Jesús Conocía Su Misión

Predicas Cristianas

Predica sobre Zaqueo… Lectura biblica: Mateo 1:21

Introducción

En estos días que celebramos el más grande acontecimiento del cristianismo, que es la encarnación del Hijo de Dios en la persona de Jesús quiero significar cuán consciente estaba Jesús de su misión.

El Señor conocía claramente cuál era su misión en la tierra: salvar al mundo del pecado y liberar a los hombres del poder de satanás. En varias ocasiones Jesús dijo que había venido a hacer la voluntad del Padre que lo envió.

El ángel le dijo a María: “Y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (Mateo 1:21).

Quiero significar sólo dos momentos en el ministerio público de Jesús donde él expresa públicamente cuán consciente estaba de su misión en la tierra como el enviado de Dios.

I. Salvar Lo Que Se Había Perdido

“Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.” (Lucas 19:10).

Cuando Jesús entró a casa de Zaqueo el jefe de los publicanos (recaudadores de impuestos) de Jaricó, la gente del pueblo murmuraba contra él y se preguntaban ¿Cómo se le ocurre ir a la casa de ese hombre tan malo?”, Pero Jesús les dijo: el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas 19:10).

No hay nadie tan malo que Jesucristo no quiera salvar; no hay persona tan perdida que él no quiera rescatar; no hay esclavo del pecado que él no quiera libertar. A eso vino, a buscar y a salvar lo que se había per­di­do.

Esa es la esencia del evangelio. Si entendiéramos eso cabalmente invertiríamos más tiempo y recursos para que cada vez más personas en este mundo conocieran que Jesucristo es la única esperanza para el mundo pecador.

Jesús descendió del cielo a la tierra para salvarnos de la maldición de la ley y del pecado, y estando en la condición de hombre, sufrió la humillación más profunda al morir en una cruz (Filipenses 2:6-8); pero dejando la tumba vacía ascendió a la gloria (Filipenses 2:9-11). Así que “una vez que Cristo hizo todo lo que Dios le mandó, se convirtió en el salvador que da vida eterna a todos los que lo obedecen.” (Hebreos 5:9 TLA; cf. Hechos 4:12).

Como dice Matthew Henry, “Cuando nuestra causa estaba perdida sin remedio, el Gran Abogado intervino para ganarnos el pleito” (1 Timoteo 2:5; 1 Juan 2:1-2). Y ofrendó su vida en la cruz una vez y para siempre para salvarnos.[1] El sacrificio de Cristo quita el pecado y su sacrificio no necesita repetirse. Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos” (Hebreos 9:28 BAD; Hebreos 7:26-27).

Así como el Señor vio en Zaqueo una necesidad espiritual apremiante (urgente), también la ve en ti y en mí. Pero el Señor también vio en Zaqueo la disposición de un corazón hambriento por conocer la verdad y saber quién era Jesús; ¿tendrás tú también esa misma disposición de conocer a Cristo?

En una entrevista con un semanario del Vaticano, el Papa Francisco aseguró, invitando la llegada del anticristo, que Europa «necesita un líder». Yo digo que lo que realmente necesita Europa y el resto de los continentes es volverse a Cristo, es reconocer que Jesucristo es la única esperanza para la humanidad.

II. Llamar A Pecadores Al Arrepentimiento

En casa de otro publicano, Jesús dijo: “Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.” (Lucas 5:31-32).

Agradecido de Jesús, Leví organizó en su casa un banquete en honor a él, e invitó a un grupo numeroso de recaudadores de impuestos y de otras personas que vinieron también. Él quería que otros se regocijaran de su conversión. Convertirse a Cristo es más importante que casarse, que llegar a la mayoría de edad, que recibir una herencia como fortuna.

Algunos fariseos y maestros de la Ley que estaban allí comenzaron a cuestionar a los discípulos de Jesús, y le preguntaron ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores? (Lucas 5:30).

Y Jesús les respondió que si los que están enfermos son los que tienen necesidad de médico, ¿cómo podían ellos cuestionar que el Gran Médico no debía ministrar a los pecadores?

