces….., como cristianos, es necesario que descubramos dónde termina nuestra necesidad y dónde comienza la avaricia.

Acerca Ricardo Hernandez

Servidor de nuestro Señor Jesucristo. Entregue mi vida a Cristo hace más de 20 años, y me gusta compartir los mensajes cristianos que Dios pone en mi corazón.

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