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El diablo me hizo hacerlo

Predicas Cristianas

En el estudio bíblico de la semana pasada les hable acerca de las tres verdades de las pruebas y tentaciones, que como cristianos todos tenemos que saber. Reconocimos que la vida esta llena de pruebas y tentaciones, que existe un propósito con las pruebas y tentaciones, y lo más importante, como triunfar sobre las pruebas y tentaciones.

En la predicación de hoy quiero hablarles acerca de este tema un poco más. En el día de hoy vamos analizar “¿dónde origina la tentación?” Hoy quiero demostrarles el punto principal necesario para derrotar las tentaciones.

En muchas ocasiones nosotros nos enfrentamos a situaciones, nos enfrentamos a tentaciones, y le echamos la culpa a Dios por nuestros problemas; también lo que se escucha muy a menudo es “el diablo me hizo hacerlo.” Busquemos ahora en la Palabra de Dios para examinar este tópico.

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Santiago 1:13-18Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14 sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. 16 Amados hermanos míos, no erréis. 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación. 18 El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.

Lo primero que vemos aquí es una confirmación a lo que ya sabemos. A través de estudios bíblicos y predicas cristianas Dios nos revela la tentación abunda en esta vida, y que todos seremos tentados. La semana pasada vimos que Pedro nos lo advirtió, y en el día de hoy vemos que Santiago nos dice lo mismo en el versículo trece.

Pero, notemos que dice “alguno es tentado;” no existen excepciones, todos seremos tentados. Pero aquí en este versículo también encontramos la respuesta a la pregunta “¿dónde origina la tentación?” Él nos dice aquí bien claro que la tentación NO origina de Dios. Dios es santo y Él no puede ser tentado por el mal, así que Él no tienta al hombre. Las preguntas a responder entonces son: ¿de dónde origina la tentación? y ¿es el diablo responsable por todas nuestras tentaciones?

Examinemos estas preguntas cuidadosamente. En actualidad, al diablo se le esta dando mucho más mérito de lo que merece por las cosas que no andan bien en nuestra vida. Les digo esto porque todos hemos llegado a decir, o pensar, que él es responsable por todas las tentaciones que existen. Pero en realidad esto no es una declaración completamente verdadera.

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Lo que sucede es que es más fácil echarle la culpa a otra persona por nuestros errores, que admitirlos.

Esto es algo que aprendimos bien temprano en nuestra vida. Les pregunto, ¿se acuerda alguien aquí de haber hecho algo malo cuando era un chico? ¿Algo que nos agarraron haciendo y que sabíamos que seriamos castigados por haberlo hecho?

Estoy seguro que todos aquí nos podemos acordar de por lo menos un incidente, cuando tratamos de cubrir nuestros errores y le echamos la culpa a otra persona. En mi caso, yo siempre le echaba la culpa a mi hermano menor. Yo sabía que si le echaba la culpa a mi hermanito el sería castigado y yo no. Lo mismo sucede con nosotros cuando llega a la tentación.

Nosotros desplazamos la culpa de todo, decimos que el diablo nos tentó de tal manera que no pudimos resistir. Pero este no es el caso; digo esto porque los estudios bíblicos y predicas cristianas basadas en este tema nos enseñan claramente que Dios no permite que seamos tentados más de lo que podemos soportar (1 Corintios 10:13). Lo que pasa es que existen varias cosas que tenemos que reconocer antes de poder ser victoriosos sobre la tentación.

Como dicen, el primer paso para la recuperación es el reconocer que tenemos un problema. Si no reconocemos que existe un problema, si no admitimos el problema, aunque influenciado por otras cosas, el problema es nuestro, entonces nunca podremos resistir y vencer las tentaciones del mundo. Así que tomemos el primer paso a la recuperación y reconozcamos que el diablo no es el único responsable de todo, pero que el problema esta dentro de nosotros.

Lo primero que tenemos que reconocer es que todos tenemos tentaciones personales. Todos somos vulnerables a los deseos de la carne; la tentación es algo muy personal. Les digo esto porque las cosas que yo puedo considerar como grandes tentaciones algunos de ustedes no lo considerarían así.

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Por ejemplo, un alcohólico seria tentado grandemente a tomar un trago si se le pone una botella en frente de él; esto solo es un ejemplo y estoy seguro que todos aquí podremos pensar en numerosos de ellos. Entonces, podemos decir con seguridad que la tentación es algo bien personal.

De lo que también podemos estar seguros es que seremos tentados, y por esta razón no nos podemos sorprender cuando nos suceda, sino que debemos estar esperando a que llegue. Existe una frase vieja que dice “guerra avisada no mata soldado.” Esto es verdad acerca de la tentación, si en vez de sorprendernos le esperamos, si en vez de desplazar la culpa asumimos responsabilidad por nuestras acciones, entonces seremos victoriosos sobre las tentaciones según surjan.

Como les dije previamente, el diablo esta recibiendo demasiado crédito por las cosas. Con esto no les estoy diciendo que él no tenga culpa, no les estoy diciendo que él no nos tienta. Él tentó a Eva en el Edén y él si tiene a sus demonios trabajando fuertemente tratando de separarnos de Dios. Pero hermanos, la tentación comienza en nosotros.

La tentación comienza con nuestros deseos y querer.

Santiago nos dice: “sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.” Aquí esta la respuesta, somos tentados a causa de nuestras propias concupiscencias, nuestros propios deseos; somos tentados por nuestro apetito por las cosas del mundo.

Acerca Jose Hernandez

Obispo José R. Hernández; educación cristiana: Maestría en Teología. El Obispo Hernández y su esposa nacieron en Cuba, y son ciudadanos de los Estados Unidos de América. El Obispo Hernández y su esposa conocieron a Jesucristo en el año 1994, se integraron a una iglesia cristiana, y fueron bautizados. En el año 1999 fundaron el ministerio El Nuevo Pacto e iniciaron la obra del Señor.

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2 comentarios

  1. Excelente estudio es de mucha bendición para mi vida; Dios lo bendiga pastor.

  2. Pastor Ramon Gonzalez.

    Cada dia somos desafiados a enfrentar retos o pruebas las cuales muchas de ellas comienzan en nosotros mismos. Busquemos de la sabiduria de Dios para salir victoriosos. Dios le bendiga.

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