Él no vino a establecer una secta religiosa más, el vino a la tierra a llamar a pecadores al arrepentimiento. Dejó claro que personas como Leví y sus amigos tenían una necesidad espiritual que satisfacer y para eso él había venido. La religión los excluía, pero el evangelio los llamaba a formar parte del reino de Dios.

Esa es la esencia del evangelio. Si entendiéramos eso cabalmente invertiríamos más tiempo y recursos para que cada vez más personas en este mundo conocieran que Jesucristo es la única esperanza para el mundo pecador y dejaríamos de enfocarnos en cosas que realmente no promueven el reino de Dios, sino que crean rivalidad y contienda.

Nosotros necesitamos ver a la gente como Jesús las ve: pecadores que necesitan arrepentirse de sus pecados, que necesitan desapoderadamente el evangelio de salvación. El hombre postmoderno quiere justificar toda conducta inmoral y toda actitud inconsecuente, que no sólo ofende a Dios sino al propio hombre. Pero Dios sigue llamando a esta generación al arrepentimiento. Es la única manera de experimentar cambios permanentes en las personas y en la sociedad

La biblia declara que “por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

Nada excluye a nadie de necesitar la salvación. La gracia de Dios en Cristo se ha manifestado para salvar a todos los hombres que reconocen que son pecadores y se arrepienten de sus pecados (Tito 2:11).

Conclusiones

Jesús conocía su misión. Él sabía que venía a la tierra a buscar y a salvar lo que se había perdido, a llamar a pecadores al arrepentimiento y a impartirles una vida nueva y abundante. Él dijo “yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (Juan 10:10).

Esa vida abundante que ofrece Cristo es más que existir bioló­gicamente. Es una vida llena de ricas y abundantes bendiciones espirituales, donde las cosas materiales por lo que la gente se afana, vienen como añadiduras a la nueva vida que Cristo ofrece. (Mateo 6:33).

Dios sabía que éramos prisioneros del pecado y por ello proveyó una vía de escape: la fe en Jesucristo. Sin Cristo todos los hombres están atrapados en las garras del pecado y sólo aquellos que depositan su fe en El pueden quedar libres. ¿Por qué no miras a Cristo? Él te quiere alcanzar para darte libertad. (Gálatas 3:22).

Jesús Conocía Su Misión. ¿CONOCES LA TUYA?

Nuestra Misión es proclamar que Jesucristo es la única esperanza.

[1] Henry, M., & Lacueva, F. (1999). Comentario Bíblico de Matthew Henry (p. 1329). 08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

© David N. Zamora. Todos los derechos reservados.

Central de SermonesPredica sobre Zaqueo

Acerca David N. Zamora

Ministro Ordenado de las Asambleas de Dios, Pastor Principal de la Iglesia Misionera, A.D.,Inc., Tampa, Florida, EUA. Siendo muy joven comienza a servir al Señor en la Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba (Asambleas de Dios), de Las Tunas, donde se desempeña como maestro bíblico desde el año 1978. Su intensa y activa labor Pastoral en Cuba comienza en Enero de 1991. En abril de 1996 se gradúa de Bachiller en Teología y Biblia, por los Estudios Dirigidos de Superación Bíblica (EDISUB) de las Asambleas de Dios en Cuba. Obtiene su Licenciatura en Teología por medio del Instituto de Superación Ministerial de las Asambleas de Dios de América Latina (ISUM). El Pastor Zamora lleva mas de 42 años de casado con su esposa Raquel González. De esta unión matrimonial nacieron dos hijos: Merlyn David y Otoniel Zamora, quienes se desempeñan activamente, como Ministros de Música y Predicadores del evangelio de Jesucristo.

También Revise

Predicas Cristianas.. La supremacía de Cristo

La supremacía de Cristo

Prédicas Cristianas.. Lo que Pablo nos plantea es que ¡Cristo debe reinar en la iglesia! Él debe ser su vida y su razón de ser. La idea de primogénito que fue..

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *