Inicio / Predicas Cristianas / Las primeras preguntas de la biblia

Las primeras preguntas de la biblia

Predicas Cristianas

Predicas Cristianas.. Lectura Biblica: Génesis 3:1-24

INTRODUCCIÓN

Una de las cosas que le sorprende al lector de la Biblia es que en los primeros capítulos del Génesis no aparezca ninguna pregunta. Lo único que vemos es la frase: “…y dijo Dios”. ¿No es curioso, entonces, que sea el capítulo 3 de la caída que de origen a unas 5 preguntas?

En este capítulo el tentador se aprovecha de la verdad dada por Dios para contradecirla con una sutil mentira. Observe lo siguiente. En los capítulos del Génesis 1–2, Dios narra lo que fue creando con el poder de su palabra. Pero ahora está hablando la serpiente una palabra falsa.

Anuncios

Lo que vamos a poner en contraste acá es que mientras la palabra de Dios dio origen a la vida, calificando todo lo que se había hecho como “bueno en gran manera”, Satanás se hizo presente para traer caos donde había orden, fealdad donde había belleza y confusión donde había armonía.

Sin embargo, también vamos a afirmar que la verdad ha sido más antigua que la mentira. Que la palabra de Dios estuvo antes que viniera el pecado y eso nos da la garantía de la victoria. Génesis 3 es el capítulo de la caída y está envuelto en una serie de preguntas que van a desembocar en el destino eterno de la humanidad. La primera pregunta la hace el tentador, el resto las hace Dios.

Con la primera pregunta el tentador quebrantó la inocencia de la mujer. Con las demás preguntas Dios puso de manifiesto las consecuencias que trae desobedecer su palabra. Veamos, pues, cuál es el significado de cada pregunta que nos revela el engaño del pecado, el poder del pecado, el dominio del pecado y las consecuencias del pecado.

1. LA PREGUNTA QUE REVELA EL ENGAÑO DEL PECADO

Anuncios

“¿Con qué Dios os ha dicho…?”

a. Poner en duda la palabra oída (vers. 1)

Hasta ahora nadie había cuestionado nada de lo que Dios había dicho y hecho. Satanás tienta a Eva para que ponga en duda la palabra de Dios. Esa fue su estrategia desde el principio y lo sigue siendo hasta ahora. Nuestros primeros padres sabían que el lugar donde Dios les había puesto estaba libre de dudas, de engaño de falsedad.

Nunca habían oído de su creador alguna pregunta hasta ahora. Lo que Dios les había dicho era que no comieran del árbol (2:16). ¿Cómo respondió Eva la pregunta de Satanás? Pues al principio dio algunas razones para no comer lo que estaba prohibido, y en lugar de huir, siguió hablando. En qué consistió aquella pregunta que además de desacreditar la palabra de Dios, creo una duda en Eva acerca de la advertencia hecha.

La oferta era: Si comen de este árbol serán más felices y tendrán nuevas sensaciones de alegría, mucho más que las que Dios les ha prometido. Entonces vino duda hacia Dios, creyeron la mentira del Diablo. Desde ese tiempo para acá, la pregunta cuestionadora le ha funcionado muy bien a Satanás. Abiertamente les dice a los hombres: no tienes porque seguir lo que Dios te ha dicho.

b. Aprovecharse de la ingenuidad de Eva (2:25)

Este texto nos revela, sin otra explicación, la existencia de Satanás y su presencia en el paraíso. De él se dice que es un manipulador y que toma varios disfraces para aprovecharse, de allí la manera cómo aparece directamente en este capítulo.

Anuncios

El escritor sagrado nos dice que él estaba representado por una serpiente que “era astuta”, y añade, “más que todos los todos los animales…”. Ahora, observe esto. En Génesis 2:25 se nos habla de la desnudez de Eva y Adán, significando esto su inocencia, por lo tanto, estaban ajenos a la maldad que el tentador por medio de sus trampas y astucia, y en virtud de su ingenuidad, la aprovechará para engañarlos a través de su vil ofrecimiento. Y esto es lo que Satanás sigue haciendo desde el principio.

Él ha a aprovechado aquello que hay de noble en el ser humano, y con su astucia para engañar y envolver, le hace la misma pregunta: “¿Con qué Dios os ha dicho?”. Al final el hombre termina haciéndole caso al tentador, y valiéndose de su propia condición, casi siempre indefensa, lo convierte en un ciego a quien cautiva para que haga su voluntad en relación con el pecado.

2. LA PREGUNTA QUE REVELA EL PODER DEL PECADO

“¿Dónde estás tú?”

a. Poder para traer la separación

¿No sabía Dios acaso dónde estaba Adán y Eva? ¿No es el un Dios omnipresente y omnisciente? ¿Qué pretendía esta pregunta? Ese tipo de pregunta más que hecha a ellos buscaba más bien el beneficio de Dios. Hubo una franca desobediencia. La advertencia fue muy clara, ahora ellos no están a la vista de él, sino que se escondieron.

Acerca Julio Ruiz

Pastor en Virginia en los Estados Unidos, con 42 años de experiencia de los cuales 22 los dedicó en Venezuela, su país de origen. Otros 9 años los dedicó a pastorear en Vancouver, Canadá y los últimos 9 años en Columbia Baptist Church en su ministerio hispano, donde estuvo hasta agosto del (2015). A partir de octubre del mismo año (2015) comenzó una nueva obra que llegó a constituirse en iglesia el 22 de mayo de 2016 bajo el nombre de Iglesia Bautista Ambiente de Gracia en la ciudad de Burke, Virginia. El pastor Julio es Licenciado en Teología y ha estudiado algunas cursos para su maestría en Canadá. Además de haber sido presidente de la convención bautista venezolana en tres ocasiones, también fue profesor del seminario teológico bautista. El pastor Julio por espacio de unos 18 años publica sus sermones y artículos por estos medios. Es casado con Carmen Almera Ruiz y tiene tres hijas y una nieta: Laura, Oly, Sara e Isabella. Si usted quiere comunicarse con el pastor Julio, llámelo al (571) 251-6590.

También Revise

Central de Sermones - ¿Riquezas o pobreza?

La pobreza que nos hace ricos

Otro mensaje sobre la serie: Los Pecados de los Santos... basado en el valor d la generosidad

Un comentario

  1. Luis Ramón Bonilla Altamirano

    Bendiciones Pastor que nuestro padre celestial lo siga bendiciendo en el nombre de Jesús de Nazaret amén

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *