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El juez supremo

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Predicas Cristianas Predica de Hoy: El juez supremo

Predicas Cristianas Lectura Bíblica:Pero los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales y a Astarot, a los dioses de Siria, a los dioses de Sidón, a los los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amón y a los dioses de los filisteos; y dejaron a Jehová, y no le sirvieron. Y se encendió la ira de Jehová contra Israel, y los entregó en manos de los filisteos, y en mano de los hijos de Amón; los cuales oprimieron y quebrantaron a los hijos de Israel en aquel tiempo dieciocho años, a todos los hijos de Israel que estaban al otro lado del Jordán en la tierra del amorreo, que está en Galaad”. Jueces 10:6-8

Introducción

El juez supremo se ha levantado en medio del pueblo de Dios. Él ha venido para dar libertad a aquellos que aún están en la esclavitud del pecado y del mundo. En cada uno de nosotros está la elección de otorgarle en mando. es decir, la capitanía de nuestra vida para ser rescatados de ella. Deja que Jesús guíe tu vida, y serás libre.

Dios levantaba a personas como líderes para que guiaran al pueblo de Israel en la batalla por su liberación. Estas personas eran llamados jueces, y son varios los que destaca la Escritura.

También vemos en este pasaje que una vez más el pueblo hace lo malo ante los ojos de Jehová. Y la ira se enciende sobre ellos, dejándoles sometido a la esclavitud.

No puedo hablar de sus vidas pero si puedo decirles que yo no estuve dieciocho años oprimido. Estuve cuarenta y cuatro años prisionero y esclavizado por el demonio. Tenía un buen trabajo y un buen pasar económico, pero esclavo.

Recobrar la vista espiritual

El demonio no permitía que leyera la palabra de Dios, y al no leer la palabra de Dios era imposible recobrar la vista espiritual que permitiera que la verdad de Cristo ingresara en mi mente. Seguramente que a causa de mis rebeliones Dios permitió también todo lo que sucedió durante ese tiempo, Él permitió lo bueno y también lo malo .

Pero ¡¡Gloria a Dios!! Un día en medio de una lucha a muerte en contra del demonio de la enfermedad, se levantó el juez supremo. El juez supremo que es Jesucristo en mi vida, y allí pude dejar que sea Él quien comande las acciones de mi vida. De su mano dejé toda una vida de esclavitud. Una vida sometida al yugo del pecado, y la rebeldía hacia Dios.

Publicar libertad a los cautivos

La palabra nos dice en Isaías 61:1A publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel”. Y en Lucas 4:18A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos”.

Conforme a estos pasajes, el Señor se levanta como juez para que bajo Su conducción nos opongamos firmemente a la esclavitud, y a la opresión. El juez se levanta para devolvernos la vista que nos había quitado el demonio al sumirnos en las tinieblas del pecado, de manera que podamos ver la verdad de Cristo y hagamos que ésta venga sobre nosotros.

Rescatemos de allí la palabra “publicar”. Ella proviene de publicación, y para conocer lo que dice una publicación debemos de leerla. Todos sabemos que para leer es necesario mover la lengua que está conectada con el nervio central del lenguaje, y que a su vez tiene dominio absoluto sobre todo el cuerpo. Lo que expresas con tu boca es una orden que se trasmitirá a todo el cuerpo.

Lo que decides

Si dices estar débil todo el cuerpo se preparará para estar débil. Si dices estar enfermo tu cuerpo por completo se sentirá enfermo. El nervio central del lenguaje tiene poder sobre el cuerpo, y por ello, quien aprenda a dominar su lengua logrará el dominio de todo su cuerpo.

“He aquí nosotros ponemos freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, y dirigimos así todo su cuerpo” (Santiago 3:5). La confesión de palabras de fe, la confesión de palabras positivas es la clave del éxito en la vida.

Tu vida será tal como confiesas con tu boca que es

Si confiesas que eres pobre, toda la atmósfera que te rodea se tornará negativa, y la pobreza alcanzará un punto tal que te sentirás mejor en medio de la pobreza que en la prosperidad. La consecuencia de esto es que solo pensarás, hablarás y desearás pobreza y escasez.

Si tu vives pregonando enfermedad en tu cuerpo, tu cuerpo ya se ha preparado para asumir este estado de enfermedad permanente. Tal vez los médicos no hallen ninguna enfermedad y te someten a todo tipo de estudio. Pero lo cierto es que el demonio te ha esclavizado. El demonio te hace sentir que no existe otra vida para ti. Tu mente y tu cuerpo solamente está preparado para recibir enfermedad y depresión. ¿Por qué? Porque así lo está ordenando tu confesión de enfermedad.

La palabra de Dios

Pero si lees la palabra de Dios, si mueves tu lengua para confesar que eres una persona próspera, una persona sana, una persona talentosa y llena de éxito, entonces tu espíritu, alma y cuerpo reaccionarán al recibir este mensaje.

Es allí donde el juez Jesucristo se habrá levantado en tu vida para guiarte a la libertad. Jesús se ha levantado ahora como poderoso gigante en tu vida para rescatarte.

Él se ha levantado para cambiar tu lenguaje, de manera que cambie la orden que había sido dada y que te mantenía cautivo del pecado, de la pobreza y de la enfermedad.

Este es el tiempo de renunciar a las palabras negativas. Es el tiempo de leer la palabra de Dios de manera que las palabras positivas se hagan un hábito en nosotros. Las múltiples promesas que allí están escritas, se insertarán en nuestro lenguaje, y luego en nuestro cuerpo.

Renovar nuestra mente

Si realmente desea cambiar su situación de vida, comience por renovar su mente. “Despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente” (Efesios 4:22-23).

Si no esta dispuesto a cambiar su vocabulario, nunca experimentará la renovación que Dios quiere traer a su vida. Si desea que sus hijos cambien, enséñeles primero a cambiar su lenguaje. Haga que cambien el vocabulario derrotista del mundo, por uno lleno de palabras positivas.

Sus hijos deben comenzar a confesar que son los mejores alumnos, y los más aplicados. Y pronto verán cómo cambiarán sus hábitos. Haga que ellos lean la palabra de Dios, para que puedan recobrar la vista. Deje que ellos tengan sus propias experiencias con el Señor.

Apertura, Vista y “Libertad

Veamos ahora otras palabras, “Apertura”, “Vista” y “Libertad”. Tres palabras que las podemos agrupar, pues van tomadas de la mano en éste caso. Días pasados dijimos que en nuestra mente se produce la batalla por la soberanía de nuestra vida. Pero si leemos la palabra de Dios, la verdad de Cristo se irá instalando en nuestra mente, y es el Señor quien habrá ganado esa batalla.

Ahora bien, para que la palabra de Dios se instale realmente en nuestra mente, y cumpla sus funciones debe haber una apertura. Una apertura que nazca en el corazón, y llegue a alcanzar nuestra mente.

Todo nuestro ser de abrirse para que sea Jesús quien gobierne nuestros actos, y dejemos de ser nosotros, para que sea el Señor viviendo en cada uno como decía Pablo. “Ya no vivo yo, mas vive cristo en mi; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a si mismo por mi”. (Gálatas 2:20).

Al penetrar la verdad de la palabra de Dios en nuestra mente, al leer la palabra de Dios, ese nervio central del lenguaje mandará al nervio de la vista que también ofrezca una apertura. Como consecuencia de esta apertura comenzaras a recobrar la vista.

La vista espiritual

No la vista física sino la vista espiritual. Aquella que te hará ver el mundo espiritual que te rodea. No pienses que todo lo que verás en lindo y agradable. Pues ciertamente verás las bellezas del Señor. Ese mundo maravilloso que Él te ofrece. La tierra prometida donde fluye la leche y miel.

Pero también podrás ver el trabajo que el demonio hace en el mundo. En ese mundo que te rodea, y que te ha estado rodeando. Ese mundo que te parecía tan bueno y agradable. Pero debes entender que antes de recibir la palabra de Dios y asimilarla en tu mente estabas ciego. Y en estos momentos has recobrado tu vista.

Como consecuencia de haber leído la palabra de Dios, entonces has activado el nervio central del lenguaje. Y este a ejercido su dominio sobre el nervio de la vista. Como consecuencia de estas acciones es que tu has tenido una apertura de tu vida al Señor, y a sus cosas.

Dejando penetrar Su palabra en medio de esa apertura en tu mente, y has podido recobrar la vista. Ya que el demonio te mantenía enceguecido en medio de las tinieblas del pecado.

El efecto final que todo esto produce es otorgarte la libertad de la opresión en que te hallabas sumido. ¡Mira que bueno que es esto! Estas siendo declarado libre en estos momento del yugo de los vicios. Puedes decir que has recobrado la libertad de tu cárcel de enfermedades.

El dominio que tenía el pecado y la escasez sobre ti, ha dejado de tener efecto. Hoy, en el poderoso nombre de Jesús, y por la obra y gracias de su Espíritu Santo, has sido hecho libre de una vez y para siempre de todo poder de las tinieblas.

Lo malo delante de los ojos de Jehová

En el pasaje que leímos se nos dice que el pueblo de Israel hizo nuevamente lo malo delante de los ojos de Jehová. Ellos comenzaron a servir a cuanto dios estaba cerca de ellos. La consecuencia de su accionar fue que Dios permitiera que ese pueblo fuera sometido, oprimido y quebrantado.

Quisiera que ahora comenzaras un tiempo nuevo. Un tiempo en que todo lo malo quedará efectivamente atrás. Un tiempo donde te comenzaras a mover dentro de los parámetros que el Señor ha impuesto.

Dejemos de hablar para hacer. Es hora de que dejemos de ser espectadores para ser protagonistas. Es hora de que dejemos de ser simples oidores de la palabra de Dios, para transformarnos en hacedores de la misma.

Conclusión

La solución es fácil. La Biblia, la palabra de Dios es la gran solución a nuestros problemas, puesto que es la palabra de Dios. Si hacemos un hábito de la lectura de ella, y meditamos sobre nuestras lecturas, desde Génesis hasta Apocalipsis, el lenguaje bíblico irá dominando nuestra mente y estará permitiendo que el Espíritu Santo obre con libertad dentro nuestro ser.

Allí en lo más profundo de nosotros, el espíritu de Dios será quien ponga palabras positivas en nuestra boca, aún en las peores circunstancias, de manera que cada parte de nuestro ser se acondicione y prepara para el éxito, para ese triunfo que es el ser un siervo consagrado de Dios.

© José M. Vallin. Todos los derechos reservados.

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2 comentarios en «El juez supremo»

  1. gracias por publicar la palabra, no se imaginan la bendición, que hay en mi vida al leer estos mensajes y los llevo en la practica.. Dios los bendiga .

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